Una proteína contra la obesidad

El profesor británico Mike Tisdale dirige un equipo que está estudiando en la Universidad Aston de Birmingham (Inglaterra) una proteína llamada ZAG (glicoproteína zinc-alfa 2) que parece favorecer la pérdida de peso sin tener que reducir la cantidad de alimentos ingeridos. Según explican, ello se debe a que la proteína afecta específicamente a la descomposición y absorción de las grasas pero no a la masa muscular.
La ZAG es una proteína soluble en la mayoría de los fluidos corporales que produce naturalmente el cuerpo pero además es un factor importante en el proceso llamado caquexia (pérdida de peso, debilidad y degeneración del cuerpo que producen algunas enfermedades graves como el cáncer). Con la caquexia aumenta la producción de ZAG hasta diez veces pues los tumores son grandes productores de la proteína. Ese aumento moviliza las grasas del tejido adiposo que se convierten en calor y no en energía.
Los enfermos de cáncer pueden perder mediante este proceso hasta el 85% de su grasa corporal. Normalmente la movilización de las grasas va unida a una mayor demanda energética por lo que la interrupción de ese proceso supone la pérdida progresiva de grasa.
Pues bien, Tisdale ha investigado a fondo los procesos caquécticos en enfermos de cáncer y sus trabajos sobre la influencia de la proteína ZAG en la obesidad son el resultado directo de esas investigaciones. Otra aplicación posible de los resultados de este estudio podría ser el tratamiento de la diabetes ya que la ZAG reduce también el nivel de azúcar en sangre.
Sin embargo Tisdale ha adelantado ya que no van a empezar aún las pruebas clínicas“porque nuestro plan a largo plazo es diseñar un método adecuado de administración de la proteína, quizás mediante tabletas, que permita utilizarla como tratamiento contra la obesidad».
Más información en: www.aston.ac.uk