Tomar a diario lata y media de refrescos multiplica por 2,4 el riesgo de padecer diabetes

Beberse al día dos refrescos de 200 ml -en España las latas suelen ser de 330 ml por lo que bastaría poco más de una- multiplica por 2,4 el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Tanto si se trata de bebidas azucaradas como si son light o dietéticas, es decir, si en lugar de azúcar llevan edulcorantes artificiales. Tal es al menos la conclusión a la que ha llegado en 2016 un grupo de investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia). Lo singular es que su publicación ha coincidido con la aparición de documentos internos de la industria azucarera que demuestran cómo ésta pagó en la década de los sesenta del pasado siglo XX a varios científicos para que restaran importancia a la relación entre el azúcar y las enfermedades del corazón y las achacaran a la grasa saturada.

Refrescos

Sumarios:

Beber a diario lata y media de un refresco azucarado -colas incluidas- multiplica por 2,4 el riesgo de padecer diabetes tipo 2 según un grupo de investigadores del prestigioso Instituto Karolinska.

Las bebidas dietéticas endulzadas con edulcorantes sintéticos han sido también relacionadas con la diabetes tipo 2 aunque se trata de un dato por confirmar.

Si la sociedad ve como algo normal y de forma despreocupada el consumo de colas y bebidas refrescantes azucaradas y/o dietéticas es porque la industria lleva décadas haciendo creer que están ricas y son inocuas para la salud.

La industria de los refrescos ha logrado hacer creer que sus productos son sanos con la complicidad criminal de políticos y el silencio culpable y a menudo doloso de la inmensa mayoría de médicos y periodistas.

Un equipo norteamericano coordinado por Cristin E. Kearns acaba de publicar en JAMA un reportaje que demuestra que la industria azucarera contrata científicos para que éstos digan lo que desea.

Associated Press obtuvo recientemente correos electrónicos que demuestran que una asociación comercial de caramelos pagó un vergonzoso estudio según el cual los niños que comen dulces tienen un peso más saludable que los que no los consumen. Vomitivo.

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Febrero 2017
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