Crean un complejo entramado para manipular a médicos y enfermos

Hemos explicado ya en varias ocasiones cómo algunos grandes laboratorios farmacéuticos financian -total o parcialmente- numerosas asociaciones de pacientes para promocionar a través de ellas sus medicamentos. Pues bien, durante los últimos años y al calor de esa estrategia básica se ha estado creando una red en la que están implicados partidos políticos, fundaciones, universidades, laboratorios, centros de investigación, asociaciones de pacientes y otras instituciones cuyo objetivo básico es manipular a médicos y enfermos a fin de “educarlos” sobre las “enfermedades” para que éstas se afronten desde una óptica puramente mercantilista que no tiene otro objetivo que favorecer la venta de fármacos y equipos médicos.

En el número 111 explicamos cómo la industria farmacéutica intenta conseguir que la Unión Europea permita hacer publicidad de los medicamentos con receta y destacamos la estrategia que utiliza para lograrlo de promover asociaciones de enfermos que reivindiquen más “información” sobre ellos. Pues bien, en esa misma línea de actuación varios laboratorios han movilizado a su favor al Foro Europeo de Pacientes, una coalición de asociaciones de pacientes de diversas enfermedades a la que pertenece el Foro Español de Pacientes (FEP) que dirige Albert Jovell, médico catalán que no tiene reparo en reconocer públicamente que buena parte de sus actividades las financian los laboratorios y la Federación Internacionalde la Diabetes. Yes que el entramado de asociaciones, fundaciones e instituciones que ya financian los laboratorios para que promuevan el tratamiento farmacológico de las enfermedades es cada vez mayor.

Uno de los proyectos más llamativos creados en los últimos años para “educar” -y cuando decimos “educar” es porque eso es literalmente lo que pretenden hacer los grandes laboratorios farmacéuticos intentado copar también la enseñanza sanitaria, es decir, lo que los médicos y enfermos deben saber (enseñanza que deberá estar siempre de acuerdo con sus intereses puramente económicos)- es la llamada Universidad de los Pacientes. Presentada en sociedad en marzo del 2006 se trata de una institución financiada por once compañías farmacéuticas además de por la Generalitat y la Universidad Autónomade Barcelona; de hecho tiene su sede entre ésta y la Casade Convalecencia de la Ciudad Condal. ¿Y quién es su principal impulsor? Pues el médico antes citado: Albert Jovell. Hablamos de una singular “universidad” orientada no a futuros profesionales de la salud sino a pacientes, familiares, cuidadores, voluntarios y ciudadanos en general… “interesados por la salud y la sanidad” según sus propios patrocinadores. “Atenderá -explicaron sus responsables durante la presentación-las necesidades de información, conocimiento sobre salud y manejo de la enfermedad de los enfermos y las personas que les rodean”.

AULAS CON NOMBRES DE LABORATORIOS

La excusa que se da a este tipo de iniciativas suele ser que las personas enfermas tienen también el derecho de ser “informadas y formadas” por las compañías farmacéuticas con apoyo de las administraciones. Durante su presentación Jovell lo justificaría diciendo que “hoy existe un nuevo modelo de paciente con un mayor grado de implicación en las estrategias de responsabilidad y abordaje de la enfermedad que reclama este tipo de recursos”.  ¿Un nuevo “modelo de paciente”?  La realidad es que existen muchos modelos de pacientes: ¡uno por cada ciudadano!

Evidentemente estas “escuelas” –más bien centros de programación- son muy interesantes para los laboratorios pues permiten convertir a los enfermos en auténticos “pacientes”, es decir, en gente dispuesta a ser realmente paciente y acrítica. Y buena prueba de ello es que la idea fue apoyada de inmediato por numerosas empresas farmacéuticas que pronto la  “patrocinaron”; es decir, la financiaron. Es el caso de Abbott, Almirall, Amgen, Fundación AstraZeneca, Esteve, Ferrer, Janssen-Cilag, Merck, Sharp and Dohme (MSD), Novartis, Pfizer, Roche y Sanofi Aventis además de la Fundación Salud, Innovación y Sociedad -patrocinada por Novartis– y Aproafa (Aula de Promoción de la Asistencia Farmacéutica).

Es más, la llamada Universidad de los Pacientes cuenta con numerosas aulas bautizadas de manera tan curiosa como las dedicadas a “Salud y mujer”, “Docencia médica”, “Derechos de los pacientes” o “Ética y política sanitarias”. Y no sólo eso: casi todas han sido bautizadas con nombres que incorporan los de los laboratorios patrocinadores. La idea es “enseñar” en ellas lo que los pacientes “deben saber” sobre las enfermedades; bueno, al menos sobre las económicamente más interesantes para ellos. En pocas palabras, si usted acude allí se encontrará con el “Aula Novartis de Asma”, el “Aula Almirall de Enfermedades Respiratorias”, el “Aula Roche Farma de Cáncer”, el “Aula Almirall de Depresión”, el “Aula Janssen-Cilag de Salud Mental”, el “Aula Abbott de Dolor”, el “Aula Abbott de Ética”, el “Aula Janssen-Cilag de TDHA”, el “Aula MSD de Diabetes”, el “Aula Sanofi Aventis de Obesidad” y el “Aula Novartis de Salud Cardiovascular”.

Y hay otras dedicadas a áreas distintas como el “Aula Amgen de Soporte a la Quimioterapia”, el “Aula Roche Farma de Innovación y Desarrollo”, el “Aula Aprofa de Promoción de la Asistencia Farmacéutica”, el “Observatorio Salud y Mujer de Sanofi Aventis”, el “Aula UAB de Sociología de la Salud y Política Sanitaria”, el “Aula Amgen de Biotecnología”, el “Aula Esteve de Comunicación y Relación Médico-Paciente”, el “Aula Sanofi Aventis de Derechos de los Pacientes” y el “Aula MSD de Información Terapéutica”. Y a nadie se le ha caído la cara de vergüenza. De hecho, ante nuestro asombro preguntamos directamente al doctor Jovell si a su juicio no suponía un claro conflicto de intereses que todas las aulas llevasen el nombre de un gran laboratorio a lo que nos respondió: “No hay conflicto de intereses porque la Universidadde los Pacientes recibe financiación de múltiples fuentes dentro del ámbito de la responsabilidad corporativa social e institucional. Ninguno de nuestros proyectos implican la promoción de ningún producto ni éstos se anuncian en los sitios webs”.

Lo inconcebible es que esta “universidad” es una iniciativa de la que el Partido Socialista de Cataluña (PSC-PSOE) dice esperar más fruto aún que el obtenido de los foros español y catalán de pacientes. Claro que según nos explicó una profesional sanitaria que trabajó casi una década para la Generalitat “una de las principales actividades de esta ‘universidad’ es organizar presentaciones de la Consejera de Sanidad, Marina Geli

LOS INTERESES DE LOS LABORATORIOS

¿Y quién es el presidente del Foro Español de Pacientes (FEP), Albert Jovell? Pues un médico catalán que da la cara en toda esta estrategia secundado por la vicepresidenta de la misma entidad, María Dolors Navarro Rubio, que es… su mujer. Obviamente quisimos saber por qué apoya la polémica directiva europea que permitiría a los laboratorios farmacéuticos hacer publicidad de sus fármacos dirigiéndose directamente a los enfermos en lugar de que tener que limitarse a llegar al médico a través de los “visitadores médicos” y ésta fue su respuesta: “El foro defiende que todos los agentes de salud, incluyendo la industria, puedan informar a los pacientes. Tal y como se propuso en la Declaraciónde Barcelona”. Luego matizaría: “Obviamente esa información ha de ser veraz y contrastable. En todo caso el foro no apoya la publicidad directa al consumidor por lo que se tendrá que determinar la diferencia entre información y publicidad”. Jovell se refería a una declaración que se hizo pública en el 2003 con motivo de una reunión de asociaciones de pacientes organizada por la Fundació BibliotecaJosep Laporte. Solo que esa fundación… también la dirige él. Y está patrocinada por la multinacional Merck según se reconoce en su web.

¿Pero qué aporta la Directiva que impulsa la Comisión Europea a los pacientes?, le insistimos. A lo que respondió: “Es un primer paso hacia el reconocimiento del derecho a recibir información que tienen los pacientes”. Como si los laboratorios pudiesen proporcionar información objetiva no interesada de sus productos y de cómo tratar una enfermedad.

Debemos agregar que el Foro Español de Pacientes –cuyos intereses, sobre todo de comunicación, gestiona una consultora internacional sobre temas de salud radicada en Madrid: Berbés Asociados– asegura representar a 609 organizaciones de enfermos y voluntarios que sumarían unos 290.000 miembros. Entre ellas, la Asociación EspañolaContra el Cáncer, la Federaciónde Diabéticos Españoles, la Federación Españolade Enfermedades Raras, la Fundación Españoladel Corazón, la Fundaciónde Hipercolesterolemia Familiar y la Liga ReumatológicaEspañola. De hecho esas seis son las que integran el capitulo de miembros fundadores pero hay otras organizaciones destacadas más en ella: la Asociación Españolade Afectados por Linfomas, la Asociación Españolade Alérgicos a Alimentos y Látex, la Asociación Españolade Trasplantados, la Confederación Españolade Familiares de Enfermos de Alzheimer y la Federación Españolade Hemofilia.

En suma, el Foro Español de Pacientes se ha convertido en la voz “oficial” de los pacientes en España. Y está apoyado abiertamente por el Partido Socialista de Cataluña (PSC), acusado por ello de consentir que las numerosas organizaciones que no controla la industria farmacéutica se hayan quedado sin voz.

En suma, Albert Jovell -miembrode la Real Academiade Medicina de Cataluña– ha conseguido convertirse en el portavoz oficial en España de los enfermos siendo médico. Y no uno cualquiera sino uno que mantiene excelentes y estrechas relaciones con las grandes multinacionales farmacéuticas. Lo que por si a alguien no le quedaba claro lo puso de manifiesto la Fundación Farmaindustria –institución de la patronal- que le premió abiertamente por su labor al frente del foro. Claro que, entre otros reconocimientos, también ha recibido recientemente el premio Reflexiones a la opinión sanitaria que otorgan la Fundación AstraZeneca y Revista Médica.

Sin duda Jovell se ha movido. Fue de hecho él quien consiguióla inclusión del Foro Español de Pacientes en el foro europeo de pacientes, el European Patients Forum. Es más, ha terminado logrando pertenecer a su Junta Directiva. Y ello tiene su importancia porque se trata de un lobby de referencia tanto para la Comisión y el Parlamento europeos como para la European MedicinesAgency (EMEA) –la AgenciaEuropeadel Medicamento– y el Comité de Medicamentos de Uso Humano. Es más, es en la actualidad interlocutor permanente de importantes agentes de la profesión médica. Por supuesto, asegura actuar de forma altruista: “El Foro Europeo –nos diría- realiza su actividad con trasparencia y sin estar influido por ninguna institución. Participa en múltiples comisiones de la Unión Europea por las que no recibe ninguna compensación de la Comisión a pesar del compromiso adquirido por el Parlamento Europeo desde hace años de financiar el Foro”.

LOS LABORATORIOS, MIEMBROS DEL FORO ESPAÑOL DE PACIENTES

Conviene explicar que el Foro Español de Pacientes está compuesto por cuatro tipos de miembros. En primer lugar están los de “pleno derecho”, aquellas asociaciones de pacientes que cubren todo el territorio español; algo difícil si no se cuenta con un buen apoyo económico y/o político (de hecho la mayor parte de las asociaciones de enfermos que hay en nuestro país son autónomas). Y se trata de un aspecto importante porque son las únicas con derecho a voto.

Existen también “miembros asociados”. Son las asociaciones que no están implantadas en todo el país y los colectivos regionales. En tercer lugar están los “miembros institucionales”; es decir, que se admite en su seno a representantes de los organismos oficiales (lo que a todas luces parece impropio porque implica un obvio conflicto de intereses). Y finalmente están los “miembros corporativos” que no son sino las empresas farmacéuticas (y aquí el conflicto de intereses se dispara). Nos sorprendió de hecho tanto que en una asociación de pacientes pudieran ser miembros las grandes multinacionales y los organismos oficiales que así se lo planteamos al Dr. Jovell. ¿Qué medidas han tomado ustedes para que las farmacéuticas no puedan influir en su labor de atención a los enfermos?, le preguntamos. Y esto fue lo que nos “contestó”: “La mayor financiación de la historia del Foro ha venido de la Generalitat de Catalunya, Departamento de Salud. El Foro nunca ha aceptado financiación que no sea finalista, es decir, que financie actividades o proyectos específicos de los que se puedan rendir cuentas a sus asociados y a la opinión pública. El Foro nunca ha recomendado ningún tipo de fármaco ni sus miembros prescriben o dispensan fármacos. El Foro participa en más de 40 comisiones, comités y jurados de premios donde no se suele recibir ninguna compensación salvo dietas de viaje, muchas de ellas vinculadas con el Gobierno central, la Unión Europea y las comunidades autónomas”.

Otra de las singulares demandas del Foro Español de Pacientes es que sean “profesionales enfermos” quienes representen a los enfermos. ¿Profesionales enfermos?, nos preguntamos. ¿Y eso qué es? Pues médicos -y otros sanitarios, suponemos- que estén enfermos. Es decir, Jovell -médico- quiere que a los enfermos los representen quienes están mal de salud… y además sean profesionales sanitarios, preferentemente médicos. Así lo dicen en el apartado Agenda política -¿Qué pedimos? de su web donde en el punto nº 19 se pide exactamente  “que los colegios profesionales tengan una sección o vocalía dedicada a los pacientes e incorporen en los equipos de gobierno y en las comisiones deontológicas a profesionales enfermos”.

Propuesta que –suponemos- no tiene nada que ver con el hecho de que Albert Jovell haya padecido cáncer y cumpla así la doble faceta de médico y paciente. Como no tiene nada que ver el hecho de que tenga estrechas relaciones con el Partido Socialista de Cataluña (PSC) y que la consejera catalana de Sanidad Marina Geli nombrara a Jovell y a su mujer, María Dolors Navarro, “únicos portavoces válidos de los pacientes”.

Es más, en cierta ocasión Geli nombró a Diego Palao y a María Dolors Navarro únicos representantes de los pacientes de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica a pesar de que, según nos comentaron desde la Liga SFC -organización independiente de enfermos de esta dolencia- “ninguno de ellos ha tenido gran cosa que ver con esas patologías más allá de las clases que ofrece Navarro en las que, entre otras cosas, considera una intervención eficaz para tratar la fibromialgia ¡el uso de fluoxetina (Prozac), un antidepresivo!”. Una afirmación que demuestran algunos powerpoints de la Fundació BibliotecaJosep Laporte que, como ya dijimos, también dirige Jovell.

Otra singular iniciativa del Foro Español de Pacientes es que se considere el 20 de octubre Día del Paciente en todas las comunidades autónomas; de hecho hasta ha previsto ya que en esas fechas se celebre la Semanadel Paciente que, por supuesto, organizaría el Foro. Actos que incluirían cursos de formación para profesionales y pacientes, el Primer Encuentro de Comunidades Autónomas y Pacientes, la entrega de los premios Valores, Salud y Sociedad y el Primer Congreso Español de Pacientes. Actividades que financiarían mayoritariamente … los grandes laboratorios farmacéuticos. ¡Cómo no!
Hemos obviado decir hasta ahora, por cierto, que El Foro Español de Pacientes integra en su seno al Foro Catalán de Pacientes. Que, como el lector ya habrá supuesto, fundaron y controlan igualmente Albert Jovell y su esposa María Dolors Navarro.

PACIENTES EXPERTOS

Como se sabe la década de los setenta del pasado siglo XX se caracterizó por años de agitación social en los que -desde muchos puntos de vista- se cuestionó “lo establecido”. Y el ámbito de la salud no fue una excepción. De hecho surgió entonces el movimiento de los denominados “pacientes expertos”, sobre todo en Estados Unidos y Gran Bretaña. Lo componían personas que sin ánimo de lucro ofrecían su experiencia de vivir durante años con alguna enfermedad a otras personas que se encontraban en su misma o similar situación. Nacía así un movimiento crítico -sobre todo con la medicalización- que luchó por la dignidad de los enfermos, por no ser tratados como meros receptores de medicinas. El movimiento, sin embargo, no se extendió por España. Lo ha hecho recientemente… pero con el objetivo totalmente deformado. De hecho hoy muchas administraciones públicas y entidades privadas ofrecen programas y cursos de “paciente experto” que, como nos comentaría una profesora de Enfermería que ha participado en ese tipo de actos, “tratan en buena medida sobre cómo tomar bien la medicación”. Así se hace por ejemplo en los Centros de Atención Primaria de Cataluña según esta enfermera que en su práctica profesional ha recibido muchos de los temarios de los talleres impartidos. La formación de “pacientes expertos en ansiedad o depresión”, por ejemplo, se hace con powerpoints donde lo que se ofrece es sólo breve información sobre alguna técnica de relajación sencilla ya que en ellos se dedica el tiempo a hablar sobre todo de la importancia de la medicación, de las dosis, de cómo ingerir el fármaco, de qué hacer para no olvidarse de tomarlo… Tales cursos no tienen pues absolutamente nada que ver con la idea original. “Eso sí –agregaría la enfermera-, en ocasiones, al menos en Cataluña aunque supongo que no es una práctica exclusiva de esta comunidad, se realizan fiestas al terminar los talleres que pagan las entidades que los patrocinan, es decir, los laboratorios”.

Obviamente hay asociaciones independientes de enfermos que han tratado de promover proyectos de “pacientes expertos” con la idea original, pacientes con experiencia que pudieran realmente aportar algo a los enfermos pero no reciben apoyo alguno por parte de las instituciones. “Casi todo lo que rodea a las asociaciones de pacientes está muy politizado–añadiría nuestra interlocutora-. Cuando algunas asociaciones independientes de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica hemos intentado promover reuniones con verdaderos pacientes expertos lo que hemos recibido son sonrisas irónicas por parte de los responsables de la Administración que nos decían que ellos ya tienen a sus ‘pacientes expertos’. Y es que muchos de los profesionales de la enfermería que imparten cursos de fibromialgia en Cataluña son miembros del Partido Socialista Catalán y, como es lógico, imparten sus clases con los fundamentos sanitarios que sobre la fibromialgia promueve el PSOE en Cataluña”.

Solo que no se trata de un problema en el que esté sólo implicado el PSOE: la mayor parte de los partidos políticos –el Popular incluido- tienen hoy grandes intereses que proteger y sus relaciones con las multinacionales farmacéuticas son bien conocidas en el campo sanitario. En el ámbito institucional nadie se ocupa de los pacientes de forma “altruista”. Todos tienen intereses. Especialmente los laboratorios cuyo único interés es vender fármacos. Cuantos más mejor. Por eso se constituyen cada vez más asociaciones y fundaciones que den apariencia de independencia pero que financian ellos.

PACIENTES CONTROLADOS CON ROBOTS

En abril de 2008 la Fundación Educación Salud y Sociedad puso en marcha por su parte otra iniciativa con el respaldo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en su convocatoria Avanza 2008. Se trata del Proyecto PACEX -acrónimo de Paciente Experto- en el que confluyen enfermos, profesionales del autocuidado de salud, empresas del sector sanitario y administraciones. Una iniciativa en la que, al igual que en otras, la Fundación va esta vez de la mano de la Coaliciónde Ciudadanos con Enfermedades Crónicas. ¿Se sorprenderá aún el lector si le decimos que la susodicha asociación está también relacionada con el Foro Español de Pacientes? Suponemos que no.De hecho es una de las que tienen el “privilegio” de estar en el “top ten” de las asociaciones de enfermos del Ministerio de Sanidad y Consumo a través del Foro Abierto de Salud que éste promueve y en el que sólo se encuentran trece organizaciones de enfermos (entre ellas, obviamente, el Foro Español de Pacientes). Creado en el 2007 el Foro Abierto de Salud se reúne cada varios meses para discutir sobre  “los temas que interesan a los pacientes”.

Añadiremos que el Proyecto PACEX tiene entre sus muchas propuestas la denominada PacexMobile que supone el seguimiento de los pacientes mediante GPS (Sistema de Posición Global) para su teleasistencia en casa, una cómoda manera de conseguir que los enfermos se queden en sus hogares sin colapsar los centros de salud y controlar que ingieren sus medicamentos mediante un tratamiento robotizado (esto último es muy importante porque si no toman sus fármacos no hay negocio).

Y no es todo. Existe además un orwelliano proyecto -ya en marcha- denominado DomoPacex entre cuyas aplicaciones está el llamado BotExperto. Se trata de “un robot específicamente capacitado para la atención de pacientes expertos” según sus promotores. Y para deshumanizar ya por completo la relación médico-paciente se ha diseñado el SADPacex que consiste en “dos subsistemas interconectados, uno dirigido al paciente para asistirle en la dosificación de su medicación y otro dirigido al médico para asistirle en los ajustes necesarios en el tratamiento”. Todo realizado “cómodamente” a través de Internet. El objetivo final, por supuesto, es el mismo en todos los casos: que el paciente se tome en el momento indicado el fármaco que le han recetado (si quiere informase de tan maquiavélico plan visite www.pacienteexperto.org/pacex.swf).

Terminamos. Evidentemente lo dicho no es más que una pequeña muestra. A fin de cuentas explicar simplemente –por poner un ejemplo- la cantidad de “agencias de noticias” presuntamente independientes pero en realidad financiadas por los laboratorios que hoy dan “información” a los medios de comunicación, a los profesionales de la salud y, últimamente, a los enfermos directamente nos llevaría muchas páginas. Porque lo que transmiten es cualquier cosa menos información periodística independiente. Ésta ya apenas existe.

Miguel Jara

Este reportaje aparece en
113
Febrero 2009
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