CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 199 / DICIEMBRE / 2016

Estimados señores: soy lector asiduo de la revista y me he informado de los perjuicios que puede causar la quimioterapia y radioterapia en las personas enfermas de cáncer pero ahora, desgraciadamente, lo he sufrido en mi propia familia. En febrero pasado mi hermana se puso amarilla de repente. En Urgencias le diagnosticaron un tumor en el páncreas que le obstruía las vías biliares e inmediatamente la operaron y le extrajeron el tumor y la vesícula. Los médicos dijeron que afortunadamente estaba localizado, que habían «limpiado» toda el área del tumor, que no tenía ramificaciones y que el TAC posterior no revelaba nuevos focos. Hasta ese momento todos contentos pero, «por si acaso», le recetaron unas pastillas de quimioterapia que tomó puntualmente hasta que hace mes y medio, en un reconocimiento rutinario, le detectaron en otro TAC una «sombra» sospechosa en el hígado. Le dijeron que no era importante pero que había que vigilarla y en otro TAC confirmaron que estaba creciendo. Entonces la oncóloga le recetó una nueva medicación, una quimio «más fuerte y nueva«, para frenar lo que parecía un nuevo tumor. Mi hermana estaba bastante bien salvo por ciertas llagas en los pies que le produjo la anterior quimio en cápsulas y una diarrea persistente. Le inyectaron la primera sesión de la nueva quimio advirtiéndole de que perdería el pelo… pero no dio tiempo. Se sintió fatal a los dos días y tuvo una tremenda diarrea con gran debilidad. Sin embargo, sin hacerle nuevos análisis, se le inyectó una nueva sesión de aquella quimio. A las 48 horas perdió el conocimiento, entró en coma y ya no despertó. Murió al día siguiente. La explicación que dieron a la familia es que su hígado estaba muy mal, no había soportado la medicación y de todas formas iba a morir muy pronto ¡algo de lo que antes de la quimio no habían informado! Es más, dijeron que aquello no era para preocuparse demasiado. Y no lo entendemos: si tan mal tenía el hígado, ¿por qué le pusieron quimio? Creo que es un caso claro del erróneo protocolo que manejan los oncólogos en España. De oscurantismo con el paciente, que tiene derecho a saber lo que le pasa y las consecuencias de un posible tratamiento. ¿Nos tratan como a ganado? He preguntado a su marido (ya viudo) e hijas y a ninguno le informaron de la posible gravedad de mi hermana ni de los posibles resultados del tratamiento. Pueden publicar esta carta para que sus lectores tomen las debidas precauciones antes de dejarse tratar con medicamentos sin tener toda la información relevante. Y lo peor es que mi familia se resigna porque conceden a los médicos el estatus de dioses. No se atreven a pedir explicaciones. Así nos han educado.

José Luis García Martínez 

Lamentamos de corazón el fallecimiento de su hermana; transmita por favor nuestro pésame a su marido e hijas. En cuanto a nuestros lectores habituales saben perfectamente que ni la quimioterapia ni la radioterapia funcionan porque lo llevamos advirtiendo y denunciando 18 años. Sentimos pues que su hermana careciera de esa información pero estamos reiterándola una y otra vez hasta el punto de que son más de 150 los reportajes en los que lo explicamos. Sin éxito, lo admitimos, porque desde que empezamos a hacerlo más de 1.700.000 españoles han muerto siguiendo los protocolos de sus oncólogos. Lo repetimos por enésima vez: en España mueren de cáncer más de 100.000 personas AL AÑO a manos de los oncólogos. Y seguirán muriendo mientras los familiares no les lleven a los tribunales. Porque es obvio que ni sus colegas ni las autoridades van a hacerlo.


 Sr. Director, es hora de decirlo claramente: las personas con mayor formación educativa y nivel económico acuden a la medicina convencional pero también a las medicinas complementarias y alternativas; las demás no tanto. Y así ocurre desde hace mucho tiempo como bien sabemos los miles de médicos que trabajamos en Medicina Integrativa en el ámbito privado ya que en el público estas terapias son a menudo despreciadas, especialmente por quienes no las conocen y aun así tienen la osadía de criticarlas. De forma machacona desde hace unos pocos años. En casi todos los medios de comunicación, dispuestos de forma acrítica a dar siempre cancha a singulares personajes que no paran de asegurarle a la gente que solo la Medicina convencional funciona y las demás no son “científicas”. Y la han tomado sobre todo con la Homeopatía afirmando que es un placebo, simple azucarillo que no vale para nada. El pasado día 23 de octubre estaba escuchando el programa de RNE No es un día cualquiera y oí decir a uno de los contertulios que “un homeópata sentado entre dos médicos es como una astrólogo entre dos astrónomos”. Un comentario estúpido de alguien que pretendía ser ingenioso obviando que miles de esos homeópatas son también médicos formados en las facultades de Medicina universitarias convencionales. Es decir, son licenciados en Medicina –médicos pues- y además homeópatas. Y no somos unos cuantos “despistados”: en España hay miles de médicos que tratamos a nuestros pacientes con productos homeopáticos porque llevamos muchos años constatando que funcionan. Aunque algunos indocumentados ignorantes que no saben nada de Homeopatía lo ignoren ya que no han dedicado una sola hora de su vida a estudiarla. De hecho hay hospitales llevados por médicos convencionales desde hace décadas en todo el mundo que tratan a los enfermos con ellos. Y que los prefieren porque carecen de los iatrogénicos efectos de los fármacos de síntesis meramente sintomáticos o paliativos con los que la voraz industria farmacéutica ha inundado la sociedad. Y no estoy diciendo que éstos no sean útiles –no todos pero sí algunos- sino que hay a menudo alternativas inocuas naturales a los mismos y es pues absurdo no usarlas. Lo que sucede es que los médicos nos fiamos cada vez menos de los laboratorios y de sus visitadores. Lo demuestra que en apenas cinco años la industria ha prescindido en España de 10.000 visitadores. Lo dio a conocer el diario Cinco Días en su edición del pasado 2 de noviembre; este es el enlace: http://cincodias.com/cincodias/2016/11/01/empresas/1478020824_636638.html. Y lo mismo que se ataca gratuitamente a la Homeopatía o a la Acupuntura –que también practico porque asimismo he estudiado Medicina Tradicional China como muchos otros colegas- se ataca a muchas otras disciplinas terapéuticas, algunas de las cuales también he estudiado: entre ellas la Homotoxicología y la Bioenergética. Por eso acepté ser durante años presidente de la Comisión de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Madrid y he aceptado recientemente la vicepresidencia de la Asociación de Médicos Integrativos. Porque hoy la clave está en integrar todos los conocimientos en lugar de despreciar infantilmente lo que no se conoce; algunos de ellos milenarios, otros centenarios. En Estados Unidos recurría en 1996 a las terapias no convencionales ¡el 62% de los pacientes! Y ahora está pasando en Europa. Solo que no se trata de optar por un tipo de medicina u otra sino de integrar lo útil de todas ellas. Y de dejar de paliar síntomas con fármacos y recuperar la salud del enfermo. Algo que pasa inevitablemente por reequilibrarle armónicamente a nivel físico pero también a nivel energético, emocional, mental y espiritual. ¡El problema es que eso no se enseña en las facultades de Medicina! Además hay que enseñar a las personas que estamos todos altamente contaminados y cómo evitarlo además de desintoxicarse, oxigenarse y equilibrar el pH ya que sin hacerlo no es posible lograr la homeostasis. Eso y potenciar el sistema inmunitario. En suma, es verdad que vivimos más gracias a la mejora de la higiene y de la vida en los hogares así como a que padecemos en general menos infecciones pero a menudo con una calidad de vida mermada por la constante ingesta de tóxicos que dan lugar a enfermedades que muchos colegas tratan con excesivos fármacos (hasta la OCU alerta de ello como puede comprobarse en www.abc.es/sociedad/20140325/rc-alerta-consumo-excesivo-medicamentos-201403251509.html. Hay pues que modificar la actuación médica tradicional y sus protocolos casi exclusivamente farmacológicos y/o quirúrgicos por tratamientos más holísticos e inocuos que afronten los desequilibrios que dan lugar a las llamadas enfermedades crónicas que padece ya el 70% de la población (www.medicosypacientes.com/articulo/organizaciones-de-pacientes-urgen-rajoy-una-ley-que-proteja-los-enfermos-cronicos-similar). Y es hora de hacerlo cuanto antes porque somos muchos los médicos integrativos que vemos a diario en la consulta la desesperación de pacientes cuyas historias te dejan sin aliento, muchos de los cuales han pasado por infinidad de consultas intentando que alguien les diga al menos la causa o causas de sus padecimientos y cómo afrontarlos. Apostemos pues todos por la Medicina Integrativa e ignoremos los comentarios de tantos soberbios ignorantes acostumbrados a criticar lo que no conocen y a injuriar grave e impunemente de forma global a quienes ejercemos leal y legalmente nuestra profesión. Especialmente porque la mayoría de ellos NO SON MÉDICOS.

Dr. Santiago de la Rosa
Vicepresidente de la Asociación Española de Médicos Integrativos

Nos congratula comprobar que las gratuitas y a menudo calumniosas afirmaciones de quienes defienden a ultranza los protocolos farmacológicos sintomáticos actuales como presunto estandarte de la verdad y eficacia médicas reciban de vez en cuando una respuesta adecuada. Gracias, doctor, por compartir sus reflexiones con nuestros lectores.


Estimado equipo de Discovery DSALUD: en primer lugar quiero felicitarles por la revista y la calidad de sus contenidos. Me llamo Miguel, tengo 36 años, trabajo de enfermero en un hospital de la provincia de Ciudad Real y me he animado a escribir a la revista para hablarles de dos cuestiones. La primera sobre un tema que, sinceramente, me ha sorprendido leer en algunos libros sobre Nutrición y creo que nadie ha caído en él. Me refiero a los suplementos de sulforafano y a los problemas de tiroides que éste puede causar. Soy lector habitual de la revista desde hace 4 años y conozco todos los textos y publicaciones que han dedicado ustedes al sulforafano. He leído todos y gracias a ellos sabemos que es antioxidante, anticancerígeno, promueve el Nfr2 neuronal, es efectivo en la EPOC pulmonar, etc. Es decir, parece casi una panacea útil es numerosas patologías. Pues bien, hace poco cayó en mis manos un libro sobre el poder de las crucíferas y el sulforafano y, sorprendentemente, en uno de los párrafos se dice lo siguiente: «Los glucosinolatos pueden tener efecto anti-tiroideo; interferir en la síntesis de las hormonas tiroideas o inhibir la recaptación de yodo por la glándula tiroides. Aunque se ha demostrado que la ingesta de estos alimentos no produce alteraciones en la glándula tiroides las personas con hipotiroidismo deben controlar la ingesta de verduras crucíferas. Hay que tener cuidado con los suplementos de sulforafano porque no son inocuos. Por lo tanto también pueden provocar bocio ya que puede interferir en la absorción de yodo por la glándula tiroides». Y la verdad, me llamó mucho la atención esa afirmación porque ustedes han hablado maravillas del sulforafano y de sus propiedades terapéuticas cuando hay libros en los que se afirma que puede provocar alteraciones en la función tiroidea. Y no lo digo yo, hay muchas publicaciones que afirman que las personas con hipotiroidismo o similares deben tener cuidado con las crucíferas y con los suplementos de sulforafano. De hecho el último que he leído acerca del poder de las crucíferas advierte en sus páginas centrales de lo que he dicho anteriormente. Mi pregunta es pues sencilla: ¿son ciertas las afirmaciones de que el sulforafano puede provocar daño en la tiroides? Lo pregunto porque debido a mi profesión de enfermero he conocido a muchos pacientes que comentan en consulta que toman cápsulas de sulforafano porque es antioxidante y cada una equivale a tomarse un 1/4 de kilo de brócoli. La segunda cuestión que quería comentar es que en el número 194 dicen ustedes que el sulforafano, el propóleo, la curcumina y el wasabi producen un aumento del factor Nfr2 en el cerebro. Bueno, pues he leído el reportaje en varias ocasiones y no queda claro si hay que tomar las 4 cosas juntas o por separado para obtener resultados. ¿Pueden aclararlo? ¿Deben tomarse juntas esas sustancias para activar el Nfr2 neuronal o cualquiera de ellas por separado puede hacerlo? En el reportaje tampoco explican qué cantidad de sulforafano, propóleo o cúrcuma hay que tomar para activar el Nfr2. Discúlpenme por la extensión de la carta y permítanme agradecerles la luz que arrojan sobre algunos temas que son tabúes para la Medicina convencional. Gracias.

Miguel Jurado Mora
(Ciudad Real)

Los estudios sobre el sulforafano, el propóleo, la curcumina y el wasabi para aumentar el factor Nfr2 se hicieron con cada sustancia por separado. Si se hubieran hecho con dos, tres o las cuatro sustancias simultáneamente lo hubiéramos dicho. Las cuatro logran eso. ¿En qué dosis? ¿Tomando solo una o varias a la vez? Nos va a perdonar pero eso depende del estado de cada persona y ha de ser un profesional el que lo valore. Nosotros no debemos asumir esa responsabilidad ya que somos periodistas especializados en asuntos de salud pero no médicos y además las recomendaciones generales no son oportunas. En cuanto a si un exceso de sulforafano puede inhibir los receptores de yodo de la glándula tiroides es cierto. El sulforafano de las crucíferas… y todo vegetal con moléculas que bloqueen parcialmente de forma temporal la entrada en ella del yodo imprescindible para fabricar triyodotironina (T3) y tiroxina (T4); moléculas que además de en las crucíferas -coliflor, repollo, col rizada, coles de bruselas, brócoli, rúcula, rábanos, nabos, berros, etc.- se hallan en las espinacas, las habas de soja, las semillas de lino, los brotes de bambú, los cacahuetes, las fresas, las peras, los melocotones, etc. Así que cuando se tiene hipotiroidismo uno podría dejar de comer todos esos alimentos pero es mejor no prescindir de sus numerosos beneficios y agregar un puñado de algas a la ensalada para aumentar la cantidad de yodo ingerida. En cambio si se padece tiroiditis de Hashimoto -enfermedad autoinmune que se caracteriza por la destrucción de la glándula tiroides mediada por anticuerpos que cursa con síntomas inespecíficos como estreñimiento, piel seca, aumento de peso y fatiga que progresan lentamente durante meses o años pudiendo causar bocio e hipotiroidismo- sí es conveniente excluir los cereales, la leche y las crucíferas. Si precisa más información lea el Abstract del artículo publicado por el Dr. Liping Wang y sus colegas de la Jiaotong University School of Medicine de China que apareció en el número de septiembre de 2015 en Oncotarget con el título Sulforaphane inhibits thyroid cancer cell growth and invasiveness through the reactive oxygen species-dependent pathway (El sulforafano inhibe el crecimiento y la invasividad de las células cancerosas tiroideas a través de la ruta dependiente de la especie reactiva del oxígeno). Y es que, ironías de la naturaleza, el sulforafano inhibe también el crecimiento de las células tumorales ¡en la tiroides!; este es el enlace: www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4694875.


 Estimado Director: mi madre, mujer anciana, sufre de insuficiencia cardiaca por calcificación de la válvula mitral con edema en piernas y tobillos además de derrame pleural. Los cardiólogos, debido a su avanzada edad, no le ofrecen solución alguna salvo tomar diuréticos que le debilitan aun mas. Pues bien, leyendo una obra del cardiólogo Sodi Pallarés encontré la descripción de unos casos de insuficiencia cardiaca en varios de sus pacientes resueltos bastante favorablemente pues en todos ellos se redujeron los edemas, se solucionaron los derrames pleurales y disminuyeron las dilataciones de los componentes del corazón. Todo ello sirvió para mejorar las condiciones de vida de esas personas y prolongar su esperanza vital. El sistema empleado es el conocido -y difundido por ustedes- Sistema Metabólico con la combinación de una dieta baja en sodio y rica en potasio, soluciones polarizantes de glucosa, insulina y potasio y la utilización de campos magnéticos pulsantes. Al conocer esos resultados me propuse adquirir unos campos magnéticos de uso particular para mi madre a fin de intentar mejorar su situación actual pero me encuentro con el problema de la abundancia de ofertas en Internet y que no sé si cumplen con los requisitos marcados por el cardiólogo mexicano. En su revista apareció la publicidad de la empresa Mas Biomedical Ibérica que proporcionaba aparatos sencillos de uso particular basados en la metodología de Sodi Pallarés pero, desgraciadamente, la empresa parece que ha desaparecido pues ni su correo electrónico ni su teléfono responden. Les agradecería pues que me señalaran la dirección en España de algún suministrador de garantía de estos campos magnéticos bajo sistemas homologados a los requisitos exigidos por el doctor mejicano. También les agradecería me indicaran el nombre de un cardiólogo que conozca y simpatice con estas técnicas para poder realizar consulta con él sobre la potencia y frecuencia necesarias para el caso particular de mi madre. No sé si esta carta, por tratarse de un caso concreto, tiene el interés necesario como para publicarse en su sección de Cartas al Director pero abusando un poco de su amabilidad le pediría me contestase a título particular si lo considerara conveniente. Felicitándole por una simpar revista que ya ha solucionado numerosos problemas graves a mi familia se despide

José Luis Herrero
(Bilbao)

 No tenemos constancia de que haya hoy cardiólogos en España que conozcan y utilicen el tratamiento de Sodi Pallarés a quien entrevistamos dos veces cuando estuvo en España antes de morir en agosto de 2003 a los 90 años. Lo hacía el insigne cardiólogo español José de la Hoz y Fabra, miembro de nuestro Consejo Asesor hasta su fallecimiento en noviembre de 2011, pero no tenemos noticia de que ningún colega haya recogido en España el testigo. Todo lo contrario que en el país natal de Sodi, México, donde son muchos los cardiólogos que practican con éxito su terapia. Sí sabemos en cambio que una de las personas que mejor conoce su trabajo es el investigador español José Luis Bardasano –doctor en Ciencias Biológicas, presidente de la Fundación Europea de Electromagnetismo y Ciencias de la Salud, Director del Departamento de Especialidades Médicas de la Facultad de Medicina de la madrileña Universidad de Alcalá de Henares y asimismo miembro de nuestro Consejo Asesor- que fue de hecho quien entregó a Sodi Pallarés el Doctorado Honoris Causa que merecidamente le otorgó la Universidad de Alcalá de Henares pero centra su trabajo en la docencia y la investigación y no pasa consulta. Los otros dos médicos que nos consta conocen a fondo el Tratamiento Metabólico y usan los campos magnéticos pulsantes pasan consulta en Madrid y son los doctores Jose Luis Cidón (915 44 00 00)  y Enrique de Juan (91 549 02 11). En cuanto a los equipos no nos consta que se vendan en nuestro país desde que desapareció la empresa que usted menciona y sí en México pero, sinceramente, desconocemos su calidad porque no sabemos si alguien los adquirió y usa en España.


Sr. Director: a lo largo de mi vida he visto morir y padecer a mi padre -y a los padres de otros amigos aquejados de insuficiencia cardiaca- por el deterioro de las válvulas cardiacas debido a su calcificación. Hasta ahora las únicas soluciones proporcionadas por los cardiólogos consisten en implantar nuevas válvulas (cirugía) o en limpiar mediantes procesos mecánicos las existentes dañadas pero estas técnicas no son aplicables a todas las personas por causas de edad, estado del organismo u otro tipo de inconvenientes. Aparte de que su riesgo sigue siendo considerable y no todos los pacientes experimentan mejoras y aumento en sus esperanzas de vida. Conozco el caso de un amigo cuya madre sufre de este tipo de afección y está prácticamente desahuciada ante la imposibilidad de cualquier intervención. Realmente resulta asombroso que no se hayan encontrado fármacos apropiados para descalcificar las válvulas cardiacas y sea imprescindible la intervención operatoria. Algunos médicos dicen que es una enfermedad de la vejez, una consecuencia inevitable del deterioro del organismo por el envejecimiento. El caso es que la situación vivida por mis familiares y los de mis amigos me impulsó hace tiempo a estudiar el tema e intentar encontrar en el área de la investigación médica alguna salida al problema. Desde luego el científico que consiga descubrir un método no operatorio para resolver el tema merecería un premio Nobel por el enorme beneficio que representaría para millones de personas afectadas. En fin, indagando por Internet he encontrado algunos artículos en los que se recogen las propiedades de unos antibióticos denominados tetraciclinas de propiedades no bacteriológicas que se extendían a dolencias como el cáncer, la artrosis, algunas enfermedades cardiovasculares como el infarto, el aneurisma aórtico etc. Lo sorprendente es que en la búsqueda me he topado con un artículo en el que unos científicos canadienses han hallado en tetraciclinas con efectos no bacteriológicos y tetraciclinas modificadas no bacteriológicas con efectos anti-bacteriológicos un remedio para combatir la estenosis aórtica, enfermedad de la válvula aórtica que causa graves quebrantos y la muerte de numerosas personas. Por lo visto este tipo de tetraciclinas consigue la descalcificación de la válvula aórtica y la superación de la lesión. El artículo se denomina Method for treanting Aortic stenosis with non-antibacterial Tetracycline Formulations. La patente parece que está en manos de una empresa especializada en productos dermatológicos radicada en Texas (EEUU) aunque desconozco el posterior desarrollo de la invención y la existencia en el mercado de productos derivados de ella. Nos gustaría que se pudiera investigar este asunto y cómo se encuentra el estado de sus aplicaciones, si se ha continuado con las autorizaciones y los procedimientos necesarios a su puesta en el mercado. No sé si ustedes podrían informar algo acerca de todo esto que me parece relevante. He ofrecido esta información a varios cardiólogos y catedráticos universitarios pero la verdad es que no la han tomado en consideración. Sospecho que ni la han leído. Lo mismo he hecho con algún profesor de Farmacia sin éxito alguno. Aprovecho la ocasión para preguntarles si la quelación con EDTA, que parece eficaz para eliminar metales pesados y la calcificación arterial, puede servir también -aunque sea moderadamente- para reducir la calcificación de las válvulas cardiacas. Igualmente me interesaría saber si el cloruro de magnesio es apto para descalcificar los tejidos corporales y si se puede usar para reducir los depósitos de calcio en las válvulas cardiacas. Serían remedios paliativos pero que aliviarían el estado de los pacientes. Creo que el tema es de gran interés y ustedes verán si consideran oportuno publicarla en el apartado de Cartas pero caso de que no fuera así les agradecería me contestasen personalmente a las dos últimas preguntas que les he formulado. Atentamente,

Antton Azkargorta
Getxo (Bizkaia)

 Tiene razón; aunque en su carta en lugar del término bactericida usa usted el de bacteriológico incorrectamente. El trabajo se tituló Procedimiento para el tratamiento de la estenosis aórtica con formulaciones de tetraciclina no antibacterianas y la patente la solicitó en Estados Unidos CollaGenex Pharmaceuticals, Inc el 11 de marzo de 2005 publicándose la solicitud el 29 de septiembre del mismo año con el nº CA2558015 A1. Y el abstract dice textualmente que “la presente invención se refiere a un método para tratar la estenosis aórtica en un mamífero que lo necesite.  El método comprende administrar una cantidad eficaz de una formulación de tetraciclina no antibacteriana al mamífero”. Puede consultarse el trabajo y las dosis que se sugieren en este enlace en el que aparece el artículo traducido al español: https://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=https://www.google.com/patents/CA2558015A1&prev=search. Habla pues de su uso en “especies de mamíferos” como animales de granja, animales domésticos, animales de laboratorio y humanos. Y el tratamiento parece consistir básicamente en administrar tetraciclina –nombre de un conocido grupo de antibióticos- a una dosis tan pequeña que resultara incapaz de matar bacterias. Por eso se habla sutilmente de “tetraciclina no antibacteriana”. Pues bien, lo cierto es que no nos consta que su comercialización con esa indicación se haya autorizado aún. Vamos a investigarlo en todo caso y si logramos averiguar algo lo daremos a conocer. Por lo que se refiere a su pregunta de si el EDTA o ácido etilendiaminotetraacético puede ayudar a eliminar la calcificación arterial entendemos que sí aun no tratándose de un metal pesado; lo explicamos en el amplio reportaje que con el título Cómo eliminar los metales pesados del organismo publicamos en el nº 165 y tiene a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com. En cuanto al cloruro de magnesio su ingesta no descalcifica los tejidos; lo que ocurre es que el déficit o carencia de magnesio en el organismo puede ser causa de la acumulación de placas en las arterias y de su endurecimiento por calcificación de los tejidos blandos así como de sufrir presión arterial alta y exceso de colesterol y triglicéridos. En suma, tener suficiente magnesio previene la calcificación pero no elimina la existente; solo impediría que fuera a más. Le sugerimos que lea en nuestra web el reportaje Cloruro de magnesio: casi una panacea que publicamos en el nº 186.


Sr. Director: me gustaría felicitarles por el estupendo reportaje sobre los psicobióticos publicado en el número de noviembre pero quisiera saber si las 7 bacterias que mencionan es mejor tomarlas con la alimentación -y en ese caso en qué alimentos está cada una de ellas- o, por el contrario, es mejor tomarlas como suplemento alimenticio. Y de ser así, ¿me podrían indicar si hay alguno que contenga todas ellas y como conseguirlo? Un saludo y gracias por su trabajo.

Ángel

En el reportaje que usted cita se explica que los «psicobióticos» son las bacterias del microbioma que poseen la capacidad de equilibrar y estabilizar el sistema nervioso y el complejo neuropsíquico estando constatado que tienen esas propiedades al menos los lactobacillus casei, rhamnosus, helveticus y plantarum, los bifidobacterium infantis y longum y la bacteroides fragilis. Y en la mayoría de los yogures comerciales solo se encuentra el Lactobacilus casei, igualmente presente en el kéfir junto al Lactobacillus helveticus. Otro de los alimentos ricos en probióticos es el chucrut -la col fermentada- pero de los citados solo está el Lactobacillus plantarum, especie también frecuente en quesos, aceitunas, chorizos y salchichones. Algunos quesos contienen también los bifidobacterium infantis y longum y el Lactobacillus helveticus pero es difícil saber cuáles en cada caso ya que los fabricantes no suelen estar dispuestos a revelar los fermentos que usan. En cuanto a los complejos probióticos que se comercializan muchos contienen varios de los citados aunque pocos el Bifidobacterim longum y el Bacteroides fragilis. Deberá pues leer usted en las etiquetas las especies contenidas ya que se detallan en el envase. Además no hace falta tomar los siete; es suficiente con un complejo probiótico que contenga 3 o 4 de los mencionados. Son los casos del probiótico comercializado por Geamed -fabricante por cierto del Renovén (Bio-Bac)- y de Florablend que comercializa la empresa Acacia Soluciones. Hemos hablado de ellos varias veces en nuestro Escaparate.


 

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