Las mamografías son habitualmente tan innecesarias como peligrosas

Millones de mujeres son sometidas periódicamente a mamografías con el pretexto de que es la mejor manera de controlar el estado de sus mamas y de que así se puede “detectar” de forma temprana si aparece algún tumor en el absurdo convencimiento de que éste no desaparecerá sin más y por sí mismo sin hacer otra cosa que variar la alimentación o tomar algunas medidas –como no llevar el móvil encendido encima- sino que hay que extirparlo o irradiarlo de inmediato. Y es que los médicos parecen haber olvidado la filosofía básica sobre la que debiera asentarse la medicina moderna -el viejo principio hipocrático de la vis natura medicatrix, del poder sanador de la naturaleza- porque han transformado la recuperación de la salud en una especie de guerra interminable contra unos enemigos -llámeseles hongos, bacterias, virus o tumores- ante los que nuestro organismo se encuentra poco menos que indefenso.

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137
Abril 2011
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