Fibrotomía: una solución para niños con parálisis cerebral

 

Valeri Borisovich Ulzibat, médico y cirujano del Instituto de Rehabilitación Clínica de Tula (Rusia), afirma que basta practicar unas pequeñas incisiones en los músculos para recuperar a muchas de las personas inmovilizadas y diagnosticadas de parálisis cerebral. De hecho, más de un centenar de enfermos españoles han sido ya tratados en ese centro con su técnica –la Fibrotomía- logrando en quince minutos lo que no consiguieron años de rehabilitación y fisioterapia. Y para explicárnoslo vino con todo su equipo a vernos a la revista. Fue una conversación larga e interesante.

El doctor Ulzibat responde al prototipo de cirujano pragmático, fuerte, correoso e incansable trabajador que ha intentado llevar sus conocimientos a muchos países. Y es que en los últimos 20 años ha venido desarrollando una técnica quirúrgica simple y segura con la que asegura resolver la mayoría de las complicaciones secundarias a la espasticidad muscular de los procesos degenerativos del sistema nervioso central. Su interés por estudiar la espasticidad –una contractura continuada en el músculo afectado y que Ulzibat liga al dolor- se inicia como consecuencia de la falta de soluciones eficaces dentro del equipo quirúrgico en que estaba integrado, dedicado al tratamiento y recuperación funcional de traumatismos de la columna vertebral. Una decepción que se forjaría al comprobar, caso tras caso, que las técnicas empleadas eran completamente inoperantes. Así que decidió buscar por otros caminos.

Hoy su aval es, además de una prologada actividad quirúrgica, una vasta estadística llena de éxitos con mínimas complicaciones y -según afirma- mejorías ostensibles de recuperación funcional motora. El mayor número de casos tratados con éxito ha sido el de pacientes espásticos con diagnóstico de “parálisis cerebral”. Su tratamiento quirúrgico –bautizado como Fibrotomía- es sencillo en apariencia. Consiste en seccionar las bandas fibrosas que se forman en los músculos afectados por la espasticidad. Simple, insistimos, en apariencia, pero quisimos saber en qué se fundamentaba esa idea.

-Doctor, ¿cómo llegó usted a la conclusión de que la fibrosis de zonas más o menos extensas en los músculos era la causa de la espasticidad?

-Pues a través de la observación empírica. Verá, durante años mi hermana padeció una dolencia crónica de espalda que la producía severos espasmos musculares y dolores intensísimos. Probé con ella todo tipo de tratamientos pero todo fueron fracasos hasta que un día pensé que el abordaje del problema tendría que hacerse desde el mismo músculo y no desde el sistema nervioso como hasta ese momento había intentado.

-¿Y qué ocurrió?

-Que comprobé que el espasmo muscular era la causa primaria que conducía a un deterioro de ciertas áreas del mismo músculo en las que se producían bandas de fibrosis capaces de mantener el músculo en un estado de contractura permanente.

Es decir, descubrió la causa y el mecanismo de los dolores y disfunciones de su hermana.

-Exacto. Las bandas fibrosadas del tejido muscular anclaban la estructura del músculo en un espasmo permanente. Y sobre esa base realicé mi primera operación quirúrgica de sección de bandas fibrosas con resultados inmediatos.

-¿Cuáles fueron?

-Desapareció el dolor y se produjo una sensible mejoría de la función muscular sin recaída alguna posterior. Eso me hizo ver que estaba en la buena dirección.

-Y a ese caso siguieron muchos otros…

-Así es. Eso me permitió ir corroborando los principios teóricos sobre los que me basaba y que demostraban que el origen de la espasticidad se encuentra en el seno del mismo músculo y que tiene su expresión más clara a través de un proceso de degeneración fibrosa que equivale a la muerte de una parte del tejido muscular. La solución se me presentaba como lógica consecuencia de lo anteriormente descubierto: había que eliminar el –o los- focos de tejido muscular muerto.

-¿A qué nivel del músculo actúa en su cirugía? ¿Hay que cortar los tendones?

-Esa misma pregunta me la hicieron en una entrevista que tuve en el Ministerio de Sanidad español. No, no se operan los tendones.

-Si operase los tendones no cabría posibilidad alguna de recobrar la función muscular que es, junto con la desaparición del dolor, el objetivo fundamental de esta actuación quirúrgica.

-No puedo explicarlo mejor. Para que el lector comprenda más fácilmente, podemos utilizar un ejemplo gráfico. Consideremos al músculo como un órgano al que alimenta una arteria. Si un espasmo muscular comprime esa arteria la falta de riego acaba produciendo una fibrosis dolorosa. Con esta intervención se descomprimiría la arteria y el flujo sanguíneo quedaría restablecido.

TÉCNICA CONTRASTADA

-¿En qué año fueron intervenidos sus primeros casos?

-En torno a 1985. Lo que significa que llevo casi veinte años trabajando con estas directrices y obteniendo excelentes resultados como lo atestiguan todas las revisiones que hemos realizado. En muchos casos el seguimiento del paciente pasa de los 10 años.

-¿A cuántos pacientes ha operado a fecha de hoy?

-Pues en nuestra clínica tenemos más de 16.000 fichas de pacientes que han llegado a nosotros de muchas partes del mundo. Pacientes de Estados Unidos, Suecia, Australia, algunos países de Europa del este y, sobre todo, un elevado número de españoles.

-Y en todo este tiempo y después de tantos casos, ¿su técnica inicial ha sufrido alguna modificación?

-Sí. Antes realizábamos sólo uno o dos cortes y ahora practicamos muchos más, llegando en ocasiones a veinte.

-¿Es obligado el ingreso en un centro hospitalario para la realización de su cirugía?

-Al principio, las intervenciones las realizábamos en régimen ambulatorio. Ahora, debido al mayor número de cortes realizados, es aconsejable el ingreso en un hospital y la asistencia de un anestesista.

-¿Después del acto quirúrgico se necesita algún tipo de rehabilitación?

-No la consideramos necesaria si hemos conseguido abolir el cuadro doloroso y recuperar total o parcialmente la función motora. He de señalar que cuando existen lesiones anatómicas cerebrales importantes el caso es diferente pues estas lesiones son irreversibles.

-Según los trabajos de los hermanos Hunecke, médicos alemanes, desde un campo lesionado –antigua cicatriz, diente afectado en su inervación o mal implantado, etc.- se origina un foco irritativo capaz de generar una patología a distancia y este foco se puede desactivar con una infiltración de procaína. ¿Hay alguna similitud entre sus hallazgos y los de los doctores Hunecke?

-No, no es lo mismo. Yo creo que en el foco interferente no se produce ningún fenómeno inmunológico y que unas infiltraciones no bastan para solucionar el problema que nos ocupa. Es necesario recurrir a la cirugía porque si no hay estimulación no hay efecto.

CONFLICTO INMUNOLÓGICO

-La opinión ortodoxa señala que la causa de la espasticidad es consecuencia de una lesión del sistema nervioso y que, por tanto, la actuación sobre los músculos sólo puede ser paliativa.

-Sí; y ese supuesto es falso. A la vista de los resultados que he ido obteniendo, para mí la respuesta es clara, sencilla y concluyente: la lesión no se encuentra en el cerebro sino en el propio músculo como demuestra que la situación se resuelve actuando sobre éste y no sobre aquel.

-¿Se da cuenta de que su afirmación choca frontalmente con todo lo aceptado hasta ahora por el estamento médico?

-Lo sé pero para mí estamos frente a una enfermedad adquirida durante el embarazo. Nos hallamos ante un conflicto inmunológico entre madre y feto que conduce a las alteraciones dolorosas y espásticas de los músculos. Sólo a través de la cirugía que yo practico con la eliminación de las cicatrices de tejido muscular muerto se consigue mejorar todo el proceso.

-Pero, ¿qué causa este conflicto inmunológico?

-Bueno, lo que sabemos es que una de sus expresiones es un nivel de anticuerpos muy alto en los casos de parálisis infantil. Si mediante cirugía rehabilitamos funciones alteradas podemos afirmar que el problema no está en la parálisis del sistema nervioso -puesto que el movimiento existe- sino en la falta de relajación -espasticidad- por las cicatrices que se producen dentro del músculo consecuente con la muerte de fibras musculares que conducen a su acortamiento.

Pero el músculo forma esta unidad con la inervación nerviosa y depende de la actividad del sistema nervioso, bien como reflejo condicionado o como función regulada por la corteza cerebral.

-Verá, la contracción o relajación de los músculos se debe a la interacción entre dos sustancias, la actina y la miosina. Y ese proceso, desde mi punto de vista, no tiene nada que ver con el sistema nervioso central. Para mí –no me cansaré de insistir- el problema de la parálisis infantil comienza, como antes dije, como un problema inmunológico entre madre e hijo y afecta al 96% de los casos.

-¿Y cómo interpreta usted la sintomatología acompañante en las parálisis cerebrales infantiles y que son expresión de diversas estructuras cerebrales? Nos referimos, por ejemplo, al síndrome cerebeloso, a pacientes que ven mal o que presentan falta de equilibrio. ¿Cómo puede beneficiar su cirugía a estas diversas funciones alteradas?

-Puedo darle dos respuestas. La primera hace referencia a la evolución filogenética que demuestra que la aparición del músculo es anterior a la aparición de los sistemas óseo y nervioso. La segunda podría resumirse así: para los neuropatólogos la lesión primaria y fundamental se encuentra en alteraciones cerebrales y hablan de disfunciones como secuelas de áreas cerebrales lesionadas, como puede ser la lesión cerebral vestibular. Yo creo haber demostrado que la alteración del equilibrio y otras disfunciones se producen por las compensaciones que tienen que hacer los pacientes para evitar el dolor y las alteraciones musculares secundarias a la espasticidad. En más del 70% de los escáneres cerebrales no se detecta alteración específica alguna.

-¿Cómo encuadra en este marco las infecciones viriásicas por citomegalovirus, por toxoplasmosis, etc., que pueden encontrarse como trasfondo del proceso de parálisis cerebral infantil?

-El proceso inmunológico es el denominador común pero las causas que han llevado a la alteración del estado inmunitario son múltiples. En todo caso, el proceso inmune inicia la reacción que conduce a la lesión muscular.

-Es decir, se produce una agresión del sistema inmunitario al propio músculo, lo que se conoce como fenómeno autoinmunitario. Usted ha difundido en alguna ocasión el concepto de proteinosis como una patología específica de las proteínas de los diversos sistemas funcionales.

-Así es. Como sabe, las estructuras proteicas se pueden dividir en proteínas de los músculos esqueléticos, ligamentos y fascias; de los sistemas nervioso central y periférico; de las glándulas exocrinas y endocrinas; de los sistemas circulatorio y hematopoyético y proteínas de los pulmones, sistema digestivo y urogenital. Todas estas proteínas pueden verse afectadas por procesos patológicos inmunitarios. En cuanto a los sistemas, todos presentan similares respuestas autoinmunitarias y procesos comunes de trastornos metabólicos degenerativos. Los órganos que más se ven afectados por este proceso son el tejido cerebral, el tiroides, el cristalino y testículos, probablemente debido al aislamiento fisiológico de estos órganos de las células linfocíticas.

-Esa hipótesis no ha sido tenida en cuenta.

-Así es. Por desgracia, no se ha considerado la muerte selectiva de proteínas como causa de una variopinta y extensa patología. Si lo hiciera, la comunidad científica encontraría respuestas sorprendentes a muchos interrogantes de la medicina actual.

No podíamos retenerle por más tiempo. Agradecimos al doctor Ulzibat su interés en nuestra revista y su amabilidad por concedernos esta entrevista en la que se dan respuestas que muchos encontrarán heréticas y alejadas de la verdad que la ortodoxia médica pregona. Por eso nos permitimos decir que, a veces, los aires frescos de algunas “herejías” pueden constituir un aldabonazo a las mentes cerradas de muchos y abrir un camino nuevo hacia los aspectos no resueltos de las patologías crónicas que hoy padecemos.

 

Dr. José Pérez Fernández

 


 

EL MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO CONTRA EL DR. ULZIBAT

Poco después de anunciar en la revista que iba a aparecer una entrevista con el doctor Ulzibat el Ministerio de Sanidad y Consumo envió una comunicación para alertar a la gente sobre él, nota que recibió una inmediata y contundente respuesta de los familiares españoles a los que ha tratado, especialmente dolidos por la manipulación –eso ya no es noticia- que el Ministerio hacía de su persona. Debemos añadir que a nosotros las dudas sobre la efectividad de su técnica nos desaparecieron en cuanto supimos que el Ministerio de Sanidad arremetía contra él. Nos militamos a transcribir la carta que al respecto nos ha hecho llegar el representante de las familias. 

“Sr. Director: me gustaría  hablarle brevemente de la injustificada alerta que sobre el Dr. Valery Ulzibat el Ministerio de Sanidad envió a todos los medios de comunicación el pasado 21 de Octubre:

1º) El Dr. Valery  Ulzibat no tiene nada que ocultar. Estuvo reunido en el Ministerio de Sanidad  el 10  de Junio último con una asesora de la anterior ministra y dos cirujanos traumatólogos ortopedas.
2º)  No es que el Dr. Ulzibat “se haga llamar doctor”, es que se trata de un prestigioso  doctor en Ciencias Médicas de la Federación Rusa, cirujano de fama internacional, traumatólogo,  ortopeda y catedrático de universidad. Y es verdad que no tiene homologado su título en España ni permiso para desarrollar actividades sanitarias pero es que él no opera durante sus visitas a nuestro país. Se limita a impartir sus conocimientos en charlas y conferencias.
3º) El doctor Ulzibat ha venido a España a petición de las familias que hemos llevado a operar a nuestros hijos a su clínica en Rusia a fin de hacerles un seguimiento y de esa manera evitarnos los gastos extras que implicaría tener que desplazarnos todos hasta allí. Por eso los padres costeamos todos los gastos de sus viajes y estancia.
4º) El doctor Ulzibat no se publicita o  promociona en la página www.ulzibat.comcomo ha afirmado a un canal de televisión la Delegada de Sanidad de Guadalajara. Esa página es de un padre que fue a Rusia a operar a su hija y la finalidad de la misma es dar  información detallada del tratamiento a los numerosos padres que tienen hijos como nosotros para que sepan que existe solución a su problema aunque aquí les digan que no hay ninguno.

Aclarado lo cual, las más de 150 familias que desde hace aproximadamente dos años hemos llevado a nuestros familiares a Rusia para seguir el tratamiento de Fibrotomía gradual con el Dr. Ulzibat  queremos hacer constar nuestra indignación por esa alarma injustificada y pedimos al Ministerio de Sanidad que, en lugar de poner trabas, evalúe la notable mejoría que todos y cada uno de ellos ha obtenido, especialmente porque aquí no se ofrece solución alguna a quien sufre esa enfermedad. En suma, ¿por qué en lugar de perseguirle no le ayudan a trabajar aquí o le piden que forme a otros especialistas para que nuestros enfermos no tengan que peregrinar hasta Rusia?

Antonio Serrano de la Fuente
Representante de las familias españolas
 

Este reportaje aparece en
45
Diciembre 2002
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