Multan con 362 millones de euros a Pfizer

Por la promoción de un fármaco en dolencias para las que no estaba indicado

Entre 1994 y el año 2000 los Laboratorios Warner-Lambert “promocionaron” un antiepiléptico -la gabapentina, comercializada como Neurontin– como fármaco útil también para tratar  la migraña, el déficit de atención infantil, el trastorno bipolar, etc. Propiedades terapéuticas que oficialmente no había demostrado. El hecho sería denunciado por David Franklin, un antiguo empleado que también había sido investigador de la Facultad de Medicina de Harvard. Pues bien, aquel laboratorio fue comprado por la multinacional farmacéutica Pfizer que ha sido “multada” ahora por esa causa con 430 millones de dólares (unos 362 millones de euros).
La multa debe haber dejado preocupadísima a la multinacional que sólo el año pasado obtuvo unos ingresos de más de 2.200 millones de euros por ese medicamento… gracias a que el 90% de las recetas se prescribieron para trastornos para los que no está indicado.
Franklin denunció que para conseguir que los médicos lo prescribiesen Warner-Lambert había utilizado numerosos “incentivos” como entradas para los Juegos Olímpicos, viajes a Disney World, vacaciones familiares en complejos de golf… Agregando que como no había base científica para esas dolencias los responsables de ventas y el personal médico de la compañía presentaban a los galenos una imagen manipulada de su eficacia. Así, en el caso de las migrañas la compañía ocultó los resultados de un estudio en el que no se había encontrado diferencia alguna entre tomar el fármaco y dar un placebo. Es más, siguió promocionando el producto para esa dolencia.
Y todavía hay quien defiende la honestidad de la gran industria farmacéutica…