Desarrollan un repolarizador celular útil en numerosas patologías

El investigador colombiano Leonardo Carvajal Posada sostiene que toda alteración del campo magnético intracelular puede terminar provocando la síntesis de proteínas aberrantes que den lugar a numerosas patologías. Y de ahí que devolver el equilibrio magnético a las células permita recuperar la salud. Asegurando haber descubierto cómo devolver a las células ese equilibrio y con ello recuperar el organismo sus mecanismos de autorreparación. Se trata de unas moléculas orgánicas que tratadas con una tecnología que ha desarrollado y patentado confieren polaridad magnética negativa a las moléculas de agua del entorno. El producto lo probaría primero con éxito en plantas y animales siendo hoy ya muchos los enfermos que aseguran también estar consiguiendo gracias a él notables mejorías.

Leonardo Carvajal Posadas es autodidacta, no posee estudios convencionales en el ámbito de la salud. Y si hoy posee amplios conocimientos en Biofísica y Biotecnología se debe simplemente a que hace varios años se le diagnosticó a su mujer un angiosarcoma en el músculo sartorio de la pierna derecha y se decidió a estudiar todo lo que se sabía sobre esa patología. Algo que finalmente le llevó a centrarse en las propiedades curativas de ciertas plantas -entre ellas y de forma destacada el aloe vera- terminando por convertirse en un profundo conocedor de el proceso de la fotosíntesis y, posteriormente, en cómo ésta puede mejorarse mediante la utilización de campos electromagnéticos. Siendo ello lo que finalmente le llevaría a elaborar una teoría sobre la repolarización celular -válida para los humanos pero también para las plantas y animales de todas las especies- y desarrollar luego la tecnología precisa para lograrlo; es decir, para devolver a las células la polaridad correcta. Pues bien, la eficacia terapéutica de su idea, probada inicialmente con plantas y animales y posteriormente con personas –al principio enfermos terminales-, parece hoy avalar su propuesta.

La repercusión pública de su trabajo llegaría a través de una yegua con cáncer, La portuguesa, debido a que algunos diarios de Colombia se hicieron eco del caso. Resulta que al animal se le diagnosticó un cáncer de faringe y su propietario accedió a que la sacrificaran. Sin embargo los veterinarios de la clínica equina de San Luis en La Estrella (Antioquía, Colombia) le propusieron usar el producto que había desarrollado Leonardo Carvajal para intentar salvarle la vida. El dueño accedió y un mes más tarde la yegua se encontraba perfectamente. Según el equipo de veterinarios que la atendió fue el primer caso de curación de un caso de cáncer de faringe de ese tipo en Iberoamérica.

Unos meses después serían Ramona y Nena, dos vacas que producían -cada una- entre 30 y 40 litros diarios de leche, las que volvieron a llevarle a los diarios. Diagnosticadas de severos cánceres -de vulva y ojo respectivamente- con muy mal pronóstico fueron tratadas y curadas con el mismo producto en pocas semanas. En la misma información se contaba también que un perro con carcinoma de huesos que ya no se podía mover ni comer empezó a caminar a los cinco días de aplicación del tratamiento.

Darío Osorio Girón, Medico Veterinario de la Universidad de Antioquia, catedrático de microbiología e inmunología y director del laboratorio de sanidad animal del Instituto Colombiano Agropecuario ICA durante 14 años, declararía: “Cuando supe de los postulados científicos de la teoría de la repolarización, empecé a experimentar en vacas lecheras con cáncer escamocelular diagnosticados por histopatología, que en muy poco tiempo de tratamiento se curaron completamente. También traté vacas positivas al retrovirus de la Leucosis, que han tenido evoluciones clínicas verdaderamente impresionantes. Un colega nuestro ha tratado un perro que se curó de hemofilia y otro que se curo de moquillo ya en fase neurológica”.

En la misma información dedicada a la sorprendente curación de las vacas -que firma la periodista Lilliana Vélez de Restrepo- puede leerse: “Ayer estuvieron de visita investigadores alemanes, el médico veterinario Johan Mehrdorf y el biólogo Ebi Breustedt para confirmar los resultados. Con ellos estuvo el empresario alemán Ernst A. von Bila quien padece un cáncer con metástasis en la columna y el fémur y que el pasado 20 de enero inició el tratamiento con la preparación molecular. ‘Yo ya no podía caminar ni moverme; además no comía y lo poco que dormía lo hacía mal. Ahora me siento mucho mejor, puedo caminar, tengo ánimos, la pierna ya no me duele y pude nadar en la piscina esta semana’, afirmó”.

La prensa colombiana también reflejaría el éxito del producto de Carvajal en el caso de las plantas. En una información de El Colombiano titulada Avance biofísico cuadruplica la producción de flores se señala que “Fabio Antonio Tabares y Carlos Hernández, dos técnicos agropecuarios que tienen a su cargo sendos cultivos de flores en el Oriente antioqueño, han visto cómo en seis meses la producción que tienen a su cargo se cuadruplicó, el tamaño de tallos y flores se duplicó y el uso de agroquímicos se redujo sustancialmente”. La noticia agrega que donde más se notó el crecimiento de la producción floral fue en el cultivo de aves del paraíso explicando que el récord colombiano de producción estaba en 9 flores por mata y que con el producto de Carvajal las plantas tratadas llegaron a producir hasta ¡18 flores! por mata.

Es más, con su producto Carvajal ha logrado que una mata de fresas produzca 3 kilos en 10 meses cuando lo normal es 1 kilo 200 gramos al año. Y que 500 árboles de naranjas tangelo que producían 2 o 3 toneladas al año pasaran a producir 2 o 3 toneladas ¡cada 10 días! Y hay más: una plantación de 16 hectáreas de espárragos en Jardín (Antioquia) batió el récord mundial de producción por hectárea. Asimismo se batió el récord mundial de producción de café por árbol y año sin utilizar un solo producto químico; obteniéndose un café con un 200% más de cafeína y un 300% más de aceite. Y es que según Leonardo Carvajal con su producto no sólo se puede producir más alimento por unidad de producción sino de mejor calidad.

Bueno, pues la misma tecnología le ha permitido presentar ahora un suplemento nutricional para consumo humano que ha decidido denominar Repolarizador Magnético Celular. Obviamente de momento no hay estudios clínicos protocolizados que avalen su posible eficacia pero no es menos cierto que algunos de quienes ya lo han utilizado -la mayoría personas desesperadas al haber sido desahuciadas- mejoraron claramente. Solo que la respuesta de un fármaco o un tratamiento en humanos –algo que los grandes laboratorios obvian incomprensiblemente- suele estar condicionada por muchos más factores endógenos y ambientales que la respuesta en animales, menos influenciables y más manejables. Y además los médicos son reacios a hacer declaraciones públicas cuando se les pregunta por el resultado de sustancias terapéuticas que no han sido legalmente autorizadas -es decir, que no son “fármacos”- porque podrían tener problemas con las autoridades sanitarias. Lo que no impide que sean muchos los que las usan… aunque no vayan a reconocerlo jamás públicamente.

Así que en este caso –como en muchos otros- la única fuente de resultados es la de los testimonios de los enfermos tratados, muchos de los cuales cuentan sus casos en distintos foros de Internet. Y por lo que se refiere al producto del que esta vez nos ocupamos la realidad es que para encontrar un testimonio crítico hay que leer antes otros muchos que narran los beneficios que les aportó.

TODOS IGUALES

Ahora bien, la primera pregunta que a uno le surge es cómo es posible que un mismo producto pueda ser útil para las plantas, los animales y los seres humanos. A lo que Leonardo Carvajal responde que en realidad el comportamiento biofísico de las células de todos los seres vivos es similar. Algo que parte de un hecho indiscutible: la materia no es sino energía condensada en distintos grados de vibración y organización cuyas cargas eléctricas provocan siempre campos magnéticos. Y siendo eso así uno puede modular el comportamiento energético de la materia con estímulos magnéticos. “No sólo se puede estimular energéticamente la materia -es decir, los átomos- sino los millones de moléculas que conforman una célula y los millones de células que conforman un tejido –nos diría durante nuestra entrevista-. En suma, se puede orientar una reacción bioquímica en el metabolismo celular para que las moléculas que forman esa célula sean perfectas”.

Según Carvajal todas las células se comportan como dipolos con una actividad vibracional que genera un campo magnético determinado en el cual se interpreta el mensaje magnetico molecular de los genes (RNA) que es el que gobierna el metabolismo celular. Y según afirma las variaciones biofísicas en la intensidad del campo magnético del citoplasma que lo apartan de su polaridad negativa puede dar lugar a interpretaciones erróneas en la información genética que provoquen la síntesis de unas proteínas en lugar de otras e, incluso, llevar a la formación de proteínas aberrantes. De ahí que a su juicio devolver el equilibrio magnético a las células sea una eficaz manera de erradicar la causa de numerosos trastornos celulares que son los que dan a su vez origen a numerosas patologías.

Pero, ¿de qué producto” hablamos? Pues de unas moléculas orgánicas que tratadas con una tecnología que ha desarrollado confieren luego polaridad magnética negativa a las moléculas de agua de su entorno; polaridad negativa que se mantiene en ese agua durante algún tiempo. Es evidente que este planteamiento dirige a la Medicina por caminos no farmacológicos y además está inmerso en una teoría unificadora respecto de la esencia del hombre y el propio universo. Esta es la conversación que tuvimos con él:

-¿Puede hablarse de salud magnética de la célula? Y en tal caso, ¿cuál sería su estado óptimo?

-Vamos a partir de algunos principios biofísicos fundamentales. La bioquímica está gobernada por la biofísica porque la materia es un cúmulo de energía. Un átomo es el producto de la diferente interacción entre las partículas neutras y positivas del núcleo y las partículas negativas o electrones que orbitan alrededor. Siendo la diferente interacción entre partículas positivas, neutras y electrones lo que finalmente da su comportamiento químico a un átomo. Por tanto todo se reduce a las diferentes interacciones entre partículas positivas, neutras y electrones. Este es el primer postulado en el que se basa la Teoría de la Repolarización Celular.

Hablemos ahora de nuestro planeta. La Tierra tiene un campo magnético denominado magnetosfera cuya carga es negativa. Hace miles de años ese campo magnético era de -7 gauss pero poco antes de empezar la Revolución Industrial estaba ya en -4 gauss y hoy día es de -2 gauss. Agregaremos que como el planeta tiene una carga magnética neta negativa y el 70% del mismo es agua ello implica que ésta se comporta más tiempo con polaridad negativa que positiva. Ahora bien, teniendo en cuenta que el agua es el medio en el que tienen lugar todas las reacciones bioquímicas del metabolismo y que el agua tiene durante fracciones de segundo polaridad positiva y durante otras fracciones polaridad negativa conseguir que el agua sea durante más tiempo negativa tiene una incidencia fundamental en la bioquímica celular. Y dado que el 70-75% de la masa celular de cualquier ser vivo es agua toda especie viva tiene básicamente polaridad negativa. Por lo que, en conclusión, la polaridad magnética saludable de cualquier célula de cualquier especie es negativa. Puede decirse que el ADN de todas las células de todas las especies tiene polaridad negativa. Por tanto todo lo que afecta a los procesos vitales naturales probablemente se deba a que se produce en las células una despolarización, a que éstas pasan de tener carga negativa a positiva. Y cuando una célula va perdiendo carga negativa su ADN pierde energía cinética y su mensaje puede interpretarse erráticamente. A eso me refiero cuando digo que una célula se “despolariza”. Es aquí donde la biofísica tiene una incidencia directa en la bioquímica celular provocando que la bioquímica sea errática y dando lugar a todas las enfermedades.

-¿Y qué puede provocar una despolarización de las células?

-Hay muchas causas. Hablemos primero de las microcausas”. ¿Qué come la gente? Cuándo una persona ingiere muchos alimentos acidificantes y pocos alcalinizantes se producen en el metabolismo numerosos hidrogeniones. Y esos hidrogeniones –el nivel de los mismos es lo que se conoce como pH, siglas de potencial de hidrogeniones- comienzan a viajar vía torrente sanguíneo por todo el cuerpo fijándose en la parte de la membrana celular que es negativa… lo que genera cortocircuitos en la homeostasis celular.

Para entendernos, es lo que sucede cuando la gente come pocas frutas y verduras –alimentos alcalinizantes- pero muchas proteínas y grasas de origen animal, harinas y azúcares refinados –alimentos acidificantes-.

Otra causa es la electricidad estática que generan los aparatos electromagnéticos y la que provocan las radiaciones de los sistemas WiFi, las torres de alta tensión, los transformadores, las antenas de telefonía, los móviles, los inalámbricos, los radares… Y es que como la polaridad neta del cuerpo humano -y de cualquier ser vivo- es negativa éste absorbe esas radiaciones y sus células se despolarizan.

Hay además otros factores; por ejemplo, el estrés. Cuando una persona está muy estresada se genera un desbalance hormonal, en las suprarrenales se produce mucho cortisol, se genera mucha adrenalina y todo ello genera unos cambios bioquímicos en el torrente sanguíneo que hace que las membranas de las células se despolaricen. Obviamente entre las microcausas están igualmente los tóxicos ambientales:fertilizantes, pesticidas, herbicidas,conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, potenciadores del sabor, antibióticos…

-¿Y cuáles son las macrocausas?

-La mayor -y muy delicada- la pérdida de negatividad -o de intensidad- del campo magnético del planeta. Se calcula que la Tierra invierte los polos cada cinco mil millones de años. Hoy el polo Norte tiene polaridad negativa y el Sur positiva tanto por la disposición del planeta respecto del Sol y los demás planetas como de esta galaxia respecto de otras (no olvidemos que cada planeta tiene campo magnético y polaridad, como los imanes). Y la diferente disposición entre esos imanes que son los planetas y los macroimanes que son las galaxias hace que el comportamiento de cada imán se module con determinada periodicidad. Bueno, pues el hombre ¡está acelerando el proceso de inversión de los polos terrestres! al haber alterado el ciclo del carbono en el planeta con la destrucción de los seres fotosintéticos -que son los que capturan el CO2-, al consumir como fuente de energía combustibles fósiles como los hidrocarburos y el carbón, y al multiplicarse los procesos de fermentación de azúcares para obtener alcohol como carburante porque ello produce siete mil veces más CO2 del que el planeta puede procesar. Y como el CO2 es un gas neutro el hombre está ¡acelerando el proceso de neutralización del campo magnético del planeta! Y no poco a poco. Mire usted, el problema es tan grave que la Tierra ha perdido en los últimos cincuenta años la misma cantidad de carga negativa que en miles de años. Y eso está contribuyendo a un rápido deterioro de nuestros organismos. Implica que todos los seres vivos estamos enfermando por problemas de interpretación del mensaje magnético molecular del ADN al juntarse las microcausas y microcausas que acabo de mencionar. Por eso cada vez hay más gente enferma. Y lo mismo pasa con los animales. Y con las plantas. Porque estamos alterando el campo magnético del planeta. Luego puede decirse con total propiedad que “el planeta está enfermo”.

-¿Tan importante es la relación entre la información del campo magnético terrestre y la información magnética del ADN?

-Directamente proporcional. Mientras más electronegativo sea el ambiente citoplasmático donde se lee el mensaje del ADN -que es de polaridad negativa- más energía cinética tiene el ADN y menos probabilidades de que se distorsione su mensaje. Pero el campo citoplasmático es negativo si el campo extracelular es negativo. Y el campo a nivel celular es negativo si el campo que lo engloba es más negativo. Y así hasta llegar al campo planetario que es fuertemente negativo. Si usted hace que el ambiente que rodea a las células sea negativo y más intenso que el campo magnético de las células éstas nunca se despolarizan. Justo al contrario que si crea un ambiente positivo o neutro.

LA REPOLARIZACIÓN

-¿Y cómo es posible repolarizar una célula e, incluso, un tejido?

-Uno de los postulados de la Teoría de la Repolarización dice que no importa la materia sino la información magnética que porta la materia, que no importa la molécula sino la información magnética que porta la molécula. Le voy a poner un ejemplo: tomemos el mercurio, metal altamente tóxico. Introduzca usted una bolita de mercurio entre dos placas de vidrio y arrime las placas con ella a la zona hepática en el abdomen. Si usted tiene niveles tóxicos de mercurio en el organismo la frecuencia cardíaca y la presión arterial subirán mientras disminuye la concentración de oxígeno en el cuerpo. Todo ello por resonancia y como respuesta inmune a algo que es tóxico… y no se ha consumido. ¿Por qué entonces tiene lugar esa reacción? Sencillamente porque el campo magnético del mercurio activa el del mercurio que hay en el cuerpo. Se trata pues de una respuesta biofísica que genera reacciones bioquímicas. Pero si usted coge esa bolita de mercurio y la pone entre dos imanes enfrentando negativo con negativo y girando luego éstos hacia la izquierda, usted invierte la polaridad del mercurio y al volverlo a poner cerca del hígado observará que ya no provoca una resonancia positiva sino negativa. Al acercarlo a la zona hepática verá que la frecuencia cardíaca y la presión arterial disminuyen. Es decir, habrá conseguido un mercurio no tóxico. Otro ejemplo: si usted se toma la presión arterial -digamos que está en 120-90-, la frecuencia cardíaca -digamos que está en 70 pulsaciones por minuto- y luego respira oxígeno con una cánula comprobará que la presión arterial y la frecuencia cardíaca disminuyen. Pero si usted coloca en esa cánula dos imanes enfrentado positivo con positivo verá que la presión arterial puede subir hasta 200-140, la frecuencia cardíaca dispararse en un tiempo muy corto, la concentración de CO2 aumentar y la del oxígeno disminuir. Y verá cómo si a continuación invierte la polaridad de los imanes a negativo-negativo la frecuencia cardíaca y la presión arterial bajan inmediatamente, disminuye la concentración de CO2 y aumenta la de oxígeno.

-¿Y por qué si seguimos respirando el mismo oxígeno?

-Porque ha hecho que el oxígeno, en el caso de los imanes negativo-negativo, aumente su electronegatividad generando un campo magnético negativo con poder terapéutico. Pero cuando usted polariza el oxígeno en un campo magnético positivo repulsivo disminuye la energía cinética del oxígeno y su capacidad para generar un campo magnético negativo. En su lugar resuena en positivo y eso hace disminuir la concentración de oxígeno y aumentar la de CO2. El metabolismo es casi anaeróbico.
Se trata de una clara demostración de que no importa la materia sino la información magnética que porta la materia. Si la materia es un cúmulo de energía resultado de la diferente interacción entre positivos, neutros y negativos usted puede modular mediante estímulo magnético el comportamiento no sólo biofísico sino bioquímico de la materia.

-¿Y cómo aplicar este conocimiento desde el punto de vista terapéutico? Porque no podemos vivir constantemente entre imanes…

-El principal constituyente del cuerpo es el agua que, como ya he explicado, varía de polaridad constantemente. También he explicado que cuando ésta tiene durante más tiempo polaridad positiva uno enferma. Luego lo suyo es lograr que el agua del cuerpo tenga durante mucho más tiempo polaridad negativa. A nivel biofísico eso implica lograr que el agua interna sea en general más bien alcalina. Agregaré que como el agua citoplasmática es el medio en el que se lee el mensaje del ADN ello soluciona el problema de las reacciones bioquímicas imperfectas.

-La solución no estará en hacer pasar simplemente el agua por dos imanes antes de ingerirla…

-No. Porque el agua no conserva el estímulo magnético. Y me explico: si usted tiene una tubería por donde pasa agua y pone en ésta dos imanes negativo-negativo usted polariza el agua a negativo mientras pasa por el campo magnético creado pero una vez ha pasado ésta vuelve a lo que era. Para que el agua conserve esa ”memoria” habría que incorporar en ella compuestos orgánicos polarizados negativos. Le voy a poner otro ejemplo: si usted disuelve en agua vitamina E -que es antioxidante- y somete esa solución a un campo magnético positivo-positivo ésta se vuelve oxidante porque hace que el agua, a través de la resonancia magnética positiva que ha adquirido la vitamina E, se comporte durante más tiempo como positiva que como negativa. Pero si usted disuelve en el agua vitamina E y la polariza negativa-negativa usted hace que el agua se comporte muchísimo más tiempo como negativa y conserve esa memoria más tiempo.

A lo largo de mi investigación he encontrado moléculas antioxidantes que se pueden mezclar en un reactor especial que he diseñado -y patentado – y cuya sinergia biofísica -no bioquímica- aumenta hasta un millón de veces el campo magnético negativo que generan. Moléculas que cuando luego entran en contacto con el agua -principal constituyente de cualquier ser vivo- hace que ésta adquiera ese comportamiento polar que permite mejorar las reacciones bioquímicas del metabolismo celular de cualquier célula en cualquier especie.

-¿Tal es pues el origen de su Repolarizador Magnético Celular?

-Así es. Se trata del resultado de una tecnología que al tratar moléculas orgánicas de origen vegetal que tienen una polaridad negativa consigue que nuestro agua interior se comporte más tiempo como negativa que como positiva y las células no se despolaricen. Y se trata de una tecnología que se puede aplicar a numerosas moléculas orgánicas; basta con que tengan átomos de carbono incorporados en su estructura molecular porque es el carbono el que permite la resonancia magnética.

-Y esa tecnología ha sido probada ya en plantas…

-Con muy buenos resultados. Hemos logrado, utilizando menos de la mitad de los fertilizantes, cuadriplicar la producción de varias especies vegetales. Con tomates, plátanos, cítricos, el pasto, la caña de azúcar, el café…

-¿Y en animales?

-También. Además de algunos casos espectaculares en bovinos y equinos hemos cogido por ejemplo gallinas ponedoras, gallinas de genética loman que normalmente empiezan a producir huevos a las 18 semanas de vida y que para la semana 20 deben producir 4 huevos. Bueno, pues después de darles nuestro producto conseguimos lotes de gallinas -de hasta 300.000 aves- que producían a la vigésima semana no cuatro huevos sino nueve. Pero lo mejor es que se ha comprobado al hacer un análisis de esos huevos que tienen más vitamina A y más proteínas.
En cuanto al ganado bovino un animal suplementado con esta molécula en vez de ganar 700 gramos de peso diario gana 900. Y lo más importante: su carne tiene más proteínas y vitaminas. Además necesitan menos antibióticos y antiinflamatorios porque cuando se mantiene el equilibrio biofísico molecular el sistema inmune funciona perfectamente ya que las células no se despolarizan. Es muy raro que enfermen. Están más sanos.

-¿Y en un ser humano pueden darse efectos similares?

-Mire, estamos hablando de principios biofísicos y no bioquímicos. Cuando usted entiende la biofísica celular y hace que una célula se mantenga equilibrada biofísicamente consigue que no se desequilibre bioquímicamente. Es decir, usted puede prevenir un amplio espectro de enfermedades -por no decir todas- si mantiene el equilibrio biofísico celular. Para ser más claros, hablamos de medicina preventiva. Porque para afrontar cualquier enfermedad hay que entender que todas tienen su origen en un desequilibrio biofísico y no bioquímico. Usted puede mejorar los síntomas de una patología a nivel bioquímico pero en tal caso estará actuando sobre los efectos y no sobre la causa de la enfermedad.

En cambio si usted elimina la causa de la enfermedad repolarizando las células para que no se produzcan más reacciones bioquímicas imperfectas es muy probable que desaparezca no sólo la enfermedad sino la causa de la misma.

-Siempre y cuando –suponemos- cambiemos aquellos comportamientos que desequilibran biofísicamente primero y bioquímicamente después.

-Si usted no cambia el comportamiento que le genera estrés emocional o biofísico, si sigue sentado frente a un ordenador diez horas al día, no mejora sus hábitos alimenticios y no hace ejercicio no le funcionarán ni las terapias convencionales ni las alternativas. La solución siempre va a estar más en uno que en cosas externas. Cualquier cosa que haga por mantener su equilibrio electromagnético celular es más eficaz que cualquier tratamiento. Pero si usted trabaja para mantenerlo y simultáneamente se somete a tratamientos de tipo bioquímico y/o biofísico cualquier tratamiento, convencional o alternativo, funcionará mejor.

-¿Cuál es el futuro de esta tecnología?

-Yo empecé con un reactor muy pequeñito, de cinco litros. Para escalar esa reacción a un reactor de 20 litros tardé tres años. Y para escalarla a un reactor de 10.000 litros -que es el que ahora tengo en mi laboratorio- otros tres. Bueno, pues ahora estamos preparando el diseño y construcción de un reactor de seis millones de litros para poder implementar en todas las industrias que produzcan gases contaminantes en el planeta.

-¿Con qué fin?

-Para reproducir a nivel industrial el proceso de fotosíntesis de las plantas. La tecnología ya está patentada en Estados Unidos. Estamos persuadidos de que una vez una industria haga pasar todos sus gases contaminantes por ese reactor el resultado final del proceso será la expulsión a la atmósfera de oxígeno, por un lado, y materia orgánica de incalculable valor para el suelo, por otro. ¡Podemos multiplicar la producción agrícola y al tiempo solucionar el problema de la emisión de CO2 a la atmósfera!

-Impresionante. Una última pregunta: sabemos que usted utilizó el repolarizador celular para tratar a su esposa. ¿Con qué resultado?

-Toda mi investigación empezó porque mi esposa, que ahora tiene 48 años, tuvo a los quince un angiosarcoma en el músculo sartorio de su pierna derecha. Estuvo cinco años con quimio y radio. Y digamos que se “curó” de ese cáncer con los tratamientos convencionales pero fueron tan agresivos que le provocaron daño medular. Tenía sus niveles de hemoglobina en 7 u 8 y no conseguía aumentarlos con ningún tratamiento de tipo químico o bioquímico. Y los niveles de ferritina en sangre oscilaban entre punto nueve y uno punto dos. Así que un día empezó el tratamiento que desarrollamos inicialmente para plantas y a los tres meses, cuando llevaba ya 20 años tratando de subir su ferritina, ésta subió a seis. Y la hemoglobina a doce. Seguían siendo bajos pero nunca le habían subido tanto. Luego empezamos a hacer combinaciones de este tratamiento con oxígeno polarizado negativo y la ferritina ya la mantiene en 10 con 5 u 11, y la hemoglobina en 14. También hemos hecho algunos estudios observacionales en pacientes con artritis y se ha visto una disminución de la sintomatología, del dolor articular y de la inflamación. Asimismo hemos constatado resultados significativos en procesos autoinmunes.
Debo aclarar que esta tecnología no fue diseñada para tratar patologías ni en animales ni en humanos. Fue diseñada para mantener el equilibrio magnético de todas las células en todas las especies; plantas incluidas. Otra cosa es que ello permita recuperar la salud a quienes están enfermos…

Hasta aquí la entrevista con Leonardo Carvajal. Por nuestra parte debemos añadir que su investigación cuenta en Madrid con la colaboración de los laboratorios Taxon que actualmente investiga in vitro con células madre y células tumorales los efectos en ellas de los campos electromagnéticos con y sin el repolarizador celular.

Antonio F. Muro

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Noviembre 2010
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