Los efectos que pueden provocar en nuestra salud los gatos

La mayor parte de quienes conviven con gatos ven en ellos unas simpáticas y tiernas mascotas que en ocasiones, todo lo más, incomodan con algún arañazo que otro. Sin embargo los “lindos misinos” pueden enfermar a quienes conviven con ellos. De hecho pueden provocar problemas de alergias y asma. Y la toxoplasmosis afectar a las embarazadas. Además el mordisco de un gato puede transmitir cinco bacterias diferentes. Sin olvidar que algunas de las enfermedades infecciosas que padecen pueden contagiar a los humanos. De hecho se ha llegado a relacionar la esquizofrenia con el toxoplasma, parásito habitual en los gatos.

Buena parte de las personas que convivimos con gatos vemos en ellos unos animales simpáticos y tiernos que en ocasiones, todo lo más, nos dan algún arañazo que otro. Quien les escribe vive con tres gatos -dos gatas y un macho para ser más exactos-, todos salvados de la calle. En el espacio de tiempo de unos dos años entraron los tres en casa y podría contar decenas de anécdotas simpáticas pero también que he desarrollado una alergia con asma muy fuerte. No es pues que tenga “alergia a mis gatos” sino que mis gatos me provocan alergia y asma; concretamente, su epitelio. Y son ya once años de convivencia, alrededor de ocho con alergia diagnosticada. Bueno, pues aunque mi mujer y yo conocemos la causa de este grave problema de salud seguimos con ellos; son parte de la “familia” y aunque pueda parecer exagerado en cierta medida la situación puede contextualizarse con aquella frase de “hay amores que matan”. Asumida pues esta inconveniencia quise conocer si además de la fuerte alergia mis gatos podrían, aunque fuera una remota posibilidad, provocarme algún otro problema de salud y en el camino de búsqueda de información me he encontrado con sorpresas pues no sabía la cantidad de “peligros” que encierra esta convivencia. Aunque sea igualmente cierto que sólo en casos extremos se trata de enfermedades transmisibles a los humanos o verdaderamente preocupantes. Vaya por delante por tanto que lo último que pretendemos es que se abandone a algún gato con las “excusas” en forma de enfermedad que contiene este reportaje. Pero somos conscientes de que la gente tiene derecho a estar informada y poder luego, libremente, decidir.

ALERGIAS Y ASMA

La verdad es que es frecuente que los humanos presentemos alergias a los animales domésticos. Normalmente a los gatos y perros pero en ocasiones también a loros, caballos, vacas, ovejas y ratones. Obviamente dependiendo del animal esas alergias se presentarán preferentemente en los hogares -como es el caso de perros, gatos y loros- y en otras ocasiones -menos frecuentes pues- en el ámbito laboral como es el caso de veterinarios, ganaderos, equitadores y otros.

En suma, las alergias provocadas por los gatos se hallan entre las másfrecuentes en nuestros hogares y se pueden manifestar de diversas maneras siendo las dos más comunes la rinoconjuntivitis alérgica y el asma bronquial. Se produce por el contacto de la mucosa respiratoria con partículas derivadas del epitelio del animal y de su saliva -específicamente de las glándulas sebáceas y salivales- que quedan en su pelo cuando éste se limpia chupándose, algo que los felinos hacen continuamente.Son pues esas partículas las que pueden generar en una persona sensible la inflamación de la mucosa que reviste internamente la nariz –a eso se le llama rinoconjuntivitis alérgica- o la inflamación del revestimiento interno de los bronquios –que es a lo que se conoce como asma bronquial-. El problema es que, a diferencia de los pólenes, los gatos dan lugar con mayor frecuencia a cuadros asmáticos mientras éstos producen más rinoconjuntivitis. Cabe agregar que aunque es menos frecuente también pueden provocar dermatitis, urticaria, conjuntivitise inflamación de los párpados.

Lo paradójico es que uno puedeser alérgico a los gatos sin convivir necesariamente con ellos ya que las partículas alérgenas que desprenden se transportan por el aire con facilidad. De hecho basta que pasen gatos por el jardín o uno visite a alguien que viva con alguno para que esas partículas se puedan quedar en la ropa. Y que éstas se distribuyan luego en su hogar o lugar de trabajo.  Obviamente la concentración de alérgenos será menor que si tuvieran la mascota en casa.

De hecho cuando un gato deja de estar en una casa los alérgenos pueden seguir en ella algún tiempo y seguir provocando alergia. Es necesario pues limpiarla a fondo, incluyendo toda la ropa de hogar y la de vestir. De hecho cuando la alergia es grave plantearse una mudanza de casa para ir a otra que tenga algo de espacio ajardinado y el gato pueda vivir fuera sería la mejor solución si queremos que siga siendo miembro de la familia.

Falta decir que la alergia al gato suele presentarse en personas sensibles que normalmente son alérgicas asimismo a otras cosas; por ejemplo a los pólenes que inundan campos y calles en primavera (aunque cada vez más expertos aseguran que la alergia no la provoca el polen sino los hidrocarburos que éstos transportan en las épocas de polinización; lo que explicaría que el número de casos sea mucho mayor en las grandes ciudades que en el campo).

INFECCIONES BACTERIANAS 

Nuestros amigos felinos también pueden producirnos lallamada Enfermedad por arañazo de gato (EAG), patología infecciosa producida por una bacteria del género Bartonella (B. henselae) aunque ocurre en muy pocos casos. Es benigna y de curación espontánea por lo que las formas más leves pasan inadvertidas y se resuelven sin tratamiento. Debe saberse en cualquier caso que es la causa más frecuente de las adenopatías -inflamaciones de los ganglios- de más de tres semanas de duración (también la transmiten los perros).

Más peligro encierran las infecciones por mordiscos. Un equipo de investigadores norteamericanos que estudió los cultivos de piel humana infectada por los mordiscos de 107 perros y gatos encontró 152 tipos de bacterias, incluidos 10 microbios que se desconocía que infectaban a las personas. La investigación –publicada en New England Journal of Medicine– indica que como media había unos cinco tipos de bacterias en cada mordisco estudiado.Se constataría así que los gérmenes transmitidos no son peligrosos… a menos que el mordisco rasgue la piel. En ese caso sí hay que tener cuidado porque las infecciones se desarrollan muy rápido -12 horas en el caso de los gatos y 24 en el de los perros- y si no se combaten adecuadamente pueden provocar meningitis e infecciones sanguíneas con riesgo incluso de amputaciones y hasta de muerte. En cualquier caso, según estos mismos expertos los mordiscos humanos son más peligrosos que los de perros y gatos por el número de gérmenes transmitidos. El estudio indica que son millones las personas mordidas cada año por animales de las que alrededor de 270.000 acuden a las salas de urgencia requiriendo hospitalización unas 9.000.

Ahora bien, el verdadero peligro de enfermedad infecciosa bacteriana transmitida por gatos es la leptospirosis. La provocan las espiroquetas del género Leptospira y se trasmite generalmente por contacto directo con animales infectados o por contagio indirecto a través de aguas contaminadas por su orina. Es la zoonosis –término que describe a toda infección microbiana que puede transmitirse a los humanos- más extensa del mundo, especialmente en los países tropicales y subtropicales porque sus condiciones ambientales -lluvias abundantes, elevadas temperaturas, desborde de aguas residuales durante las inundaciones, suelos ácidos…- favorecen la transmisión. Según la doctora  Esther Escudero Lirola, miembro del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid) “aunque en España es una enfermedad rara se trata de una infección bacteriana grave y contagiosa”.
De ahí que besar a los gatos en la boca o permitirles dormir en nuestras camas, por ejemplo, sea un error muy común que deberían desterrar algunos amantes de los gatos.

PARÁSITOS INTESTINALES 

Además de la alergia la patología que más preocupa en relación a los gatos es la toxoplasmosis -causada por un parásito conocido como Toxoplasma gondii-, especialmente peligrosa para la mujer embarazada ya que es una de las principales causas de malformaciones en el feto aunque igualmente suele afectar a los recién nacidos, a los ancianos y a toda persona con las defensas bajas (es el caso, entre otros, de los enfermos de Sida y de quienes están siendo tratados con quimioterapia). Está constatado que los gatos infectados –y otras seis especies de felinos- pueden transmitir a los humanos ese parásito.

¿Y cómo se infecta el gato? Pues por la ingesta de algún pájaro o ratón infectado. Por tanto la primera conclusión es que el gato implicado en la transmisión es aquel que tiene posibilidad de cazar ratones –el gato silvestre o de granja así como el que habita sin dueño en las calles de las grandes urbes, auténticos nidos subterráneos de roedores- y no tanto el que vive en un piso alimentado con piensos o comida envasada (también influye pues si sale de la casa a menudo sin control). Ahora bien, los gatos domésticos bien alimentados suelen cazar roedores por instinto –como si fueran trofeos- pero normalmente no se los comen. Y en tal caso no se infectan.

En cuanto al contagio se produce cuando estando un gato infectado defeca excretando los ooquistes del parásito en las heces. Por consiguiente la infección se produce por contacto y eso puede ocurrir, por ejemplo, cuando uno limpia la caja con arena donde éste hace sus deposiciones y luego no se lava suficientemente bien las manos. O en el caso de que al enterrar las heces el gato tocase involuntariamente con sus garras los ooquistes y con ellas contagie luego el terreno que pisa.

En suma, es poco probable –no imposible- que un gato doméstico contagie a sus dueños de toxoplasmosis si se siguen unas normas de higiene estrictas. Por otra parte, Coral Mateo, veterinaria y presidenta de la Sociedad Españolade Homeopatía Veterinaria,nos explicaría que “la toxoplasmosis sólo es peligrosa para las personas inmunodeprimidas. Los adultos que se contagian la superan sin problemas y además su organismo crea antígenos contra el parásito por lo que en el caso de las mujeres que luego quedan embarazadas el riesgo para el feto es mínimo. Éste solo estaría en peligro si la madre nunca se contagió antes y se contagia en el momento del embarazo o si en el momento de contagiarse antes del embarazo su sistema inmune estaba inmunodeprimido y el organismo no generó anticuerpos; en ese caso ni ella ni el feto estarían inmunizados”. Cabe agregar que de hecho según la Organización Mundialde la Salud (OMS) la principal causa de toxoplasmosis en mujeres es la ingesta de carne cruda o poco cocida (el parásito suele instalarse en los músculos), en especial la de cerdo, así como de verduras sin lavar que estuvieran contaminadas por heces de gato.

El veterinario Carlos Rodríguez entiende por ello que un embarazo no es motivo “per se” para desprenderse de los gatos domésticos. “Desprenderse de los gatos o sacrificarlos para prevenir una posible toxoplasmosis no se justifica. Basta que la mujer que quiere quedarse embarazada o ya lo esté se haga una prueba de anticuerpos; si el resultado es positivo el riesgo de infección es mínimo. Asimismo puede hacerse la prueba con los gatos. Pueden estar inmunizados porque ya se habían contagiado antes, superaron la enfermedad y tienen los antígenos que les inmunizan. En cuanto al lecho donde duerme el gato basta que lo limpie otra persona y se desinfecte convenientemente a menudo. Y si ello no es posible hacer ese trabajo con guantes y al finalizar lavarse bien manos y antebrazos. Y en caso de que los gatos sean seronegativos, es decir, que no estén inmunizados, hay que asegurarse de alimentarlos con productos comerciales y evitar que cacen en el exterior. Asimismo se debería minimizar el contacto con el gato durante el embarazo y si se toca lavarse siempre después como medida de precaución. Lo que no es aconsejable es incorporar un gato nuevo al hogar durante el embarazo”.

En cuanto a la posibilidad de que la esquizofrenia esté relacionada con la caca de los gatos debemos decir que dos de los primeros en plantearlo fueron el psiquiatra del Stanley Medical Research Institute de Bethesda (EEUU) E. Fuller Torrey y el neurobiólogo del John Hopkins University Medical Center de Baltimore (EEUU) Robert H. Yolken. A esa convicción se unirían luego otros científicos. ComoStephen Buka, investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EEUU) quien apoyaría la tesis al descubrir altas dosis de anticuerpos de la toxoplasmosis en la sangre de mujeres esquizofrénicas.

De hecho Torrey y Yolken terminarían trabajando conjuntamente y completaron un extenso estudio epidemiológico que estableció la conexión entre las infecciones del toxoplasma y algunos casos de esquizofrenia como ya se explicó en el artículo que con el título Parásitos: causa de muchas patologías se publicó en el nº 108 de la revista (puede leerlo en nuestra web:www.dsalud.com). En ese texto se explicaba que para constatarlo recopilaron numerosos casos descritos en la literatura médica de todo el mundo basados tanto en cultivos celulares como en autopsias de pacientes esquizofrénicos demostrando que ese parásito afecta especialmente a las células de la glía cerebral así como a varios neurotransmisores. Y para confirmar la relación entre toxoplasmosis y esquizofrenia hicieron ensayos clínicos que revelaban que algunas de las drogas que se utilizan en el tratamiento de la esquizofrenia también impiden el desarrollo del parásito. Posteriormente -en el 2008- el propio doctor Yolken, en colaboración esta vez con investigadores del Instituto de Investigación del Ejército Walter Reeds, publicaría en The American Journal of Psychiatry los resultados de un estudio epidemiológico por el que se encontró que las personas expuestas al toxoplasma tienen un riesgo un 24% mayor de desarrollar esquizofrenia que las que no están infectadas. Según Yolken “nuestros hallazgos revelan la asociación más potente que hemos visto hasta ahora entre la infección con un parásito tan común y el subsiguiente desarrollo de la esquizofrenia. Hasta ahora lo único que podíamos decir es que algunas personas que tenían esquizofrenia también habían sido infectadas con toxoplasmaen algún momento pero no podíamos precisar qué ocurría primero. Con este estudio pudimos mostrar que la infección fue primero”. Yolken aclararía luego que la mayoría de las personas infectadas con este parásito no desarrollan esquizofrenia, sólo las personas con predisposición genética.

OTROS PARÁSITOS 

Terminamos indicando que hay otros parásitos que viven en el tracto gastrointestinal de los gatos que pueden contagiar a los humanos  a través de las heces, especialmente en  el caso de los niños pequeños que tienen menos conciencia de los peligros de una higiene inadecuada.

Es el caso de los huevos del Toxocara cati, parásitoque puede producir una enfermedad importante conocida como Larva migrans si se depositan en los tejidos del organismo. Afortunadamente los casos de este tiposon raros. La vía habitual de contagio de los gatos es la ingesta de pequeños roedores –de ahí la importancia de que no salgan al exterior- o a través de los huevos que se expulsan con las heces y que pueden contagiar a otros gatos, especialmente si duermen y descansan en un mismo habitáculo. Asimismo puede transmitírselo la madre a sus gatitos a través de la leche.

También el Dipylidium caninum puede afectar a las personas si bien esto requiere la ingesta de pulgas que previamente hayan ingerido los huevos de la tenia lo cual es poco probable. En todo caso la presencia de estos parásitos en gatos nos alerta de la presencia de pulgas en el gato y/o el ambiente.

Finalizamos diciendo que también la Giardia puede afectar a las personas y de ahí que sea muy importante diagnosticar y tratar adecuadamente a los gatos enfermos de Giardiasis. Es la manera de evitar males mayores en ellos y en nosotros. Y debe saberse que la presencia de Giardia es relativamente frecuente en el ambiente y muchos gatos adultos pueden ser portadores del parásito sin manifestar ningún tipo de signos. El contagio suele producirse por contacto con heces, agua o alimentos contaminados por heces con quistes de Giardia.

Agregaremos que existen también zoonosis asociadas al contacto directo con secreciones respiratorias u oculares de gatos. Es el caso de la Chlamydiapsittaci,la Bordetellabronchiseptica, la Francisellatularensis o la Yersiniapestis. Pueden transmitirse a los humanos y causar peste bubónica, bacteriemica o neumónica.

Asimismo pueden transmitir hongos como el Histoplasma, el Blastomyces, el Aspergillus y el Cryptococcus.

En todo caso el Dr. Isaac Goiz afirma que con el Par Biomagnético pueden hoy eliminarse sin problemas al menos los ácaros, el Toxoplasma gondii y la Ricketssia.

En suma, convivir con gatos entraña ciertos riesgos pero una vez conocidos y asumidos basta tomar las medidas de prevención e higiene adecuadas para que ello no tenga por qué enturbiar o impedir nuestra relación con ellos. Valore pues lo que aquí se ha explicado en su justa medida –los lectores tienen todo el derecho a estar informados y luego decidir libremente- sin adoptar la decisión fácil de cortar sin más las relaciones con ellos. Aunque a veces la convivencia exija pagar su precio como es el caso de quien escribe estas líneas…

Miguel Jara

 

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Junio 2010
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