¡Ordenan judicialmente al Gobierno italiano que informe del peligro de los móviles!

El Tribunal Administrativo de Roma dictó el pasado 13 de noviembre una sentencia histórica por la que se ordena al gobierno italiano que desarrolle una campaña nacional de información sobre los riesgos para la salud de los teléfonos móviles. Según el juzgado deben ocuparse de ello el Ministerio de Salud, el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Educación, Universidad e Investigación, cada uno en el ámbito de su competencia. Y deben hacerlo antes de que transcurran seis meses de la sentencia utilizando de forma masiva los medios de comunicación para garantizar una amplia difusión. Todo ello gracias a la iniciativa de la asociación italiana Apple (www.applelettrosmog.it) que preside Laura Masiero y al trabajo en este ámbito del profesor Angelo Levis con datos obtenidos de la Agencia Nacional de Frecuencia (ANFR) en más de 500 teléfonos móviles.

La acción de los demandantes tuvo su origen en el escándalo del llamado “caso Phonegate” al saberse que las compañías de teléfonos móviles -con la complicidad de las autoridades responsables de la seguridad electromagnética- habían hecho trampas para pasar las pruebas de seguridad de sus dispositivos. Gracias a un requerimiento judicial solicitado por el médico francés Marc Arazi se supo que el 89% de los móviles testados entre 2011 y 2015 por la Agencia Nacional de Frecuencias de Francia (ANFR) superaban los límites de emisión de la tasa SAR en las posiciones de contacto. Es decir, que cuando alguien lleva el móvil en el bolsillo o habla con él pegado a la oreja recibe mucha más radiación que la que dicta la normativa.

En la revista hemos dicho muchas veces que los niveles de radiación considerados “aceptables” por la Comisión Internacional sobre Protección Frente a Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP) –asumidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS)– son excesivos y no protegen la salud de las personas.