Cáncer: el rotundo fracaso de la Quimioterapia

La Quimioterapia consiste básicamente en el tratamiento del cáncer mediante sustancias químicas. Y éstas son, básicamente, de dos tipos: citostáticas –intentan impedir que las células cancerosas se multipliquen- y citotóxicas -destruyen las células cancerígenas-. El problema es que, al margen de su grado de efectividad, no son “selectivas” y, por tanto, también afectan a las células sanas. De ahí sus brutales efectos secundarios. Aunque lo más grave es que a pesar de tales efectos yatrogénicos y sus prácticamente nulos resultados se trata a la inmensa mayoría de los pacientes con ellas.

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51
Junio 2003
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