Ponen en duda la efectividad de la terapia hormonal

 

La llegada de la menopausia provoca en la mujer cambios hormonales muy importantes que alteran su metabolismo. Por eso los médicos las recomiendan someterse a una  “terapia hormonal” a fin de que estén más sanas, haya menor riesgo cardiovascular y aumenten sus expectativas de vida. Bueno, pues resulta que informes recientes indican que no es verdad.
Un prestigioso grupo de científicos y médicos acaba de asegurar en un informe titulado International Position Paper on Women's Health and Menopause que los presuntos beneficios de la terapia de sustitución hormonal son mucho más limitados de lo que se creía. Según ellos, el estrógeno puede aliviar los sofocos y el sudor nocturno en las mujeres que atraviesan o han pasado la menopausia así como contener la pérdida ósea pero no se ha demostrado que proteja de las enfermedades cardiacas, el Alzheimer, la osteoporosis, la depresión y la incontinencia urinaria como se aseguraba hasta ahora.
Para Deborah Grady, epidemióloga de la Universidad de California, es increíble que se lleve tanto tiempo recetando a millones de mujeres un fármaco con efectos secundarios tan importantes sin haber tenido la prueba de que funciona. Es más, según cuenta las mujeres que consumen estrógenos parecen tener ligeramente más ataques cardiacos y ataques cerebrales. Y a las que tienen Alzheimer precoz tampoco les ayudan precisamente los estrógenos.
Esta noticia es una constatación más del escaso crédito que nos merecen muchos de los estudios de investigación de la medicina alopática, como venimos denunciando reiteradamente desde que la revista salió a la calle. No será, en cualquier caso, el último escándalo de este tipo. Al tiempo.