Basta sumergir células adultas en una solución ácida para “reprogramarlas”

Un grupo de científicos del Centro de Biología Riken de Japón y del Brighman and Women’s Hospital de  Boston (EEUU) coordinado por Charles Vacanti y Haruko Obokata acaba de descubrir que si se introduce una célula adulta en un ambiente muy ácido ésta reacciona volviéndose pluripotente y capaz de convertirse luego en cualquier tipo de tejido; al menos así lo han comprobado con ratones bautizando su revolucionaria técnica como Adquisición de Pluripotencia Inducida por el Estrés (STAP por sus siglas en inglés). El trabajo lo ha publicado Nature y revoluciona la medicina regenerativa porque el método permite de forma sencilla, rápida y menos peligrosa obtener células madre con propiedades embrionarias sin necesidad de manipular un embrión. Ahora hace falta constatar que ocurre lo mismo en el caso de las células humanas pero si es así la técnica de Yamanaka de insertar cuatro genes en la célula para que ésta retroceda a su estado primigenio –recibió en 2012 el Premio Nobel por ella- quedaría obsoleta.