Bioluminis: singular método curativo basado en la Bio-Foton-Terapia

 

Toda célula está dotada de una cualidad llamada fotorreactivación que la permite mantener el equilibrio biológico y por eso en caso de desequilibrio leve es capaz de autorrepararse. Ahora bien, cuando el desequilibrio es grande puede romperse la armonía de los campos magnéticos celulares y producir desarreglos que, a su vez, podrían llevar a desarrollar tanto una dolencia leve como una enfermedad grave. Bueno, pues existe un dispositivo óptico de alta definición receptor-emisor de las ondas electromagnéticas de la luz natural llamado Bioluminis capaz de reequilibrarlas de nuevo. Se lo explicamos.

Todos hemos comprobado, quizás sin saber bien por qué, que tomar el sol produce una clara sensación de bienestar. Y es que la luz del sol aumenta hasta en un 86% el nivel de energía de los seres humanos. Algo que se debe al hecho de que la célula utiliza la energía electromagnética procedente de la luz solar para recargarse merced a un fenómeno que se conoce como fotorreactivación y que es posible porque la piel dispone de unos biorreceptores que captan los fotones de la luz solar. Claro que esa energía no puede ser directamente absorbida por el organismo humano ya que es necesario un “filtro” que decodifique la radiación solar.

Pues bien, conociendo esas premisas se desarrolló hace ya 25 años la Bio-Foton-Terapia, una disciplina que estudia las propiedades terapéuticas de los fotones y su aplicación en beneficio de la salud humana y que, con el tiempo, dio lugar al desarrollo de unos singulares filtros que permiten aprovechar esa energía. Se trata de unos pequeños dispositivos de 45 mm de diámetro y 5 mm de espesor que captan las ondas electromagnéticas de la luz solar y las orientan y transmiten en una frecuencia coherente para su aprovechamiento por el organismo humano.

LA LUZ SOLAR, FUENTE DE VIDA

La Bio-Foton-Terapia nació en Francia hace sólo veinticinco años pero en este cuarto de siglo se la ha dotado de un cuerpo experimental que ya querrían para sí otras disciplinas. Siendo una de las personas que más ha contribuido a demostrar en la práctica sus propiedades curativas el naturópata francés Jacques H. Mula, director del Laboratorio Bioluminis, nombre que también reciben los filtros o dispositivos canalizadores de la energía solar mencionados. Hemos hablado con él sobre ella.

-¿Cómo explicaría brevemente qué es la Bio-Foton-Terapia?

-Bueno, la verdad es que necesitaríamos horas para explicar sus fundamentos pero se puede decir que,básicamente, es una terapia que utiliza la energía electromagnética procedente de la luz solar para reequilibrar las células merced al efecto de biorresonancia que se produce de forma natural entre las ondas cósmicas y las del organismo humano. Una terapia simple, eficaz, cómoda de aplicar y recibir, y que genera resultados estables y duraderos.

-¿Y para qué se emplea?

-En términos generales puede decirse que la Bio-Foton-Terapia es aplicable a todos los dominios biológicos, es decir, a la salud humana, a la salud animal e, incluso, al tratamiento de semillas y plantas. En cada una de esas aplicaciones tenemos experiencias con resultados positivos, a veces sorprendentes.

-Y para obtenerlos la materia utilizada es algo tan asequible como la luz solar…

-Así es. En concreto, lo que utilizamos en Bio-Foton-Terapia son las radiaciones electromagnéticas de la luz solar. Verá, como sabe, la Tierra emite su propia onda electromagnética, que es de polaridad negativa. Por tanto, los habitantes de la Tierra recibimos esa onda… que se suma a otras ondas de polaridad negativa a las que también estamos expuestos. Con lo que a veces se produce una saturación de carga negativa que provoca un desequilibrio celular y, como consecuencia, el desarrollo de numerosas patologías.

-Y, obviamente, la contrapartida es la luz natural ya que es de polaridad positiva.

-Exacto. El problema, sin embargo, es que el organismo humano no puede absorber esa carga positiva por la incoherencia de fase entre las ondas electromagnéticas de los fotones de la luz natural y los biorreceptores electromagnéticos de que dispone nuestro organismo. Algo que se resuelve usando unos dispositivos que filtren esas frecuencias y las hagan coherentes para el ser humano. Esa es la manera de poder beneficiarse de todos los efectos positivos de la luz solar, imprescindible hoy para la salud y la vida.

DISPOSITIVOS CANALIZADORES

-¿Y cómo son esos filtros?

-Se trata dedispositivos ópticos de alta definición, receptores y emisores de las ondas electromagnéticas de la luz natural que funcionan sin mecanismo electrónico, batería o sustancia química alguna pues simplemente aprovechan el efecto natural de la biorresonancia. Verá, el filtro absorbe las radiaciones electromagnéticas de la luz natural y las transmite al organismo a través de los biorreceptores de la piel. De esa forma las células se recargan con ondas naturales y desarrollan sus principios de fotorreactivación con el objeto de equilibrar sus funciones biológicas.

-¿En qué consiste el principio de fotorreactivación?

-Se trata de un principio físico del que está dotado toda célula. Podríamos decir, en palabras del doctor Albert Fritz Pop, especialista en Biología Celular de la Universidad de Kaiserslautern (Alemania), que la fotorreactivación es el modo de mantenimiento del equilibrio biológico de la célula. Pues bien, gracias a ese fenómeno en caso de desequilibrio leve la célula es capaz de autorrepararse y seguir una vida normal. Pero en caso de que el desequilibrio sea notable la armonía de los campos magnéticos celulares se debilita y ese desarreglo biológico conduce al malestar e, incluso, al desarrollo de enfermedades graves.

-¿Y la Bio-Foton-Terapia puede corregir esos desequilibrios mediante la utilización de los filtros Bioluminis?

-Eso es. Con ellos la energía absorbida de la luz natural se activa de forma inmediata por lo que sus efectos terapéuticos se perciben a los pocos minutos.

-¿Y cómo y dónde se colocan?

-Directamente sobre la piel mediante adhesivos y en las llamadas “antenas básicas” o biorreceptores, que deberá localizar el terapeuta.

-¿Y cómo hace eso?

-Basta algo tan sencillo como tomar el pulso del paciente y un poco de pericia ya que cuando a un ser humano se le acerca un campo electromagnético cualquiera cambia el ritmo y amplitud de su pulso. Eso permitió en su día localizar los puntos o “antenas básicas” del organismo y hacer “mapas” de ellos. Asimismo, nos ha permitido disponer ya de 150 programas prediseñados para tratar otras tantas dolencias estandarizando qué filtro se debe utilizar en cada caso así como dónde colocarlo y durante cuánto tiempo.

-Y una vez colocados los filtros, ¿cómo actúan?

-Cuando uno de los filtros -elegido en función de su coherencia de fase con el organismo- se coloca sobre la piel empieza un fenómeno de “diálogo” entre el biorreceptor y el dispositivo que transmite sus ondas de manera coherente. Luego, cuando el organismo se ha “recargado” de las ondas de las que carecía deja de absorber información y el filtro se inactiva. Por eso esta terapia es tan segura: nunca puede darse una sobrecarga energética o una transmisión defectuosa de información. Todo lo controla y dirige el propio organismo.

-¿Y hay distintos filtros según la patología?

-Actualmente disponemos de 22 filtros diferentes, cada uno con una frecuencia distinta. Y aunque cada filtro tiene una orientación básica son todos polivalentes, es decir, cualquiera puede tener el mismo efecto que los otros en razón del principio de biorresonancia. Es el organismo el que determina el filtro que le conviene y no al contrario como ocurre en otras terapias en las que el organismo ha de absorber la información que se le impone.

TERAPIA CONTRA EL DOLOR

-¿Y qué resultados se obtienen con esta terapia?

-Realmente espectaculares en muchas dolencias. Lo más destacable es que alivia en un 90% el dolor. Además puede coadyuvar en muchas patologías sin provocar efectos secundarios indeseables. Pudiéndose aplicar a cualquier persona, desde un recién nacido a un anciano.

-Pero, ¿cuánto duran los efectos de los filtros?

-Son estables y duraderos en el tiempo.

-¿Y dice que no tiene ningún efecto secundario?

-Así es o, al menos, no negativo. A este respecto le puedo contar una anécdota curiosa. Un hombre se sometió a ella para eliminar sus dolores en las piernas. Pues bien, tras cinco sesiones de 45 minutos no sólo desapareció el dolor sino que –para felicidad de su esposa- aumentó su libido. Poco después también ella pidió cita para ser tratada.

-¿Las sesiones siempre duran 45 minutos?

-Entre 45 minutos y una hora aunque ese no es el tiempo que tardan en actuar los filtros.

-¿Puede ser más explícito?

-Hay que tener en cuenta que estamos trabajando con luz y ésta se desplaza a 300.000 kilómetros por segundo. A veces el organismo absorbe la energía que necesita en tan sólo unos segundos porque el efecto de biorresonancia se logra de forma rápida. Pero a pesar de que la transmisión puede estar completada en unos segundos los dispositivos se mantienen puestos al menos 45 minutos para que el paciente se relaje y recupere su forma física y mental.

-Y, díganos, ¿hay muchos médicos utilizando ya esta terapia en España?

-Lamentablemente, no. Sólo hay 15 especialistas en Bio-Foton-Terapia en toda España. Cuatro de ellos son médicos y los otros naturópatas, parasanitarios y esteticistas. Son pues muy pocos pero están encantados con los resultados y no dudan en transmitir esas experiencias a sus colegas.

-Tenemos entendido que es en Cuba dónde más se aplica la Bio-Foton-Terapia. ¿Por qué?

-Porque allí no se da el juego de intereses económicos que tenemos que soportar y sufrir en el resto del mundo. En Cuba los médicos ganan lo mismo por aplicar un método u otro por lo que aplican uno u otro indistintamente. La única condición es que la terapia funcione y eso es lo que constatan con la Bio-Foton-Terapia: resultados rápidos y duraderos. Además, en ese país la medicina natural es parte integrante del sistema de salud y el propio paciente puede elegir cómo y con qué quiere ser tratado. En ese sentido están a años luz de Europa. No estaría mal que el resto del mundo se contagiara un poco de esa mentalidad.

L. J.

Recuadro


 

Principales aplicaciones de la Bio-Foton-Terapia

Los filtros que se usan enBio-Foton-Terapia pueden ser utilizados por cualquier persona y en cualquier situación de salud ya que no producen ningún efecto secundario indeseado. En cuanto a sus aplicaciones, los mejores resultados se han observado en el tratamiento de migraña, asma, procesos infecciosos, inmunodepresión, insomnio, dolores articulares y musculares, cicatrices, quemaduras, arrugas, lifting, tonificación de la piel y de la musculatura, varices, celulitis, moldeado de la silueta, etc. Además facilita la concentración y mejora la actividad cerebral, se emplea como anestésico en aquellos pacientes que no toleran la anestesia convencional, elimina la sensación de cansancio y, en general, regula todos los sistemas biológicos.

 


 

Consecuencias de la falta de luz natural

Un déficit de exposición a la luz solar puede agravar o ser la causa de dolencias como el trastorno afectivo estacional, el síndrome premenstrual, la infertilidad, la falta de energía, la fatiga y el cansancio injustificados, la depresión, la irritabilidad, los trastornos del sueño, la variación de peso estacional, la falta de concentración, la inapetencia sexual, los dolores articulares, los dolores de cabeza, algunas afecciones digestivas, la disminución de las defensas e, incluso, se empiezan a encontrar relaciones entre esta carencia y la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica y la degeneración macular asociada a la edad.
 

Este reportaje aparece en
45
Diciembre 2002
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