Un producto natural demuestra ser eficaz en la eliminación de los cálculos renales

Si difícil es que médicos e investigadores consideren un complemento alimenticio útil en el tratamiento de una patología aún más complicado resulta que los comités científicos de los congresos internacionales lo incluyan entre los últimos avances y aportaciones terapéuticas. Sin embargo es lo que ha ocurrido con Renalof, producto natural cuyo principal componente es el extracto de grama y que ha demostrado eficacia en la eliminación de los cálculos renales de oxalato cálcico lo que le ha hecho conseguir el visto bueno de los comités científicos del XLVII Congreso de la Asociación Europea Renal, del XXIX Congreso de laSociedad Española de Nefrología, del XXVII Congreso Conjunto de Nefrología, Trasplante e Hipertensión de Chile y del Congreso Mundial de Urología de Estados Unidos.

Quienes lo han padecido difícilmente lo olvidan. El dolor es intenso, repentino, unilateral, casi insoportable en la región lumbar y se irradia hacia las ingles o los genitales. También puede presentarse como dolor abdominal de inicio agudo. El dolor no mejora con el reposo y a menudo se acompaña de náuseas y vómitos así como con la sensación de tener que orinar pero haciéndolo en muy poca cantidad; a veces con presencia de sangre en la orina. Extendiéndose desde los riñones hasta el bajo vientre pero pudiendo llegar incluso a los genitales. Sin que cambiar de posición aminore su intensidad. Hablamos de lo que se conoce como cólico nefrítico y el dolor es comparado por algunas mujeres al de un parto sin epidural.

¿Y qué lo produce? Pues la presencia de cálculos renales, lo que coloquialmente conocemos como “piedras en el riñón” y médicamente como litiasis renal. Aparece cuando un trozo de material sólido –a veces se forman en el interior de los riñones a partir de sustancias que están en la orina- se desprende, sale de éstos y queda atrapado en uno de los uréteres, en la vejiga o en la uretra dificultando o impidiendo el flujo de orina lo que aumenta la presión en el interior de las vías urinarias, activa las terminaciones nerviosas de la mucosa y provoca un dolor insoportable. Cálculos o “piedras” que suelen ser básicamente de calcio o -con mucha menor frecuencia- de magnesio, ácido úrico o cistina. Y se trata de un problema bastante corriente porque lo padece un 4,6 % de los españoles siendo frecuente que reaparezca; de hecho aparece un segundo cálculo en los siguientes 5 años en el 35-50% de los casos. Y en los siguientes 10 años en el 65%. Es la tercera afección más frecuente del aparato urinario.

Afortunadamente el 95% se expulsan espontáneamente en 3 o 4 semanas -depende de su tamaño y posición- pero aquellos que no pueden ser expulsados en un plazo aproximado de 2 meses requieren una actuación terapéutica. Tomándose la decisión más adecuada en función de la periodicidad de los dolores, de su intensidad y de su frecuencia. Es decir, puede adoptarse una actitud conservadora, tratar sólo el dolor, intentar reducir el tamaño de los cálculos y dejar que el organismo actúe… u optar por una intervención directa; y en tal caso hay tres procedimientos básicos:

-La Litotricia extracorpórea por ondas de choque. Se trata de deshacer los cálculos aplicando ondas de choque para que al triturarlos y disminuir su tamaño se puedan eliminar sin problemas con la orina. Es una intervención que no requiere cirugía. Se recomienda para los cálculos renales menores de 2 cm de diámetro.

-La Nefrolitotomía percutánea. Es el nombre que se da a la extracción del cálculo haciendo una pequeña incisión en la zona lumbar. Está indicada en los cálculos de mayor tamaño.

-La Ureteroscopía. Se trata de introducir un tubo largo y fino a través de la uretra, llegar hasta la piedra, pinzarla y extraerla. Suele hacerse de forma ambulatoria.

En cuanto a la posibilidad de intentar deshacer los cálculos debemos decir que al procedimiento del que en su día hablamos (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Las sorprendentes propiedades terapéuticas del agua dialíticapublicamos en el nº 44) se suma ahora la posibilidad de ingerir un producto natural español carente de efectos secundarios que con el nombre de Renalof ha empezado a comercializar Catalysis.

Y no se trata de la clásica afirmación de marketing gratuita tan habitual hoy en día. La investigación sobre su aplicación –Estudio a doble ciego: eficacia y seguridad en el tratamiento de pacientes portadores de litiasis renal de oxalato de calcio– fue recientemente presentada y admitida en el XXIX Congreso de la Sociedad Española de Nefrología celebrado en Pamplona (2009) , en el XLVII Congreso de la Asociación Europea Renal celebrado en Munich (2010), en el XXVII Congreso Conjunto de Nefrología, Trasplante e Hipertensión que tuvo lugar hace unas semanas en Chile y en el Congreso Mundial de Urología de Estados Unidos.Y debemos explicar que para su admisión en esos foros se precisa una revisión previa por parte de los respectivos comités científicos que son los encargados de aceptar como válidos los métodos y resultados de toda investigación. Agregaremos que la aprobación en este caso de un producto natural como remedio terapéutico en foros internacionales como los citados supone que médicos, investigadores y especialistas en patologías renales han admitido pues las propiedades de un complemento alimenticio diseñado a partir de sustancias naturales a las que la tradición ha atribuido desde siempre propiedades para el cuidado de los riñones.

La investigación recoge el estudio en fase III dirigido por la doctora Mirna Atlés en el Hospital General Docente Julio Trigo López de La Habana (Cuba) con 100 pacientes -50 enfermos tomaron Renalof y los otros 50 placebo durante 3 meses- que concluyó que el “Renalof es eficaz y seguro para el tratamiento de la litiasis cálcica recidivante”, algo que estudios anteriores ya habían demostrado. Así, en el 2005 un trabajo del doctor Constantin Nitoiu sobre 100 pacientes señalaba: “Con su ligero efecto diurético y emoliente Renalofayuda a la rápida eliminación de los cálculos uretrales pequeños y medianos. Representa un tratamiento muy eficiente de la litiasis pielocalicial con cálculos de hasta 5-6 mm permitiendo la disolución y eliminación de éstos (…) Representa un tratamiento complementario especialmente eficiente en los pacientes que se benefician de la litotricia extracorpórea logrando eliminar rápidamente y sin dolores los fragmentos que quedan después de la litotricia”. Posteriormente, en el 2008, un nuevo estudio fase III que se llevó a cabo con 68 pacientes –de edades comprendidas entre 60 y 69 años- procedentes de las consultas especializadas de Urología y Gerontogeriatría del Hospital Universitario Dr. Salvador Allende -también de Cuba- concluiría: “La mayor reducción del tamaño de los cálculos tuvo lugar en el primer mes de tratamiento. Y 42 de ellos eliminaron totalmente los cálculos en los primeros tres meses de tratamiento (un 61.66%) lo que representa un indicador de la eficacia terapéutica del producto Renalof”.

UNA MALA HIERBA MUY ÚTIL

¿Y en qué consiste el Renalof? Pues se trata básicamente de extracto de grama (Agropyron repens). Lo singular es que la grama ha sido considerada históricamente una ”mala hierba” que daña los cultivos, parques y jardines a pesar de que ya en la antigua Grecia se empleaba con fines medicinales.
Hoy sabemos que existen numerosas variedades –mas de 200 especies- con una característica común: sus raíces y rizomas se hallan a poca profundidad del suelo y muy ramificadas. Rizomas que contienen numerosos hidratos de carbono, mucílagos, saponinas, sales minerales, un glucósido fenólico, aveneina, un aceite esencial de propiedades antimicrobianas, agropireno, vitaminas A y B y ácidos orgánicos. La raíz, por su parte, es rica en sales de potasio -de efecto diurético- y silícicas -que contribuyen a aumentar la elasticidad de los tejidos- así como abundantes glúcidos -sobre todo triticina (fructosano), de efecto diurético- y pequeñas cantidades de un heterósido aldehídico: el vanillósido.

A los rizomas y estolones -tallos rastreros que nacen de la base de los tallos principales- se les ha atribuido durante siglos propiedades diuréticas por lo que han venido siendo utilizados por la medicina natural cuando se requería aumentar la diuresis; y tal suele ser el caso en las afecciones genitourinarias (cistitis, ureteritis, uretritis, pielonefritis, oliguria y urolitiasis), la hiperazotemia, la hiperuricemia, la gota, la hipertensión arterial, los edemas y el sobrepeso que se acompaña de retención de líquidos.

Ahora bien, los componentes naturales del extracto de gramma son sometidos en el caso delRenalof a una tecnología propia y única del laboratorio fabricante denominada “proceso de activación molecular” que según sus creadores permite multiplicar hasta por diez mil veces en algunos casos el potencial eléctrico de una molécula y, por ende, su capacidad antioxidante.

Un proceso que como en su día explicamos es creación de un investigador español, Antonio Martín González, vinculado durante más de 40 años al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que en cualquier país hubiera supuesto una auténtica revolución científica. En España, en cambio, se le ignora. Curiosamente la idea nacería de la observación de la propia naturaleza. Antonio Martin observó que en ella la clorofila funciona como un panel eléctrico que recibe fotones y los transforma en electrones que acumula -como si de una batería eléctrica se tratara- para poner en marcha la formación de glúcidos. Y fue a partir de ahí como nació el planteamiento inicial: aumentar la energía natural con electrones. La activación molecular se logra pues -explicado de manera muy simple- haciendo pasar en un reactor una corriente eléctrica a través de la sustancia con actividad antioxidante que se desea activar lo que permite dotar a sus moléculas de un mayor número de electrones. Es decir, las dota de mayor poder antioxidante para bloquear los radicales libres capaces de dañar primero las células, después los órganos y finalmente la salud al provocar todo tipo de patologías y un envejecimiento acelerado.

En suma, es esa capacidad de ofrecer efectos muy superiores a lo esperado a dosis tan bajas lo que permite que el Renalof y los demás productos naturales elaborados por Catalysis molecularmente activados tengan posibilidades terapéuticas que asombran a los médicos en los congresos internacionales.

UN 86% DE ÉXITOS

La doctora Mirna Atlés, autora del estudio que ha recibido el respaldo de los congresos internacionales antes mencionados, es especialista en Nefrología –habiendo trabajado sobre todo en el ámbito de la litiasis renal- desde hace 17 años. Diez de ellos practicando hemodiálisis. Pues bien, en la actualidad trabaja en el Instituto de Nefrología de la Habana (Cuba) -centro de referencia internacional- y hemos tenido oportunidad de charlar con ella.

-Nos gustaría saber antes de nada si el estudio lo ha dirigido el laboratorio fabricante del producto.

-En absoluto. Es un estudio completamente independiente en el que el laboratorio se ha limitado a suministrarnos el producto. En nuestro país existen protocolos muy exigentes que impiden que la colaboración vaya más allá. La verdad es que existían trabajos anteriores que apoyaban las propiedades del producto y por eso aceptamos realizarlo.

-¿Cuál es la importancia actual de la litiasis?

-Aunque cuando aparece es un serio problema uronefrológico si lo comparamos con el resto de las enfermedades del riñón ocupa un cuarto o un quinto lugar. Lo que ocurre es que no es tan infrecuente. Un 3% de la población que acude a las consultas nefrológicas padece litiasis lo que es un dato muy a tener en cuenta.
-¿Y cómo se desarrolla esta patología?

-Cuando en un organismo se forman cálculos es porque hay un trastorno de base en el metabolismo de la persona -además de otros factores fisicoquímicos- que facilita que se precipiten las sales y cristalicen. Y al cristalizar aparecen los cálculos. No sólo en las vías urinarias; pueden aparecer también en la vesícula. A esto se añade que el paciente no tome en cuenta algunas consideraciones generales como la ingesta de agua o una inadecuada alimentación. En tales casos el organismo se acidifica o alcaliniza y ello propicia la aparición de cálculos. Cuando hay acidificación los cálculos suelen ser sobre todo de ácido úrico. Y cuando hay alcalinización de calcio.

-¿Y entonces cuál es la respuesta terapéutica adecuada en cada caso?

-Depende de varios factores. En primer lugar del tamaño del cálculo; después del sitio en el que esté; y en tercer lugar del tipo de cálculo que se haya formado. A continuación se hace un estudio metabólico del paciente (se denomina metabolismo al conjunto de reacciones bioquímicas y procesos físico-químicos que ocurren en todas las células y tejidos del organismo) estudiando todos sus metabolitos (se llama metabolito a toda molécula utilizada o producida durante el metabolismo), especialmente en este caso de los electrolitos (toda sustancia que contiene iones libres) relacionados con el problema: el calcio, el fósforo, el ácido úrico, los fosfatos, etc.

¿Que se ve el cálculo con rayos X? En tal caso tiene el suficiente tamaño para deshacerlo mediante ultrasonidos. ¿Que no es así e inferimos que tiene menos de un centímetro? Forzamos la diuresis para que el organismo lo expulse. ¿Que es mayor de 1’5 cm pero menor de 2? Operamos en quirófano.

-¿Cómo inició su relación con Catalysis?

-Ese laboratorio había participado en un congreso de Endocrinología que se celebró en Cuba y una de nuestras compañeras colaboraba con ellos en una línea de línea de investigación que me interesó mucho: el uso del Viusid en pacientes de hemodiálisis. Supe así que también elaboraban el Renalof y me animé a colaborar en su investigación. Entonces yo tenía bastantes pacientes que no habían resuelto aún su problema de cálculos y me planteé su uso porque no eran aptos para la litotricia y llevaban más de tres años sufriendo cólicos nefríticos, algunos de los cuales requirieron incluso hospitalizaciones. Hice pues un primer estudio piloto con 100 pacientes y los resultados fueron muy buenos. Entonces decidí hacer un estudio más serio, a doble ciego, y obtuvimos entre un 85 y un 86% de resultados positivos. ¡Sin duda un porcentaje magnífico! Y los evaluadores de los congresos a los que decidimos enviar el trabajo también lo han considerado así porque de hecho me han ofrecido participar en varios de ellos para dar a conocer la investigación.

-¿Cómo seleccionó a los pacientes del ensayo?

-Fue un estudio aleatorio. Teníamos en consulta más de 300 pacientes que podían ser candidatos y de entre ellos se seleccionó la muestra a doble ciego; un grupo con placebo y otro con el producto. Cuando el estudio llevaba dos meses yo sabía ya por su evolución quién estaba tomando el producto. Al segundo mes el 60% de los pacientes habían solucionado su problema. Ni yo misma esperaba semejante resultado tan pronto. Quiero en todo caso dejar claro que en principio el Renalof no parece actuar directamente sobre el trastorno metabólico subyacente.

-En tal caso no puede considerarse un producto preventivo…

-En mi opinión es más terapéutico que preventivo. En el estudio a doble ciego tuvimos un 48% de solución del trastorno metabólico -que era la hipercalciuria- y creo que la razón fue que además del Renalof los pacientes eliminaron todos los factores que podían condicionar que se desarrollara su trastorno metabólico. Por ejemplo, aumentaron la ingesta de líquidos y la diuresis cada dos o tres horas. Es decir, su medio interno se estabilizó, el pH mejoró y se controló el factor metabólico. No creo que el Renalof como tal corrigiera en esos casos el trastorno metabólico sino que contribuyó, junto a otros factores, a que se solucionara.

ACEPTACIÓN INTERNACIONAL

-¿Cómo han recibido sus colegas el estudio?

-Creo que los primeros sorprendidos por los resultados han sido los evaluadores de los eventos donde hemos sido invitados. Allá donde hemos ido la gente se ha mostrado muy interesada, ha tomado muchas notas del estudio y muchos nos han solicitado el contacto para conocer más de cerca el producto. Todo ello son indicios de que ha tenido aceptación en la comunidad académica y de que lo van a tener en cuenta.

-¿Es una alternativa real dentro de los tratamientos actuales?

-Así lo considero. Yo, que he tenido la experiencia de utilizarlo, creo que se puede incluir. Puede evitar el estrés de una intervención quirúrgica o de una litotricia que son métodos costosos, no sólo para el país sino para la economía del paciente que estará de baja algunos días. Creo que para ese grupo de personas, aunque sea más o menos pequeño, sí es una alternativa.

-¿Cuál es el siguiente paso en su investigación?

-Teniendo en cuenta que no tuvimos efectos adversos nos planteamos utilizarlo un poco más de tiempo con pacientes con cálculos algo más grandes. Hemos trabajado para empezar con cálculos de menos de un centímetro.

-¿Y cuáles son sus expectativas?

-Creo que podremos disminuirlos de tamaño. Y si se consigue quizás el paciente pueda expulsarlos.

-¿Cómo funciona el Renalof?

-Creo que el efecto es puramente químico porque el paciente elimina el cálculo en arenilla, lo pulveriza. Y para que ocurra esa pulverización se tiene que producir una sustitución nucleofílica entre el magnesio -que es uno de los constituyentes del Renalof -y el calcio formándose oxalato de magnesio. El magnesio es más soluble y entonces lo que hace es desintegrarse, pulverizarse. Puede asimismo influir que el producto contiene manitol, un diurético osmótico que arrastra más agua que soluto al crear un medio en el que la reacción química se produce de forma más rápida.

-¿Y sirve para cálculos tanto de naturaleza ácida como alcalina?

-Podría ser así. Con el pH ácido predominan los cálculos de ácido úrico pero ese trastorno, denominado hiperuricosuria, puede condicionar la formación de cálculos de oxalato de calcio generando un nuevo trastorno. Y con el pH alcalino se produce un proceso similar pero a la inversa. Puede pues actuar en los dos casos.

-En cualquier caso un paciente que tenga un cálculo más grande no pierde nada por probarlo…

-Efectivamente. De hecho tenemos casos de los considerados “anecdóticos” en los que cálculos más grandes se disolvieron. Dos personas tratadas a solicitud de una colega que tenían cálculos coraliformes más grandes vieron como éstos disminuían ostensiblemente. Se trató de los dos únicos casos en los que se prolongó el tratamiento a cinco meses.

-Díganos para terminar: ¿cuál es la posible aplicación de Viusid en los casos de hemodiálisis de la que antes nos habló?

-Queremos utilizarlo en prediálisis. El enfermo con insuficiencia renal crónica tiene dañados casi todos los órganos del sistema -y no sólo el riñón- que sufren una inflamación importante y un gran estrés oxidativo. Y como el Viusid es un potente antioxidante sería muy interesante utilizarlo cuando el estrés oxidativo es incipiente, cuando todavía no ha llegado a deteriorar o matar la nefrona que es la estructura funcional del riñón. Por ahí es por donde nos vamos a proyectar. Es un planteamiento de momento teórico aunque hay que tener en cuenta que con Viusid hay ya investigaciones sobre sus posibilidades muy serias publicadas en revistas de impacto.

Helena Santos

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133
Diciembre 2010
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