Cómo eliminar manchas y tatuajes de la piel

El sol, el embarazo y la vejez son las causas más frecuentes de las “manchas” en la piel. Un problema hasta hace poco sin apenas solución. Hoy, sin embargo, basta con ponerse en manos de un buen especialista para que, merced a las nuevas tecnologías, la piel recupere de nuevo su esplendor eliminando, incluso, las manchas de nacimiento y los tatuajes. Aunque le cueste creerlo.

Existen muchos tipos de manchas en la piel, algunas debidas a causas genéticas heredadas. De hecho, casi todos tenemos alguna zona de nuestro cuerpo con un exceso de pigmentación y como consecuencia una mancha, que puede ser de tamaño y profundidad variables. Cuando ésta es pequeña no se suelen plantear problemas estéticos; sí cuando ocupa una superficie amplia de la piel, principalmente si hablamos de la zona de la cara. En ocasiones, un tatuaje también puede ser considerado como “mancha”, bien porque se ha desdibujado con el paso del tiempo o, simplemente, porque nos hemos cansado de él. Hasta hace poco no podía eliminarse porque la fijación de la tinta en las células de la dermis era profunda y, por ello, difícil de eliminar, pero hoy ya es posible.

Otro tipo de manchas son las que aparecen a lo largo de nuestra vida por distintos motivos. Dentro de ellas podemos distinguir, a grandes rasgos, tres clases: solares, seniles y cloasmas.

CAUSAS 

Nuestra afición a tostarnos al sol implica una prolongada exposición a los rayos ultravioletas –o rayos UVA- siendo éste el principal origen de las manchas solares, también llamadas léntigos. Son manchas que se dan principalmente en la mujer, a menudo mucho más preocupada que el hombre por lucir un bonito bronceado.

Las seniles son, en cambio, consecuencia de la vejez y en ocasiones van acompañadas de un ligero abultamiento de la zona hiperpigmentada afectando por igual a ambos sexos.

En cuanto a los cloasmas, aparecen frecuentemente durante el embarazo aunque también pueden ser fruto de un tratamiento médico como la píldora.

Antiestéticas manchas que pueden ser –los tres tipos- de diferente tamaño e intensidad y que con el tiempo tienden a hacerse más profundas y oscuras y, por consiguiente, más difíciles de eliminar. Por eso, cuanto antes se actúe, mejor.

TRATAMIENTOS 

Ante una pequeña hiperpigmentación de la piel podemos hacer uso de cremas despigmentantes que se venden en farmacias. Pueden ser efectivas aunque sólo cuando hablamos de una mancha muy leve. Cuando es mayor lo adecuado es acudir a un especialista para que nos aconseje el tratamiento que más nos conviene.

Actualmente existen tres técnicas para eliminar las manchas de la piel: la utilización del láser en sus diversas variantes, el sistema de luz intensa pulsada y la aplicación de otras cremas despigmentantes de uso exclusivamente profesional como el Amelán. Todas ellas tienen un alto porcentaje de eficacia y aunque no existe riesgo para la salud tampoco están exentas de posibles complicaciones por lo que siempre debemos asegurarnos de que estamos en manos de un buen especialista. Además, es conveniente que las mujeres embarazadas esperen a dar a luz para someterse a cualquiera de ellas.

EL USO DEL LÁSER 

Para combatir las manchas más oscuras y los tatuajes pueden emplearse dos sistemas de láser diferentes: el selectivo y el no selectivo. Dentro de este último nos encontramos con los láser de CO2y de Erbium: Yag. Son los más empleados aunque también son los que más tiempo llevan en el mercado. Se dice que son no selectivos porque actúan indiscriminadamente sobre toda la superficie del tejido, motivo por el que algunos especialistas recomiendan precaución al emplear este sistema ya que podría dejar alguna secuela. En condiciones normales basta una simple sesión porque 2 o 3 manchas se eliminan en menos de 5 o 10 minutos. Luego, una vez realizada la operación, el paciente deberá aplicarse durante siete días blastoestimulina, una crema de acción revitalizante; transcurrido el plazo, ésta será sustituida por aceite de rosa mosqueta, especialmente aconsejado por su poder cicatrizante.

En casos extremos de manchas muy profundas es necesaria una segunda intervención al cabo de dos o tres meses. Pero es preferible realizar dos operaciones aunque el proceso se alargue un poco a correr el riesgo de que queden cicatrices.

Además de este sistema -criticado por algunos médicos por considerarlo abrasivo- existen también los láser selectivos, es decir, aquellos que actúan sobre la melanina en función del grado de pigmentación. Dentro de estos nos encontramos con el 532 VP, el 532 QS, el 755 QS –también conocido como Alejandrita– y el 1064 QS o Nd.Yag. Además, desde hace apenas cinco años podemos encontrar en el mercado un sistema láser que engloba los cuatro anteriores y que, comercializado bajo el nombre de VersaPulse, se basa en la emisión de un destello luminoso de alta energía. En función del láser que se emplee –ya hemos dicho que este modelo posee los cuatro tipos- el color del haz de luz será diferente y, en consecuencia, la interacción con el pigmento que queramos tratar será distinta. De ahí que sea fundamental elegir adecuadamente el láser que vamos a emplear atendiendo al tipo de piel, la profundidad de la mancha y el color. Y es que no se utiliza el mismo rayo para la tinta de un tono que de otro. El VersaPulse es, pues, el sistema más adecuado en la eliminación de tatuajes. La energía de la luz es absorbida por los pigmentos de la piel, éstos son destruidos y el exceso de coloración desaparece. En el caso concreto de los tatuajes, la tinta se fragmenta y es el propio organismo el que se encarga de disolverla y eliminarla. Con este sistema las sesiones son algo más largas que con la técnica del CO2aunque también depende del tipo de pigmentación. Se requieren una o dos sesiones de 30 minutos para las leves mientras que para las más profundas es preciso incrementar el número de sesiones dejando entre una y otra un espacio de 6 a 8 semanas a fin de dejar que la piel se vaya regenerando.

LA OTRA CARA DEL LÁSER 

Previo al uso del láser, la eliminación de las manchas de la piel se hacía mediante una técnica dermoabrasiva realizada con una punta de diamante. Además de ser un sistema poco preciso era bastante desagradable ya que provocaba el sangrado de la zona tratada. Con la llegada de los láser no selectivos se gana en precisión y se evita la hemorragia puesto que no requiere incisión alguna. Sin embargo, no es cierto -como algunos quieren hacer creer- que no duela o que no tenga ningún efecto secundario. La operación debe realizarse siempre con anestesia local y el paciente ha de saber que durante la semana siguiente la zona tratada estará muy enrojecida y que, aunque poco a poco irá recuperando la normalidad, esto puede prolongarse incluso hasta seis meses. No hay que olvidar que el rayo láser es una potente energía que volatiliza la piel y que, por tanto, ésta debe regenerarse de nuevo, algo que lleva cierto tiempo. Por este motivo, una vez realizada la intervención y durante la primera semana, el paciente ha de acudir al especialista cada dos días a fin de que se lleve un estricto seguimiento del proceso de recuperación. Las complicaciones del láser pueden ser múltiples, desde una mala cicatrización a procesos de hiperpigmentación o hipopigmentación, entre otros. Según el Dr. Mato Ansorena es fundamental que nos aseguremos de que estamos en manos de un buen profesional que nos ponga en conocimiento de todos los pros y los contras de la cirugía con láser ya que si bien es una técnica excelente cuyos resultados no se logran con ningún otro sistema, también debemos saber que es un proceso lento al que debemos hacer frente.

Los láser selectivos son menos agresivos y, por tanto, sus efectos secundarios también son menos acusados –enrojecimiento leve, aparición de una fina costra o mayor sensibilidad de la piel- y apenas duran un mes. En ocasiones se produce una hipopigmentación o, por el contrario, una hiperpigmentación de la zona tratada; no obstante, estos efectos desaparecen antes de los tres o cuatro meses.

LUZ INTENSA PULSADA 

Se trata de un simulador de láser que emite una luz de alta energía. Funciona mediante filtros y aunque puede eliminar algunas manchas no es tan eficaz como el tratamiento con láser.

CREMAS DESPIGMENTANTES 

En los centros de estética podemos encontrar diversas cremas despigmentantes hechas a base de hidroquinona y ácido glicólico. Una de las más usadas es el Amelán, de reciente creación y especialmente indicada en las hiperpigmentaciones leves y moderadas. El resultado –según los médicos- es óptimo en el 90% de los casos.

El primer paso consiste en la aplicación de un producto desengrasante. Hecho esto, se aplica la crema Amelán R, que deberá actuar sobre la piel por espacio de entre ocho y doce horas. A partir de ahí el tratamiento continuará en nuestra propia casa aplicando Amelán M, crema que durante la primera semana deberemos usar dos veces al día y que después sustituirá a nuestra crema hidratante diaria evitando así que las manchas reaparezcan.

Conviene advertir, en cualquier caso, que a la mañana siguiente de la aplicación de Amelán R la cara aparece muy enrojecida, variando la intensidad de esa irritación en función de la persona. Suele prolongarse durante cuatro o cinco días.
Decir, por último, que es muy importante que las personas que se hayan sometido al láser o al tratamiento con Amelán se protejan del sol el resto de su vida. Porque sólo con una protección solar adecuada evitarán que la hiperpigmentación surja de nuevo.

 Raquel González Arias

Recuadro:


MANCHAS DE VINO DE OPORTO 

Se trata de malformaciones vasculares que en ocasiones cubren amplias zonas de la piel. Su aspecto puede ser diverso, siempre entre el rosa claro y el rojo intenso. Son patologías superficiales benignas pero muy antiestéticas, sobre todo si éstas se encuentran en el rostro. Aunque no siempre se eliminan al cien por cien, sí es posible reducirlas o aclarar su intensidad. Para ello se emplean principalmente el láser decolorante pulsado y el Neodimiun: Yag.

Cualquier persona puede someterse al tratamiento -incluidos los niños- aunque conviene tener en cuenta que se trata de una operación bastante molesta y algo dolorosa. Generalmente basta con aplicar anestesia tópica pero hay casos en los que se recurre a la general.

Durante la intervención la mancha adquiere un tono grisáceo que se irá aclarando progresivamente hasta adquirir un color rosáceo más o menos similar al de nuestra piel. La eficacia depende de las propias características de la mancha siendo mejores los resultados en aquellas que no son muy grandes, son más bien rosadas y se encuentran en zonas superficiales. Asimismo, conviene saber que las que están en labios o nariz son más difíciles de eliminar que las que se presentan en otras partes del cuerpo. Las características de la mancha determinan también el número de sesiones necesarias, siempre teniendo en cuenta que entre una y otra es fundamental que transcurran unas seis semanas.


LO QUE VENDRÁ 

Recientemente se está investigando una nueva técnica con láser que permitirá tratar los tumores cutáneos. Se trata de la fotocoagulación intralesional y consiste en la aplicación del láser vía interna y no externa, como actualmente se hace. Este nuevo sistema, todavía en fase experimental, se basa en la combinación de la energía láser con las posibilidades que ofrece la fibra óptica.

Este reportaje aparece en
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Junio 2000
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