Bio-Bac: una auténtica revolución en medicina

por José Antonio Campoy

Cuando una de las multinacionales farmacéuticas más importantes del mundo decidió acabar con el Bio-Bac y desprestigiar y hacer encerrar a Rafael Chacón -hijo del hombre que descubrió tan excepcional producto porque se había negado por segunda vez a vendérselo- no pudo imaginar jamás que su conspiración iba a volverse contra ella en un efecto boomerang rápido y contundente. Y eso que la operación estaba perfectamente planificada: nueve meses de investigación preparatoria por parte de una Guardia Civil inteligentemente utilizada -con o sin apoyo consciente interno, que eso está por dilucidar- con 200 personas en el operativo final, el apoyo incondicional de la Agencia del Medicamento y una puesta en escena -completamente manipulada- que llevó a muchos profesionales de los medios de comunicación -tan prudentes en otras ocasiones a la hora de calificar- a tachar sin más de «delincuentes sin escrúpulos», «canallas», «sinvergüenzas» e «inmorales» -entre otros muy diversos calificativos peyorativos- a los detenidos en la llamada «Operación Brujo», especialmente a los médicos. Pues bien, tal era el panorama el 26 de Octubre cuando en Discovery DSALUD, conocedores de la verdad porque llevábamos año y medio investigando discretamente el tema, decidimos actuar en solitario. Total, sólo había que desmentir lo dicho por el Ministerio de Sanidad, el Ministerio del Interior y la práctica totalidad de los medios de comunicación, vilmente engañados. Hoy, un mes después, nada es lo que era. Y aunque ignoro cuál será la situación exacta cuando el lector lea estas líneas porque las escribo el domingo 17 tengo la certeza interna de que la operación de desprestigio ha sido ya un fracaso y sé que el Bio-Bac, tras muchos años oculto por mor de las presiones de una multinacional, estará por fin al alcance de cientos de millones de personas. A pesar de los intentos desesperados de última hora por parte de los infiltrados de las multinacionales en el ministerio de Sanidad -especialmente en la Agencia del Medicamento- y en algunos medios de comunicación importantes, así como del vergonzoso acuerdo con un importante grupo mediático para que atacara dura y constantemente al Bio-Bac y a la familia Chacón a cambio de una fuerte inyección económica. Y ya adelanto que todo se terminará sabiendo en su momento. Como adelanto que el Bio-Bac va a revolucionar en su totalidad la Medicina porque el descubrimiento que ha dado lugar a ese producto es infinitamente más importante de lo que nadie sospecha. No puedo, sin embargo, hablar de ello aún. Habrá que dar los pasos con prudencia y serenidad. Es mucho lo que nos jugamos todos. Pero si he sido capaz de mantener durante año y medio discreto silencio sabiendo lo que sé -algo duro para un periodista- nada va a impedir que continúe así algún tiempo más. Les invito a que lean el artículo de este número y a que no dejen de hacer lo mismo con las siguientes entregas. Les tendré informados.