Espagiria: la alquimia aplicada a la medicina

 

Muchas personas saben que los cuerpos celestes influyen sobre el organismo humano de diferentes maneras pero probablemente sólo unas pocas sepan que la disciplina que se encarga de estudiar esa influencia y de canalizarla hasta convertirla en una forma de terapia se llama Espagiria. El doctor Santiago de la Rosa, presidente de la Comisión de Medicina Naturista del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, ha entrevistado sobre ella a su colega Mariano José Bueno, especialista en la aplicación de

Médico por tradición familiar, conferenciante e incansable estudioso de toda novedad médica y de cualquier método terapéutico que demuestre su efectividad, el doctor Mariano José Bueno Cortés vive por y para la Medicina. De hecho, su gran hobby es estudiar y aprender los fundamentos de todo tipo de medicinas complementarias con un único condicionamiento mental hacia ellas: que curen, que demuestran su eficacia. Para lo cual viaja por todo el mundo ampliando y aplicando sus conocimientos. Está afincado en su Zaragoza natal hasta donde me he desplazado para entrevistarle y pedirle que nos hablara de un tema que domina a la perfección: la Espagiria.

-¿Cómo podría explicarse de forma sencilla a la gente qué es la Medicina Espagírica?

-Bueno, se trata de una disciplina que tiene en cuenta el hecho de que los planetas influyen en la salud del ser humano. Claro que esto no es nuevo. Y que los planetas influyen es algo aceptado hoy día. Por ejemplo, el ciclo hormonal de una mujer fisiológicamente activa dura 28 días, exactamente igual que el ciclo lunar. En Criminología y Psiquiatría se sabe que las noches de luna llena cambia el carácter de algunas personas y que se da mayor delincuencia durante los plenilunios. Cualquier jardinero avezado corta el césped para que crezca fuerte en luna creciente pero si lo que quiere es depurar la tierra lo hará en cuarto menguante. Tales conocimientos son muy antiguos…

-Cierto; de hecho, hasta los cuerpos celestes dan nombre a nuestros días…

-Así es. El lunes se debe a la luna; el martes a Marte; el miércoles a Mercurio; el jueves a Júpiter; el viernes a Venus; el sábado a Saturno y el domingo –sunday, “día del sol” en inglés- al sol. A cada uno de estos días se le llama así desde la antigüedad haciendo mención al planeta que lo rige.

-¿Y desde cuándo se conoce y dónde radica el potencial curativo de la Espagiria?

-Bueno, los conocimientos vienen desde hace siglos. De hecho, ya Paracelso decía en el XVI que “salud y enfermedad provienen de la misma raíz. Y si un astro nos hace enfermar –explicaba– el mismo astro nos debe curar pues el recurso sólo es posible por el semejante, jamás por el contrario”. A mí esta cita me resulta bastante reveladora. Y en lo que se refiere al potencial curativo, podríamos decir que la Espagiria es la madre de la Homeopatía y la abuela de la Fitoterapia aunque sea independiente y distinta de ellas.

-¿Puede ser más explícito?

-Claro. Mire, los medicamentos espagíricos son mezclas de tinturas, diluidas o no, obtenidas según una serie de reglas propias y exclusivas de esta disciplina. Yo utilizo plantas de cultivo biológico de una zona muy concreta de los Alpes italianos, recogidas en fechas muy determinadas y teniendo en cuenta el mejor momento planetario.

¿El mejor momento planetario?

-Sí. Las plantas que utilizo se recogen en días o momentos concretos según la posición e influencia de los planetas. Por ejemplo, la hierba de San Juan o hipérico se recoge durante la noche de San Juan. La manzanilla se coge a las 5 de la mañana y la caléndula a las doce del mediodía. Siempre hablo de hora solar, que es la biológicamente válida. Además se recogen a mano sin ningún utensilio ni máquina. Por ello, porque a la capacidad terapéutica de la propia planta se une la influencia beneficiosa de los astros a cuya influencia ha estado expuesta, el remedio espagírico correctamente prescrito ofrece resultados espectaculares.

ESPAGIRIA, HOMEOPATÍA Y FITOTERAPIA 

-Antes sólo lo mencionaba y me gustaría que volviéramos sobre ello. ¿Cuál es la diferencia de la Espagiria con respecto a otras disciplinas que también utilizan plantas como la Homeopatía o la Fitoterapia?

-Pues una diferencia es que esas disciplinas no utilizan plantas de cultivo biodinámico –es decir, sembradas y recogidas con arreglo a la situación y el momento planetario- y otra es que la Homeopatía emplea también tinturas de origen mineral y animal mientras la Espagiria no lo hace. Además, los remedios homeopáticos y fitoterápicos son simples o compuestos pero no son tan potentes como los espagíricos.

-Deja entrever que hay más…

-Así es. La gran diferencia es la relación con los planetas. Homeopatía y Fitoterapia no la establecen. En cambio, la Espagiria clasifica las plantas medicinales según su analogía con cada planeta de modo que eso determina su prescripción por analogía de cada dolencia con cada planeta. Además, el proceso de maceración de las plantas es distinto. En la Espagiria las plantas de maceran durante 30 o 45 días pero expuestas a la influencia directa del sol, de la luna, siguiendo la más pura tradición alquímica. Al preparar los remedios espagíricos se cumple la máxima que Paracelso cita en su obra Paragranum y que dice que “la naturaleza no produce nada que sea perfecto en sí sino que lo debe perfeccionar el hombre y esa perfección se llama Alquimia”. Y yo añado que la Espagiria es la Alquimia aplicada a la Medicina. En definitiva, lo que se hace es separar los diferentes componentes de la planta para purificarlos y volverlos a reunir de modo que se consiga una efectividad máxima del remedio.

¿QUÉ TRATA LA ESPAGIRIA?

-Entonces, ¿podríamos decir que los productos espagíricos son más potentes o, incluso, que llegan a curar lo que no logran la Homeopatía y la Fitoterapia clásicas?

-Exacto. Por mi experiencia sé que la Espagiria es totalmente compatible con la Homeopatía o la Fitoterapia y que, además, es mucho más efectiva. En definitiva, hay muchas situaciones que podremos solucionar con los medicamentos espagíricos y no con los que prescriben estas dos disciplinas. En cambio, todo lo que hagamos con Homeopatía o Fitoterapia lo podemos hacer con medicina espagírica.

-¿Puede poner ejemplos?

-Claro, pero como para hacerlo voy a citar el nombre de algunos productos debo aclarar antes que para los tratamientos que prescribo yo empleo los medicamentos espagíricos de los laboratorios Soluna de Alemania, el más prestigioso de cuantos hay en Europa y el que ofrece, a mi entender, la máxima calidad. Aclarado esto, puedo decir que un drenaje hecho con Hepatik, Lymphatik y Renalin es mucho más potente que cualquier otro remedio fitoterápico u homeopático. Por ejemplo, hay otro tratamiento para las dismenorreas que es efectivo en todos los casos. Con remedios espagíricos los catarros duran horas. Y podría estar citando ejemplos sin parar. Recomiendo a quien lo dude que pruebe estos tratamientos bajo la prescripción de su médico y se sorprenderá de los resultados.

-Hemos oído que con la Espagiria se pueden tratar patologías incurables utilizando para ello las fases lunares. ¿Podría explicarnos eso?

-Bueno, no sólo las incurables sino también otras patologías complejas y de difícil tratamiento. En este caso nos basamos en la evidencia de nuestra exposición diaria al ritmo biológico sol-luna y en la importancia de iniciar una terapia específica durante la luna nueva. Es un protocolo de tratamiento que se realiza en cuatro fases consecutivas: sol (oro), luna (plata), sol (oro), luna (plata). Se comienza en fase de luna nueva y cada 14 días se pasa de fase (luna nueva, luna llena, luna nueva, luna llena). En las fases oro siempre damos un remedio espagírico determinado relacionado con el sol y en las fases plata otro distinto relacionado con la luna. Puedo asegurarle que estos tratamientos son muy efectivos… aunque los milagros se los dejamos a Dios.

-¿Y cómo trata la Espagiria las enfermedades crónicas o degenerativas, tan difíciles de curar con medicina oficial?

-Pues lo primero que se hace es un drenaje para desintoxicar el organismo y descargar el sistema inmunitario a fin de “despertar” después las fuerzas curativas del organismo. Esto es lo primero que se hace, sea la patología que sea. Luego, según cada caso, estableceremos la pauta de tratamiento de modo que estimularemos y ayudaremos al sistema inmune para que haga su trabajo y regularice la situación tanto si estamos ante una enfermedad crónica exudativa (rinitis, bronquitis, colitis y, en general, todas las enfermedades que cursen con inflamación crónica) como si es una enfermedad crónica proliferativa (cirrosis, artrosis, inmunodeficiencias y, en general, todas las enfermedades degenerativas).

-¿Los tratamientos son personalizados?

– Es que no pueden ser de otra manera. Incluso a veces ya, rizando el rizo, hacemos lo que se llama un Autosanguis Espagírico. Se extrae una gota de sangre del paciente y a partir de ella se elabora un medicamento específico para ese paciente. Se le prescribe un tratamiento espagírico exclusivo para ese persona, con nombres y apellidos. Se utiliza en casos graves y medios, en enfermedades en teoría con pocas posibilidades de curación o mejoría.

-¿Y qué hace usted, doctor, cuando le llega un paciente crónico, incluso con patología celular y rebotado de la medicina académica? ¿Cómo se le trata con la medicina espagírica?

Vayamos por partes. Lo primero que tenemos que hacer es aprovechar la tecnología de la que disponemos hoy aunque utilicemos también una terapia nacida en el siglo XV como es la Espagiria. Primero habrá que hacerle al paciente un Bio-Check, es decir, un chequeo biológico cuya medición se hace según la electroacupuntura de Voll. Ese chequeo nos dará una idea de lo que está ocurriendo en ese organismo. Después iremos descartando posibilidades. Descartaremos focos dentales, focos interferentes en cicatrices, geopatías, contaminación electromagnética, intoxicaciones por metales pesados o bloqueos que se hayan podido producir por vacunas o por enfermedades padecidas anteriormente y tratadas de modo supresivo… También valoraremos el estrés oxidativo con un nuevo aparato llamado FRAS con el que, a partir de una gota de sangre capilar se hace un análisis de los radicales libres presentes en el organismo. Hecho todo esto, si nos encontramos con que la patología no sólo afecta al espacio extracelular sino que también afecta a estructuras celulares, primero haremos un drenaje, una descarga intestinal, una dieta vegetariana y suministraremos unos sueros drenantes. Posteriormente comenzaremos un tratamiento específico y muy personalizado. Haremos el autosanguis espagírico añadiendo otros remedios necesarios para hacer reaccionar al sistema inmune. Por ejemplo, en una artrosis lo que hacemos es el autosanguis espagírico, la regulación biológica con el sol y la luna y recetamos productos para focalizar el efecto en esas zonas de cartílago dañado. Incluso localmente, para el dolor, prescribimos varias veces al día un aceite espagírico que mis pacientes adoran y que se llama Azinat ÖL I.

-¿En qué casos se muestra más efectiva la Medicina Espagírica?

-Pues, por ejemplo, en el asma. Tengo muchos casos curados utilizando la Medicina Espagírica. Son casos en los que el paciente llega desesperado porque normalmente está siendo tratado con cortisona. A veces acuden niños pequeños con padres que han perdido toda la confianza en la Medicina. Afortunadamente tenemos resultados fantásticos que hacen que, a su vez, nos traigan otros. De hecho, a nuestro instituto de Zaragoza nos llega gente de toda España e, incluso, del extranjero. Y es muy curioso comprobar cómo muchos compañeros de profesión que asisten a mis cursos me empiezan a llamar al poco tiempo para comentarme los resultados tan fantásticos que obtienen.

Es decir, que poco a poco se empieza a conocer y a aplicar la Espagiria.

-Pues sí. Ya hay ginecólogos, urólogos, reumatólogos, inmunólogos, alergólogos, pediatras, dermatólogos y un largo etcétera de especialistas que han enriquecido su arsenal terapéutico con este tipo de medicamentos al ver los magníficos resultados en sus pacientes. Cuantas más armas tengamos para curar, con base científica y prudencia, más posibilidades tendremos de mejorar al paciente.

-Pues le felicito sinceramente porque en este país no es fácil divulgar ciertos conocimientos…

-Verá, doctor de la Rosa, yo hago este esfuerzo porque le debo mucho a la medicina espagírica ya que no sólo me ha ayudado a mejorar mi vida profesional sino también la personal pues, como decía Paracelso, “aprended la Alquimia también llamada Espagiria y ella os enseñará a discernir lo falso de lo verdadero. Con ella poseeréis la luz de la naturaleza y con ella, por tanto, podréis probar todas las cosas claramente, discurriéndolas de acuerdo a la lógica y no a la fantasía”. Creo que con esta cita está todo dicho.

-Falta nuestro agradecimiento por su amabilidad y nuestro aliento para que prosiga con su trabajo en aras a que las posibilidades terapéuticas que ofrece la Espagiria sean más conocidas y puedan beneficiar a más gente.

-Estoy convencido de que este reportaje será un buen empujón. Ha sido un placer.

Dr. Santiago de la Rosa
 

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Diciembre 2002
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