CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 54 / OCTUBRE / 2003

Estimados amigos: el artículo sobre el Activador GIE de Peter Gross para conseguir agua viva me parece bastante impresionante. Y me ha recordado a Ayham Doyuk cuando estuvo en España haciendo sus demostraciones. Según el artículo de su revista parece que no encontró en nuestro país un agua lo suficientemente pura o limpia para poder probar lo que afirmaba que hace su agua en personas enfermas. Bueno, ¿y no le valdría a Doyuk el agua tratada con el activador GIE? Si así fuera sería un gran paso para demostrar lo que afirma. Y, por cierto, ¿saben algo más de él? ¿Van a hablar de nuevo sobre las aplicaciones terapéutica de su agua? En otro orden de cosas, me gustaría que publicasen un artículo sobre la utilización del microondas para calentar las comidas. ¿Puede ser perjudicial? ¿Es verdad que mata las propiedades nutritivas de la comida? Un saludo y sigan con su gran revista.

Alexander Del Cura LLoves

Como en su día publicamos, nuestros responsables políticos ofrecieron en su momento formalmente a Doyuk la oportunidad de demostrar lo que decía pero esa promesa jamás se materializó a pesar de las gestiones y la buena voluntad demostrada por el entonces ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, quien habló telefónicamente con nuestro director sobre el asunto dos veces. Los responsables encargados de la operación de limpieza del Prestige en Galicia lo impidieron. Y los altos cargos del ministerio que quedaron en seguir el caso y preparar las demostraciones… hicieron mutis por el foro. Lo mismo que Doyuk, quien tras lo acaecido desapareció hasta que a mediados de septiembre ha vuelto a entrar en contacto con quienes llevan sus asuntos en España. Cuando sepamos algo más lo comunicaremos (incluido lo de que si el agua tratada con el Activador GIE es válida). En cuanto al microondas, hay que decir que sí se mantienen las propiedades nutritivas de los alimentos, en particular de las vitaminas y minerales sensibles a las temperaturas elevadas y prolongadas. Pero también tiene sus inconvenientes y peligros. Lo explica ampliamente nuestro director en su libro La Dieta Definitiva. Por ejemplo, muchos expertos afirman que los microondas «desvitalizan» los alimentos y que, por tanto, no deberían usarlo las personas débiles -con poca energía- o con enfermedades degenerativas. Asimismo, está por demostrar que los hornos microondas no generan radicales libres en los alimentos. Con todo lo que ello implicaría para la salud. Añádase que el sabor no tiene nada que ver con el que puede conseguirse con una cocción lenta que permite a los aditamentos ir mezclándose poco a poco con el alimento principal y luego valore sus ventajas e inconvenientes.


Sr. Director: soy un chico seropositivo actualmente asintomático en tratamiento antirretroviral ya por cinco años (estuve muy enfermo y lo comencé). Quisiera recibir información sobre tratamientos alternativos a los cócteles así como testimonios de personas que no los tomen y se encuentren bien de salud. Si alguien me pudiera facilitar la dirección de algún buen profesional de la salud que aborde este problema le estaría muy agradecido. Las teorías disidentes las conozco. Me gustaría saber de HECHOS y casuística porque la verdad es que aunque mi corazón esté con la Medicina Natural tengo bastante miedo. Me gusta mucho vuestra revista pero hecho en falta un dossier sobre lo ultimo en sida realizado con rigor y templanza. Agradecería cualquier comunicación positiva ya que me encuentro bastante solo ante la Gran Institución Sanitaria. ¿Dónde se puede adquirir el BIRM? Muchas gracias y un abrazo

Un amigo

En la revista hemos publicado varios artículos sobre el Sida. Puedes consultarlos en nuestra web: www.dsalud.com En cuanto al BIRM, puedes solicitarlo a través del e-mail birm@andinanet.net Su página web es www.birm.com Cabe añadir que el Bio-Bac ha demostrado mediante ensayos clínicos su eficacia en casos de Sida pero deberás esperar un poco antes de poder adquirirlo. Asimismo, los tratamientos con Medicina Ortomolecular dan buenos resultados. Te sugerimos que consultes en la Sociedad Española de Medicina Ortomolecular (96 392 41 66). Sólo nos resta añadir que no estás solo: todos somos hojas del mismo árbol. No lo olvides.


Estimado Sr. Campoy: soy asidua lectora de su revista y sabiendo que su publicación trata los temas más polémicos dándonos a conocer a los lectores las posturas «no oficiales» y desvelándonos lo que no se ve o no nos dejan ver me gustaría que, en la medida en que sea posible, publicasen un reportaje sobre el anteproyecto de ley que el Ministerio de Sanidad dio a conocer a finales del pasado mes de julio. Dicho anteproyecto versa sobre la ley de reproducción asistida en España.
Mi nombre es Eva Plaza y soy una mujer de 33 años con problemas para concebir. Pues bien, la reforma de esta ley ha sido presentada por la ministra Ana Pastor como un avance en la legislación y ¡nada más lejos de la verdad! Porque es cierto que por un lado se abre la posibilidad de estudiar con células embrionarias pero no lo es menos que eso no se va a poder llevar a cabo por la modificación que quieren aprobar del artículo 4: limitar el número de óvulo a fecundar a tres. Si hablan ustedes con profesionales de la reproducción asistida verán que si se limita el número de óvulos a fecundar a tres y el número de embriones a transferir a tres no va a haber ningún embrión sobrante para crioconservar. Y de los 35.000 embriones crioconservados que hay en la actualidad la mayoría no van a servir para la investigación -según los expertos- porque casi todos están congelados en un estadio no válido para derivar líneas celulares.
Además, esa limitación en la fecundación de óvulos va a perjudicar gravemente a las/os pacientes con problemas para concebir dado:
-…que las tasas de embarazo por ciclo de FIV, ICSI o similar disminuyen del 30% a menos de un 10%.
-…que, evidentemente, al tener que someternos a más tratamientos para conseguir un embarazo los gastos se multiplicarán de tal forma que muchas parejas se verán imposibilitadas para acceder a ellos. Sin olvidar el coste para el erario público ya que algunas parejas -pocas pero las hay- son tratadas con cargo a la Seguridad Social.
-…que al aumentar el número de tratamientos las mujeres tendremos que pasar un mayor número de veces por el quirófano bajo anestesia general para la extracción de óvulos.
-…que no va a haber embriones sobrantes para la investigación puesto que el anteproyecto permite la implantación de tres embriones y la fecundación de tres óvulos. Tres embriones es lo que ya, habitualmente, se transfiere en cada ciclo.
Todo esto no lo digo yo: lo dicen los cientos de profesionales que trabajan en la reproducción asistida en este país, la mayoría de los cuales están preocupados por esa limitación. Y le hablo con conocimiento de causa dado que desde que apareció en los medios de comunicación la noticia varias personas, entre ellas quien suscribe esta carta, estamos llevando a cabo acciones para paralizar el anteproyecto.
Además, ¿cómo es posible que los únicos que estén de acuerdo con él sean los miembros de la Iglesia (y si no, léase la nota de la Conferencia Episcopal al respecto)? ¿Por qué la Ministra lo dio a conocer precisamente cuando los pacientes, asociaciones de pacientes y profesionales estaban de vacaciones? ¿Y por qué se quiere aprobar una ley tan importante por la tramitación de urgencia? Podría seguir así con muchas otras preguntas… En fin, dado que somos muchas las parejas con problemas de fertilidad que leemos su revista les propongo que publiquen un reportaje en el que se trate a fondo este tema. Puedo ponerles en contacto con personalidades, asociaciones y pacientes involucrados en la reproducción asistida. Un cordial saludo

Eva Plaza Fernández
(Madrid)

Esté segura de que seguiremos de cerca el asunto. Tienen ustedes todo nuestro apoyo en este ámbito.


Estimados amigos: me gustaría compartir con vosotros una anécdota bien simpática. Soy mujer, tengo 35 años y cuatro hijos preciosos. Me encantan y los adoro pero fueron los responsables indirectos de que en diez años pasara de 47 kilos a 62. Bueno, a lo mejor eso no es exactamente verdad pero es la excusa que siempre he puesto para justificar mi aumento de peso ante mi marido, mi familia y mis amigos. En fin, el caso es que en diciembre pasado decidí adelgazar porque a mi esposo se le empezaban a ir los ojos detrás de toda jovencita que se le cruzaba en el camino, cada vez me hacía menos caso y yo no andaba por la labor de perderlo. Hablé con mi ginecólogo, le pedí consejo y me respondió que no perdiera el tiempo, que él también había intentado perder peso durante años y no le había funcionado nada. Le hablé entonces del libro que ya mencionaban ustedes de La dieta definitiva y me respondió que él también compraba la revista pero que a pesar de que le parecía una publicación seria estaba claro que en eso no decían ustedes la verdad. Vamos, que no se lo creía. Y como se trata de una persona que me merece mucho crédito decidí no comprar el libro. Pudo más mi fe en él que en ustedes. Bueno, pues mira por dónde he vuelto a verle a primeros de septiembre con motivo de una pequeña infección y me encontré con alguien irreconocible: había perdido tanto volumen y peso que parecía otro. Cuando le hice partícipe de mi asombro se sonrojó y me dijo que había perdido veinticinco kilos en siete meses, sin pasar hambre y sin esfuerzo, y que tenía que pedirme perdón porque recordaba lo que me había dicho antes de Navidad. Luego le eché en cara que no me hubiera llamado siquiera para decírmelo. Volvió a pedirme perdón. Pero lo «mejor» fue que cuando le pregunté cómo lo había conseguido reconoció que había comprado el libro del Sr. Campoy, lo había leído y se había puesto sin más a hacer lo que en él se sugiere. ¿Qué les parece? Por mi parte, lamento haber sido tan tonta por haber perdido el tiempo y no haberles creído. Y si les mando esta carta es para que mi testimonio sirva al menos para que otros no hagan como yo. En cuanto a mí, ya lo he encargado y voy a empezar a leerlo. Bueno, eso es todo… salvo pedirles que no publiquen mi apellido; no quiero que se rían de mí mis amigos. Besos.

Ángela C. P.
(Valencia)


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54
Octubre 2003
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