Nueva estrategia para vender de las multinacionales


Quieren que las hamburgueserías, pizzerías y otros restaurantes sirvan ¡estatinas!  

Darrel P. Francis, cardiólogo del Imperial College de Londres, ha propuesto que las estatinas –esos inútiles y peligrosos fármacos que muchos médicos aún recetan incomprensiblemente para bajar el colesterol- puedan suministrarse poco menos que como condimentos en restaurantes. Es decir, que cuando alguien pida una piza o una hamburguesa pueda solicitar que le den de paso a la vez una estatina. Argumentando en un artículo que acaba de publicar en el American Journal of Cardiology que así se prevendría el aumento de colesterol. "Tomarse una hamburguesa diaria a lo largo de la vida –se justifica- incrementa en un 18% la posibilidad de sufrir un infarto cardiaco o un ictus cuando tomar una estatina con esa misma asiduidad reduce el riesgo en un 30%". Y añade: "Nuestra hipótesis es que la estatina podría servir como antídoto para el riesgo cardiovascular de la comida basura […] A fin de cuentas sabemos que tomar ese medicamento es mucho menos peligroso para el corazón que añadir un condimento como el kétchup o la sal".
Hasta aquí la “noticia”. Por nuestra parte nos preguntamos si ese cardiólogo es simplemente un ignorante peligroso o un individuo que ha alquilado su conciencia a alguna multinacional vendedora de estatinas – uno de tantos “fármacos basura”– a la que se le ha ocurrido tamaña estupidez para abrir un nuevo mercado y venderlas no sólo en farmacias sino también en hamburgueserías, pizzerías, etc.
Lo repetimos por enésima vez: no existe colesterol bueno y colesterol malo; es mentira. Y nadie ha demostrado jamás que un nivel alto en sangre de las lipoproteínas que se identifican como LDL –lo que se llama absurdamente “colesterol malo”- implique un mayor riesgo de accidentes cardiovasculares; es otra mentira que de tanto repetirse se cree hasta la mayoría de los médicos. Y es igualmente falso que las estatinas prevengan pues ese riesgo; jamás se ha demostrado tal afirmación. En cambio sí está demostrado que su consumo es peligroso. Y es igualmente estúpido pues ingerir productos para reducir el colesterol, entre ellos algunos alimentos bien conocidos cuyos fabricantes nos machacan publicitariamente con esa “propiedad” de forma insistente; la realidad es que no previenen nada.
Invitamos al lector a leer el artículo que aparece en este mismo número con el título Las estatinas, además de peligrosas, no sirven para prevenir patologías así como los que publicamos en el nº 90La injustificable demonización del colesterol- y en el nº 91-¿Causan las estatinas recetadas para bajar el colesterol las enfermedades neurodegenerativas?-. Son clarificadores.
Eso sí, cuide su nivel de triglicéridos y un posible déficit de vitamina C. Ambos parámetros sí son indicativos de riesgo cardiovascular y degenerativo.