Las células del corazón dañadas por un infarto se podrían regenerar

 

Diversos estudios analizan últimamente la posibilidad de la “regeneración cardíaca”. Las investigaciones, que se basan en la aplicación de células de la médula ósea en corazones dañados por un infarto, apuntan la posibilidad de reconstruir un corazón.
Pues bien, en uno de los experimentos se han aplicado células humanas de la médula ósea en ratas que habían sufrido un ataque cardíaco observándose el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos donde el tejido estaba dañado y la mejora de la función cardíaca en un 40%. En otro experimento se injertó este tipo de células en corazones de ratones que se transformaron en células musculares del corazón sustituyendo a las que se habían destruido durante los ataques cardíacos.
Otros estudios se están basando en la utilización de células-madre de embriones y fetos humanos porque tienen la capacidad de transformarse en diferentes tipos de células y desarrollar tejidos válidos para el transplante. Asimismo, la investigación del cultivo de células en laboratorio o en la médula ósea para su posterior aplicación como células cardíacas obtienen ya buenos resultados en su aplicación en ratones que han padecido infartos ya que regeneran el tejido, crean nuevos músculos del corazón y mejoran el ritmo cardíaco.
Estos estudios indican que se puede reducir el riesgo de infarto impulsando el número de vasos sanguíneos y la sustitución de las células muertas por nuevo tejido.