Los médicos naturistas se enfadan con la Organización Médica Colegial

por José Antonio Campoy

La Asociación Española de Médicos Naturistas (AEMN) que preside el Dr. Rafael Torres está muy molesta con la Organización Médica Colegial (OMC) tras haber declarado ésta que la Medicina Naturista «no es una disciplina médica», afirmación que según denuncia “contradice el trabajo desarrollado por su Comisión Central de Deontología así como el de su Grupo de Trabajo de Terapias Complementarias o No Convencionales además de las declaraciones realizadas recientemente por su presidente, Juan José Rodríguez Sendín. Agregando que «se trata de un informe incoherente con la labor desarrollada durante más de una década por la propia OMC, las universidades y las reales academias de Medicina en contra del intrusismo médico en este campo”. La Asociación Española de Médicos Naturistas recuerda que la propia Comisión Central de Deontología, Derecho Médico y Visado de la OMC afirmó el 2 de junio de 2012 que “la medicina naturista es una disciplina médica y como tal se basa en la realización de actos exclusivamente médicos”. El texto recién aprobado por la OMC y criticado por la AEMN dice textualmente: «(…) La Terapia Naturopática fundamentada en el tratamiento natural, las leyes de la naturaleza y la fuerza auto-curativa de nuestro organismo basando su presupuesto en una mezcla de disciplinas ya preexistentes (prevención, psicología, nutrición y consejos de salud, higiene física y psíquica, masaje, reflexoterapia), no constituye legalmente una rama médica ni una disciplina médica propia en sensu estricto aunque contenga en sus fundamentos y presupuestos elementos constitutivos propios del acto médico”. Agregando que “en tanto no exista una titulación oficial reconocida legalmente y no esté recogida entre las Especialidades Médicas o Titulaciones de Médico Especialista no se puede reconocer la denominación de Medicina Naturista ni es posible supeditar el otorgamiento de licencia para su ejercicio a una titulación académica específica como pudiera ser la de médico”. El comunicado termina diciendo que “será parte del acto médico o tendrá consideración dentro del acto médico propiamente dicho cuando esté realizado por un médico siempre que esté sometido dicho acto o actuación médica a los mismos criterios éticos y científicos de las otras actividades médicas reguladas”.
Pues bien, nosotros debemos decir que entendemos el enfado de los médicos naturistas pero nos alegra la decisión. A fin de cuentas, ¿qué sentido tiene comparar el tratamiento natural inocuo y eficaz de la Medicina Naturista con el no natural, agresivo, iatrogénico e ineficaz de la medicina farmacológica? Los médicos naturistas no deberían aspirar a que la Medicina Naturista tenga una consideración similar a la Medicina alopática, convencional, ortodoxa o farmacológica que algunos llaman tan pomposa como inapropiadamente «científica» porque eso les desprestigiaría. No deberían mezclarse con los médicos corrientes no formados en las terapias tradicionales y alternativas porque su nivel de conocimientos es muy superior. Los conocimientos sobre Nutrición de un médico convencional, por ejemplo, es nulo; y sin esa formación es imposible tratar adecuadamente al 99% de los enfermos. Es más, la mayor parte de los productos y tratamientos de la medicina convencional no se justifican porque se apoyan en meros supuestos casi ninguno de los cuales ha sido corroborado; a pesar de lo que afirman ¡no se apoyan en trabajos científicos serios y rigurosos sino superficiales y, en general, meramente estadísticos!