Un juez paraliza la construcción de la subestación eléctrica de Patraix por falta de seguridad

 

Los jueces empiezan a reaccionar ante el peligro de los campos electromagnéticos. Lo demuestra la valiente decisión tomada el pasado 13 de marzo por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Valencia que ha declarado nula la licencia de obras que el Ayuntamiento otorgó a Iberdrola para la construcción de la subestación eléctrica de Patraix por concederlasin adoptar medidas de precaución para la salud de los ciudadanos. El juez estima que el Ayuntamiento autorizó su instalación sin tener en cuenta los posibles efectos negativos de la subestación en una zona urbana e invoca elPrincipio de Precaución que resulta de aplicación “cuando subsisten dudas sobre riesgos para la salud” y obliga a “adoptar medidas de precaución sin tener que esperar a que se demuestre la realidad y gravedad de tales riesgos”.
Agregando que “no puede ponerse en cuestión el Principio de Precaución y Cautela que debe regir las decisiones de las administraciones con el fin de proteger la salud de los ciudadanos” por lo que “no se debe aprobar la construcción e instalación de actividades que puedan suponer un riesgo potencial”.
El juez considera que tampoco se tuvo en cuenta el artículo 4 del Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas porque la subestación pretendía instalarse en un suelo urbano densamente poblado y con instalaciones escolares cercanas.