Estimados amigos: el artículo sobre el Activador GIE de Peter Gross para conseguir agua viva me parece bastante impresionante. Y me ha recordado a Ayham Doyuk cuando estuvo en España haciendo sus demostraciones....
Usted, Sr. Campoy, me salvó la vida. Por el mes de mayo del 2006 recurrí a usted por medio de mi hija Juana Mª a fin de que me indicase algún especialista para solucionar un problema de salud que llevaba arrastrando hacía varios meses....
Estimados amigos: acabo de leer el artículo sobre la leche del mes de junio y me parece muy interesante. Yo hace ya tiempo que no la tomo pero me pregunto qué hay de los yogures y quesos....
Estimado director: el 27 de agosto apareció tanto en el diario «El País» como en «ABC» una noticia «científica» a toda plana que, con grandes titulares,...
Sr. Director: tras seguir la Dieta Definitiva durante seis meses y haber perdido 28 kilos -¡comiendo como una lima!- ahora tengo un problema que me gustaría exponerle: me sobra piel....
Sr. Director: el pasado 12 de agosto pude participar en un debate televisado sobre las terapias naturales complementarias no convencionales en el programa que La Sexta emite con el nombre de La Sexta Noche junto a otros seis contertulios habituados a los platós al que además acudió la presidenta de la llamada Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) Elena Campos-Sánchez....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.