La Organización Médica Colegial, en un callejón sin salida

La campaña orquestada por la gran industria farmacéutica para imponer la exclusividad de la Medicina convencional alopática y farmacológica supuestamente “basada en la evidencia científica” que por eso algunos llaman tan falsa como pomposamente “medicina científica” empieza a naufragar a pesar de haber contado con el apoyo de la Organización Médica Colegial (OMC), el grupo parlamentario de Ciudadanos y algunos medios de comunicación encabezados por el diario español El País. Una estrategia en la que para quitar representatividad a los presidentes de las secciones y comisiones integradas por los médicos que ejercen las llamadas medicinas complementarias y alternativas pasa por ¡disolverlas! Así lo ha hecho ya el Colegio de Médicos de Madrid cuya junta directiva decidió el pasado 10 de mayo disolver todas las secciones, comisiones y registros existentes que no tengan carácter oficial “por no estar reconocidos en el Real Decreto que regula las especialidades médicas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte” asumiendo la propuesta hecha en tal sentido por su llamado “Consejo Científico”. Es decir, reniegan de la estructura mantenida desde hace décadas para poder dejar sin representación a quienes ejercen otras medicinas o terapias además de la convencional. Esperpéntico. Añadiendo que a partir de ahora en ese colegio -veremos en los demás- las “actividades” no consideradasespecialidades médicas” deberán encauzarse a través de “sociedades científicas”. Facilitando a quienes ejercen disciplinas para las que no existe hoy ninguna un documento con los criterios que deben reunir y así poder tener su sede social en el colegio dando para ello un plazo de apenas 60 días. Lo que no explican es que la inmensa mayoría de las “sociedades científicas” -así como las de enfermos- las financia y controla -algunas hasta las ha creado- la industria farmacéutica (lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos Las sociedades profesionales sanitarias están al servicio de la industria farmacéutica y Las publicaciones científicas están controladas por un reducido grupo de editoriales aparecieron en los números 174 y 188 respectivamente). Como no explican que según el British Medical Journal –revista médica semanal de la Asociación Médica Británica– de los 3.000 tratamientos convencionales que usan los médicos solo el 11% son “claramente beneficiosos” pudiendo un 24% ser “algo beneficiosos”; luego al menos el 65% no se basan en la evidencia científica de la que tanto presume injustificadamente la OMC. Además la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) avala la eficacia de muchas de las llamadas medicinas complementarias y/o alternativas y de ahí que lleve años instando a los gobiernos de todo el mundo a regularlas e incluirlas en los sistemas públicos de salud (puede comprobarse leyendo su informe Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional 2014-2023). “Olvida” por otra parte la OMC que según la OMS en la Unión Europea ejercen las medicinas no convencionales ¡145.000 médicos y 160.000 terapeutas no médicos! Siendo la Acupuntura el método terapéutico más utilizado con 96.380 profesionales de los que unos 80.000 son médicos seguido de la Homeopatía con 50.800 profesionales de los que 45.000 también son médicos. Demonizarles socialmente pues no solo es una estupidez sino algo manifiestamente ilegal. De ahí que el primer fiasco vaya a llevárselo Ciudadanos cuya absurda “proposición no de ley” para que los médicos denuncien a aquellos compañeros que ejerzan otro tipo de medicinas o terapias no va a contar con el apoyo de los demás grupos del Congreso de los Diputados como me han asegurado en él varios diputados con los que personalmente he hablado. Es más, me consta que el propio presidente de la OMC, Serafín Romero, va a pedir a los miembros del llamado Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias que modifique la lista de lo que quieren considerar pseudociencias o pseudoterapias para no incluir las disciplinas avaladas por la OMS cuya inclusión en el sistema público de salud lleva años pidiendo tanto ella como el Parlamento Europeo y la Asamblea del Consejo de Europa. Medida que a nuestro juicio será insuficiente por lo que que de mantener la OMC su postura sus dirigentes pueden terminar en los tribunales.

 

Jose Antonio Campoy
Director