Ayhan Doyuk estuvo en España

 

Ayhan Doyuk, creador del “agua de la vida”, probablemente el descubrimiento más importante de los últimos siglos y del que ya hablamos en nuestro número del mes de Septiembre, acudió finalmente a Madrid en Octubre aceptando la invitación hecha por nuestro director este verano. Y hay que decir que las expectativas creadas se cumplieron con creces. Porque si lo que ya entonces afirmaba parecía sorprendente sus últimas revelaciones nos han dejado boquiabiertos. Se lo contamos en detalle.

Como nuestros lectores habituales recordarán, Ayhan Doyuk-nacido en Turquía- afirma haber descubierto una fórmula basada en ¡agua! que permite –entre otras muchas cosas– descontaminar el planeta entero de la polución, especialmente de la causada por el petróleo y sus derivados. Es más, asegura que con algunas de las variantes que ha elaborado se puede prevenir un incendio y apagar rápidamente cualquier fuego –incluyendo los causados por metal, vapor, gas, líquidos y materiales sintéticos y eléctricos–, descontaminar el aire y la tierra así como las aguas de mares, ríos, lagos, estanques, pantanos y pozos dejándolas cristalinas, desalinizar el agua, deshacer la nieve y el hilo de calles y carreteras, desinfectar los vertederos, eliminar las emisiones de gases dañinos por la combustión de basura, descontaminar y fertilizar por completo cualquier terreno, proteger las cosechas de plagas dañinas, evitar la deshidratación y congelación de los vegetales a causa del calor intenso o las heladas, tratar enfermedades… y muchísimas cosas más.

Unas afirmaciones tan extraordinarias que resultan difíciles de creer. Por eso tras haber hablado largamente con él en Dusseldorf (Alemania) y con algunos de sus colaboradores y de haber presenciado demostraciones realmente inauditas le invité a venir a España. Porque no encontraba sentido a que todo fuera un fraude magníficamente elaborado ya que, en tal caso, ¿cómo se explica que se empeñe en hacer sus demostraciones ante científicos y expertos de universidades y centros de investigación? ¿Y cómo se explica que no sólo acepte sino que insista en que los presentes se lleven muestras de los productos de los experimentos para analizarlos en laboratorio? ¿O que acepte que los periodistas graben todo experimento desde cualquier ángulo y distancia para corroborar que no hay posible truco?

UNA PREPARACIÓN EXHAUSTIVA

Obviamente, la visita de Doyuk a España fue preparada concienzudamente porque las expectativas de lo que este hombre asegura que es capaz de hacer su “agua super energetizada” merecía el esfuerzo. De hecho, la publicación de la entrevista que le hice en Dusseldorf generó tantas expectativas que fueron numerosas las personas que se pusieron tanto en contacto con Aitor Rodríguez-la persona que primero me habló de Doyuk y me terminó convenciendo de ir a conocerle a Alemania- como conmigo. Y decidimos dividir su tiempo entre Madrid y Barcelona a fin de que pudiera hablar con el mayor número posible de gente.

Pues bien, he de decir que una de las personas que se ofrecieron a colaborar desinteresadamente desde el principio ante la importancia del asunto y contactó conmigo sería Gregorio Iturregui, presidente de la empresa Green Global, ecologista convencido, hombre de impecable ética y compañero de viaje en la eterna búsqueda de la verdad. Y a su lado acudí a escuchar la opinión de dos amigos suyos que, a su juicio, nos podrían orientar sobre cómo abordar un asunto de tanta trascendencia pero a la vez tan complejo de desarrollar. Así que fuimos en primer lugar a ver Gabriel Maganto, Consejero Técnico de la Subdirección General de Planificación Energética de la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Economía y, posteriormente, a Luis Carlos Mas García, Subdirector General de Aplicaciones y Desarrollos Tecnológicos del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Debo añadir –para no hacer este artículo demasiado largo- que la conversación con ellos fue similar. En ambos casos explicamos someramente el objetivo de nuestra visita, les pusimos un video con las demostraciones efectuadas por Ayhan Doyuk en Alemania, Austria y Turquía, narramos de vida voz lo que se veía en las imágenes –especialmente los experimentos de laboratorio- y los gestos y comentarios de asombro de nuestros interlocutores se prodigaron a pesar que los dos intentaron desde el principio mantener una actitud flemática. Sólo que aquello era tan fuerte, rompía tantos esquemas mentales, que no pudieron dejar de expresar la dificultad que sentían para aceptarlo. No podían evitar recelar incluso de lo que estaban viendo. “Es que esto es muy fuerte -diría uno de ellos-.Y de enormes implicaciones y repercusiones. La verdad, me cuesta creerlo incluso aunque lo esté viendo.

Y nos explicaron entonces que la mayor dificultad era coordinar todo porque las aplicaciones del agua afectaban a tantos departamentos de tantos ministerios distintos  que el simple hecho de organizar reuniones entre tanta gente ajena de la Administración tenía más complicaciones de las que pudiera parecer. Es más, lo veían sumamente complicado porque además había que contar con las comunidades autónomas. Tras una larga charla concluimos que lo idóneo es que fuera un sólo ministerio el que tomara la batuta y coordinara los esfuerzos. Y el más adecuado era, por varias razones, el Ministerio de Medio Ambiente. Con lo que nos despedimos quedando en volver a conversar en cuanto consiguiéramos hablar con el ministro Jaume Matas o alguien de su equipo.

DOYUK LLEGA A ESPAÑA

Tras varias gestiones, a las 10 de la mañana del 15 de Octubre, el mismo día en que Doyuk llegaba a España desde Alemania acompañado de Estela-“Elya-, conseguí mantener una reunión con Pedro Pérez, quien fuera durante años presidente de Vía Digital –una de las dos plataformas digitales de televisión existentes en España-, enseñarle los videos y explicarle el asunto. Su asombro sólo fue comparable a su escepticismo. “Esto no es posible,José Antonio. Choca contra lógica”. Pues lo has visto con tus propios ojos –respondí. “Sí, pero es que se trata de algo tan fantástico que me cuesta creerlo”.

No puedo decir que no lo entendiera. Les ha pasado a todas las personas a las que les he contado la historia aun tras haber visto los videos. Sin embargo, Pedro Pérez no me defraudó en absoluto. “Mira, voy a ver precisamente a las doce, en poco más de tres cuartos de hora, a Jaume Matas. Le voy a explicar el asunto y a darle el video si me lo dejas. Pero no respondo de su reacción. Entiéndelo”.  Lo entendí perfectamente, se lo agradecí de corazón y me marché de nuevo a la revista. Sólo dos horas después sonaba el teléfono. Era Pedro Pérez: “Jose Antonio, ha reaccionado de una forma tan favorable que me ha sorprendido. Quiere que Doyuk vaya ya mismo al ministerio. Le va a recibir nada menos que Carmen Martorell, Secretaria General de Medio Ambiente”.

Quien en verdad estaba sorprendido era yo. Le di de nuevo las gracias y me dediqué a preparar la reunión de la tarde. Ayhan y Elya llegaban a las cuatro al aeropuerto de Barajas y Aitor se iba a encargar de recogerles, dejarles en el hotel y acercarles luego al lugar de la primera reunión. No había tiempo para el descanso. Les habíamos preparado una agenda de siete días sin una sola hora libre.

A las siete y cuarto de la tarde llegábamos todos al Ateneo de Madrid. El salón de actos iba a ser el escenario de su primera intervención. Unas ochenta personas seleccionadas esperaban para oírle. Se encargarían de ser sus anfitriones y de presentarle por primera vez en España Jaime Sánchez Montero-presidente del Comité de Inventiva y Creatividad del Instituto de la Ingeniería de España-, Juan Fuertes–presidente de la Sección Científica y Técnica del Ateneo- y yo mismo. Y durante cerca de tres horas los asistentes, perplejos, vieron los videos con las demostraciones recientemente efectuadas en Alemania, Austria y Turquía así como otra con fuego –ciertamente espectacular- que se desarrolló ante los cuerpos de bomberos de tres cantones suizos. Buena parte del público, asombrado, no supo cómo reaccionar. Una ovación cerraría el acto. 

NOS RECIBEN EN MEDIO AMBIENTE

A la mañana siguiente, Ayhan, Elya, Aitor y quien esto escribe se presentarían en el despacho de la Secretaria General de Medio Ambiente, Carmen Martorell. Una reunión a la que se incorporarían Javier Ferrera-Director del Gabinete Técnico- y el Subdirector General de Calidad de Suelo. A lo largo de una hora se les explicó a nuestros interlocutores la importancia del asunto que nos llevaba allí, las gestiones ya realizadas, los consejos recibidos para que fuera Medio Ambiente el ministerio que coordinara los trabajos, la existencia de varios videos que -en tiempo real y sin cortes- se habían grabado de las demostraciones realizadas en Alemania. Austria, Suiza y Turquía, los proyectos recientemente puestos en marcha en otros países además de los mencionados y la disponibilidad de Ayhan Doyuk de efectuar en directo cuantas demostraciones fueran necesarias en España para despejar dudas así como responder a las preguntas de los expertos que se eligieran. La Secretaria General de Medio Ambiente escuchó muy atenta y no dejó traslucir emoción alguna. Se limitó a decirnos que, a su juicio, primero convenía revisar los videos en presencia de diversos técnicos de los diferentes departamentos afectados y luego decidir. Y nos emplazaron para una primera reunión en Diciembre ya que la agenda estaba llena y no era posible modificarla. Aceptamos y nos marchamos.

Esa misma tarde Ayhan Doyuk, Elya y Aitor conocerían a Gregorio Iturregi, presidente de Green Global como ya he dicho, quien tras exponernos su sincero interés en ayudar en todo lo que estuviera en su mano nos llevaría a continuación a la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Complutense. Allí nos reuniríamos durante tres horas con dos catedráticos de Agricultura Ecológica que habían asistido a la reunión del Ateneo y estaban dispuestos a desarrollar en el departamento una serie de trabajos que corroboraran en el ámbito agrícola las virtudes de los productos para el campo desarrollados por Doyuk con su agua. Hubo un principio de acuerdo y en estos momentos se están ultimando los proyectos.

Más tarde recibí la llamada telefónica de otra de las personas presentes en el acto celebrado en el Ateneo, Juan Carlos Albendea. Se trata de alguien que trabaja en la Central Nuclear de Zorita y que al oír decir a Doyuk que con una de sus fórmulas es posible encapsular la radioactividad de manera indefinida le ofreció de inmediato la posibilidad de que lo demostrara con los residuos radiactivos de la central. Doyuk aceptó, le explicó lo que se requería y me consta que el proyecto le ha sido enviado recientemente a Alemania por e-mail para que pueda efectuarse la demostración en su próxima visita a España. Les tendré informados de ello.

El jueves por la mañana la siguiente reunión programada se celebraría en las oficinas de Inversiones Ibersuizas y no tuvo carácter científico sino financiero. Diego de Azqueta Bernar,  presidente deMedco, plantearía las distintas posibilidades que a su juicio se abrían tras informarse a fondo del asunto. También había estado previamente en la reunión del Ateneo. Siguen en estudio.

Esa misma tarde acudiríamos a una empresa de rellenado de extintores para fuego en  la localidad de Arganda del Rey. Queríamos saber qué posibilidades había de fabricar en España los extintores pequeños para automóviles, casas, etc. Las pruebas, sin embargo, no fueron satisfactorias. Se decidió que era mejor fabricarlos en Alemania y desde allí distribuirlos a toda Europa.

El viernes, mientras yo revisaba los ferros de la revista, Doyuk, Elya y Aitor dedicarían la mañana a atender a los padres de María, una joven afectada de Esclerosis Lateral Amiotrófica para saber si podían ayudarla con el agua. Una reunión penosa porque esa posibilidad pasaba al parecer por encontrar el agua adecuada para fabricar la fórmula especial que se utiliza para tratar enfermedades. De hecho, esa mañana temprano habían estado comprando botellas de todas las aguas minerales que se distribuían en los comercios grandes de la zona para comprobar si valían. Con resultado negativo tras las pruebas que se efectuaron. Bueno, en realidad ya la noche anterior Ayhan y Doyuk habían estado probando con algunas de las botellas del hotel y de una tienda cercana, sabedores de la reunión que iban a tener con esta familia al día siguiente, sin resultados también.
La última reunión en Madrid tendría lugar a las 15,30 de ese mismo viernes en una sala del hotel en el que se alojaban. Una reunión especial que me había costado mucho convocar y a la que asistieron unos cuarenta profesionales de la salud, la inmensa mayoría de ellos médicos. Pero me va a permitir el lector que no hable de ella antes de que explique el resto de las entrevistas mantenidas en España.

VIAJE A BARCELONA

El sábado por la mañana tomamos un avión y nos desplazamos a la Ciudad Condal donde nos esperaba un amplio grupo de personas encabezadas por el especialista en asuntos financieros Francisco Casas y una buena amiga, Carmen Doménech junto a sus respectivas parejas y varias personas más. Sencillamente, habían decidido unirse al leer en la revista la entrevista con Ayhan Doyuk y así se lo comunicaron a Aitor, que se encargó de coordinar el viaje con ellos. Esa misma tarde, tras una reunión del grupo para conocernos todos, se celebraba la primera reunión con algunos empresarios a cuya cabeza estaba Josep González, presidente de la pequeña y mediana empresa de Cataluña. Se están estudiando aún distintas posibilidades. Esa misma noche habría otra reunión, esta vez nocturna y en un centro donde el conocido padre César de la Pradilla suele reunir habitualmente a numerosos profesionales de la salud en cursos de fines de semana. A todos ellos se les había pasado copia de la entrevista que había aparecido en Discovery DSALUD y estaban informados. El contenido de la charla fue el mismo que se dio a los médicos de Madrid aunque de forma más breve y esquemática por razones de horario. Hablaré por tanto de ello después.

El domingo sólo hubo una cita. Esperaba a Doyuk en el Monasterio de Montserrat nada menos que quien fue abad del mismo durante 16 años, el padre Casiá, personaje muy conocido y de enorme influencia en toda Cataluña. Sólo puedo dar referencia de lo acaecido por lo que me narraron luego ya que, salvo Elya y Ayhan, los demás debimos permanecer en la antesala. Algo más de una hora después se incorporaría a la reunión el nuevo abad que permanecería reunido con ambos otra media hora. Sabría después –me lo dijo el propio abad Casiá- que habían leído la revista, les había impactado y de ahí tanto interés. Pero lo que nos dejó de piedra a todos es que ya en esa primera reunión le habían pedido en firme a Doyuk que les presentara un proyecto para rehabilitar -en todos los aspectos- no ya el monasterio sino ¡toda la montaña de Montserrat, símbolo de Cataluña! También les tendré informados.

Debo añadir que el lunes tuve que volver a Madrid y no asistí a las reuniones de ese día pero sí puedo decir que una de ellas se celebró -por la tarde- nada menos que en el salón de actos del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona y que la presidió el prestigioso doctor Eusebio Sala Planell. Y, una vez más, Ayhan Doyuk dio la misma conferencia que en Madrid y que la noche del sábado -también en Barcelona-, sólo que esta vez ante casi un centenar de médicos.

¿Y por qué he dejado este hecho para el final?, se preguntará el lector. Pues, sencillamente, porque si poca gente está dispuesta a creer lo que hacen los demás productos de Doyuk -de los que ya he hablado en esta revista- mucho menos va a aceptar que pueda ser verdad lo que dijo ante tantos médicos: que el agua es capaz de revertir cualquier enfermedad no genética. Así de fuerte. Desde un cáncer pasando por una enfermedad degenerativa a un caso grave de arteriosclerosis. Y explicó cómo.

Aunque lo que más impactó a los médicos –y a mí, que lo ignoraba por completo- no fue eso sino su aseveración de que bastaban cuatro semanas para limpiar unas arterias en malas condiciones o tres meses para hacer desaparecer un cáncer. De hecho, en la reunión con médicos de Madrid me creí por eso en la obligación, como organizador del acto, de tomar el micrófono y decir en voz alta delante de él lo siguiente: “Bueno, está claro que este hombre está loco o es un genio. Porque puedo entender que alguien pretenda hacernos creer algo así y que durante un par de años, cegados por las expectativas, nos venda un producto que le enriquezca rápidamente y desaparezca. Pero lo que no tiene sentido es que dé unos plazos de curación tan cortos. Y que, encima, el tratamiento salga a un precio casi irrisorio. Porque si lo que dice es mentira le vamos a poder correr a gorrazos en sólo un mes…”

Excuso decir que ni uno sólo de los presentes dudó en ofrecerse a probar ellos mismos el agua y dársela luego a sus pacientes. Entre otras cosas porque cuando se analiza químicamente –asegura Doyuk- en los análisis sólo aparece agua. Y no hay pues ningún riesgo para la salud.

El problema es que si bien los demás productos de Doyuk pueden fabricarse a partir de aguas minerales corrientes el agua que usa para tratar requiere unas condiciones de pureza muy notables y es difícil encontrar una fuente adecuada. Como ya dije antes, ninguna de las muchas aguas minerales que se comercializan en tiendas en España y que fueron testadas vale. En estos momentos se está haciendo una prospección en todo el país. Y parece complicado encontrarla porque las aguas están hoy en Europa, en general, según su apreciación, en bastante mal estado. De hecho, asegura que en Alemania no han encontrado aún una fuente válida. En Turquía sí, pero importar agua de allí y traerla a Europa presenta grandes dificultades hoy.

Tal es la situación. No hay, en suma, posibilidad alguna de conseguirla por el momento por lo que ruego que no llame nadie a la revista por muy grave que sea el caso del que quieran hablarnos ya que no podremos hacer absolutamente nada. De hecho, primero hay que corroborar si lo que afirma Ayhan Doyuk en este ámbito es o no una realidad. Y no porque pongamos en duda su honestidad sino porque entendemos que es lo razonable. Lo único que podemos hacer es comprometernos a informarles puntualmente en la revista de las novedades que surjan. Confiamos en que los lectores lo entiendan.
En cuanto a cómo actúa el agua hablaremos de ello si finalmente se puede adquirir. Hacerlo ahora no parece tener sentido. Hasta entonces.

José Antonio Campoy
 

Este reportaje aparece en
45
Diciembre 2002
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