Cómo tratar… la gota
Número 34 - Diciembre 2001
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La enfermedad que conocemos como “gota” no es sino una acumulación de ácido úrico en las partes blandas de las articulaciones óseas, algo que se produce por la alteración del metabolismo de unas sustancias llamadas purinas. La enfermedad, en su fase aguda, se caracteriza por ataques muy dolorosos que, por lo general, están precedidos de malestar, cansancio, trastornos digestivos, cefalea y palpitaciones nocturnas. Suele aparecer durante la noche con un dolor violento en las articulaciones del primer dedo del pie que a veces viene acompañado de fiebre. Es más, en la región afectada suele observarse enrojecimiento y tumefacción seguida por una leve descamación acompañada de prurito. Algunas veces el ataque es menos violento y se manifiesta con un dolor sordo y en varias articulaciones (manos, tobillos, vértebras, hombro). Durante el día, sin embargo, los síntomas se atenúan.

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