CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 140 / JULIO – AGOSTO / 2011

Estimados amigos: me gustaría saber si la ingesta de vitamina C en forma de ascorbato cálcico en lugar de ácido ascórbico -que es lo que sugerís en la revista al ser la primera más alcalina y la segunda más ácida- no tendrá el riesgo de crear cálculos en el organismo si se toma de forma continuada, ya sea como tratamiento o como prevención. ¿Qué podéis decirme al respecto?

Julieta Pérez

La ingesta de vitamina C a altas dosis es una medida terapéutica que debe estar limitada en el tiempo. Hemos explicado muchas veces que ningún exceso es bueno. Otra cosa es que ingiera un gramo diario ya que esa cantidad no tiene por qué presentar problemas salvo que se padezcan alteraciones congénitas o adquiridas del metabolismo del oxalato. Es pues cierto que toda sustancia que contiene calcio es potencialmente productora de cálculos pero ello no implica que los provoque necesariamente. Eso sólo suele ocurrir cuando la persona ingiere poca agua y sigue una dieta con un fuerte contenido de bases xánticas, alcaloides entre los que destacan la cafeína, la teobromina y la teofilina. José Ramón Llorente –presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular– nos hablaría en su momento de un trabajo que se hizo en un hospital australiano en el que se llegó a dar diariamente ¡hasta 1.000 gramos! (un kilo) a enfermos de cáncer durante tiempo prolongado por distintas vías sin que se formasen cálculos en los pacientes… pero ni eso implica que por tanto se puede abusar de su consumo. Son situaciones metabólicas muy distintas. En cualquier caso si prefiere ingerir otra forma de vitamina C pruebe con ascorbato potásico, sal potásica del ácido ascórbico y antioxidante empleado en la industria alimentaria con el código E-303 pero ya le adelantamos que en la Unión Europea se retiró como aditivo porque una ingesta excesiva puede provocar hiperpotasemia; eso sí, en tal caso compre un producto que además incluya ribosa -aumenta la eficacia del ascorbato al potenciar su actividad catalítica-, precursor fundamental tanto del ácido ribonucleico o RNA como de la adenosina que se requiere para la producción de ATP. Hoy el ascorbato potásico con ribosa se pauta en algunos países para evitar procesos degenerativos y potenciar el sistema inmune.


Estimado Sr. Campoy: trabajo en un centro de salud, soy fiel seguidor de su revista y además me he leído ya las obras Cáncer; qué es, qué lo causa y cómo tratarlo así como La Dieta Definitiva. Pues bien, es de ésta última de la que preciso unas breves aclaraciones. En la página 61 –tengo la 13ª edición- se dice que para evitar la carencia de minerales es preciso no abusar del cardo, las espinacas, las berenjenas, los tomates y los pimientos. Cuando yo siempre he creído que tomar muchos tomates y pimientos es sumamente beneficioso por las fantásticas propiedades de sus nutrientes, entre ellos el licopeno. Por otra parte, en la página 177 -en el apartado dedicado a los Endulzantes y dentro de Los alimentos permitidos- pone Ud. que la sacarina, la taumatina, los ciclamatos y el acelsufam K se pueden tomar “de forma moderada». Pues bien, dado que no soy amante de ninguna clase de endulzante de tipo artificial he sustituido dichos alimentos por “la milagrosa stevia» la cual consumo precisamente gracias a lo aprendido en su revista. Para concluir, si bien en las páginas 188 y siguientes dedica usted un apartado a “lo que se puede comer entre horas», dadas las reglas de la dieta a veces no me aclaro bien acerca de lo que realmente puedo ingerir. Quizás sea por mi inexperiencia pero, ¿por qué no escribe un segundo tomo que fuese algo así como una especie de «libro de recetas» en el que, de manera práctica y sencilla, diese ejemplos de lo que podemos cocinar durante la semana y así hacernos una especie de “planning’. Sé que es pedirle quizás mucho o pretender que haga más de chef que de experto en salud pero creo que sería una buena iniciativa para los que seguimos apostando por alimentarnos mediante los consejos publicados en su prestigiosa obra y no sabemos, a la hora de la verdad, qué cocinar siguiendo los pasos adecuados. Sin otro particular reciba Vd. un fuerte abrazo. Y le agradezco de antemano todo lo que nos está enseñando al leer su fantástica revista.

Francisco José del Río García
La Unión (Murcia)

Los alimentos nos nutren de agua, fibra, enzimas, vitaminas, minerales y oligoelementos pero también tienen otras sustancias que hacen que a veces su exceso sea negativo: pueden alcalizarnos o acidificarnos en demasía o interferir en distintos procesos bioquímicos prolijos de explicar. No hace falta saber de bioquímica para asumir –porque uno lo experimenta- que ingerir demasiado ajo, zumo de limón o pomelo, vodka, anís, embutidos, carne roja o sal marina –por poner ejemplos sencillos y claros- es contraproducente. Pues bien, las verduras que menciona tienen distintos efectos bioquímicos que hacen que su abuso no sea conveniente cuando se pretende adelgazar. En cuanto a la stevia nos parece bien que la prefiera a otros edulcorantes y si no se incluyó en el libro entre los sugeridos se debe sólo a que ha empezado a comercializarse muy recientemente aunque, como usted bien explica, hemos hablado extensamente de sus propiedades en la revista. Por lo que se refiere al apartado Lo que se puede comer entre horas no son más que sugerencias o ideas: puede usted comer todo lo que aparece en la lista de alimentos permitidos. Agregaremos finalmente que si no se ha hecho un libro de recetas ni se proponen planes de qué ingerir cada día en cada comida es porque no es necesario en absoluto. Se puede comer todo lo que está en la lista, en la cantidad que se desee, combinándose como se quiera –salvo la fruta que debe ingerirse en ayunas y procurando no mezclar las dulces con las ácidas- y cocinar la comida como a uno le apetezca salvo frita. Es tan sencillo que sinceramente no entendemos cómo puede albergar dudas.


Sr. Director: me acabo de encontrar con una noticia de las que hacen que se me corte la leche del café del desayuno. Especialmente porque el cáncer es algo que he sufrido en mi familia, sé lo que es y puedo asegurarles que con estas cosas no gasto bromas. Me he tomado un tiempo antes de ponerme a escribir para no plasmar una lista de improperios dirigidos contra el político de turno, en este caso la titular de Ciencia y Tecnología Cristina Garmendia Mendizábal, que nos da la auténtica talla de esta clase política que al parecer tenemos que sufrir en silencio (como a una hemorroide). Resulta que se quiere forzar la salida del célebre oncólogo Mariano Barbacid del CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas) que dirige por polemizar con la Garmendia sobre el bloqueo -por parte de su ministerio- de unos fondos privados (50 millones de euros en 5 años) aduciendo que hay 8,7 millones de euros disponibles cuando este tipo de estudios tienen un coste mucho mayor y en casi todo el mundo existen formas de financiación mixtas que es lo que ha propuesto Barbacid al Ministerio tras buscarse inversores privados que aporten lo que falta. La excusa es un informe jurídico encargado por el Ministerio a la Abogacía del Estado -junto a otro del despacho de Garrigues impuesto por la propia Garmendia- aunque ni la Abogacía del Estado ni el despacho de Garrigues concluyan que dicha fórmula sea ilegal y que el criterio opuesto se ha estado usando desde siempre en el sector público cuando ha interesado. Curiosamente el CNIO ya disponía el año pasado de varios informes jurídicos -uno del despacho de Gómez-Acebo y Pombo y otro del catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Salamanca Enrique Rivero- que sostenían exactamente lo contrario. Siendo ante su existencia que la Garmendia encargó los anteriormente citados. Incluso se disponía de la aprobación de la Dirección General de Tributos del Ministerio de Economía y Hacienda hasta que en noviembre lo paralizó. Lo que no tolera ningún político, con su inflado ego, es ningún desplante; y Mariano Barbacid cometió el error en julio de 2010 de decirle a su “jefa” que se metiese el Premio Nacional de Investigación Ramón y Cajal con el que el Gobierno quería reconocer su carrera por donde mejor le cupiese, metafóricamente hablando. Tuvo que tragarse la Garmendia el “sapo” por ser Mariano Barbacid quien era y decir aquello que la zorra dijo en una ocasión que quiso uvas… “¡Bah!… no están maduras”, como en la célebre fábula atribuida a Esopo. Pero las ganas de uvas se le quedaron… No creo que se pueda acusar a Mariano Barbacid de interesado, que es la burda y sucia especie que están pretendiendo difundir desde Ciencia y Tecnología, ya que al rechazar el premio en cuestión le dijo adiós a los 100.000 € con los que estaba dotado y que podría haberse embolsado sin que supusiese aceptación de ninguna otra cosa. Claro que no es el suyo el único caso ya que la Garmendia destituyó a Carlos Martínez –Secretario de Estado de Investigación- por “desavenencias” y que actualmente se ha reincorporado a su plaza en el Centro Nacional de Biotecnología por «sus contribuciones al conocimiento de la fisiología del sistema inmunitario y de sus implicaciones en la patología humana y en la medicina reparativa”. Miren si nos sale “rentable” nuestra querida política que Cristina Garmendia Mendizábal, titular de Ciencia y Tecnología, ha conseguido que España pierda su voto en el Centro Internacional de Investigación en Cáncer de la OMS por morosa al no haber abonado las cuotas correspondientes desde que en el 2009 el Instituto Carlos III pasó a depender de su Ministerio y no del de Sanidad. Y este no es un tema baladí ya que en España se diagnostican anualmente unos 200.000 nuevos casos oncológicos siendo la primera causa de muerte entre los hombres y la segunda entre las mujeres. Eso sí, ella se mide con otra vara y lo tilda de “simple error burocrático”. Cristina Garmendia, además de ministra del Gobierno ¿socialista?, es miembro de la Junta Directiva de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) centra su labor en la ayuda a los empresarios -en contraposición a la labor de los sindicatos- y es fundadora de Genetrix, empresa dedicada a las tecnologías biomédicas y a los medicamentos por lo que tiene sospechosos intereses económicos en un sector sobre el cual puede ejercer un “conveniente” control de las iniciativas públicas -como la del CNIO de Barbacid- y beneficiar sus propios intereses empresariales. Por cierto, Genetrix fue la única empresa privada beneficiada por el trabajo de investigación del Centro Nacional de Biotecnología realizado por los investigadores del Departamento de Inmunología y Oncología con lo que se unieron el esfuerzo público y el privado, lo que justo ahora va en contra de su oportuno “informe jurídico” porque imagino que no son inversores de “su empresa” ninguno de los aportadores de fondos de Barbacid que la Garmendia quiere fuera de “su” negocio. Garmendia ha ocupado los cargos de presidenta y consejera delegada de Genetrix y promueve en paralelo otros proyectos empresariales como Cellerix, Biotherapix, Sensia, Imbiosis, Biobide, BioAlma y Coretherapix que forman actualmente parte de la corporación Genetrix. Y desde 2005 preside la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), agrupación de empresas del sector de la biotecnología. También es fundadora y presidenta de Inbiomed, fundación que alberga el primer banco de células madre adultas en España. Dicho en pocas palabras: tiene demasiados intereses económicos y empresariales en el sector como para creer en su “buena fe y su buen hacer”. Y quitarse de en medio a Mariano Barbacid puede hacerlo pero no sin que eso le acabe pasando factura al Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero que, una vez más, va en contra de los intereses del pueblo español para favorecer los intereses privados del sector biomédico dándole un ministerio clave en investigación a Cristina Garmendia Mendizábal que no sólo nunca fue del PSOE sino que directamente ha estado defendiendo intereses privados; antes desde la CEOE – representando a ese sector del que forma parte- y ahora desde el propio Gobierno ¿socialista?

José Antonio Osorio Rodríguez

Los datos que aporta usted sobre la ministra Cristina Garmendia son bien conocidos en el ámbito sanitario y son muchas las voces que denuncian abiertamente la utilización de recursos del estado para su propio beneficio. Pero es que todos los organismos sanitarios públicos llevan décadas al servicio de grupos privados. El dinero con el que los españoles sufragamos la investigación sanitaria –y la no sanitaria- termina siempre favoreciendo intereses privados. Porque todo es un negocio. Los españoles no recibimos nunca los beneficios de lo que invierte el estado, lo reciben quienes desde sus puestos de poder hacen y deshacen a su antojo. Y es igual qué partido político está instalado en él. Las acciones y comisiones se reparten entre todos los implicados. Por tanto su denuncia es justificada pero –a nuestro juicio, obviamente- su defensa de Mariano Barbacid NO. Se trata de otro miembro de esa cadena. Y si rechaza 100.000 euros tenga por seguro de que es porque se está jugando con su intento de negocio privado infinitamente más. No hay altruismo en su acción. Como no hay nada que justifique su ineficaz e inútil presencia durante tantos años en el CNIO. Ese centro no ha aportado a la prevención y cura del cáncer ABSOLUTAMENTE NADA.


Sr. Director: soy padre de una niña de 2 años a la que han diagnosticado retinopatía prematura. Pues bien, acabo de leer un artículo de ustedes que habla de la posible estimulación del nervio óptico mediante un método con lentillas desarrollado por D. Valentín López pero me ha sido imposible encontrar un correo electrónico para escribirle. ¿Hay alguna forma de contactar con él? Gracias de antemano y un saludo.

Ángel Guevara

Los dos reportajes en los que hablamos de D. Valentín López se publicaron en el año 2000 y lamentablemente él murió hace ya seis años. En todo caso en la óptica de Baracaldo en la que aplicaba el tratamiento siguen haciéndolo sus discípulos por lo que puede contactar con ellos en el 94 4371534. Dicho esto debemos aclararle que Retinopatía es un término genérico que se utiliza en Medicina para hacer referencia a cualquier enfermedad no inflamatoria que afecte a la retina. No es pues una patología concreta; hay muchas “retinopatías” aunque las más comunes sean la diabética, la hipertensiva y la pigmentaria (ésta de origen genético), ninguna de las cuales parece probable que padezca su hija. Búsquese pues un oftalmólogo convenientemente formado –no vale cualquiera- que aclare bien el problema de su hija ¡antes de probar nada! Otra cosa es que en lugar de “retinopatía prematura” le hayan dicho en realidad que padece “retinopatía del prematuro”, es decir, una retinopatía que suele darse en el 29% de los niños prematuros que nacen con poco peso y sin terminar de formar.


Estimado Sr. Campoy: la revista Nature acaba de explicar que según un grupo de científicos británicos de la Universidad de Leicester consumir más de 500 miligramos diarios de vitamina C puede provocar una oxidación del ADN y aumentar el riesgo de sufrir cáncer, artritis o aterosclerosis. Sinceramente, siempre me identifiqué con la línea de pensamiento del afamado Premio Nobel Linus Pauling que aconsejaba consumir altas dosis de dicha vitamina y la incluí en mi dieta diaria hace ya años. Me resultaría por eso conocer su opinión respecto a los posibles riesgos del consumo de vitamina C en altas dosis. Y mis felicitaciones por su publicación.

Nicolás Woloszyn

Le sugerimos que se fije bien en la fecha de la noticia porque ese trabajo se publicó en 1998 y desde entonces ha recibido numerosas críticas siendo ampliamente cuestionado. De hecho nosotros ya contestamos de forma amplia a una carta sobre este asunto en el nº 65 que puede leer en nuestra web: www.dsalud.com. A ella nos remitimos pues.


Estimado Sr. Campoy: leo mensualmente desde el primer número con mucho interés su revista pues en ella encuentro criterios claros, precisos y serios; tengo pues que felicitarle sinceramente. Pues bien, en el número 138 -correspondiente al mes de mayo- publican ustedes una entrevista con el Dr. David Khayat, autor del libro La biblia contra el cáncer, lo que me animó a comprar su libro. Y debo decir que me han sorprendido unas cuantas afirmaciones que hace el mencionado doctor en él pero ahora voy a referirme solamente a dos. La primera es con respecto a la vitamina E pues afirma textualmente que «se ha revelado como una verdadera bomba de relojería con respecto al riesgo de cáncer… Creo que por principio es mejor evitarla, al menos los hombres». La otra se refiere al efecto del betacaroteno en la aparición del cáncer de pulmón: «El betacaroteno aumenta de forma considerable el riesgo de padecer cáncer de pulmón en los hombres fumadores o exfumadores». Incluso alerta contra las frutas y hortalizas ricas en este producto (melocotones y zanahorias…). Bueno, pues como soy consumidor habitual de complejos vitamínicos no sintéticos –y de marcas de reconocido prestigio- que incluyen infaliblemente la vitamina E y los betacarotenos estoy realmente sorprendido (esas marcas tienen asesores competentes) y preocupado porque fui fumador empedernido (aunque hace ya 30 años). Y a mayor abundamiento consumo diariamente zanahoria cruda y melocotón; éste bien crudo o en conserva (sin azúcar). De ahí que la lectura de ese libro me haya inquietado y preocupado. Me gustaría conocer su opinión.

Ángel Garijo
(Madrid)

Esas afirmaciones no las hizo en la entrevista que mantuvimos con él y publicamos. Si las hubiera hecho le habríamos pedido explicaciones o referencias de los estudios en los que se basa. Nosotros lo que podemos indicarle es que el betacaroteno no es vitamina A sino pro-vitamina A y no conocemos ningún estudio serio que avale que su exceso sea negativo para los fumadores o exfumadores. Aunque haya alguno que indique que “podría” aumentar la “propensión al cáncer pulmonar” en “algunos” fumadores. Otra cosa es la vitamina A propiamente dicha o retinol ya que ingerir una dosis elevada de ella diariamente –superior a 5.000 UI- durante un periodo demasiado largo puede intoxicarnos y producir náuseas, vómitos, piel seca, diarrea, pérdida de pelo, piel escamosa e irritada y, en los casos más graves, fragilidad ósea, aumento del tamaño del hígado y bazo, menstruaciones irregulares, visión borrosa, etc. No ya en los fumadores y exfumadores sino en las personas sanas. En cambio no nos consta que ningún catoreno natural provoque ese problema. Lo que sí debe saberse es que la ingesta terapéutica de ácidos grasos poliinsaturados y/o vitamina E exige aumentar paralelamente -mientras se consuman- las dosis de vitamina A. Por lo que se refiere a la vitamina E es liposoluble y se considera no tóxica pero es cierto que durante un tratamiento ortomolecular –es decir, usando dosis elevadas- pueden aparecer náuseas, ligeras diarreas o debilidad muscular. Y aumentar la tensión al principio del tratamiento en caso de sufrirse hipertensión aunque después se convierte en elemento regulador. Asimismo puede –insistimos, sólo si se toma en exceso- descalcificar huesos y dientes además de provocar déficit de magnesio y selenio. Quienes deben tener más cuidado con su ingesta son quienes padecen alguna de las llamadas “enfermedades reumáticas cardiacas crónicas”. Pero de que pueda elevar el riesgo de padecer cáncer no tenemos información fidedigna alguna.


Estimado Director: ante todo quiero darle la enhorabuena a usted y a todo su equipo por la labor de divulgación que realizan y la formidable información que contiene cada número. Sé del gran número de cartas que recibe y de la imposibilidad de publicar y contestar todas pero aún sabiendo esto me permito enviársela en la confianza de que sea posible aclarar algunos puntos que me causan mucha extrañeza. Me refiero a la entrevista que se realiza en el número 138 al oncólogo francés David Khayat, autor del libro La biblia contra el cáncer que parece haber sido un éxito de ventas. Es cierto que está redactado de forma didáctica en muchas de sus páginas y, cuando menos, es satisfactorio que ya exista más de un oncólogo que empiece a dar importancia a la alimentación con respecto a la incidencia de esta enfermedad pero el libro me ha causado perplejidad ante algunas de las opiniones de su autor. Me ha extrañado la defensa de la ingesta de soja (no hace mención a lo necesario de que sea fermentada) y de la leche en las mujeres postmenopáusicas (cuando hay otros medios de conseguir el calcio) pero sobre todo me llena de estupor su opinión sobre la vitamina E a la que parece hacer responsable de la contracción de la enfermedad en un buen número de casos. «Una verdadera bomba de relojería con respecto al riesgo de cáncer es la vitamina E o alfa tocoferol». (Páginas 205 – 206 del libro). Parece basarse -porque es del único que hace mención- en el Estudio Select que dice que tuvo que suspenderse a causa de la elevada incidencia de cánceres de próstata entre las individuos que habían recibido el aporte de vitamina E. Sin embargo, hasta donde llega mi información, el Estudio Select se realizó con vitamina E en forma de dl-alfa-tocoferol. Es decir, si no me equivoco con la forma sintética que parece ser menos activa. El estudio no se llevó a cabo pues con la vitamina E que tiene todos los isómeros (los cuatro de los tocoferoles y los cuatro de los tocotrienoles, alfa, beta, gamma y delta). Pero es que además parece que los resultados del citado estudio no reflejaban diferencias estadísticamente significativas ni a favor ni en contra. De ahí mi extrañeza ante tantas advertencias a lo largo del libro en contra de la vitamina E. La vitamina E parece que se ha demostrado muy efectiva -sobre todo la natural comentada- como preventiva de distintas dolencias, cardiovasculares y neurodegenerativas (véanse los consejos de la Sociedad Española de Neurología al respecto). Creo que sería bueno aclarar, en la medida de lo posible, recibiendo su opinión, hasta qué punto habría que tener en cuenta las afirmaciones del Dr. Khayat porque pueden causar ansiedad en muchas personas que toman complementos de vitamina E. Saludos cordiales.

Carlos Gómez Carrera
(Málaga)

Como habrá visto al leer la carta anterior otros lectores comparten preocupaciones similares a la suya. Y como habrá comprobado en la respuesta que hemos dado coincidimos con usted. Obviamente no compartimos las sugerencias del Dr. Khayat sobre la leche y la soja en general como cualquier lector habitual sabe porque hemos sido muy claros en los artículos que hemos publicado al respecto, especialmente los que con los títulos ¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano? y La leche de soja y los productos elaborados con soja sin fermentar no son aconsejables aparecieron respectivamente en los números 84 y 121 pero nosotros no podemos censurar las convicciones de quienes piensan de otra manera. Por lo que se refiere a la vitamina E hemos sido antes muy concisos así que vamos a ampliar la respuesta. Mire, el término vitamina E se aplica en realidad a varias sustancias denominadas tocoferoles que, a su vez, se subdividen en alfa, beta, gamma, delta, epsilón, zeta y theta. Siendo el más activo biológicamente el alfatocoferol y por eso es la forma más empleada; tanto en su forma natural (D-alfa tocoferol) como en su forma sintética (L o DL-alfa tocoferol). Obviamente en Nutrición Ortomolecular se utiliza la forma natural no sólo por ser la más potente sino porque es la única que el organismo asimila bien. ¿Y por qué el Dr. Khayat cree que la ingesta masiva de vitamina E puede aumentar el riesgo de cáncer? Lo ignoramos pero suponemos que se debe a que él –y quizás quienes hicieron el estudio en el que se basa- no debe saber la diferencia entre una vitamina natural y una sintética…como la que se usó en ese ensayo. Porque ni sus propiedades ni su biodisponibilidad son idénticas. Ya explicamos en su día en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 101 la diferencia entre nutrientes naturales y sintéticos, es decir, fabricados íntegramente en laboratorio mediante moléculas que se unen y dan lugar a estructuras parecidas a las que produce la naturaleza (obviamente se comercializan también productos semisintéticos, es decir, mezcla de nutrientes naturales y sintéticos). Pues bien, una sustancia sintética, aún teniendo la misma estructura, no se absorbe y metaboliza igual. Porque aunque es verdad que hay sustancias intermedias fabricadas en laboratorio que se comportan como las naturales -lo que las diferencia es que al ser sintetizadas no van acompañadas de otras sustancias sinérgicas que sí están presentes en la natural y de ahí que suelan añadirse para mejorar su actividad- hay otras que no se absorben y metabolizan bien. Y tal es el caso de la vitamina E. La natural, de hecho, es ocho veces más eficaz que la sintética. Mire, cuando se hace pasar un rayo de luz a través de una vitamina natural éste gira hacia la derecha; en cambio en la vitamina sintética el rayo de luz se parte en dos yendo hacia ambos lados –derecha e izquierda- simultáneamente. Y eso implica que las moléculas de la vitamina natural tienen giro dextrógiro mientras en las sintéticas hay también moléculas con giro levógiro. Bueno, pues éstas no las asimila el organismo y pueden provocar daños en las células y tejidos. De ahí que deba siempre consumirse la vitamina E en su forma natural. Y el lector sabrá si una vitamina es natural porque a su principio activo se le habrá añadido la letra «d» mientras que si es sintética llevará delante “dl”. En un frasco pues la vitamina E natural vendrá como d-alfa-tocoferol y la sintética como dl-alfa-tocoferol. Téngase en cuenta.


Sr. Director: tengo 81 años, padezco diabetes mellitus 2, tuve una trombosis en el pie izquierdo hace 5 años y desde hace un mes sufro vértigos y cansancio habiéndoseme encontrado una deficiencia en la carótida derecha por lo que funciona al 20% (o sea, a punto de obstruirse); y la carótida izquierda funciona sólo al 5%. Según el especialista en cardiovascular estoy al límite y es muy peligroso operar porque me puedo despertar en una silla de ruedas o morir. He tenido el colesterol a 130-140 toda mi vida aunque el “bueno” siempre estuvo en 25-30, por debajo de lo normal. Tengo dos sten en el corazón, soy insulinodependiente y tomo Ranitiolina 300 mg, Clopidogrel (Plavix), Pritor plus 40 mg, Prandin 2 mg, Simvastatius 20 mg, Atenolol 50 mg y Tebetane. ¿Podría recomendarme a un buen especialista en Barcelona? Sé que soy viejo pero todavía con ganas de vivir y aunque no mucho aún trabajo.

Alberto Valli Simonetta
(Barcelona)

Como tiene usted suficiente edad para haber cultivado el sentido del humor nos va a permitir que recordemos aprovechando su caso esa conocida anécdota que dice: “Yo voy al médico porque tiene derecho a vivir, compro al farmacéutico lo que me receta porque también él tiene derecho a vivir y luego tiro los fármacos porque ¡yo también tengo derecho a vivir!” En fin, como quiera que su caso no es posible resolverlo con simples consejos le sugerimos que acuda en Barcelona a la consulta del cardiólogo y experto en tratamientos naturales Taher Abbas (93 456 96 34). Creemos que podrá ayudarle.


Sr. Campoy: necesito consejo. Tengo un hijo de 30 años y algunas veces devuelve lo que come. Se encuentra mal del estómago, ha ido al médico y le han diagnosticado hernia de hiato. Ha adelgazado mucho en los últimos tres meses y estoy preocupada. Le agradecería que nos aconsejara ante una posible operación. Gracias; y les animo a seguir muchos años.

Pilar Baeta
L’Hospitalet (Barcelona)

Se llama hernia de hiato a la introducción de parte del esófago en el hiato -una especie de agujero que se encuentra en el diafragma y a veces se debilita- haciendo que sobresalga por él. Si hay protuberancia hacia el exterior del abdomen en la zona de unión gastroesofágica se la llama hernia deslizante, si es intraabdominal hernia paraesofágica y si tiene ambas características hernia hiatal. Y es tan frecuente hoy que afecta a casi una de cada cinco personas habiendo muchas que no se enteran porque las padecen de forma asintomática. En cuanto al debilitamiento o desgarre del hiato los médicos creen que puede estar causado por varios factores como la obesidad, el estreñimiento, el estrés, malas posturas o esfuerzos musculares como levantar objetos pesados, la tos crónica o el tabaquismo. Es otras palabras, que no lo saben. ¿Y cómo se tratan? Pues en la mayoría de los casos de ninguna manera porque quienes las tienen no sufren más que una ligera incomodidad. Salvo, obviamente, que sea voluminosa o haya riesgo de estrangulación, ulceración, hemorragia o perforación de estómago ya que entonces hay que intervenir quirúrgicamente. Recomendándose en el resto de los casos no hacer esfuerzos físicos, dormir con la cabecera de la cama elevada y no agacharse ni acostarse nada más comer. Por nuestra parte entendemos que si las hernias se deben a un debilitamiento de los tejidos y músculos lo que hay que hacer es tratar ese problema. Y para ello se debe ingerir durante una temporada colágeno hidrolizado, abundante vitamina C –entre tres y cinco gramos-, un buen complejo de aminoácidos -que incluya al menos lisina, prolina, arginina, carnitina, cisteína y taurina-, uno de minerales –con al menos magnesio, cobre, potasio y calcio-, coenzima Q-10, bioflavonoides y un complejo de vitaminas A, B, D, E y H. Siempre de origen natural, no sintético. Dicho esto no se justifica que su hijo haya perdido tanto peso salvo que no coma suficiente o no metabolice bien la comida por lo que nuestro consejo es que el médico analice ante todo la razón.


Sr. Director: llevo un año tomando Sintrón pero en la última visita al cardiólogo éste me cambió la medicación dándome un anticoagulante más moderno llamado Pradaxa que según mi información es un producto que lleva poco tiempo en el mercado y por tanto no se sabe a largo plazo de sus efectos secundarios. Me gustaría saber pues si tienen alguna información sobre él y si hay alguna medicina alternativa natural que supla a esos fármacos. Lo agradecería en el alma.

Asunción Beneitez Lavin
(Vizcaya)

Mire usted, el Dabigatrán etexilato -anticoagulante oral que se comercializa como Pradaxa- está sólo aprobado para la prevención primaria de eventos tromboembólicos venosos en pacientes adultos sometidos a intervenciones programadas de artroplastia total de cadera y rodilla. Y nada más. Su cardiólogo debería explicarle pues por qué se lo recomienda en lugar del Sintrom. Obviamente nosotros no nos lo tomaríamos. Claro que tampoco tomaríamos el Sintrom; ni la warfarina que en España se comercializa como Aldocumar. Por cierto, ¿le han dicho que ingiriendo esos anticoagulantes no se puede tomar ni alcohol ni alimentos como la coliflor, las espinacas, las acelgas, los espárragos o la carne de hígado ya que podría haber posibles interacciones? Mire, los efectos secundarios de todos esos fármacos sugieren que lo inteligente es adoptar alternativas naturales igual de eficaces. Porque tiene efecto similar al obtenido con ellos dos simples cucharaditas diarias de chocolate puro -es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao-, ingerir huevos enteros -sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre- y ácidos grasos esenciales omega 3 (le sugerimos el Aceite de Krill NKO). En suma, claro que hay alternativas; y carentes de efectos secundarios.


Hola amigos, soy ginecólogo alternativo y lector de la revista en Colombia y me gustaría que sus lectores tuvieran conocimiento de la existencia de unas toallitas femeninas o compresas llamadas Anion fabricadas por la empresa Winalite Tecnología que se diferencian de todas las demás que se comercializan. Verán, las toallitas o compresas corrientes –y lo mismo pasa con los tampones- están en muchos casos fabricadas con materiales reciclados de poca calidad en cuyo proceso se utilizan químicos abrasivos que tienden a producir donde se aplican inflamación, irritación, escozor, alergias, vulvitis, flujos vaginales, inflamación del cuello uterino y endometriosis pudiendo además estar jugando un papel importante en la infertilidad y ayudar a facilitar la expansión en caso de cáncer o estar la mujer infectada de cándidas o del virus del papiloma humano. Para empezar, el material absorbente que usan es pulpa de celulosa de pino -que realmente casi no absorbe- y como ésta tiene un pigmento de color café -la lignina- se usa para darlas mejor apariencia un blanqueador, el dioxicloruro de sodio, con lo cual se generan dioxinas. Y ustedes conocen de sobra los efectos tóxicos de las dioxinas. En cambio las compresas de las que les hablo usan materiales de primera calidad en seda y algodón -son pues de origen natural- y el material absorbente –cuatro veces mayor que el de una compresa corriente- contiene un biopolimero degradable. Y como su capa externa permite la aireación la sensación de calor y humedad que experimentan las mujeres durante su uso es mucho menor. Pero lo que realmente marca la diferencia con las otras es la presencia de una banda de color verde que lleva dos hilos de turmalina verde y zirconio de nanoplata -y ustedes saben que la plata es antiinflamatoria y microbicida- que entre ambos producen 5.800 aniones por centímetro cubico. Y sobre aniones y cationes ya escribieron ustedes en su día un artículo hablando de su peligro en coches y edificios enfermos recomendando por eso el uso de ionizadores –en realidad anionizadores- porque por encima de 5.000/cm3 no crecen gérmenes y además su presencia en el aire tiene efectos antiinflamatorios y cicatrizantes mejorando de paso el ánimo y el sistema inmune. En suma, lo que me gustaría transmitir a sus lectoras es que muchas mujeres que sufren de muy diversos problemas genitales ignoran que se los están provocando las compresas que usan. Y hay muchos ginecólogos que, ignorándolo, se limitan a mandarles productos sintomáticos para tratar esos problemas, especialmente cremas vaginales tópicas. Con lo que los problemas aparecen y una y otra vez porque siguen usando las mismas compresas. Creo que sus lectoras deberían saberlo. Dicho esto me gustaría plantearles una duda: en uno de sus artículos la doctora Marian Diamond hablaba de la serotonina como hormona del estrés pero en otro el Dr. Javier Aizpiri habla de ella como neurotransmisor proveniente del triptófano y antidepresivo añadiendo que si sus niveles están muy elevados puede agravarse la depresión. Termino comunicándoles que estoy en pleno proceso de revisión de todo lo que han publicado y extrayendo información, especialmente de lo aparecido sobre contaminación electromagnética y sensibilidad química múltiple. Y quiero darles las gracias porque es una información valiosísima ya que gran parte incide en las enfermedades ginecológicas: miomas, endometriosis, infertilidad, cáncer… Un abrazo.

Andrés Julián Hoyos Quijano
Cali (Colombia)

Nos congratula serle de utilidad. Y le agradecemos sinceramente su aportación profesional sobre los problemas que causan las “toallas femeninas” –como las llaman ustedes- o compresas –como se las llama en España-. Por lo que se refiere a su duda debemos decirle que en el artículo que apareció en el nº 129 de la revista con el título Javier Aizpiri: Los trastornos neurodegenerativos pueden afrontarse sin fármacos –que puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com- éste explicó en efecto al hablar de los aminoácidos que “los que más problemas causan en el Sistema Nervioso Central debido a su carencia son el triptófano, la fenilalanina y la metionina. Pero es sobre todo el déficit de triptófano -precursor de la serotonina- la principal causa de la depresión y el aminoácido cuyo déficit suele detectarse en los cerebros de la inmensa mayoría de quienes han intentado suicidarse”. Por su parte, lo que la doctora Marian Diamond -profesora de Neuroanatomía en la Universidad de Berkeley (California, EUUU) explicó en el artículo que con el título ¿Puede el aire acondicionado de los coches ser causa de accidentes? apareció en el nº 68 es que “los niveles de iones negativos están inversamente relacionados con los niveles de serotonina, la hormona del estrés que da origen a una hiperactividad que desemboca en agotamiento, ansiedad y depresión”. Y obviamente se trata de un error de transcripción -le agradecemos que se haya dado cuenta de la errata que hemos procedido a rectificar de inmediato- porque como bien se sabe la que se conoce como “hormona del estrés” es el cortisol. A la serotonina se la conoce indistintamente como «hormona del placer» y «hormona del humor». Y es que se trata de una monoamina perteneciente al grupo principal de neurotransmisores del sistema nervioso y de ahí que se hable de ella como monoamina neurotransmisora pero también como neurohormona.


Sr. Director: he leído en la revista vuestros artículos sobre el SIDA y visualizado los vídeos que habéis subido a Discovery DSalud Television. Y, sinceramente, no me parece posible que Luc Montagnier haya reconocido no haber fotografiado nunca el VIH cuando él mismo insertó una foto suya en un trabajo en el que además muestra la secuenciación de su ADN. Pinche en este link para comprobarlo: http://nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/2008/montagnier_lecture.pdf. De hecho en algunos de los pies de las fotos e imágenes que ha dado a conocer en estos años se pueden leer -textualmente- frases como: “VIH a través del microscopio electrónico”, “Estructura del genoma del VIH-1; gag, pol, env son los códigos gen de las proteínas estructurales” o “Evolución de la infección VIH-1 en el SIDA. Izquierda: pacientes no tratados; Derecha: pacientes tratados con terapia antirretroviral en el 6º año”. Y en otros textos escribe frases como “Antes vamos a recordar las circunstancias del descubrimiento del VIH en mi laboratorio del Instituto Pasteur”, “La microscopía electrónica de secciones del ganglio linfático original biopsiado mostró raras partículas virales con un núcleo cónico denso”, “El grupo de Jay Levy en San Francisco también aisló el mismo tipo de virus y a continuación muchos otros laboratorios”, “El ADN proviral del virus -rebautizado como VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) por un comité de nomenclatura internacional- fue clonado y secuenciado mostrando la estructura de los genes clásicos de los retrovirus animales de los que el Dr. Duesberg se sirvió para descubrir…”, “A posteriori, dos hechos que han dado a los escépticos que quedan prueba final de que el VIH es el culpable en el SIDA”, “Se aisló un segundo virus al que he llamado VIH2”, “Primer aislamiento del VIH”, “La confirmación de VIH como agente causal del SIDA – Caracterización biológica y molecular”, “El VIH es la causa principal pero también podría ser ayudado por cómplices y también tienen algunos efectos indirectos por una errónea activación del sistema inmune a través de estrés oxidativo”. En suma, las palabras se las lleva el viento pero los reviews se hacen sobre los artículos y éstos quedan de por vida. ¿Cómo pueden refutar todo lo expuesto? Realmente agradecería conocer su opinión porque yo también estuve convencido durante bastante tiempo de que el virus no existía y ahora estoy confuso. Saludos.

Albert Bernat

Mire, es verdad que el Dr. Montagnier nunca ha negado en público de forma expresa haber aislado el VIH –lo que hubiera sido un gesto de honestidad científica- pero ha hecho declaraciones públicas que implican reconocer que no lo aisló. Ya en una entrevista que en julio de 1997 le hizo en el Instituto Pasteur el periodista Djamel Tahí reconoció dos veces que “no había purificado sus cultivos”. Y ese paso –como él mismo reconoce en la propia entrevista- es indispensable para “aislar” un virus. Por otra parte, una serie de artículos científicos que analizan paso a paso lo que Montagnier hizo en su laboratorio en 1983 demuestran de forma concluyente que no aisló ningún virus (puede usted consultarlo aquí: http://theperthgroup.com/montagniernobel.html). En cuanto a las supuestas “fotografías del VIH” de Montagnier la verdad es que ni las que mostró en su presentación durante el discurso de recepción del Nobel en el 2008 ni las que incluye en el texto de dicho discurso -que puede consultarse en la web del Premio Nobel- cumplen los criterios científicamente exigibles tal y como explicamos en nuestro reportaje Nadie ha fotografiado el virus del SIDA que apareció en el nº 136. Un extenso y pormenorizado artículo que analiza todos los supuestos intentos de aislamiento del VIH también demuestra que es falso que lo aislara Robert Gallo, Jay Levy o cualquier otro equipo. Y vamos a repetirlo una vez más: es imposible obtener información genética de un virus que no se ha aislado. Nos resta decirle por último que para poder comparar la efectividad de tratamientos en pacientes “infectados” y “no infectados” hay que cumplir dos requisitos mínimos: haber aislado el virus en cuestión y disponer de un método de diagnóstico fiable. Y ninguno de los dos se cumplen en el caso del VIH. Agregaremos, por lo que a la supuesta eficacia de los cócteles antirretrovirales se refiere, que jamás se ha hecho un estudio correcto con grupos de control a doble ciego. Queda añadir que Montagnier no da a conocer la secuenciación del ADN del VIH; lo que publica es un esquema gráfico; es decir, un simple “dibujo”. Y la “foto” del VIH que publicó es precisamente una de las que comentamos en el artículo antes citado y en el video en el que explicamos que esa foto no demuestra NADA. Creerse que esa foto es del VIH pertenece sólo al ámbito de la fe, no de la ciencia (las adjuntamos para que los lectores juzguen). Lo “científico” en este caso es muy simple: a día de hoy no se han presentado dos genomas del VIH iguales. Cada equipo que dice haberlo secuenciado ha presentado resultados distintos. Quizás por eso nadie ha afirmado aún categóricamente haber aislado y secuenciado el genoma completo del VIH. Recordemos que en 1990 se dijo que tenía diez genes. Montagnier diría después que tenía 8. Y Barré Sinoussi que eran 9. Cabe añadir que aunque se dice que el genoma del VIH tiene 9.150 pares de bases nadie ha presentado un genoma aislado con esa cantidad. ¿Y de dónde sale entonces esa cifra? Pues de hacer la “media” entre los “resultados” obtenidos por los distintos equipos. ¡Y aun hay quien cree que lo del SIDA es serio!


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140
Julio - Agosto 2011
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