El Shiatsu


¿Quién no ha visto alguna vez un reportaje sobre esa técnica de masaje japonés en la que el especialista parece que le está dando una paliza al sufrido paciente? Porque en el Shiatsu se utilizan manos, codos, rodillas y hasta los hombros para presionar los puntos específicos de energía del organismo. Y realmente uno se queda como nuevo tras la «paliza». Pero, ¿cuál es su origen? ¿Para qué se utiliza?

El origen del Shiatsu, tal como se plantea en la actualidad, es bastante reciente -apenas unos doscientos años- y se basa en el antiguo método del «anma» -que literalmente quiere decir «presionar-frotar» o «quitar-llamar«-, posiblemente originado en la China y que llegó a degenerar hasta convertirse en un simple masaje.

El Shiatsu se basa en los conceptos de «ho» (dar energía) y «sha» (quitar energía) y sirve precisamente para eso: a través de la presión con los dedos o la palma de la mano pretende armonizar la energía del organismo afirmando o dispersando la misma con la presión sobre los meridianos que, a través del cuerpo, la recorren.

El Shiatsu puede practicarse como una terapia o un sistema de masaje. Para el shiatsu-terapia, basado en la filosofía médica oriental, hace falta una amplia formación que permita llegar a un diagnóstico correcto y aplicar una serie de técnicas -a veces bastante complejas- para conseguir la curación o armonización del enfermo. Pero el shiatsu-masaje, en cambio -que es el que generalmente se enseña y practica-, busca sólo el alivio de los síntomas y por eso puede ser una buena técnica de ayuda en muchas enfermedades concretas así como para mantener un cuerpo sano.

De otros masajes más familiares para nosotros se diferencia precisamente porque actúa sobre los puntos energéticos de la acupuntura china, lo que hace que además de la relajación que cualquier técnica muscular produce, esté especialmente indicado para reforzar el sistema linfático; con lo que, a la larga, mejora los sistemas de desintoxicación del cuerpo. También tonifica el sistema nervioso y ayuda a recuperar el tono vital deteriorado por la tensión de la vida diaria. Esta última podría ser la razón de la rápida aceptación que ha tenido en nuestra estresada sociedad esta técnica japonesa.

Como es lógico, aunque entre nosotros se use más bien como masaje de forma exclusiva, el Shiatsu está encuadrado dentro de la filosofía Zen y preconiza toda una disciplina en cuestiones de alimentación y régimen de vida que lo hace más efectivo. La alimentación, especialmente, es importante y los maestros de Shiatsu defienden un sistema natural, no estrictamente vegetariano pero sí que evite todo tipo de conservantes y aditivos. La Macrobiótica -tan de moda en los años hippies- tuvo su origen precisamente en este sistema de pensamiento y es un buen sistema de complementar los indudables beneficios de esta técnica.

CÓMO SE EJECUTA 

El Shiatsu es un masaje que se da con dedos y manos en la técnica «ho», la más usada. La técnica «sha» -la del Shiatsu-terapia- utiliza también manos y rodillas.
Sigue tres principios básicos:

-La presión perpendicular: que se ejerce no por la fuerza de los brazos sino por el peso del cuerpo, dejándolo caer sobre los brazos, con los codos ligeramente flexionados.

-La presión constante: que es más fácil de aplicar con el peso del cuerpo del masajista para que a lo largo de la sesión el prensamiento sobre los puntos sea siempre el mismo. La presión se ejerce de manera constante sobre cada punto de 3 a 5 segundos de forma gradual para no producir dolor y debe adaptarse a cada paciente y cada caso.

-Concentración: para aplicar un masaje shiatsu es necesaria la «concentración relajada», lo que se consigue con tres respiraciones abdominales profundas a través de la nariz y dirigidas a la parte baja del abdomen, que es la zona donde se origina la fuerza que se aplica. La mano que da el masaje debe adaptarse a las curvas del cuerpo y la presión; según los sitios, se hará con la palma o con la punta de los dedos haciendo bascular el cuerpo del masajista para adaptarse a la zona masajeada. Puede utilizarse -según los puntos- la punta de los dedos, sólo el pulgar, la palma e incluso los nudillos o el canto de la mano.

El paciente, por su parte, debe estar relajado, cómodo y en ningún momento debe tener sensación de dolor. Es importante que repose en una superficie dura (una manta doblada en el suelo es suficiente cuando no se dispone de una camilla de masaje) y nunca debe darse en una cama blanda que puede absorber gran parte de la presión y hacer perder eficacia a la técnica.

No es necesario que la mano esté en contacto con la piel desnuda; es más, conviene que se interponga una ropa o un trozo de tela ya que ayuda a dispersar la presión del contacto y evita el excesivo roce de la piel de los dedos, que al cabo de unas cuantas sesiones puede acabar escoriándose. La ropa debe ser holgada y cómoda y se prescindirá de cinturones, anillos, collares o cualquier otra prenda o complemento que apriete.

El masaje se iniciará siempre en la parte superior de la espalda bajando hacia las piernas y siguiendo el trayecto de los meridianos, con el paciente tumbado boca abajo. Después se girará el cuerpo hacia un costado y se irá subiendo por piernas y caderas, abdomen y parte lateral del tórax. Finalmente, boca arriba, se presionarán los meridianos anteriores -también de arriba abajo- para terminar en la parte anterior del pie.

PRECAUCIONES 

Como todos los masajes, debe hacerse al menos dos horas después de comer y la comida debe ser ligera. Ahora bien, no debe practicarse en enfermedades graves o en personas muy deterioradas a las que se podrían causar complicaciones.
Tampoco debe efectuarse cuando hay fiebre alta debido al gran consumo energético que el organismo realiza en esas ocasiones, ni en casos de fracturas recientes de huesos, hemorragias, infecciones de la piel o muy mala circulación.
En las mujeres embarazadas no debe tocarse el abdomen después del tercer mes y en los niños sólo se ejecutará en la espalda y abdomen aunque puede hacerse incluso en recién nacidos.

UNA TÉCNICA PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA 

Lo bueno que tiene el Shiatsu es la inmediatez de sus resultados. Después de un masaje de presión los músculos contracturados se sueltan y la sensación es de un gran bienestar que persiste durante muchas horas. Como todas las técnicas orientales, equilibra el balance de la energía en el organismo y mejora, por tanto, el rendimiento global del cuerpo.

Además carece de efectos secundarios y realmente va muy bien en los trastornos de circulación -especialmente a nivel linfático- lo que ayuda a complementar cualquier régimen de alimentación o de desintoxicación que se quiera plantear.

Es un sistema muy sencillo que no requiere unos conocimientos especiales a nivel de utilización elemental aunque, desde luego, sus practicantes lo defienden como un sistema de diagnóstico y tratamiento que puede llegar a ser, en algunos casos, muy eficaz ante determinadas enfermedades.

 



LOS MERIDIANOS

La antigua técnica anma y el actual shiatsu-masaje no se basan estrictamente en los canales de energía que según la medicina oriental difunden la fuerza a través de nuestro organismo pero las presiones se ejercen a lo largo de los meridianos y en la dirección tradicional, es decir, de la cabeza a los pies. Estos meridianos se relacionan de una forma relativa con los órganos que controlan y a través de ellos la energía recorre el organismo con un ciclo de 24 horas.

-El meridiano del pulmón se origina en la cara -junto a la nariz- y discurre por la parte lateral del cuello, hombros y cara lateral del brazo hasta llegar a la punta de dedo índice. Desde el hombro llega -por la parte lateral del pecho- a la cintura y sigue por la cara lateral de las piernas hasta la planta del pie.

-El meridiano del intestino grueso, originado en la garganta, sigue un trayecto paralelo al del pulmón por los brazos hasta la base del dedo pulgar. Pasa por la parte anterior del pecho y enmarca el abdomen discurriendo por la parte de atrás de la pierna hasta la cara lateral externa del pie.

-El meridiano del estómago se origina en la mandíbula y por la parte anterior del cuello enmarca la zona del corazón pasando a la altura de ambos pezones. Sigue por el abdomen lateralmente y baja por la parte anterior y externa de las piernas hasta el segundo dedo. Por la parte posterior del hombro continúa por la cara interna del brazo hasta el dedo anular.

-El meridiano del bazo empieza sobre la zona temporal -en la parte superior y lateral de la cabeza- y pasa por delante de la oreja y cara lateral del cuello hasta la parte media de la clavícula. Desde allí enmarca el pectoral mayor y sigue por la parte media de las costillas y el abdomen bajando por la parte delantera de la pierna hasta el dedo gordo del pie. En los brazos pasa por la parte delantera y termina en la anterior del dedo anular.

-El meridiano del intestino delgado se origina por debajo del párpado inferior y, continuando el pómulo, baja por la parte posterior del cuello siguiendo, por la espalda, la línea de la punta de las paletillas, la parte media de la nalga y luego, por delante, sigue la cara lateral de las piernas y acaba en la parte media del borde interno del pie.

-El meridiano del corazón enmarca este órgano en la parte anterior del tórax y por la cara interna del brazo baja hasta el dedo meñique. En la pierna también ocupa la cara interna y termina rodeando el talón.

-El meridiano de la vejiga empieza en los ángulos internos del ojo, pasa por encima de la cabeza y sigue a ambos lados de la columna vertebral hasta la cara posterior de la pierna, terminando en el borde externo de ambos pies. Por los brazos, cruza la parte anterior y termina en la parte exterior de la base del dedo pulgar.

-El meridiano del riñón se origina en la nuez de Adán y va paralelo al del corazón hasta el bajo vientre. Por los brazos transcurre por la cara interna y acaba en el borde interno de la mano, cerca de la raíz del meñique. En las piernas pasa por la parte posterior y lateral, hasta el borde interno del pie.

-El triple calentador -que empieza en el ángulo externo del ojo y sobre la frente- sigue el cráneo como una gorra, por detrás de las orejas y por la parte de atrás del cuello y los hombros continuando por la parte media del lateral del cuerpo hasta el tercer dedo del pie y de la mano.

-El meridiano del pericardio-sexualidad se origina en el hueco del cuello, donde se juntan las clavículas. Pasa por encima del pectoral mayor y sigue por la línea media del tórax y el abdomen, alrededor del ano y de los órganos genitales, y por la cara interna de la pierna llega al pie.

-El meridiano de la vesícula biliar va desde la parte posterior de la cabeza, enmarca las paletillas por la espalda y sigue la cara externa de ambas piernas y de los brazos.

-El meridiano del hígado se origina en la punta del lóbulo de la oreja y sigue el trayecto de unos ideales tirantes, por delante del pecho, cruzando después a la cara interna de piernas y brazos para acabar en la parte superior del segundo dedo.

-El vaso gobernador empieza en el punto medio del labio superior y sigue la línea central del cuerpo, por detrás, hasta el ano.

-El vaso concepción empieza en el punto medio del labio inferior y continúa la línea medial del cuerpo por delante hasta los genitales.

Este reportaje aparece en
17
Junio 2000
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