La Academia de Ciencias Médicas de Reino Unido pone en duda la eficacia de Tamiflú y Relenzza

Tamiflú y Relenzza, los dos supuestos antivirales recomendados por la OMS y los gobiernos para tratar la gripe, no han demostrado jamás su eficacia. Lo hemos denunciado de forma reiterada en la revista y así lo sugiere ahora un reciente informe de la Academia de Ciencias Médicas del Reino Unido que ha pedido a los hospitales británicos que recojan datos estadísticos relevantes para paliar la «ausencia de pruebas» de su eficacia y se hagan ensayos clínicos. Es más, el informe asevera que consumir ambos fármacos no se justifica porque sus presuntos beneficios «son pequeños para un cuadro que habitualmente desaparece por sí mismo y solo en raras ocasiones da lugar a complicaciones serias». El informe asegura que lo máximo que esos antivirales logran -suponiendo que lo logren- es reducir solo los síntomas de la gripe estacional entre 14 y 17 horas lo que no justifica pues asumir los riesgos constatados que conlleva su consumo.

Chris Bulter, experto de la Universidad de Oxford y coautor del estudio, ha reconocido abiertamente  que «durante la pandemia del virus H1N1 se consumió y distribuyó mucho Tamiflú pero no parece que esa decisión fuera correcta». Añadiendo otro de los autores, Jeremy Farrar, que no hay pruebas de su eficacia y es pues normal «la incertidumbre a la que se enfrentan los médicos». De ahí que propongan controlar el uso hospitalario de ambos fármacos si hay una nueva pandemia a fin de que los profesionales puedan saber qué decisión adoptar.

Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte recordamos que ya en el nº 172 -correspondiente a junio de 2014- publicamos una información titulada Se desvela la farsa del Tamiflú en la que dijimos textualmente: «Colaboración Cochrane -organización sin ánimo de lucro que cuenta con 11.500 investigadores en más de 90 países y se dedica a revisar de forma rigurosa y sistemática los trabajos científicos sobre salud que se publican en todo el mundo cuyos resultados incorpora luego a la Cochrane Library– acaba de publicar en el British Medical Journal una revisión sobre los supuestos beneficios del Tamiflú (oseltamivir) -como su presunta capacidad para reducir el riesgo de complicaciones en caso de contagio por gripe- llegando a la conclusión de que no hay suficiente evidencia científica que apoye su uso. Como nuestros lectores habituales recordarán con motivo de la falsa pandemia de gripe A achacada en 2009 al virus H1N1 gobiernos de todo el mundo -España incluida- compraron de forma masiva Relenza (zanamivir) y Tamiflú (oseltamivir). Pues bien, Colaboración Cochrane asevera que esos «antivirales» -inhibidores de la neuraminidasa- apenas reducen en un solo día los síntomas gripales. Y asevera que no hay prueba alguna de que consiga evitar el contagio ni la transmisión del virus. Lo que sí está demostrado es que el consumo de Tamiflú se ha asociado con más efectos secundarios incluso de los admitidos: náuseas, vómitos, dolor de cabeza y problemas renales, entre otros».

Caber añadir que sobre este tema hemos publicado numerosísima información que el lector tiene a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com. Entre ella, los artículos que con los títulos El Tamiflú, Donald Rumsfeld y el negocio del miedo, La gripe aviar, el Tamiflú y el negocio del miedo, La verdad sobre la gripe A y Los riesgos de vacunarse contra la gripe A, El escándalo del Tamiflu: ni seguro, ni eficaz y El timo del Tamiflú aparecieron en los números 81, 82, 117, 120, 124 y 136 respectivamente. Es más, hemos dedicado al asunto siete editoriales específicos con los títulos El Tamiflu, Donald Rumsfeld y el negocio del miedo (nº 81), El esperpento de la Gripe A (nº 117), Gripe A: la OMS sigue haciendo el ridículo (nº 118), El poder del miedo (nº 119), La incómoda verdad sobre la gripe A, las vacunas y los antivirales (nº 120), Gripe A: la gran farsa continúa (nº 122) y La eficacia y la seguridad del Tamiflu no están demostradas (nº 123). Textos en los que llevamos denunciando DESDE HACE 9 AÑOS -empezamos a hacerlo en el nº 81 correspondiente a marzo de 2006- que las llamadas gripe aviar y gripe A eran UNA ESTAFA y que ni los antivirales se justificaban ni, muchos menos, su compra masiva por los gobiernos. Reiterando una y otra vez que ni ellos ni el Tamiflú habían demostrado ser eficaces y, en cambio, se sabía que eran peligrosos. Enfrentándonos directamente durante todos esos años a la OMS, a la FDA, a la Agencia Europea del Medicamento y demás agencias regionales, a los gobiernos y sus sistemas de salud, a las multinacionales farmacéuticas implicadas y a las asociaciones profesionales y de investigación -nacionales e internacionales- que apoyaron la farsa así como a los medios de comunicación que les hicieron el juego.

Y, una vez más, el tiempo nos ha dado la razón.

Nobel de Química para los «padres» de los mecanismos de reparación del ADN

La Real Academia de Ciencias de Suecia ha galardonado este año con el Nobel de Química a Tomas Lindahl -investigador sueco del Instituto Francis Crick (Reino Unido)-, Paul Modrich – investigador de la Universidad de Duke (EEUU)- y Aziz Sancarr -turco nacionalizado estadounidense que trabaja en la Universidad de Carolina del Norte (EEUU)- por sus investigaciones sobre los diferentes mecanismos y métodos que usan las células para reparar el ADN dañado. A Lindahl por publicar en 1974 un estudio describiendo cómo las células usan unas enzimas para cortar los trozos de ADN dañados y así proteger el resto de la cadena -proceso que se conoce como «reparación por escisión de base», a Sancar por describir en 1983 la reparación de nucleótidos con otras enzimas que cortan cadenas mucho más largas y permiten al genoma seguir funcionando bien y a Modrich por descubrir el mecanismo que permite corregir los errores durante el proceso de copia. Se trata pues de descubrimientos efectuados hace ya décadas que no merecieron antes reconocimiento público porque no se sabía aún cómo utilizar esos conocimientos para desarrollar terapias que pudieran comercializarse pero como ahora ya es posible ganar dinero con ellas ha decidido dársele el Nobel.