Suspenden la venta de los antiinflamatorios Antifloxil y Guaxan

Ambos contienen el mismo principio activo: la nimelusida

La Agencia Española del Medicamento ha suspendido cautelarmente la venta de los productos que contienen nimesulida, un antiinflamatorio no esteroideo e inhibidor preferente de la isoenzima COX-2, presentes en nuestro país en dos productos autorizados en España hace ya seis años y que se venían usando para el tratamiento sintomático de la artrosis y algunos procesos inflamatorios y dolorosos de diversas patologías así como en los postoperatorios y traumatismos musculoesqueléticos. Nos referimos al Antifloxil y al Guaxan.
Ya en 1999 se comprobó que a algunos enfermos les había dañado el hígado por lo que la agencia obligó a los fabricantes a advertir en el prospecto de esa posibilidad y de que había que suspender el tratamiento si las pruebas de laboratorio mostraban algún problema hepático.
La alarma la ha dado en esta ocasión Finlandia cuando en marzo pasado decidió suspender la comercialización de la nimesulida y solicitar al Comité de Especialidades Farmacéuticas de la Agencia Europea de Evaluación de Medicamentos -donde están representados todos los estados de la Unión Europea- que investigara.
Pues bien, reevaluado “el perfil de seguridad” se confirmó que ese antiinflamatorio puede inducir lesiones hepáticas y que ello no parece depender además de la dosis. Es más, puede producir hemorragias y perforaciones gastrointestinales. Razón por la que recomendó suspender temporalmente la autorización de comercialización de toda especialidad farmacéutica autorizada que contenga nimesulida.
¿Cuántos fármacos se han tenido que retirar en los últimos años por causas similares?. Demasiados. Luego, ¿cómo es posible tanta ligereza a la hora de aprobar nuevos medicamentos? ¿Hasta cuándo vamos a tener que sufrir los ciudadanos este tipo de cosas sin que nadie pida siquiera perdón o indemnice a quienes sufren sus consecuencias? Y, sobre todo, ¿hasta cuándo van a tener algunas multinacionales trato “preferencial” a la hora de ver aprobados sus medicamentos que, en su inmensa mayoría, no curan además nada sino que se limitan a aliviar síntomas? Cada vez somos más los que empezamos a estar hartos de esta situación.