Fracasa el Torcetrapib, nuevo fármaco de Pfizer para controlar el colesterol

 

La multinacional Pfizer ha paralizado sus estudios sobre el Torcetrapib -otro nuevo fármaco para bajar el colesterol definido por el presidente de la farmacéutica, Jeffrey B. Kindler, como«uno de los compuestos más importantes de nuestra generación»– tras detectarse numerosos accidentes cardiovasculares entre los 15.000 voluntarios que lo consumieron –mil de ellos españoles- durante el gran ensayo clínico en fase III que actualmente se estaba efectuando.
El torcetrapib es uno de los llamados inhibidores de la CETP, la enzima de transferencia de ésteres de colesterol que facilita que estos lípidos pasen de bueno a malo cambiando con ello el equilibrio en favor del HDL. Esa es la diferencia con las estatinas que simplemente reducen los niveles de LDL.
Los participantes se dividieron en dos grupos. A uno se les administró estatinas y al otro estatinas más torcetrapib. Bueno, pues entre quienes ingirieron ambos productos hubo 82 muertos y “sólo” 51 entre quienes tomaron nada más estatinas. Y también hubo entre los primeros muchos más casos de anginas de pecho, insuficiencias cardiacas y “atascos” en las arterias.
Pfizer está “frustrada” porque no saben si las muertes se deben “al compuesto o al mecanismo», según declaró su jefe de investigación, John La Mattina. Y porque –eso dicen al menos- llevaban invertidos unos 750 millones de euros en su desarrollo.
¿Estarán “frustrados” también por la muerte y los problemas generados a tantas personas?¿O eso es lo de menos porque los afectados habían firmado que aceptaban los riesgos y no tendrán que pagar por ello grandes indemnizaciones? La verdad es que resulta increíble la cantidad de cobayas humanos voluntarios que siguen habiendo en el mundo. Aunque lo más vergonzoso de ese ensayo es que las autoridades no hubiesen exigido un tercer grupo: el de quienes no tomasen nada; ni estatinas ni torcetrapib. Claro que eso hubiese sido inaceptable para el laboratorio. ¡Sólo faltaba que en ese grupo no hubiera habido ningún muerto ni accidente cardiovascular! ¡Se habría hundido también la venta de estatinas!