Balnearios marinos: veranos saludables

La oferta de balnearios marinos donde recuperar la salud y someterse a programas antiestrés, de adelgazamiento o simplemente donde relajarse y disfrutar mejora cada año. Si a esto le sumamos que la población va tomando mayor conciencia de la necesidad de cuidar el cuerpo y el espíritu y que considera estos centros como aliados inestimables para su salud y belleza tendremos la clave de por qué esta oferta crece tan rápidamente. Así que no lo dude: si decide disfrutar de unas vacaciones tranquilas y que le ayuden a recuperarse física y emocionalmente incluya entre sus opciones la de acudir a un buen balneario.

¿Ha decidido ya cómo va a disfrutar sus vacaciones? Pues si aún tiene dudas quizá le ayudemos a resolverlas hablándole de una alternativa de ocio saludable a la que cada vez se apuntan más personas -repitiendo, por cierto- especialmente en verano aunque también y de manera creciente en cualquier época del año. Hablamos de hoteles de lujo donde al confort propio de sus instalaciones se une la posibilidad de disfrutar de distintos tratamientos estéticos y terapéuticos. De hecho, una de las opciones que registra mayor número de adeptos durante los meses de estío son los centros de Talasoterapia y Termalismo, balnearios marinos que son a veces lugares de auténtico ensueño en los que dar un descanso merecido a nuestro cuerpo y olvidar por unos días las tensiones y prisas de la vida diaria. Todo ello hace de esos centros una alternativa de ocio diferente.

CENTROS DE SALUD Y BELLEZA… 

¿Y qué es un balneario? Pues un balneario o estación termal es, según la Asociación Nacional de Estaciones Termales, un centro que dispone de aguas minero-medicinales declaradas de utilidad pública con servicios médicos e instalaciones adecuadas para llevar a cabo los tratamientos que se prescriben. Si carece de tales requisitos el lugar no podrá considerarse “balneario” –marino o no- sino más bien un SPA (salus per aquam), centro donde también se realiza hidroterapia pero no con aguas mineromedicinales con las que prevenir o tratar dolencias.

La experiencia indica que entre las enfermedades que responden más favorablemente a una cura balnearia se encuentran las dolencias cardiovasculares, el reumatismo crónico, las neurosis, los trastornos metabólicos y gastrointestinales, los problemas respiratorios y glandulares y ciertas enfermedades de la piel como la psoriasis y el eccema crónico. A esto hay que sumarle el llamado “mal del siglo XXI”, el estrés, del que se mejora sensiblemente tras la estancia en un balneario.

Pero si además se trata de un balneario marino a las beneficiosas propiedades de la hidroterapia habremos de sumar las que aporta el mar. Hablamos entonces de Talasoterapia, el método terapéutico que se basa en la utilización del medio marino como terapia. El agua del mar -pero también sus algas, sus lodos y sus fangos- se emplean para que, por ósmosis, el organismo absorba los minerales que contienen dichos elementos marinos y se produzca una renovación celular y un reequilibrio mineral que lleve a la mejora de la salud global del cuerpo. No en vano la Talasoterapia está indicada en numerosos procesos patológicos. Por ejemplo, se la considera una herramienta analgésica porque produce una disminución del dolor tanto a nivel general como en zonas concretas del cuerpo. Está indicada también en procesos crónicos o agudos del aparato locomotor como reumatismos, osteoporosis y patologías de la columna vertebral. Asimismo se la considera adecuada para el tratamiento de patologías circulatorias periféricas, postoperatorios, traumatismos, patologías respiratorias (especialmente en procesos asmáticos y faringitis), afecciones neurológicas y problemas ginecológicos relativos a la menopausia. Pero también en el terreno de la estética la Talasoterapia mejora los tejidos, combate la flacidez y la celulitis y ralentiza el proceso de envejecimiento de la piel además de mejorar significativamente algunas afecciones cutáneas como la psoriasis.

En resumen, numerosas indicaciones para múltiples patologías… pero, ¡ojo!, porque también la Talasoterapia y las curas con aguas termales de las que podemos beneficiarnos en un balneario tienen sus contraindicaciones (vea el recuadro adjunto) por lo que lo adecuado es que acuda al médico antes de disfrutar de esos centros o que se ponga en manos de los profesionales sanitarios de que disponga el balneario antes de iniciar cualquier tratamiento.

…Y DESCANSO

Claro que los efectos beneficiosos no se deben únicamente a los tratamientos que se dispensan en el balneario sino a su acción sinérgica con el cambio de hábitos, la correcta alimentación, la estancia al aire libre, la tranquilidad que da el mar, la realización de ejercicio y la liberación temporal de las preocupaciones cotidianas que se produce cuando acudimos a uno de esos centros. De ahí que se recomiende especialmente su uso a toda persona afectada de estrés, depresión, neurosis, insomnio, fatiga, etc., o, simplemente, a la que necesite relajarse o reducir el tiempo de convalecencia a causa de una enfermedad grave.

UNA PROPUESTA INTERESANTE

Pues bien, situado en la zona murciana de La Manga el balneario marino Termas Cartaginesas es un moderno centro de Talasoterapia ambientado en la época romana. Inaugurado recientemente -en julio del 2002- el centro se compone de cuatro termas de agua del mar Mediterráneo. Tres de ellas con agua marina a temperaturas entre 35 y 37º lo que posibilita que los poros de la piel se abran y el agua del mar, con sus beneficiosos componentes, penetren en el organismo nutriéndolo con sus sales minerales. Estas termas calientes disponen de cuellos de cisne de distintos tamaños pensados para la aplicación de chorros de agua de mar sobre las cervicales, chorros a contracorriente y chorros subacuáticos para el tratamiento de la zona lumbar. La cuarta terma se encuentra a una temperatura de entre 24 y 25º y en ella, mediante burbujas, se estimula la circulación sanguínea y linfática consiguiendo una reacción general de todo el cuerpo.

Además en este balneario marino se puede disfrutar de otros muchos tratamientos. Por ejemplo:

Envolturas con lodos y algas que combinan los efectos terapéuticos y relajantes de la hidroterapia con los beneficios de las algas y los lodos. Estas envolturas son analgésicas por naturaleza y gracias al efecto de ósmosis sus minerales y nutrientes son absorbidos fácilmente a través de la piel.

Duchas. Las llamadas “duchas sensaciones” añaden a los efectos terapéuticos del agua de mar los beneficios que aportan frutas como el mango (efecto sedante), la fresa (relajante) o el limón (estimulante). Por otro lado, la llamada “ducha circular” está formada por varios elementos circulares que rodean el cuerpo de pies a cabeza y tiene un efecto relajante y estimulante de la circulación sanguínea. En cuanto al “chorro jet” se trata de la aplicación de un chorro a alta presión sobre la superficie corporal a una temperatura del agua de entre 34 y 38º. Dura entre 7 y 10 minutos, lo administra un terapeuta y está indicado para contracturas, tensiones musculares y estrés.

Hidrojet, Se trata de un tratamiento que combina los efectos del masaje clásico con los de la Termoterapia. Es un sistema que emplea un colchón de agua a través del cual se genera una vibración mediante un circuito interno de chorros que realiza un barrido relajante a lo largo de la superficie del cuerpo.

Sauna. El calor seco de la sauna de madera aumenta la temperatura corporal para inducir una sudoración profusa que ayuda a eliminar toxinas, estimula la actividad respiratoria y tiene un efecto sedante.

Baño de vapor. Entre otros efectos, el baño de vapor –al que se añade eucalipto- favorece la descongestión, relaja el tono muscular, provoca una renovación de la capa más externa de la piel y es también muy relajante.

Pozo de hielo. Entre la sauna y el baño de vapor se puede disfrutar del llamado pozo de hielo que provoca un rápido efecto analgésico y una acción antiinflamatoria que genera vasoconstricción y activación metabólica del organismo.

-Bañera de hidromasaje. Consiste en un baño individual de sales marinas mientras burbujas de aire y chorros de agua masajean el cuerpo relajando los músculos.

Estética hidrotermal. Incluye envolturas corporales y/o faciales con lodos y algas, limpiezas de cutis, manicuras, pedicuras, tratamientos exfoliantes, hidratantes, anticelulíticos, reafirmantes, etc.

Jacuzzi y piscina de agua dulce. Para disfrutar de un efecto masaje sobre los músculos estimulando la circulación arterial, venosa y capilar.

El usuario también puede disfrutar de distintos tipos de masaje aunque, sin duda, la especialidad en este balneario es el denominado “masaje Vichy cartaginés” que combina la acción de una ducha de fusión de agua templada por todo el cuerpo además de un relajante masaje manual con un bálsamo compuesto de extractos de alga laminaria, esencias de albaricoque, hierbabuena, lavanda y semilla mejorana. El resultado es una piel más saludable y radiante junto a una relajación completa de cuerpo, mente y espíritu.

Además, al contratar alguno de estos programas se puede disfrutar gratuitamente de actividades acuáticas que incluyen aquagym -gimnasia en el agua-, relajación en el medio acuático, yoga, baile en grupo, talleres de pintura y arcilla….

Sepa en cualquier caso que es preceptivo pasar por un reconocimiento médico para los tratamientos de cuatro o más días. Se trata de lograr adaptar los distintos programas terapéuticos –y la dieta, si fuera preciso- a las necesidades de cada usuario. Todo pensado para hacer de los días de descanso un lujo saludable para cuerpo y mente.

 Sara Muñoz

 Recuadro:


Consulte antes a un médico experto

Antes de someterse a una cura balnearia es aconsejable que consulte con su médico -o con el del balneario al que acuda- para que le diga qué tipo de tratamientos le convienen en su caso ya que existen una serie de contraindicaciones que hay que tener en cuenta antes de acudir a uno de estos centros. Así el médico podrá diseñar el programa de tratamiento más adecuado para cada persona -en función de sus condiciones físicas- y la duración idónea de su estancia. Especialmente en el caso de las personas que presenten:

-Infecciones en fase activa.
-Insuficiencias renales o hepáticas graves.
-Cardiopatías no compensadas.
-Hipertensión grave.
-Hipertiroidismo.
-Tumores malignos.
-Tuberculosis.
-Dermopatías húmedas.


¡Elija bien! 

No se deje llevar por la apariencia o los precios. El principal criterio a la hora de valorar un balneario, si tiene problemas de salud, es la calidad de sus aguas mineromedicinales porque de ellas depende en buena medida la eficacia del tratamiento. Sólo después empiece a fijarse en otros aspectos. También le recomendamos que se fije en el servicio médico del que dispone el centro, la atención que dispensan, los tratamientos que aplican, los controles que realizan, etc. Y, por descontado, en la higiene y limpieza de las instalaciones, en el trato personal, en el emplazamiento del balneario, en el tipo de comida, en la calidad de las habitaciones y en aquellos otros elementos que considere importantes.

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Julio - Agosto 2005
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