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| LA
PÉRDIDA DE MEMORIA Y LA FALTA DE CONCENTRACIÓN |
La memoria es el
proceso a través del cual experiencias y habilidades
motoras o verbales son conservadas y están en
condiciones de representarse y desarrollarse
nuevamente, acompañadas del conocimiento más
o menos preciso de comportamientos ya efectuados
en el pasado. Andar en bicicleta después de
mucho tiempo de no hacerlo, recitar una poesía
aprendida hace muchos años o relacionar una
situación actual a una que se haya presentado
en la juventud constituyen ejemplos de memoria.
Por otra parte, el fenómeno de la memoria es
una de las habilidades humanas que más han fascinado
a lo largo del tiempo, preguntándonos en qué
consiste exactamente, por qué la perdemos, donde
se encuentra ubicada, etc.
La memoria constituye un sistema muy complejo
de interconexiones neuronales, una especie de
red multidimensional que con vertiginosa rapidez
es capaz de recuperar una información almacenada.
Sin embargo, a veces esa habilidad se ve alterada
con el paso del tiempo, como consecuencia de
algunas enfermedades o, simplemente, por una
alteración en la bioquímica cerebral.
Se pueden dar diferentes grados de pérdida de
memoria, siendo el más avanzado el que todos
conocemos como demencia.
En cuanto a la concentración, hay que
decir que el ser humano necesita de varios elementos
para realizar de forma efectiva diferentes tareas
además de la voluntad necesaria para llevarlas
a cabo. Y entre ellos el más importante es la
concentración ya que sin ella es imposible lograr
una óptima utilización de nuestras capacidades
mentales.
Por tanto, es de gran importancia desarrollar
de forma práctica el hábito de la concentración
pues mediante ella la mente y el cuerpo aprenden
a interactuar juntos sin malgastar energía física
y mental.
POR QUÉ SE PIERDE LA MEMORIA
Y LA CONCENTRACIÓN
Las principales causas de pérdida
de memoria y/o concentración son cinco:
Edad avanzada.
Como en el caso de otros órganos, el cerebro
sufre las consecuencias del paso del tiempo
y aparecen cambios que influyen de forma decisiva
en la funcionalidad del mismo.
Enfermedad vascular
cerebral. Todos sabemos que el cerebro
necesita un buen riego sanguíneo así como oxígeno
para mantener su actividad y capacidad. Los
pacientes con este tipo de alteraciones pierden
capacidad de concentración y memoria.
Hipotiroidismo.
La alteración de las hormonas tiroideas está
asociada a una pérdida progresiva de las funciones
intelectuales superiores.
Infecciones.
Existen agentes infecciosos del sistema nervioso
que pueden dañar -en ocasiones de forma irreversible-
esas capacidades.
Consumo de drogas y
alcohol. El uso prolongado de estas
sustancias está directamente relacionado con
la pérdida lenta y progresiva de la memoria
y las dificultades para la concentración.
SÍNTOMAS ASOCIADOS A LA
PÉRDIDA DE MEMORIA
Como es sabido se pueden dar diferentes
grados de pérdida de memoria, pudiendo aparecer
una pérdida selectiva de la memoria reciente
y otras que tienen una pérdida de la memoria
remota. Cuando una persona no puede recordar
lo que sucedió el día anterior o unas horas
antes se habla de un episodio de amnesia, que
es una pérdida de memoria inmediata y suele
ser un hecho transitorio y temporal. Un ejemplo
frecuente es la amnesia que se da en los casos
de accidentes de tráfico.
Empero, hay otros casos en los que el individuo
comienza a notar una pérdida de memoria de situaciones
recientes y, sin embargo, es capaz de recordar
hechos acaecidos hace muchos años. Esta pérdida
de memoria y el recuerdo de hechos muy lejanos
en el tiempo es muy frecuente en las personas
de avanzada edad.
RECOMENDACIONES GENERALES
- Evite el consumo excesivo de azúcar
blanco y de aditivos como los colorantes ya
que afectan al sistema nervioso y pueden alterar
el comportamiento. Su excesivo uso está relacionado
en el caso de los niños con la hiperactividad.
- Evite las hipoglucemias. Para ello deberá
hacer cinco comidas diarias en horarios regulares
y nunca comenzar las tareas diarias -trabajo,
colegio, etc.- sin haber desayunado.
- Duerma el tiempo suficiente. Recuerde que
las horas de sueño perdidas no son recuperables.
- Practique ejercicio o deportes suaves.
- Evite el consumo de "comida basura".
- Reduzca al máximo la ingesta de alcohol, tabaco,
etc.
ALIMENTOS PERJUDICIALES
Azúcares
blancos: producen excesiva hiperactividad
y nerviosismo.
Grasa saturada: estas
grasas y los ácidos grasos "trans" son responsables
de muchas alteraciones en la salud vascular
cerebral.
Alcohol: produce
un grave deterioro del sistema nervioso, pérdida
de concentración e inestabilidad emocional.
Rompe las conexiones neuronales al igual que
la anestesia química.
Proteínas:
una ingesta excesiva de proteínas -especialmente
de carne roja y queso curado- reduce la producción
de triptófano y serotonina lo que ocasiona un
elevado grado de excitación en el sistema nervioso.
ALIMENTOS MÁS ADECUADOS
PARA MEJORAR LA MEMORIA Y LA CONCENTRACIÓN
Avena:
además de contener avenina -un alcaloide relajante-
posee vitamina B1 cuya carencia produce irritabilidad.
Es una excelente sustancia para combatir la
fatiga intelectual.
Almendra:
es un fruto con una proporción de minerales
muy adecuada para el funcionamiento del cerebro
y del sistema nervioso.
Nuez: está
demostrada su eficacia para mejorar el rendimiento
intelectual debido a su alto contenido en fósforo.
Germen de trigo:
por su contenido en vitaminas del grupo B es
un alimento indispensable para la memoria.
COMPLEMENTOS MÁS ADECUADOS
Fosfatidilserina:
es uno de los nutrientes cerebrales mas efectivos.
Su función es maximizar la transmisión nerviosa
entre las células cerebrales. Podemos darnos
cuenta de su importancia si tenemos en cuenta
que nuestro cerebro está flotando en ácidos
grasos esenciales y fosfolípidos, uno de los
cuales es la fosfatidilserina. Aproximadamente
el 60% de nuestro tejido cerebral es grasa y
si no tiene suficiente a su alcance el cerebro
es incapaz de trabajar adecuadamente. Sin grasas
el cerebro no puede producir ni transmitir impulsos
eléctricos.
Actúa además como un detergente biológico para
nuestro cerebro, proporcionando flexibilidad
a las membranas celulares y a las neuronas.
También puede incrementar el número de receptores
en las células cerebrales proporcionando más
puntos de acoplamiento y circuitos para la comunicación
neurológica.
Se ha demostrado que en los adultos jóvenes
aumenta significativamente las capacidades mentales.
Es también efectiva para mejorar la pérdida
de memoria en las personas mayores.
Complejo vitamínico
B: además de ser un nutriente indispensable
para el sistema nervioso, la deficiencia de
este complejo está asociada con la ansiedad
y los trastornos nerviosos, lo que disminuye
la concentración y la memoria. Además, la deficiencia
de B12 está asociada con la pérdida de memoria.
Acetil L-Carnitina:
proporciona agilidad mental, mejora el estado
de ánimo, frena el envejecimiento de las células
cerebrales, favorece el flujo sanguíneo del
cerebro y aumenta el metabolismo en los centros
nerviosos.
Fosfatidilcolina:
es un protector específico del sistema nervioso
y también la principal fuente de colina, la
cual es a su vez esencial para la formación
de acetilcolina, uno de nuestros neurotransmisores
más importantes.
L-Glutamina: es
utilizada por el cerebro como fuente de energía.
Además es el gran equilibrador natural de la
excitación y se encuentra presente como elemento
fundamental en varios neurotranmisores.
Vitamina B1:
se ha demostrado que dosis altas de esta vitamina
pueden permitir a personas con discapacidad
mental concentrarse más y hacer un mejor uso
de sus capacidades mentales.
Ginkgo Biloba:
las flavonas que contiene han demostrado sobradamente
su actividad benéfica en la función mental mejorando
la circulación cerebral.
(Este artículo tiene carácter orientativo
e ilustrativo por lo que no debe utilizarse
como tratamiento frente a las alteraciones que
se describen. Corresponde al especialista de
la salud, hacer el diagnóstico y emplear las
herramientas que considere adecuadas en cada
caso).
La
Medicina Ortomolecular
se basa en el convencimiento de que si
al organismo se le proporcionan los micronutrientes
necesarios para su correcto funcionamiento
muchas de las llamadas enfermedades no
se manifestarían. Por tanto, es
preciso asegurarse de que contamos con
ellos en la proporción y cantidad
adecuadas. Una sección elaborada
por el Presidente de la Sociedad Española
de Nutrición Ortomolecular.
Las
personas interesadas en contactar con
José Ramón Llorente o la
Sociedad Española de Nutrición
Ortomolecular pueden llamar al 96
392 41 66. |
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