El nada “inofensivo” ácido acetilsalicílico

 

Aspirinaes el nombre comercial con el que el laboratorio alemán Bayer comercializa el ácido acetilsalicílico, una sustancia química sintetizada en laboratorio que imita a otra natural que contienen diferentes especies vegetales, entre ellas el sauce blanco (salix alba) y la reina de los prados (spirea ulmaria). Y según el prospecto tiene propiedades como antiinflamatorio (no esteroideo), antipirético y antiálgico y de ahí que muchas personas lo tomen para aliviar el dolor, la inflamación o la fiebre. Pero lo que quizás no sepan –aunque también se cuenta en el prospecto- es que el ácido acetilsalicílico puede producir tal cantidad y diversidad de efectos secundarios y son tantas las posibles interacciones adversas que resulta incomprensible la ligereza con la que se consume este fármaco. Y es que un vistazo rápido a la ficha técnica de la Aspirina pone los pelos de punta.

El ácido acetilsalicílico –al que se conoce popularmente como Aspirina, nombre comercial que le dio Bayer, laboratorio para el que trabajaba el químico alemán Felix Hoffman que fue el primero que logró sintetizarlo artificialmente en 1897- es uno de esos fármacos sintéticos de los que la mayoría de las personas tiene una imagen positiva. Digamos que, en general, se le considera efectivo para paliar diversas molestias –especialmente las producidas por catarros, dolores de cabeza, malestar general, inflamaciones, dolores moderados de muelas, etc.- y con la ventaja de ser prácticamente inocuo. De ahí la sorpresa de quienes se interesan por leer su prospecto hasta el final y descubren con horror la retahíla de efectos adversos, interacciones y contraindicaciones de tan popular medicamento. Por eso, para sacar de esa especie de “limbo indolente” a algunos lectores (especialmente a aquellos que no han leído la veintena de noticias que ha publicado Discovery DSALUD sobre este medicamento y que puede encontrar en www.dsalud.com), recogemos en estas páginas –aunque de forma abreviada- la Ficha Técnica de Aspirina así como sus indicaciones, efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones tal y como se recogen en la propia web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED) -www.agemed.es-, entidad dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, en el Nomenclator Español de Medicamentos (puede consultarlo en www.hipocrates.com) y en la propia web de Aspirina (www.aspirina.com). Así, una vez informado, el lector podrá decidir si merece la pena exponerse a los riesgos reconocidos para obtener un beneficio innecesario ya que en condiciones normales ni el dolor, ni la inflamación ni la fiebre que el ácido acetilsalicílico puede aliviar son negativos sino todo lo contrario: son mecanismos curativos del cuerpo. Incluido el dolor, sí, aunque a muchos les sorprenda. Porque el dolor es el mecanismo que tiene el cuerpo para avisar al cerebro de que algo va mal en algún lugar y hacer que éste ponga en marcha los mecanismos necesarios para solucionarlo. Y si esa sensación de dolor se bloquea con fármacos el cerebro puede dejar de recibir la señal del problema y dejar de trabajar sobre él.  

INDICACIONES

La Ficha Técnica de este medicamento respecto a sus propiedades farmacológicas no es muy extensa pero sí permite enterarse de que “el ácido acetilsalicílico –así puede leerse en la web de la AGEMEDpertenece al grupo de fármacos analgésicos antipiréticos y antiinflamatorios no esteroideos (AINE)”. Añadiéndose que su efecto analgésico “se realiza periféricamente a causa de la inhibición de la síntesis de las prostaglandinas lo que impide la estimulación de los receptores del dolor por la bradiquinina y otras sustancias. Asimismo, en el alivio del dolor son posibles efectos centrales sobre el hipotálamo”. Afirmación que el Nomenclator complementa diciendo: “Produce analgesia al actuar a nivel central sobre el hipotálamo y a nivel periférico bloqueando la generación de impulsos dolorosos, mediante el bloqueo de la síntesis de prostaglandinas mediada por la inhibición de la ciclooxigenasa”.
En cuanto al efecto antipirético en dicho vademécum se dice que el ácido acetilsalicílico “reduce la temperatura anormalmente elevada al actuar sobre el centro termorregulador del hipotálamo y producir vasodilatación periférica. La vasodilatación aumenta la sudoración y, por tanto, la pérdida de calor”.
Bueno pues estas “propiedades farmacológicas” son las que justifican las indicaciones terapéuticas del ácido acetilsalicílico que se recogen en el propio prospecto (el del producto denominado Aspirina Adultos 500 que es el que hemos tomado como referencia genérica para este texto. Sobre los otros medicamentos con ácido acetilsalicílico que comercializa este laboratorio puede ver más información en el recuadro adjunto) y que son “el alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados como dolores de cabeza, dentales, menstruales, musculares (contracturas) o de espalda (lumbalgia) y de los estados febriles”. Más concretamente, en www.aspirina.com puede leerse que este medicamento “actúa bloqueando la transmisión del estímulo doloroso en una acción analgésica periférica. Gracias a ello Aspirina calma el dolor de intensidad leve y moderada”,“actúa bloqueando el proceso que incrementa la temperatura y descendiendo la fiebre a través de la vasodilatación y la sudoración” y que“ejerce su acción antiinflamatoria disminuyendo la respuesta de las células al estímulo inflamatorio. ¿Cómo? Disminuyendo la sensibilización de los receptores nerviosos del dolor e inhibiendo la estimulación de las células inflamatorias y la producción de interleucina-1, un potente inductor de la inflamación”. Y, en concreto, menciona que “por sus efectos antiinflamatorios el ácido acetilsalicílico es un fármaco especialmente indicado para tratar la fiebre reumática, la artritis reumatoide y la artrosis”. Además, en dicha web se dice que las “nuevas indicaciones del ácido acetilsalicílico como antiagregante plaquetario son: prevención del IAM (infarto agudo de miocardio) tras haber padecido uno o sufrir angina de pecho y la profilaxis secundaria de Accidente Vascular Cerebral (AVC) de origen isquémico”. Es, sin embargo, el Nomenclator Español el que resulta más explícito en este punto: “El ácido acetilsalicílico origina inhibición irreversible (acetilación) de la enzima ciclooxigenasa que interviene en la síntesis de precursores comunes de tromboxanos (proagragantes) y prostaciclina (antiagregante). El predominio de la acción antiagregante se debe a que la prostaciclina es sintetizada por células endoteliales vasculares capaces de producir nuevas moléculas de ciclooxigenasa tras la inactivación inicial por el ácido acetilsalicílico. Por el contrario, las plaquetas –que son fracciones celulares y que, por tanto, carecen de núcleo- son incapaces de producir nuevas moléculas de ciclooxigenasa con lo que no se sintetizan precursores de tromboxanos”.
Una indicación que sin embargo no aparece en el prospecto a pesar de lo cual algunos médicos lo recomiendan para prevenir y/o tratar dolencias cardio y cerebrovasculares como las mencionadas obviando que existen otros productos de origen natural con una acción antiagregante similar y sin sus efectos secundarios.

EFECTOS SECUNDARIOS

De lo que apenas habla Bayer en sus campañas es obviamente de los efectos secundarios del ácido acetilsalicílico aunque no le quede más remedio que reconocerlos en los prospectos. Y de ellos se dice en la Ficha Técnica que publica la AGEMED que son “infrecuentes aunque moderadamente importantes en algunos casos” y que “en la mayor parte de los casos los efectos adversos son una prolongación de la acción farmacológica y afectan principalmente al aparato digestivo”. Es decir, parece darse a entender que los posibles efectos adversos son de escasa importancia pero la simple mención de los mismos lo desmiente. Porque son todos estos: 

  1. Según el propio prospecto.

-Angioedema (efecto adverso frecuente).
-Dificultad respiratoria (efecto adverso frecuente).
-Dolor abdominal (efecto adverso frecuente).
-Erupciones cutáneas (efecto adverso frecuente).
-Espasmo bronquial paroxístico (efecto adverso frecuente).
-Hemorragia gastrointestinal (efecto adverso frecuente).
-Hipoprotrombinemia (efecto adverso frecuente, según el prospecto, cuando se toma en dosis altas).
-Molestias gastrointestinales (efecto adverso frecuente).
-Náuseas (efecto adverso frecuente).
-Rinitis (efecto adverso frecuente).
-Síndrome de Reye (poco frecuente).
-Trastornos hepáticos (particularmente en pacientes con artritis juvenil. Poco frecuente).
-Úlcera gástrica o duodenal (efecto adverso frecuente)
-Urticaria (efecto adverso frecuente).
-Vértigos (efecto adverso frecuente).
-Vómitos (efecto adverso frecuente).

Además, el propio prospecto de Bayer advierte:
“Si se observa la aparición de:

-Malestar o dolor gástrico, hemorragia gástrica o intestinal o deposiciones negras.
-Trastornos de la piel, tales como erupciones o enrojecimiento.
-Dificultad para respirar.
-Cambio imprevisto de la cantidad o el aspecto de la orina.
-Hinchazón de la cara, de los pies o de las piernas

deje de tomar el medicamento y consulte a su médico inmediatamente ya que pueden indicar la aparición de efectos secundarios que necesitan atención médica urgente”.

  1. Según la Ficha Técnica de la AGEMED.

A los ya mencionados en el prospecto la Agencia Española del Medicamento (AGEMED) añade los siguientes afectos adversos:

-Alteraciones en el sistema nervioso central (tinnitus, pérdida de oído y vértigos).
-Cefalea (con dosis altas).
-Disnea grave.
-Hepatitis.
-Mareos.
-Nefritis intersticial.
-Sudoración excesiva (con dosis altas).

Además la AGEMED recomienda“precaución en ancianos, sobre todo con insuficiencia renal o que tengan niveles plasmáticos de albúmina reducidos debido al riesgo de una toxicidad elevada” y añade que “debe evitarse la administración de ácido acetilsalicílico antes o después de una extracción dental o intervención quirúrgica”, entre otras precauciones. Por ejemplo, dice textualmente la Ficha Técnica: “Este medicamento deberá administrarse bajo estrecha supervisión médica en caso de hipersensibilidad a otros antiinflamatorios/antirreumáticos, deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, urticaria, rinitis e hipertensión arterial”.

  1. Según el Nomenclator Español.

Por si fuera poco lo dicho hasta ahora el Nomenclator Español incluye otros efectos adversos posibles:

-Hepatotoxicidad (poco frecuente).
-Hiperacidez gástrica.
-Hipoglucemia (en casos excepcionales)
-Necrosis tubular aguda con fallo renal (poco frecuente).
-Trombocitopenia secundaria.

Cabe mencionar que el Nomenclator Español es, de los tres textos consultados, el que más se extiende en la explicación del Síndrome de Reye del que dice que es “una encefalopatía de origen hepático con elevado índice de mortalidad” que se asocia “aunque en casos poco frecuentes” con niños que teniendo fiebre, varicela o gripe toman ácido acetilsalicílico. De ahí que esté contraindicado el uso de este medicamento en menores de 16 años como veremos más adelante.
Por otro lado, tanto el prospecto y la Ficha Técnica de AGEMED como los contenidos del Nomenclator hacen una advertencia especial a las embarazadas acerca de la peligrosidad de este fármaco para el feto. De hecho la Agencia Española de Medicamentos afirma que durante el embarazo “sólo debe tomarse tras una estricta evaluación de la relación beneficio-riesgo” ya que se sabe que el ácido acetilsalicílico atraviesa la barrera placentaria y hay estudios epidemiológicos que sugieren “un aumento del riesgo de abortos y malformaciones congénitas (incluyendo malformaciones cardiacas y gastrosquisis)”. Añadiéndose que “su administración en el tercer trimestre puede prolongar el parto y contribuir al sangrado maternal o neonatal y al cierre prematuro del ductus arterial” por lo que su uso durante el tercer trimestre de embarazo está contraindicado. Tampoco se recomienda su uso durante la lactancia porque el ácido acetilsalicílico se excreta a través de la leche materna y puede producir efectos adversos en el niño. Esta información –aunque de forma más reducida y menos explícita- puede leerse en el propio prospecto que se limita a decir: “El consumo de este medicamento durante el primer y segundo trimestre del embarazo puede ser peligroso para el embrión o el feto y debe ser vigilado por su médico. No deberá de tomar este medicamento durante el tercer trimestre de embarazo”. Y, de nuevo, el Nomenclator vuelve a ser el texto más explicito: “El uso crónico con dosis altas de salicilatos durante el tercer trimestre puede prolongar la gestación lo que podría dar lugar a daño o muerte fetal por disminución de la función placentaria y aumentar el riesgo de hemorragia antenatal materna”. A lo que añade: “El uso de salicilatos, especialmente de ácido acetilsalicílico, durante las dos últimas semanas del embarazo puede aumentar el riesgo de parto con producto muerto o de muerte neonatal”. Y termina diciendo: “El uso de ácido acetilsalicílico sólo se acepta en caso de ausencia de alternativas terapéuticas más seguras”.

INTERACCIONES

Tampoco se habla mucho de las posibles interacciones y, sin embargo, el ácido acetilsalilcílico puede interactuar -según afirman el prospecto, la AGEMED y el Nomenclator Español de Medicamentos– con:

Ácido valproico. Debido a que su administración conjunta produce una disminución de la unión a proteínas plasmáticas y una inhibición del metabolismo de este ácido.
Alcohol etílico. Ya que puede provocar hemorragias digestivas además de irritación gástrica crónica.
Antiácidos. Pues pueden aumentar la excreción renal de los salicilatos por alcalinización de la orina.
Anticoagulantes orales. Porque hace aumentar el riesgo de hemorragias.
Ciclosporina. Debido a que incrementa su nefrotoxicidad.
Corticoides. Por el riesgo de úlceras y de hemorragias gastrointestinales.
Digoxina, barbitúricos y zidovudina. Ya que aumentan sus niveles plasmáticos y pueden alcanzar valores tóxicos.
Diuréticos. Porque puede provocar fallo renal agudo, especialmente en pacientes deshidratados.
Fenitoína. Porque incrementa su concentración plasmática.
Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) yantagonistas de los receptores de la angiotensina II. Porque aumenta el riesgo de reducción de la filtración glomerular y de fallo renal agudo.
Inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Porque aumenta las posibilidades de hemorragia en general y digestiva en particular.
Insulina ysulfonilureas. Pues aumenta el efecto hipoglucemiante de estas últimas.
Interferón. Ya que disminuye su actividad.
Litio. Ya que se sabe que disminuye la excreción de litio por lo que aumentan sus niveles en sangre y pueden alcanzar valores tóxicos.
Metotrexato. Por incrementar su toxicidad.
Otros AINEs (antiinflamatorios no esteroideos). Por el riesgo de úlceras y de hemorragias gastrointestinales.
-Otros antihipertensivos (beta-bloqueantes). Ya que el tratamiento con AINEs puede disminuir el efecto antihipertensivo de los beta-bloqueantes.
Trombolíticos y antiagregantes plaquetarios. Por incrementar su toxicidad.
Uricosúricos. Ya que disminuye su actividad.
Vancomicina, aminoglucósidos, cisplatino, eritromicina ofurosemida. Porque aumenta su ototoxicidad.

Asimismo la AGEMED afirma que el ácido acetilsalicílico puede alterar los valores de las pruebas analíticas de laboratorio, tanto de las realizadas en sangre como de las que se hacen con orina por lo que deberá informarse al médico o farmacéutico de que se está tomando este medicamento.

CONTRAINDICACIONES

A lo dicho hay que añadir que según la propia Bayer y la AGEMED “no se debe administrar Aspirinaen casos de:

-Antecedentes de hemorragia o perforación gástrica tras el tratamiento con ácido acetilsalicílico u otros antiinflamatorios no esteroideos.
-Asma.
-Enfermedades que cursen con trastornos de la coagulación, principalmente hemofilia o hipoprotrombinemia.
-Hipersensibilidad al ácido acetilsalicílico o a cualquiera de los componentes de esta especialidad, a otros salicilatos, a antiinflamatorios no esteroideos o a la tartrazina (reacción cruzada).
-Insuficiencia renal o hepática grave.
-Molestias gástricas de repetición.
-Niños menores de 16 años ya que el uso de ácido acetilsalicílico se ha relacionado con el Síndrome de Reye, enfermedad poco frecuente pero grave.
-Pacientes con pólipos nasales asociados a asma que sean inducidos o exacerbados por el ácido acetilsalicílico.
-Tercer trimestre del embarazo.
-Úlcera gastroduodenal activa, crónica o recurrente ”.
El propio prospecto agrega además que se deberá tener especial cuidado:
“-Si tiene hipertensión, reducidas las funciones del riñón, corazón o hígado, o presenta alteraciones de la coagulación sanguínea.
-Si está en tratamiento con anticoagulantes deberá consultar con su médico antes de tomar este medicamento.
-Si padece o ha padecido rinitis o urticaria.
-En caso de administración continuada debe informar a su médico o dentista ante posibles intervenciones quirúrgicas.
-No tomarlo para prevenir las posibles molestias originadas por las vacunaciones.
-Evite tomar alcohol en exceso durante el tratamiento”.

En resumen, hemos tomado en esta primera entrega como ejemplo el ácido acetilsalicílico por ser uno de los medicamentos más consumidos del mundo a fin de que nuestros lectores opten a partir de ahora por leerse a fondo los prospectos antes de ingerir cualquier medicamento. Y recordamos que en este caso nos hemos limitado a transcribir lo que del ácido acetilsalicílico afirma uno de los laboratorios fabricantes -en este caso Bayer sobre su Aspirina– sin añadir nada de nuestra cosecha. Y lo hemos hecho –y seguiremos haciéndolo en los próximos números con otros fármacos- para que los lectores valoren en serio si los síntomas que sufren son tan graves como para correr el riesgo de padecer algunos de los muchos problemas que puede provocarle tomar la sustancia de la que hablamos. Especialmente cuando hay alternativas naturales carentes de efectos secundarios.

 

L.J.

 


 

Aspirina masticable, efervescente, con vitamina C, con cafeína…

Si acude a cualquier farmacia comprobará que el producto estrella de Bayer –el ácido acetilsalicílico- se comercializa ya en hasta seis presentaciones distintas. De ahí que creamos oportuno dar al lector –aunque de forma breve por razones de espacio- unas nociones acerca de sus distintas composiciones, indicaciones y posibles efectos adversos y que le invitemos, una vez más, a leer detenidamente el prospecto ya que, como señala el propio laboratorio,“contiene información importante para usted”. 

-Aspirina Adultos 500.

Es la presentación clásica, la que con seguridad está presente en un porcentaje elevado de los botiquines domésticos de nuestro país. Se presenta en forma de 20 comprimidos cada uno de los cuales contiene 500 mg de ácido acetilsalicílico como principio activo y celulosa en polvo y almidón de maíz a modo de excipiente. Sus indicaciones, consideraciones, posibles efectos adversos, interacciones y contraindicaciones son las que hemos recogido más detalladamente en el cuerpo de este reportaje.
Fuente: www.aspirina.com/prospecto01.htm.

-Aspirina masticable.

“Al disgregarse en la boca se disuelve y se absorbe con mayor rapidez por lo que actúa antes”, afirma el laboratorio fabricante. En el prospecto puede leerse que además de 500 mg de ácido acetilsalicílico cada comprimido contiene un amplio listado de excipientes: estearato de calcio, almidón de maíz, manitol, aspartamo (E-951), ácido ascórbico, ácido cítrico anhidro, carbonato de magnesio pesado, almidón de maíz pregelatinizado, carbonato de sodio, carmelosa de sodio, aroma de zumo de mandarina, aroma de naranja, aroma seco especial y amarillo. Se presenta en cajas de 20 comprimidos masticables cuyas indicaciones son las ya mencionadas para el formato clásico: “Está indicado en el alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados como dolores de cabeza, dentales, menstruales, musculares (contracturas) o de espalda (lumbalgia). Estados febriles”. También son los mismos los posibles efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones. Eso sí, el prospecto señala que “este medicamento contiene como excipiente aspartamo. Las personas afectadas de fenilcetonuria tendrán en cuenta que cada comprimido masticable contiene 9,26 mg de fenilalanina” y que “este medicamento contiene amarillo anaranjado S (E-110) lo que puede causar reacciones de tipo alérgico, incluso asma, especialmente en pacientes alérgicos al ácido acetilsalicílico”.

Fuente: www.aspirina.com/prospecto05.htm.

-Aspirina Plus.

Se presenta en forma de 20 comprimidos que contienen cada uno 500 mg de ácido acetilsalicílico, 50 mg de cafeína y excipientes (almidón de maíz y celulosa en polvo). Las indicaciones son las mismas aunque en la presentación del producto el fabricante señala que “la asociación con cafeína potencia la eficacia analgésica del ácido acetilsalicílico” por lo que la propone como “una alternativa eficaz y segura para el tratamiento del dolor muscular (por ejemplo contracturas), dolores de espalda (por ejemplo lumbalgias) y otros dolores leves y moderados”. En cuanto a las advertencias sobre el uso de este fármaco, además de las ya mencionadas incluye otras tres. Por un lado se dice: “Si usted padece una arritmia cardiaca, tiene aumentada la función tiroidea o padece un síndrome ansioso, tome este medicamento con precaución y siempre a dosis bajas (máximo 2 comprimidos al día) o bien consulte a su médico”. Además “si usted es diabético tenga en cuenta que la cafeína puede aumentar los niveles de azúcar en sangre”. Y, por último, “si usted es alérgico a las xantinas (aminofilina, teofilina,…) no debería tomar este tratamiento porque también podría ser alérgico a la cafeína”. También se advierte a los deportistas de que “contiene un componente que puede establecer un resultado analítico de control del dopaje como positivo”. En cuanto a los efectos adversos se limita a mencionar los siguientes: “molestias gastrointestinales, erupciones cutáneas, dificultad respiratoria, vértigos y ansiedad o sensación de desasosiego”.

Fuente: www.aspirina.com/prospectoPLUS.htm.

CafiAspirina.

Su prospecto es prácticamente idéntico al de Aspirina Plus por lo que remitimos al lector al párrafo anterior. Eso sí, teniendo exactamente la misma composición el fabricante pretende presentarlo como un producto distinto cuando dice: CafiAspirina se recomienda en el alivio de dolores de mayor intensidad. ¿Por qué? Porque incluye 50 mg de cafeína a los 500 mg de ácido acetilsalicílico de su composición. La cafeína posee una acción estimulante que potencia el efecto analgésico; por ello es más efectiva en casos de dolores de cabeza fuertes, dolores dentales y dolores menstruales”. No menciona los dolores musculares o de espalda.

Fuente: www.aspirina.com/prospecto04.htm.

-Aspirina Complex.

Cada sobre monodosis –se presenta en formatos de 10 o 20 unidades- contiene 500 mg de ácido acetilsalicílico; 8,21 mg de fenilefrina equivalente a 15,58 mg de fenilefrina bitartrato y 1,41 mg de clorfenamina equivalente a 2 mg de clorfenamina maleato además de excipientes como ácido cítrico anhidro, bicarbonato sódico, aroma de limón, colorante amarillo de quinoleína (E-104). Según Bayer su indicación principal es el “alivio sintomático de los procesos catarrales y gripales que cursan con dolor leve o moderado, fiebre y congestión nasal” ya que “es un producto que combina tres principios activos: un analgésico antitérmico que disminuye la fiebre y el malestar (ácido acetilsalicílico), un vasoconstrictor para reducir la mucosidad (fenilefrina) y un antihistamínico para reducir el picor de la nariz y la garganta (clorfenamina)”. De este medicamento se dice, además de las contraindicaciones y advertencias señaladas para los ya mencionados, que una persona no debe tomarlo “si presenta alguna enfermedad del tiroides (hipertiroidismo)”, “si padece obstrucción del cuello de la vejiga o retención urinaria” o “si está tomando algún medicamento para la depresión o la enfermedad de Parkinson que inhiba la mono-amino-oxidasa (IMAO)”. Más adelante en el prospecto se explica que “si se administra junto con fármacos que inhiben la enzima mono-amino-oxidasa (IMAO), que se utilizan para la depresión (tranilcipromina, moclobemida) o para la enfermedad de Parkinson (selegilina), se pueden producir efectos adversos graves que se manifiesten como dolor fuerte de cabeza, elevación de la tensión arterial y elevación brusca de la temperatura”. Por ello se indica que si se ha tomado uno de estos medicamentos se debe esperar como mínimo 15 días antes de consumir Aspirina Complex. Asimismo se advierte de que “si usted padece de diabetes mellitus, tiene elevada la presión ocular (glaucoma), presenta alteraciones de la próstata (hipertrofia prostática), enfermedades cardiovasculares, pulmonares y renales o anemia, o si tiene intolerancia a algún antihistamínico o analgésico deberá consultar con su médico antes de tomar este medicamento ya que se puede agravar la patología en cuestión y/o interactuar con fármacos empleados habitualmente en estas situaciones clínicas” y se recuerda a los posibles consumidores que “cada sobre contiene 468 mg de sodio, lo que puede ser perjudicial en los pacientes con dietas bajas en sodio”. Pero lo que llama poderosamente la atención es que, en este caso, se indique que no deben tomarlo “los niños menores de 12 años” en vez de los menores de 16 como se puede leer en el resto de los prospecto analizados. Otra diferencia que también hace único a este formato respecto a los demás es que se señala expresamente que “puede alterar la capacidad de reacción” y que “debe evitarse conducir vehículos o manejar máquinas peligrosas”. También le hace diferente el hecho de que se indique que este fármaco “puede interferir con las pruebas cutáneas que utilizan alergenos. Se recomienda suspender la toma de este medicamento al menos 3 días antes de comenzar con las pruebas e informar al médico”. Aunque lo que sin duda más destaca este producto con respecto a las demás “aspirinas” de Bayer es la notable cantidad de posibles efectos adversos; entre ellos, “molestias gastrointestinales (náuseas y vómitos), estreñimiento, confusión, euforia, alteraciones visuales, dificultad para orinar, erupciones en la piel, dificultad respiratoria y sequedad en la boca, nariz o garganta, somnolencia. Sobre todo cuando se ingieren simultáneamente bebidas alcohólicas”. A lo que hay que sumar los posibles efectos cardiovasculares -“alteraciones en el pulso (palpitaciones, taquicardia), elevación de la presión de la sangre (hipertensión), que a veces puede ser grave (crisis hipertensivas)”– y los que puede tener sobre el sistema nervioso –“intranquilidad, mareos, vértigos, falta de sueño, dolor de cabeza, comportamiento extraño”-.

Fuente: www.aspirina.com/prospecto06.htm

-Aspirina C efervescente.

En este caso se presenta el producto como “especialmente adecuado para el tratamiento del dolor y la fiebre en procesos gripales y resfriados” y, por tanto, sus indicaciones son muy similares a las de la Aspirina Complex. La diferencia parece estar en la composición. En este caso los comprimidos efervescentes –que se comercializan en paquetes de 10 o 20 unidades- contienen 400 mg y 240 mg de ácido ascórbico como principio activo y como excipientes hidrógeno, carbonato de sodio, carbonato de sodio anhidro, sacarina, citrato de sodio, ácido cítrico anhidro, aroma tetraroma naranja, aroma naranja, aroma limón y aroma frambuesa. En este prospecto se añaden dos nuevas contraindicaciones a las que figuran en el prospecto del formato clásico que hacen que no deba tomarse: “Si padece litiasis renal acompañada de oxaluria o aciduria o pH urinario normal” y “Si tiene déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, heocreomatosis, anemia sideroblástica y talasemia”. Además se dice expresamente que “los pacientes con historia de formación de cálculos o gota deberán consultar al médico antes de tomar este medicamento” y que “si es diabético, por el contenido de este medicamento en ácido ascórbico cabe la posibilidad de que origine resultados erróneos en las pruebas de glucosa en orina, incluyendo las pruebas por tiras reactivas”. También se recuerda que cada uno de los comprimidos contiene 471 mg de sodio por lo que podría ser perjudicial en pacientes con dietas bajas en sodio y que puede interaccionar con “trimetoprim/sulfametoxazol o anticonceptivos orales” además de con otros medicamentos (vea lo expuesto en el cuerpo del reportaje). Por lo que respecta a los efectos adversos se añade a los ya conocidos el hecho de que dosis superiores a 600 mg diarios de vitamina C (es decir, 3 comprimidos/día) pueden provocar “diarrea, enrojecimiento de la piel, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y calambres en el estómago”. Si la dosis es superior a 1 g diario (5 o más comprimidos al día) puede producirse “diarrea, cálculos renales y calambres abdominales”. Y se añade: “Asimismo existe el riesgo de formación de cálculos y de precipitar ataques agudos de gota en individuos predispuestos”.

Fuente: www.aspirina.com/prospecto03.htm

Este reportaje aparece en
105
Mayo 2008
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