La depresión
Número 3 - Marzo 1999
Tiempo de lectura: 11 minutos
¿Tiene un familiar, amigo o compañero de trabajo que sufra tristeza, angustia, inapetencia, soledad, desgana, insomnio, incomprensión, deseos de aislarse del mundo y de los que le rodean y un profundo vacío interior que no sabe como explicar? Si es así, sepa que esa persona padece depresión. Las causas de la depresión pueden ser tanto de carácter endógeno como exógeno. Es decir, si la causa es endógena –originada en nuestro interior– estamos hablando de un problema motivado por desajustes bioquímicos del organismo por lo que el problema tendría que ser tratado inevitablemente con fármacos. En cualquier caso, los últimos estudios señalan que ese desajuste bioquímico –cuyas causas aún no se conocen bien– puede estar agravado o potenciado por la falta de determinadas vitaminas como todo el complejo B, la P y la K. Vitaminas que deben ingerirse en todo caso con otras complementarias, así como determinados minerales, a fin de que su absorción sea la adecuada. En cambio, si el origen es exógeno estamos hablando de una enfermedad originada a consecuencia de un problema externo a nuestro organismo que bien podría ser de origen familiar, laboral o socio-personal.

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