Un fármaco contra el cáncer que se administra en España causa 81 muertes en Japón 

Un medicamento de nueva generación –Iressa– que se utiliza para tratar el cáncer de pulmón no microcítico en fases avanzadas ha provocado en Japón la muerte de al menos 81 personas. Asimismo, se han detectado efectos secundarios graves en otras 210. A pesar de lo cual, el ministro de Sanidad de ese país ha ordenado un seguimiento exhaustivo pero no ha interrumpido su uso.
El fármaco, fabricado por Astra Zeneca, se está administrando también en España -con autorización del Ministerio de Sanidad- a unos 500 pacientes “por uso compasivo”, es decir, a enfermos “en los que se han agotado todas las alternativas”.
¿Todas? ¿Cómo tiene el Ministerio de Sanidad la desfachatez de permitir que se administre a centenares de españoles un fármaco que ha provocado ya tantas muertes y no ha demostrado ninguna efectividad y luego retire con auténtica parafernalia y escándalo el Bio-Bac, que es inocuo y sí ha demostrado eficacia terapéutica? Exigimos el cese fulminante de Fernando García Alonso, director de la Agencia del Medicamento. ¡Ya!