Anestesia ¡con Electroacupuntura!

El razonable miedo a la anestesia en los procedimientos quirúrgicos podría acabarse si los anestesiólogos aprendieran a utilizar bien la Acupuntura, eficaz en la mayoría de las intervenciones. Porque esta milenaria técnica terapéutica china permite ¡hasta realizar operaciones a corazón abierto estando el paciente despierto y poder así transmitir sus sensaciones a los médicos que le están operando! En China el uso de la Acupuntura para anestesiar se utiliza ya de hecho en múltiples intervenciones quirúrgicas desde hace al menos cuatro décadas, algo que han constatado importantes cardiólogos occidentales. Y es que esta técnica, que necesita a veces el apoyo de fármacos aunque en pequeñas dosis, es más segura y provoca menos problemas postoperatorios que la anestesia química. Lo explicamos.

La posible reacción adversa a la anestesia general es uno de los mayores temores que afronta cualquier paciente que va a ser intervenido quirúrgicamente. Aunque es bien cierto que los accidentes graves son en la actualidad muy reducidos si se comparan con la gran cantidad de intervenciones quirúrgicas realizadas con anestesia general no lo es menos que un único accidente grave es ya en sí mismo una tragedia para quienes lo sufren directa o indirectamente. Sin olvidar que los efectos secundarios son una consecuencia segura del proceso farmacológico de la anestesia que cada enfermo sufre de forma diferente.

Los riesgos más comunes en cualquier tipo de anestesia -local, regional o general- suelen ser una reacción alérgica a los medicamentos utilizados y la aparición de problemas respiratorios. En el caso de la anestesia general una mala reacción o una mala aplicación puede llegar a provocar latidos cardíacos irregulares, náuseas, vómitos y confusión mental temporal; y durante la intervención –aunque raramente- un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.

Y sin embargo tales riesgos -sobre todo los efectos secundarios- son evitables en la gran mayoría de los casos porque aunque muchos médicos lo ignoran y los anestesiólogos no lo estudian durante su formación la Acupuntura -técnica milenaria china de tratamiento mediante agujas colocadas en distintas partes del cuerpo- tiene constatadas propiedades analgésicas. Antes, durante y después de la intervención quirúrgica. Siendo especialmente útil su versión más moderna, la Electroacupuntura, método que consiste en emitir corrientes eléctricas de baja intensidad a través de las agujas.

Y lo singular es que ni siquiera hay que compartir los postulados teóricos de la Medicina Tradicional China y su manera de entender la salud y la enfermedad asumiendo la existencia de canales bioenergéticos. Basta con saber que está constatado que a nivel fisiológico las agujas bloquean la transmisión de los estímulos dolorosos y, paralelamente, hacen al organismo generar sustancias antiálgicas como las endorfinas y las encefalinas, opiáceos endógenos de gran potencia. Sin olvidar que la Anestesia Acupuntural -sería más correcto denominarla Analgesia Quirúrgica Acupuntural- tiene la ventaja de que el paciente no pierde la consciencia durante la intervención. Por eso se utiliza hoy en China en muchos centros hospitalarios como en su día nos confirmaría Roberto C Solís, especialista en Medicina Tradicional China que acaba de regresar de Pekín donde ha obtenido el Doctorado Internacional de Acupuntura que otorga la Federación Mundial de Sociedades de Medicina China (WFCMS). “En la actualidad –nos explicaría- la Anestesia Acupuntural se aplica en cirugía -antes, durante y después- en muchos centros hospitalarios que utilizan tanto la medicina convencional como la Medicina Tradicional China; bien estimulando manualmente los puntos adecuados con agujas haciéndolas rotar entre 120 y 150 veces por minuto, bien con Electroacupuntura -sobre todo en cirugía mayor- emitiendo a través de las agujas frecuencias que oscilan entre los 2 Hz y los 100 Hz y permiten conseguir la anestesia requerida”.

Los médicos españoles Sergio A. R. Gutiérrez Morales –epidemiólogo y especialista en Medicina Bioenergética que trabajó en el Instituto de Investigación y Tecnologías Biomédicas de Canarias- y Victor Smith-Ágreda -catedrático de Anatomía en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia– llevaron a cabo por ejemplo una revisión bibliográfica de todos los artículos sobre analgesia acupuntural publicados durante 20 años dando a conocer los resultados en su ensayo Efectividad, seguridad y coste de la Acupuntura, del método farmacológico habitual y del método recomendado por el Real Colegio de Médicos Generalistas de Inglaterra en el tratamiento de la lumbalgia. Y en su trabajo Anestesia y Analgesia por Acupuntura repasan luego sus mecanismos de actuación explicando en él que las agujas permiten estimular diferentes funciones de la corteza cerebral incidiendo en el tálamo, el hipotálamo, el cerebelo y los haces espino-talámicos medulares. “Los mecanismos de acción que se postulan para explicar su efecto analgésico son diversos –explican en ese trabajo-. De ellos destacan los modelos que defienden que la Acupuntura actúa como desencadenante de señales nerviosas que bloquean la transmisión ascendente de los estímulos dolorosos; es decir, el impulso originado por la terapia acupuntural se comporta como un ‘modulador de la puerta de entrada de los estímulos nociceptivos a nivel espinal y el de la generación de sustancias del grupo mórfico o endorfinas y encefalinas endógenas”.

En cuanto a la Electroacupuntura señalan que mientras en China se emplean frecuencias de entre 120 y 400 ciclos por minuto en Occidente se recomienda el uso de frecuencias de entre 30 y 150 Hz. Asegurando que la variación de la intensidad y frecuencia de estimulación en las distintas fases de la operación quirúrgica evita la pérdida de efectividad por adaptación del paciente a los impulsos eléctricos. Según afirman bastan de 20 a 30 minutos para anestesiar al paciente.

Anestesia Acupuntural que según esos dos investigadores es eficaz incluso en todo tipo de tumores cerebrales, anomalías vasculares, abscesos cerebrales, algunas clases de aneurismas y hematomas intracraneales así como lesiones de la bóveda y del cuero cabelludo, lesiones traumáticas, problemas orgánicos, viscerales y glandulares… Los autores señalan además que en las operaciones efectuadas bajo las condiciones adecuadas con anestesia acupuntural “nunca se han comunicado casos de accidentes ocasionados por la misma. Las complicaciones postoperatorias disminuyen notablemente en comparación con las efectuadas bajo anestesia general. Por esa misma razón es el método indicado preferentemente para aquellos pacientes afectos de complicación cardíaca, pulmonar, hepática o renal así como para ancianos y pacientes débiles y con ciertas precauciones bajo estado de shock”.

Pues bien, en Occidente los sistemas sanitarios han optado por ignorar tales evidencias y apostar por la anestesia química a pesar de que sus riesgos son notablemente mayores. Y eso que hay amplia experiencia con ella. A medidos del siglo pasado el expresidente chino Mao Tse Tung, ante la situación de aislamiento del país, decidió potenciar la Medicina Tradicional China -particularmente en las áreas rurales- y empezó a usarse la Acupuntura como anestesia en las intervenciones odontológicas y en las injustificables operaciones de amígdalas, pasando en apenas dos décadas a efectuarse con ella operaciones de todo tipo; incluso intervenciones a corazón abierto con circulación extracorpórea mientras el paciente, despierto, hablaba con el equipo médico. Habrá quien no lo crea pero es que la ignorancia es muy atrevida.

ANESTESIA ACUPUNTURAL DE AMPLIO USO

Entre el 21 y el 28 de febrero de 1972 el expresidente norteamericano Richard Nixon realizó un viaje histórico a China que abriría de nuevo para Occidente las puertas de una cultura apenas conocida. Y entre el grupo de diplomáticos e investigadores que viajó para preparar su viaje se encontraba el doctor E. Gray Dimond, presidente de la Junta del Departamento de Ciencias para la Salud de la Facultad de Medicina de Missouri, quien reflejaría su experiencia en un artículo publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) -revista de la Asociación Médica Americana- titulado Acupuncture Anesthesia. Western Medicine and Chinese Traditional Medicine (Anestesia Acupuntural. Medicina Occidental y Medicina Tradicional China) en el que explicaría que había presenciado diez operaciones quirúrgicas en las que se usó sólo solo la Acupuntura para anestesiar a los pacientes. Recordando especialmente la intervención de un hombre al que se extirpó medio pulmón utilizando como sedante una simple aguja de acero insertada en el brazo izquierdo que los médicos giraban cada cierto tiempo. “El pecho del paciente estaba totalmente abierto –escribiría- y pude ver su corazón latiendo. Y durante todo ese tiempo el hombre estuvo hablando con nosotros alegremente mostrando una coherencia absoluta”. De hecho el entusiasmo inicial que aquel texto generó convertiría pronto a la Acupuntura en el tratamiento más popular de “medicina alternativa” de todo el mundo.

Pues bien, ya antes -en 1971- un periódico japonés había publicado un artículo sobre el uso como anestésico de la Electroacupuntura a bajas frecuencias ¡en intervenciones quirúrgicas de abdomen!; lo que hizo que pronto se incrementara su utilización empezando a usarse en el tratamiento del dolor. Un solo año después -en 1972- el doctor Masayoshi Hyodo introduciría la Electroacupuntura en el Osaka Medical College publicando al año siguiente un trabajo titulado The experience of Acupuncture Anesthesia en The Japanese Journal of Anesthesiology en el que recogería los resultados de 30 intervenciones quirúrgicas suyas entre las que había una de codo, tres de clavícula, tres de senos nasales, tres extirpaciones de amígdalas, cuatro extracciones de dientes, tres resecciones de tumores orales, cuatro extracciones de útero, dos histerectomías transvaginales y una operación de tumor de cuello. Con una tasa de éxito –en cuanto a la analgesia se refiere- del 80%.

De la importancia que llegó a tener en Oriente la Anestesia Acupuntural en aquellas décadas se harían eco los médicos norteamericanos Leslie L. Alexander y Nora M Atkins en un artículo que con el título Acupuncture in the People’s Republic of China (Acupuntura en la República Popular China) se publicaría en 1981 en el Journal of the National Medical Association en el que asegurarían que ya entonces entre el 25 y el 35% de todas las operaciones quirúrgicas llevadas a cabo en los principales hospitales de la República Popular de China se realizaba con Anestesia Acupuntural siendo la tasa de éxito de más del 90%. “Se insertaron sólo dos agujas de acupuntura en la mano derecha; en la eminencia tenar y su anverso –escribirían-. También se empleó una continua estimulación eléctrica. La paciente permaneció consciente y cooperando. Se le retiró el tumor que nos fue enseñado. Y cuando se le aplicó la última gasa la paciente se incorporó sin más y sentada en una silla de ruedas fue llevada a una sala de conferencias adyacente para que pudiéramos entrevistarla”.

Los dos médicos explican en su artículo la gran variedad de intervenciones quirúrgicas en las que ya por entonces se empleaba la Anestesia Acupuntural. “Es especialmente útil durante el combate y tras un accidente –aseveraban los autores- pero también en operaciones de cabeza y cuello, en la extracción de cataratas, en los desprendimientos de retina, en la cirugía de senos paranasales, en las tiroidectomías, amigdalectomías y laringectomías, en la cirugía cosmética para los queloides, en la craneotomía… Las intervenciones en el pecho incluyen la toracotomía, la lobectomía, la neumonectomía, la pericardectomía, la dilatación y cirugía de la válvula mitral, la escisión de tumores pleurales y la mastectomía. La cirugía abdominal es asimismo susceptible de la Anestesia Acupuntural incluyendo la cirugía del tracto biliar y los intestinos, la gastrectomía, la apendicectomía, la herniorrafia, la esplenectomía, la nefrectomía, la ureterostomía y la eliminación de los tumores. Cabe añadir que la cirugía pélvica ha sido históricamente un área de interés para la anestesia con acupuntura pues se ha usado ampliamente en la ligadura de trompas, la ovariectomía y la absorción de tumores de ovario así como en la histerectomía total, la cesárea, la hemorroidectomía y la circuncisión”.

Y lo mismo puede decirse de su utilización en Cardiología. En el trabajo antes citado los doctores Gutiérrez Morales y Smith-Ágreda recogen referencias de su uso en intervenciones de cuello, cabeza, extremidades y cerebro resaltando especialmente los casos de quemaduras graves. Cita como ejemplo el estudio efectuado en la Unidad de Quemados de Shin Kwang (China) con 12 casos de quemaduras de tercer grado (el más grave tenía quemaduras en el 96% del cuerpo siendo de tercer grado el 90%) y complicaciones respiratorias de variada gravedad. “Todas las operaciones fueron un éxito. Y la mayoría de los pacientes no se encontraba en ayunas antes de la operación. Es más, durante las mismas se les administraron pequeñas cantidades de líquidos vía oral y alimentos inmediatamente después de la operación. (…) De las 23 intervenciones realizadas bajo Anestesia Acupuntural en 13 se obtuvieron resultados excelentes, 4 fallaron y en el resto los resultados fueron buenos. No hubo ningún fallecimiento”.

PACIENTES DESPIERTOS CON EL PECHO ABIERTO

La Anestesia Acupuntural es eficaz ¡incluso en las operaciones a corazón abierto! Y desde luego impacta ver hablar a un paciente con los ojos abiertos mientras el médico manipula su pecho y el corazón palpita a la vista de todos. Así lo contaría uno de los primeros testigos cualificados occidentales, el doctor Isadore Rosenfeld, reconocido cardiólogo miembro de los grupos de trabajo sobre arterioesclerosis, hipertensión y dispositivos especiales de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos que fuera nombrado por la ONU Ciudadano del Mundo en 1999, es autor de 13 libros y tiene desde hace más de 40 años una fundación a su nombre dedicada a la investigación cardiovascular. Rosenfeld, que visitó China a finales de los años 70 junto a otros médicos estadounidenses prominentes -entre ellos los doctores Richard Gorlin (cardiólogo) y Wilbur Gould (otorrinolaringólogo)-, expresaría así lo vivido: “Fui testigo del uso de la Acupuntura en la Universidad de Shanghai hará unos 20 años. La paciente era una mujer de 28 años a punto de someterse a una operación a corazón abierto. Fue colocada en la mesa de operaciones, despierta y sonriente. Y entonces, para mi sorpresa, el cirujano procedió a abrir su pecho. Su único anestésico era una aguja de acupuntura en el lóbulo de la oreja derecha que estaba conectada a una fuente eléctrica. La mujer estaba despierta y alerta cuando el cirujano cortó el esternón con una sierra circular eléctrica y su pecho se dividió en dos mitades que separaron con una abrazadera para dejar el corazón a la vista. Ella ni se inmutó. No hubo máscaras en su rostro ni agujas intravenosas en el brazo”.

Y hay más testimonios similares. En 1979 se publicó en American Journal Chinese Medicine un trabajo de I. Hollinger, J. A. Richter, W. Pongratz y M. Baum -miembros del Instituto de Anestesiología del Centro Cardíaco de Munich- titulado Acupuncture anesthesia for open heart surgery: a report of 800 cases (Anestesia Acupuntural en cirugía a corazón abierto. Informe de 800 casos) en el que se da cuenta de los resultados de tratar simultáneamente a 800 personas con Anestesia Acupuntural y bajas dosis de anestesia química y relajantes neuromusculares mientras se sometían a cirugía cardiaca. “Hay cierta ventaja en utilizar la Anestesia Acupuntural en comparación con la anestesia química –se dice en las Conclusiones- ya que no se utilizan agentes farmacológicos que, por tanto, no suponen carga metabólica para los pacientes”. Dada su experiencia clínica no dudan en concluir: “Tras estudiar 800 casos parece justificable recomendar esta técnica anestésica para la cirugía cardiaca”.

Quizás uno de los testimonios más importantes a la hora de entender el papel que puede jugar la Acupuntura como anestesiante en las intervenciones a corazón abierto y otros procedimientos sea el del Dr. Tsung O. Cheng, nacido en China y que estudió Medicina en la St John’s University de Shangai, miembro del Departamento de Medicina de la Universidad George Washington y autor de más de 1.400 artículos y 19 libros, entre ellos Libro de Texto de Cardiología (1987), Cardiología Moderna (2002) y Cirugía cardiotorácica en China: pasado, presente y futuro (2007). De hecho es tal su conocimiento de la Medicina de ambos mundos que el International Journal of Cardiology le llegó a calificar como Roving Ambassador of Chinese Cardiovascular Science (lo que podría traducirse como Embajador Itinerante de la Ciencia Cardiovascular China).

Pues bien, Cheng escribe en una de esas obras: “La aplicación más increíble de la Acupuntura es la Anestesia Acupuntural. Los escépticos niegan que funcione y creen que su uso no es más eficaz que la hipnosis o la autosugestión; de hecho yo también era escéptico hasta que presencié con mis propios ojos varias intervenciones quirúrgicas realizadas con ella en pacientes que se mantenían conscientes; incluyendo enfermos con cardiopatías valvulares adquiridas y congénitas. Además al ser chino tuve la oportunidad de comunicarme directamente con los pacientes para averiguar las molestias que pueden experimentar en los procedimientos sin tener que utilizar ningún intérprete que, o bien de manera involuntaria o deliberadamente, pudiera omitir o falsear las impresiones reales de los pacientes. Por supuesto no he sido el único médico que ha quedado impresionado por la cirugía cardiaca bajo anestesia Acupuntural. Lo mismo les pasó a otros conocidos cirujanos de todo el mundo; como el estadounidense DeBakey, el alemán Hollinger o el italiano Caracausi”.

Según Cheng la cirugía a corazón abierto bajo anestesia con acupuntura y circulación extracorpórea total fue empleada con éxito por primera vez en abril de 1972 en el Tercer Hospital del Pueblo de Shanghai donde él realizó su internado y afirma que hoy se emplea también con éxito en la intervención quirúrgica de enfermedades cardiacas congénitas y adquiridas, incluyendo la comunicación intraauricular, la comunicación interventricular, el atrioventricularis communis parcial, la estenosis pulmonar, la tetralogía de Fallot, la ruptura del seno de Valsalva y el reemplazo de la válvula mitral.

Hay que reseñar sin embargo que tras el entusiasmo inicial la Anestesia Acupuntural como procedimiento sedante único se fue limitando incluso en China al ser más fácil, cómoda y rápida la anestesia farmacológica para los médicos … aunque no más segura para los pacientes. Lo que no impide que haya quien plantee usar simultáneamente la Electroacupuntura con cierto grado de sedación farmacológica porque sería más seguro para los pacientes y supondría un importante ahorro para los sistemas de salud.

Buena prueba de ello es el estudio Acupuncture anesthesia for open heart surgery in contemporary China (La Anestesia Acupuntural en la cirugía a corazón abierto de la China contemporánea) publicado en mayo de 2011 en el International Journal of Cardiology por un grupo de cirujanos cardiacos de Shangai: Jia Zhou, Hao Chi, Tsung O Cheng, Chen Yu Tong, Wu Yao-Yao, Zhou Wen-xiong, Shen Wei –dong y Yuan Lan. El estudio tenía como objetivo determinar si una combinación de Anestesia Acupuntural y analgesia era capaz de reducir la morbilidad en el período postoperatorio así como los costes médicos en los pacientes sometidos a cirugía de corazón abierto con circulación extracorpórea. Para ello se aplicó entre julio de 2006 y octubre de 2010 el procedimiento a 100 pacientes que fueron operados a corazón abierto comparándose luego los resultados con los de otros 100 pacientes a los que se aplicó anestesia general convencional. A todos los pacientes a los que se les aplicó Acupuntura se les sometió además a un programa de respiración abdominal de 3 días consecutivos antes de la operación. Siendo entre 15 y 20 minutos antes de la incisión quirúrgica cuando se les insertaron las agujas en los puntos de acupuntura bilaterales denominados Zhongfu, Lieque y Ximen.

¿El resultado? Durante la operación todos los pacientes tratados con Acupuntura permanecieron con respiración espontánea, no se empleó en ningún momento intubación endotraqueal y se les inyectó por vía intravenosa dosis muy bajas -en comparación con las dosis aplicadas a los pacientes a los que se les aplicó anestesia general- de fentanilo –fármaco utilizado en analgesia y anestesia- y midazolam -benzodiazepina utilizada normalmente para la sedación-. Las intervenciones a corazón abierto se realizaron rutinariamente en ambos grupos.

Las conclusiones para los investigadores fueron evidentes. En comparación con los pacientes sometidos a anestesia general los intervenidos con Anestesia Acupuntural tuvieron menos necesidad de fármacos en el postoperatorio, menor índice de infecciones pulmonares y pasaron menos tiempo en la unidad de cuidados intensivos. Suponiendo además un coste menor. “La combinación de Acupuntura y analgesia –afirmarían esos investigadores- reduce la morbilidad postoperatoria y los gastos médicos entre los pacientes sometidos a cirugía de corazón abierto y circulación extracorpórea”.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA ANESTESIA ACUPUNTURAL

Resumiendo, de los textos examinados para la elaboración de este artículo podemos deducir que las principales ventajas de la Anestesia Acupuntural son las siguientes:
-La seguridad es mayor. Con la Anestesia Acupuntural no es posible equivocarse con la dosis y se evitan los posibles efectos adversos asociados a la anestesia general. Además hay que usar menos medicamentos en el postoperatorio y recuperación es más rápida.

-Se perturba menos el organismo. La presión arterial, el pulso y la respiración permanecen estables. Los pacientes son incluso capaces de comer y beber tras la cirugía sin sufrir molestias gastrointestinales. Y los mecanismos inmunológicos permanecen inalterados.

-El paciente está consciente durante la operación pudiendo cooperar con sus impresiones. Sus funciones fisiológicas, sensoriales y motoras permanecen intactas por lo que se puede hablar con él, algo muy útil especialmente en condiciones de combate o tras un accidente.

-El equipo es simple y su coste mucho menor. Se ahorra pues en equipamiento.

-Puede aplicarse en cualquier zona geográfica –urbana o rural, en montaña o mar- y condiciones (guerra, desastres naturales…).

-Es más adecuado en los casos de ancianos y enfermos con especiales condiciones de debilidad que pueden presentar alteraciones renales, hepáticas, respiratorias o del sistema nervioso; y otro tanto puede decirse de las embarazadas.

-El ahorro en fármacos es obvio. Antes, durante y después de la operación. Distintos estudios corroboran este punto. Es el caso del trabajo El efecto de la Electroacupuntura de alta frecuencia y baja en el dolor después de la cirugía abdominal inferior” (Ed. Dolor, 2002) realizado por investigadores del Acupuncture Research Center de Taiwan en el que puede leerse: “Nuestros resultados demuestran que el tratamiento preoperatorio con baja y alta Electroacupuntura puede reducir los requerimientos analgésicos postoperatorios y los efectos secundarios asociados en pacientes sometidos a cirugía abdominal”. Y más recientemente en el trabajo El efecto de la Acupuntura en el alivio del dolor después de cirugías inguinales que se ha publicado este mismo año en The Korean Journal of Pain por investigadores del Servicio de Urología del Hospital de Imam Reza en Mashhad (Irán). “La Acupuntura en pacientes operados inguinalmente –se afirma en él- puede reducir la necesidad de analgésicos y por tanto las complicaciones que pueden producir éstos a la hora de aliviar el dolor postoperatorio”.

En cuanto a las posibles desventajas -raras- son éstas:

-Si la analgesia fuera incompleta puede experimentarse durante alguna fase de la operación algo de dolor lo que puede superarse instantáneamente con la aplicación de analgésicos y así continuar la intervención.

-Que la relajación muscular no sea la adecuada y eso provoque alguna dificultad; por ejemplo en la cirugía abdominal donde la musculatura es más densa.

-Que exista control incompleto de la respuesta visceral interior. La tracción de las vísceras por el cirujano puede provocar incomodidad, dolor y/o náuseas.

Agregaremos para finalizar que el paciente debe ser preferentemente mayor de 18 años y ser cooperador y que están contraindicados los enfermos comatosos, los sordomudos, los que sufren trastornos mentales y aquellos que tienen lesiones muy profundas así como los que necesitan hipotermia y procedimientos hipotensivos. Hechas estas salvedades parece claro que las ventajas de la Anestesia Acupuntural sobre la anestesia química es evidente; especialmente en aquellos casos en que por el tipo de operación o el estado del paciente la anestesia general farmacológica implica graves riesgos. Invito al lector a ver en video algunas intervenciones con Anestesia Acupuntural -uno de ellos un documental de la BBC británica- entrando en www.youtube.com/watch?v=ItmSbANRNE0 y en www.youtube.com/watch?v=cBX-QWPsnDU

Antonio F Muro
Recuadro:


Entrevista al Dr. Rafael Cobos

Presidente de la Sociedad de Acupuntura Médica de España (SAME) el doctor Rafafel Cobos trabaja desde hace 20 años como facultativo en la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla siendo pionero en la introducción de la Acupuntura en un centro sanitario público español. Es además especialista en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión formado en la Universidad de Ciencias Médicas de Pekín y profesional con amplia experiencia, razón suficiente para que quisiéramos conocer su opinión sobre el uso como analgésico de esta técnica milenaria en las intervenciones quirúrgicas.

-Díganos, ¿es realmente eficaz la Acupuntura para paliar el dolor en una intervención quirúrgica?

-Ciertamente. De hecho desde la década de los 80 del pasado siglo XX la investigación sobre las posibilidades de la Acupuntura se orientaron principalmente hacia la analgesia. Y actualmente nadie discute que la Acupuntura es eficaz en este ámbito al activar el sistema de analgesia endógeno del propio organismo. Miles de ensayos clínicos lo demuestran. Ahora bien, la analgesia quirúrgica acupuntural no logra el mismo grado de insensibilización y sedación que la anestesia química. Y plantea algunos inconvenientes: uno, que se tarda más tiempo en inducir el grado de analgesia deseado; y dos, que su eficacia es distinta en cada persona y por ello no se generaliza su uso. Además hoy la anestesia química ha avanzado mucho siendo cada vez más segura y eficaz. Lo que sí sería positivo es combinar la acupuntura con la medicación.

-¿Y para qué podría entonces ser útil la acupuntura en una intervención quirúrgica?

-Hay estudios rigurosos que demuestran que la Acupuntura ayuda antes, durante y después de la anestesia. Para empezar permite que el paciente acuda al quirófano notablemente más relajado, hace que durante la intervención se necesite menos anestesia química y, finalmente, ayuda tras la operación quirúrgica a paliar el dolor postoperatorio.

-¿Y en un sala de cuidados intensivos como herramienta frente el dolor?

-Es igualmente útil; en especial en el tratamiento del dolor agudo. Este mismo año se ha publicado un interesante artículo -resumen de un panel de expertos a nivel internacional- sobre la eficacia de la Acupuntura en situaciones límites en el campo de batalla, razón por la que el Ejército estadounidense ha decidido formar en ella a los médicos militares. En el artículo se dice que los datos no son aún suficientes pero permiten vislumbrar un abanico muy amplio de posibilidades en el dolor agudo.

-¿Por qué son tan reacios los responsables de la Sanidad pública y muchos de sus colegas a reconocer la potencialidad de la Acupuntura?

-Por falta de información y formación. En el caso de los médicos hay un problema y es que cada vez están más especializados y sólo leen sobre textos sobre su especialidad. Y como además cada vez hay menos tiempo seleccionan mucho los artículos que leen. Lo cierto es que la cantidad de información científica que existe sobre analgesia acupuntural es ya enorme y cada vez más importante pero no llega a la mayoría de los médicos.

Asimismo condiciona su credibilidad ante los médicos el hecho de que muchos de quienes ejercen la Acupuntura no lo son. Por eso hoy tanto la Sociedad de Acupuntura Médica de España (SAME) –organización que presido- como la Organización Médica Colegial entienden que esta técnica debería ser considerada un acto médico reservado a médicos debidamente formados en ella aunque pudiesen participar en el mismo otros profesionales sanitarios: DUE, fisioterapeutas… El hecho de que la ley no lo exija así es lo que en buena medida hace dudar a los médicos de su «seriedad”.

-Pues usted lleva ejerciendo la Acupuntura en un centro médico mucho tiempo así que al menos sus colegas deben saber que realmente es útil…

-Tiene razón. Hace ya casi treinta años que con mi intervención la Acupuntura se introdujo en la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y gracias a ello se sumaron luego a la iniciativa otros centros. Hoy la Acupuntura está de hecho presente en unidades del dolor de Córdoba, Granada, Cádiz, Jerez, Puerto Real, Málaga y Marbella; y a nivel de Asistencia Primaria en Dos Hermanas (Sevilla) y Málaga. Por tanto se ha logrado vencer la resistencia de muchos colegas gracias al trabajo serio realizado y a las cada vez más numerosas publicaciones que confirman científicamente su utilidad.

A. M.

 

Este reportaje aparece en
162
Julio 2013
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