Aprendiendo a tomar el sol

Estar al sol sin protegerse en determinadas épocas del año ha causado durante milenios problemas a los seres humanos. Más recientemente, la moda de broncearse obligó a la sociedad a buscar mejores protectores y multitud de productos inundaron nuestras vidas. Pues bien, esa necesidad ha pasado hoy a ser perentoria a causa de la disminución de la capa de ozono. La ignorancia a ese respecto ha hecho que el número de melanomas se haya triplicado en nuestro país, al igual que en muchos otros. Actúe en consecuencia.

De los 80.000 casos de cáncer que surgen en España cada año, 6.000 son melanomas; es decir, producidos por la acción del sol. Y es que nuestro afán por broncearnos se ha convertido en una peligrosa práctica que nos lleva a cometer excesos que ponen en juego nuestra salud, sobre todo ahora que la capa de ozono acusa un deterioro significativo. Sabemos que el sol es dañino pero quizás no seamos conscientes de hasta dónde llega ese daño. Por ejemplo, sufrir dos quemaduras solares con ampolla antes de los 18 años incrementa notablemente la probabilidad de padecer cáncer de piel en un futuro. Hechos como éste hacen que sea imprescindible aprender a convivir con el sol, es decir, no renunciar a los cálidos días de verano pero siempre tomando las debidas precauciones.

LOS EFECTOS DE LAS RADIACIONES SOLARES 

Tan sólo el 5% de las radiaciones solares que llegan a la Tierra son ultravioletas y de ellas apenas el 8% pertenecen a los tipos B y C, responsables de las quemaduras de la piel. Los UVA (ultravioletas A) no queman pero penetran en profundidad y provocan daños como el envejecimiento prematuro. El resto de las radiaciones, luz visible e infrarrojos, no producen patologías en la piel pero contribuyen a acelerar los efectos de los ultravioletas.

Entre las consecuencias de las raciones solares destacan:

-El eritema solar: aparece entre dos y seis horas después de la exposición, alcanzando su grado máximo al día siguiente. Puede ser un leve enrojecimiento pero en casos extremos es motivo de fuertes dolores e incluso fiebre.
-Hiperqueratosis: la piel se vuelve seca y deshidratada.
-Bronceado duradero: aparece dos días después del inicio de las exposiciones al sol.
-Envejecimiento prematuro.
-Cáncer: epiteliomas –relacionados con la acumulación de radiación solar recibida desde el día en que nacemos- y melanomas malignos –respuesta a una exposición de corta duración pero muy intensa.
-Discromías: modificación del color normal de la piel.
-Fotosensibilización: surge de la interacción entre las radiaciones solares y determinadas sustancias fotosensibilizantes que se encuentran en ciertos fármacos y cosméticos.

PROTEGERSE DEL SOL 

A continuación le proponemos algunos consejos prácticos que le permitirán broncearse sin maltratar su piel:

-Tener siempre la piel limpia e hidratada.
-Evitar el uso de perfumes y colonias que contengan alcohol y que podrían producir manchas oscuras.
-Emplear una crema protectora adecuada a nuestra piel.
-Aplicar el protector 30 minutos antes del baño de sol.
-La exposición debe ser gradual: 10 o 15 minutos el primer día, irán aumentando progresivamente sin llegar a superar nunca las cuatro horas.
-No exponerse al sol entre las 12 del mediodía y las 4 de la tarde.
-Utilizar el fotoprotector incluso en días nublados.
-Empezar la exposición con una crema fotoprotectora de índice elevado y no reducirlo hasta que nuestra piel se haya bronceado.
-Aplicar la crema en cantidades generosas ya que el espesor de la película aplicada influye en la eficacia del fotoprotector.
-Proteger con pañuelo o sombrero las zonas más sensibles del cuerpo (cara, cuello, calva, escote y orejas).
-Moverse mientras tomamos el sol; así modificaremos constantemente la superficie expuesta.
-Viajar en coche con las ventanillas subidas (los rayos UVB no pueden atravesar los cristales).
-Aumentar el factor de protección si vamos a la montaña.
-Beber mucha agua para evitar la deshidratación.
-Aplicarse la crema protectora cada vez que se haya producido una sudoración.
-Extremar las precauciones en personas embarazadas, niños pequeños y ancianos así como durante la digestión y los días de menstruación.
-En caso de herpes, varices y otros problemas cutáneos el sol está totalmente contraindicado.

DETECTAR UN MELANOMA 

El cáncer de piel -como decíamos- ha aumentado de forma alarmante en los últimos años. La clave está en la prevención pero una vez aparece el melanoma la solución depende principalmente de una detección precoz. Según Maria Ángeles Planchuelo, Coordinadora de Prevención de la Asociación Española contra el Cáncer, es fundamental que conozcamos nuestro cuerpo; sólo así nos percataremos de los cambios que éste pueda experimentar. Así, ante cualquier alteración en el tamaño o color de un lunar deberemos acudir al médico; lo mismo que si sangra, pica o supura. La curación del melanoma depende directamente de su crecimiento vertical; así, se calcula que el índice de  supervivencia a los cinco años es del 95% cuando éste no ha superado los 0,7 mm.; del 65% si se detecta entre los 0,7 y los 1,5 mm. y del 50% cuando alcanza entre 1,5 y 3 mm.

CONSEJO PARA VIAJEROS 

Conocida la relación entre el deterioro de la capa de ozono y el aumento del cáncer de piel, conviene tener en cuenta a la hora de viajar que no en todo el mundo la capa de ozono tiene hoy la misma densidad. Así, mientras en España el índice de melanoma es de 6 casos por cada 100.000 habitantes, en Australia -donde el deterioro es mayor- se eleva hoy hasta los 40 casos. Y si bien las zonas más cercanas a los polos son las que más acusan el problema, los constantes movimientos de la capa de ozono sugieren que el problema puede surgir en cualquier lugar. De ahí que lo mejor sea siempre prevenir.

 Ake de Goya

Este reportaje aparece en
17
Junio 2000
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