El agua de grifo del 16% de los hogares españoles tiene niveles peligrosos de plomo

Puede causar problemas en el cerebro, sobre todo a los niños
 

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha encontrado que en el 16% de las 61 viviendas analizadas –pertenecientes a 12 ciudades españolas- el agua del grifo contiene más de 10 microgramos de plomo por litro, cantidad máxima recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es más, en el 10% se superaban los 25 microgramos.
Un asunto grave porque el consumo periódico de plomo puede causar daños neurológicos importantes, especialmente en los niños ya que lo eliminan peor. La patología que produce se denomina saturnismo y puede llegar a ser muy grave causando desde hiperactividad o problemas de aprendizaje hasta retraso en el crecimiento. En los adultos suele provocar sobre todo trastornos digestivos y problemas de fertilidad así como tumores de vejiga. Y, sin embargo, “el saturnismo –explica Luis Serra, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria– era antes una enfermedad profesional de los fontaneros y de los electricistas; éstos por morder cables que contenían plomo”.
El análisis se basó en muestras recogidas “nada más abrir el grifo y a primera hora de la mañana, cuando se supone que existe mayor concentración de plomo en el agua”. Las viviendas analizadas en el estudio estaban en Badajoz, Burgos, Cuéllar (Segovia), Gijón, Huelva, La Coruña, Lugo, Madrid, Puertollano (Ciudad Real), San Vicente de Alcántara (Badajoz), Salamanca y Sevilla y casi todas tenían más de 50 años. Sin embargo, en una casa el agua tenía un nivel 25 veces superior al límite legal y había sido construida en 1975.  En todas esas ciudades el agua sueles ser ácida y con poca carga mineral, condiciones que contribuyen a que el plomo de las tuberías (que hasta los años 80 se fabricaban básicamente con ese metal) se desprenda.
El consejo es obvio: si las tuberías de su casa son aún de plomo, ¡cámbielas!