La Quimioterapia, todo un negocio para los oncólogos

Los oncólogos norteamericanos han ganado mucho dinero durante años por tratar a sus pacientes con Quimioterapia y, de hecho, todo indica que ésa es la causa de la absurda y creciente prescripción de tan caros e ineficaces productos en todo el mundo. En esta revista lo hemos denunciado muchas veces pero ahora quien lo sugiere es nada menos que el diario The New York Times. Los oncólogos se defienden afirmando que los beneficios que obtenían al poder vender ellos directamente los medicamentos a sus pacientes no influía en sus decisiones… y hay hasta quien se lo ha creído. Muchos otros médicos sostienen en cambio que semejantes relaciones quizás sean legales pero no son éticas.

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Que el cáncer es un negocio que mueve anualmente miles de millones de euros en todo el mundo y del que vive mucha más gente de la que muere es una verdad tan incómoda como irrefutable.

Los oncólogos norteamericanos han ganado mucho dinero durante años por tratar a sus pacientes con Quimioterapia y, de hecho, todo indica que ésa es la causa de la absurda y creciente prescripción de tan caros e ineficaces productos en todo el mundo.

El hecho de que los oncólogos estadounidenses pudieran vender directamente los productos quimioterápicos a los enfermos ha hecho dudar de si éstos recibían un fármaco y no otro en razón de su eficacia y especificidad o ello dependía más bien de las comisiones de los laboratorios.

Los enfermos prefieren creer que la decisión que los médicos toman sobre sus tratamientos es fruto del mejor saber clínico posible y no de los intereses económicos de quienes les atienden.

¿Cómo no va dudar hoy cualquier enfermo de cáncer de la idoneidad del tratamiento que le recomienda su oncólogo? ¿Cómo puede estar seguro de que no le sugiere ese tratamiento y no otro por meros intereses económicos? ¿Y cómo puede estar seguro de que el mismo no va a alargarse innecesariamente por la misma razón?

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97
Septiembre 2007
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