Balnearios: una fórmula que integra salud y belleza

El uso de aguas mineralizadas para combatir enfermedades es conocido desde la más remota antigüedad. No es por ello de extrañar que hoy día la oferta de balnearios donde recuperar la salud o someterse a programas antiestrés o de adelgazamiento continúe creciendo y ofreciendo cada vez mejores servicios. Un concepto integral de belleza que no olvida que para estar bellos también precisamos salud y armonía interior.

Famosos ya en el antiguo mundo de griegos y romanos, los balnearios, ayer como hoy, continúan siendo ante todo centros de salud donde reponerse o aliviarse de diferentes dolencias. Y es que la gran expansión que están experimentando este tipo de instalaciones en nuestro país tiene mucho que ver, además de con las propiedades curativas de las aguas, con el ambiente de reposo y serenidad que ofrecen y hacen de ellas una alternativa diferente.

Las propiedades curativas de las aguas han acompañado al hombre desde siempre. Aguas como las del río Ganges han sido calificadas de sagradas y la práctica del baño purificador se menciona asimismo en el Antiguo Testamento. Los baños rituales de los miembros de la secta de los esenios, las abluciones de los seguidores del Islam y, cómo no, el bautismo cristiano tienen en común este acento en las propiedades regeneradoras del agua.

Pero fueron los griegos los que alcanzaron mayor pericia en su uso. Los galenos griegos tenían una inmensa fe en las cualidades curativas de las aguas calientes del Mediterráneo y, de hecho, los templos de Esculapio, verdaderos hospitales de la época, eran siempre construidos en la proximidad de manantiales. Y no les fueron a la zaga los romanos que investigaron en profundidad el uso del agua fría y caliente, dulce y de mar, siendo además pioneros en la búsqueda de aguas minero-medicinales.
Posteriormente, sin embargo, esta terapia quedó un tanto olvidada hasta que en 1890 Priessnitz definió los principios de la Hidroterapia de la que el alemán Kneipp fue su principal divulgador.

TRASTORNOS CRÓNICOS Y CONVALECENCIAS

El uso de aguas mineralizadas en los balnearios-siempre bajo la supervisión de personal médico adecuado-  produce resultados beneficiosos –a veces, incluso sorprendentes- como tratamiento coadyuvante de muchas enfermedades crónicas así como en procesos de convalecencia en casos agudos. A ello, por supuesto, contribuyen las diferentes modalidades de baños que se ofrecen pero también el cambio de rutinas que el lugar propicia, la alimentación adecuada, el ejercicio al aire libre y la liberación, siquiera temporal, de las preocupaciones cotidianas. La mezcla de todo ello puede inducir cambios sorprendentes en el organismo de una persona.
Las investigaciones científicas han revelado que el valor terapéutico de un agua mineral no se debe únicamente a sus componentes principales sino que en el proceso también juega un papel importante la presencia a pequeña escala de elementos como el cobalto, el boro, el yodo, el titanio, el manganeso y otros más, componentes todos ellos de enzimas esenciales para el buen funcionamiento corporal. Por lo general, los expertos en Hidroterapia afirman que el agua mineral resulta más efectiva cuando se administra en disoluciones grandes y concentradas y que las aguas calientes producen más efectos que las frías.

La forma de aplicar externamente las aguas minerales puede realizarse bajo diferentes modalidades: pueden revestir la forma de baños o duchas, y éstas pueden ser totales o parciales. Fórmulas que se combinan con la de envolver al paciente con sábanas mojadas frías o calientes. La presión hidrostática del agua aplicada estimula la circulación y favorece el riego cardíaco; además, los gases presentes en las aguas minerales son solubles a las grasas y penetran en el organismo a través de la piel, al igual que minerales como el yodo, el bromo y el boro. No obstante, parece que las aguas alcanzan una máxima eficacia cuando se administran por vía interna.
La experiencia indica que entre las enfermedades que responden más favorablemente a una cura balnearia se encuentran las dolencias cardiovasculares, el reumatismo crónico, las neurosis, los trastornos metabólicos y gastrointestinales, los problemas respiratorios y glandulares, y ciertas enfermedades de la piel como la psoriasis y el eccema crónico.

SALUD ES BELLEZA

Pero además de la cura de enfermedades, los balnearios y centros afines incluyen tratamientos para un mal tan moderno y extendido como el del estrés. Por eso es tan importante que además de masajes y duchas la persona que acuda logre desconectarse en un lugar donde la prisa no existe y un buen equipo de fisioterapeutas y quiromasajistas, entre otros, se ocupa de nuestro bienestar de manera directa.

Dos tipos de demandas son las más abundantes en este tipo de centros: los tratamientos o curas antiestrés y los programas de belleza. Para ello se llevan a cabo masajes bajo ducha combinados con masajes manuales, masajes con chorros que dirigidos por el experto alcanzan a todos los puntos del organismo y tratamientos con fangos, parafinas y distintas modalidades de duchas. Los tratamientos antiarrugas y anticelulíticos, la práctica de un ejercicio físico, los paseos en plena naturaleza y el régimen alimentario adecuado bajo en calorías hacen el resto para recuperar el tono corporal y rejuvenecer el aspecto general.

Por supuesto, para dolencias específicas también existen establecimientos especializados. Por ejemplo, en el balneario pontevedrés de Mondáriz poseen una larga tradición de tratamientos respiratorios y antirreumáticos; y el balneario de la Isla de la Toja lleva ya muchos años dedicado a combatir el estrés y a proporcionar tratamientos de belleza y adelgazamiento.

Barros del mar muerto, algas, hidromasajes, saunas húmedas y secas… La lista de aplicaciones de la Hidroterapia continúa creciendo, lo que no deja de ser curioso cuando hablamos de uno de los recursos medicinales naturales más antiguos. El cambio de hábitos y actitudes se deja cada vez notar más entre la población que está tomando paulatinamente conciencia de la necesidad de cuidar el cuerpo y el espíritu y, en consecuencia, están convirtiendo la Balneatorapia en uno de los principales aliados de salud y belleza natural.

“EL BOSQUE”: NACE UNA NUEVA ALTERNATIVA

Obviamente, el concepto de centro de reposo y salud continúa avanzando y adecuándose al ritmo y las necesidades del presente. El pasado 22 de marzo, por ejemplo, se inauguraba en Mataelpino -un tranquilo lugar de la sierra madrileña- un centro pionero en España donde se pueden encontrar todo tipo de servicios orientados a la salud, el descanso y el ocio.

Entre sus instalaciones, El Bosque cuenta con un balneario que es en estos momentos el más grande de la comunidad de Madrid, un restaurante de excelente comida vegetariana y un hotel donde hasta el mínimo detalle está orientado a crear un ambiente relajado y armónico. Se trata de un centro que ha ido más allá del típico establecimiento de salud y belleza para crear un lugar dedicado al desarrollo humano. Salas para conferencias y debates, salas de meditación, gabinetes de terapias naturales, balneario, biblioteca… Todos los detalles han sido cuidados al máximo. Y dentro de su variada oferta habrá cursos de Tai-Chi, yoga, musicoterapia, gimnasia acuática… todos ellos impartidos por autoridades nacionales e internacionales en la materia.

En El Bosque están presentes terapias como el shiatsu, el masaje terapéutico con aceites esenciales o la osteopatía, sin mencionar su punto más fuerte: un completo balneario compuesto por una piscina termal con hidrólisis de sal que ofrece baños a 38º grados de temperatura y una amplia zona de hidroterapia con duchas de tratamientos especiales. En suma, un lugar nuevo y ambicioso en sus objetivos -aunque asequible en sus precios- donde ocuparnos de nuestra mente y nuestro cuerpo, y avanzar en el conocimiento de quiénes somos. Su filosofía está basada en un concepto integral del ser humano y en la creencia de que contamos con ilimitadas capacidades de crecer y curarnos cuando se nos facilita un entorno que nos invita a ello. En suma, El Bosque quiere ser, ante todo, un lugar de acogimiento que combine el turismo rural, el crecimiento personal y la salud, un sitio donde sentirse a gusto con el entorno y consigo mismo.

GUAPOS POR DENTRO

La belleza debe dejar de ser considerada como un atributo aparte e independiente. Cada persona es el resultado de una profunda unidad entre sus niveles físico, emocional, psicológico y energético, y la belleza consiste en algo tan simple -y a la vez tan complejo- como la manifestación de esa armonía.

Entre las diferentes opciones para acercarnos a la ansiada armonía, la Hidroterapia ofrece incontables ventajas. La combinación de agua y calor en las cadencias oportunas y en las zonas adecuadas produce resultados beneficiosos sorprendentes. El intercambio a través de la piel provoca una primera eliminación de toxinas y el calor auspicia la relajación y la vasodilatación. Y ello repercute en diferentes niveles, que incluyen no sólo los meramente orgánicos sino también el energético, el psicológico y el emocional, todos ellos claves en el concepto de belleza. Además, la combinación de calor y frío provoca una gimnasia circulatoria sumamente eficaz.

Para beneficiarse de la Hidroterapia vale cualquier tipo de agua pero las más eficaces son las termales y las del mar (talasoterapia). Además, la facilidad de movilidad en el agua permite realizar ejercicios de rehabilitación muscular y ósea siendo sumamente recomendable para situaciones post-traumáticas, quirúrgicas y tras el parto.

Puesto que el medio acuoso es nuestro medio original, su indicación abarca todas las edades y condiciones y la sensación de sumergirse en una piscina de agua caliente y recibir un masaje tibio en la piel en un medio similar al claustro materno no sólo purifica nuestra piel y produce bienestar sino que, además, abre el amplio abanico de nuestras emociones y nos ayuda a sentirnos a gusto dentro de nuestra propia piel.


Aplicaciones de la hidroterapia

-Ducha normal.
-Terma romana: temperatura promedio de 50º y más del 50% de humedad.
-Baño turco: calor húmedo con el que la transpiración no se evapora por lo que el cuerpo, en vez de enfriarse, se calienta paulatinamente. En caso de enfermedad cardiaca o circulatoria es necesaria la prescripción del médico.
-Pediluvio: tratamiento de las extremidades inferiores con cantos rodados y aspersores de agua fría y caliente.
-Piscina de chorros de agua caliente: muy adecuada para el tratamiento cervical.
-Piscina relax: parecida al jacuzzi, con asientos y temperatura a 38º.
-Piscina fría: 10º grados de temperatura, adecuada para gimnasia térmica.
-Duchas escocesas: aspersores que inciden en las extremidades inferiores, zona lumbar, dorsal, cervical y cabeza.
-Duchas de aceites esenciales: incluyen aceite lubricante

(Un circuito estándar puede durar en torno a una hora y media y termina con una fase de reposo).

Este reportaje aparece en
49
Abril 2003
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