Cantar nutre el cerebro en la infancia

 

Cantar en la infancia tiene más importancia de lo que se creía. Así lo demuestra más allá de cualquier duda un estudio hecho en 500 guarderías de la ciudad alemana de Münster (Renania del Norte-Westfalia) efectuado por los doctores Thomas Blank y Karl Adamek -miembros de la University of Münster- en colaboración con el Departamento de Salud Pública. Según éste el 88% de los niños que cantaban frecuentemente estaban preparados para la escolarización en comparación con el 44% de quienes cantaban menos a menudo. Se trata de la primera evidencia empírica de que jugar cantando apoya el desarrollo de los niños pequeños, en particular en cuanto al desarrollo del habla, la conducta social y el control de la agresión. Estudios neurobiológicos y fisiológicos demuestran que cantar aumenta la producción de hormonas relajantes y disminuye las que provocan agresividad. El canto es "un potente nutriente para los cerebros de los niños", asevera por ello el profesor de Neurobiología Gerald Hüther.
El estudio ha sido publicado en Singen in der Kindheit con el título An Empirical Study of Health and School Readiness of Kindergarten Children and the Elementary Canto Concept for Practical Implementation.