Desarrollan dos fórmulas vegetales útiles en numerosas patologías

Extractos y aceites vegetales naturales, alcohol y agua. Tales son los ingredientes de dos sorprendentes fórmulas terapéuticas desarrolladas hace más de 40 años por una española de formación autodidacta que para darlas a conocer creó su propio laboratorio: Antonia Veiga. Preparados inocuos eficaces en tantas patologías que resulta casi inexplicable: acné, aftas, rosácea, vitíligo, psoriasis, manchas, micosis, quemaduras, varices, pérdida de cabello… Ya hablamos de ello en 2005 pero en estos años se ha constatado su eficacia en numerosas patologías más. Lo logra desencadenando un potente proceso de desintoxicación y homeostasis que refuerza los mecanismos de autocuración. Y para demostrar que sus curaciones no se deben al efecto placebo ha probado su eficacia con éxito ¡en un tejo de 500 años cuya recuperación se consideraba imposible!

PIABELI

En noviembre de 2005 dedicamos un extenso artículo a una sorprendente gama de productos de los Laboratorios Antonia Veiga elaborados con principios vegetales de inusitada eficacia en todo tipo de problemas dermatológicos: acné, rosácea, vitíligo, psoriasis, manchas y micosis -entre otras dolencias de la piel- además de combatir la celulitis y la caída del cabello. Pues bien, a lo largo de los siguientes once años médicos naturistas, farmacéuticos, optometristas, odontólogos y decenas de personas de toda edad y condición han confirmado -incluso con pruebas médicas ante notario- que los sorprendentes beneficios obtenidos en patologías dérmicas se extienden a muchos otros problemas de salud de muy distinto origen. Éxitos que se consiguen sobre todo con dos de sus productos: los llamados simplemente Líquido Rojo y Loción Corporal.

Hablamos de una singular historia personal que comenzó hace más de treinta años cuya protagonista es una mujer llamada Antonia Veiga que en su juventud estudió masaje y estética para abrir posteriormente un centro de belleza. Centro en el que pronto constató que los resultados que se obtienen con los productos cosméticos convencionales no dan los resultados que la publicidad promete y decidió profundizar en lo que tantas veces le dijo su profesor de masaje corporal Fernando Benedetti: la enorme importancia para el organismo de la circulación. Tanto la interior como la periférica.

Cabe añadir que Antonia es una amante de la naturaleza y sabía que hay plantas medicinales que mejoran el riego periférico así que buscó entre ellas las más idóneas para mejorar la circulación de la sangre, el nivel de oxigenación y la cantidad de nutrientes que reciben células, tejidos y órganos tanto a nivel interno como dermatológico asegurándose de que tanto usadas individualmente como en sinergia fueran inocuas. Es más, indagó en cómo lograr la renovación continua de las tres capas de la piel -epidermis, dermis e hipodermis- y activar la sustitución de las células muertas. En otras palabras, buscó cómo rejuvenecer la piel desde dentro en lugar de actuar solo directamente desde fuera. Y como ya contamos hace más de once años lo logró. Razón suficiente para que se dedicara luego a valorar si además de la piel sus fórmulas herbales ayudaban a superar otras patologías. Obviamente probando en pacientes voluntarios y procurando que los casos fueran seguidos y certificados de alguna manera por profesionales de la salud ya que una empresa familiar como la suya no está en condiciones de financiar grandes proyectos de investigación como las grandes empresas del sector. Iniciativa que como antes adelantamos le ha llevado en estos años a acumular numerosos dossiers individuales sobre todo tipo de patologías aparentemente inconexas.

“El organismo funciona de forma óptima cuando la circulación de la sangre es también óptima -afirma-. Y eso se nota en la piel, es lo que mejor revela el bienestar interno”. Y tiene razón. Para estar sanos deben estarlo los aproximadamente 30 billones de células que componen nuestros tejidos y órganos y eso depende de que su nutrición y oxigenación esté asegurada, puedan producir las proteínas que necesitamos, su entorno esté equilibrado -con el pH adecuado- y puedan expulsar los residuos derivados de su labor. Algo que sólo es posible si funciona de forma correcta el sistema circulatorio que integran el sistema cardiovascular -sangre, arterias, arteriolas, capilares, vénulas y venas- y el sistema linfático que integran los vasos linfáticos -capilares, colectores, troncos y conductos-, los órganos linfáticos o linfoides primarios -la médula ósea y el timo-, los secundarios -ganglios linfáticos, bazo y tejidos linfáticos como la amígdala faríngea-, el tejido linfoide asociado a las mucosas y la linfa.

Hablamos pues de una gigantesca red de trasporte que lleva oxígeno y nutrientes a las células, tejidos y órganos y luego trasporta los desechos metabólicos para su eliminación por lo que podemos inferir los problemas que puede causar su bloqueo; entre otras cosas, acumulación de desechos y toxinas tanto en el interior de las células como en el espacio intersticial, pérdida de energía, menor formación de proteínas y, por ende, disfunciones de todo tipo que de mantenerse en el tiempo darán lugar a un proceso degenerativo y patológico. Lo que afecta incluso al sistema inmune de defensa cuyo mal funcionamiento puede dejar el organismo a merced de posibles infecciones.

Tal es la importancia de un aparato circulatorio en perfectas condiciones, algo directamente relacionado con el ejercicio, la alimentación y una buena respiración. A lo que hay que añadir que en este complejo sistema existe una relación directa entre la circulación periférica y la circulación visceral o profunda pues la sangre circulante libera durante su recorrido por la dermis las toxinas acumuladas y como consecuencia mejora el estado de la circulación profunda aunque nuestra piel se resienta. Por lo que todo aquello que modifica el estado de la circulación profunda modifica al tiempo el estado de la circulación periférica y de la piel.

Pues bien, fue mezclando sustancias procedentes de distintas plantas y probando pacientemente como Antonia Veiga acabó diseñando un producto natural que según asevera activa el riego interno y periférico y renueva las células de la epidermis solucionando numerosos problemas de piel. Solo que de aquel producto inicial han terminado saliendo 17 formulaciones diferentes que con el paso de los años se han ido mejorando y especializando para tratar muy distintas afecciones.

Cabe añadir que la fórmula base a partir de la cual se obtienen el resto de formulaciones se compone de más de veinte aceites y extractos de plantas, entre ellas la rosa mosqueta, el germen de trigo, la savia de abedul, el romero, el clavel y otras muchas.

Lo que sin embargo Antonia Veiga estaba lejos de imaginar cuando inició su investigación es que había dado con un tesoro natural capaz de ayudar no sólo en los problemas de piel sino también en una amplia variedad de patologías. Los testimonios acompañados de pruebas diagnósticas y fotos que nos ha mostrado como corroboración ocupan varias cajas. Obviamente no configuran un estudio “clínico” convencional pero su acumulación es suficientemente convincente como para que pasen inadvertidos. En fin, los casos que hemos analizado son muchos y el espacio escaso así que vamos a dar cuenta solo de algunos de los más significativos ejemplos.

 MEJORA DE LA VISIÓN

 Y vamos a empezar por uno de los casos más sorprendentes, el de J. F. M., cuya veracidad confirma la farmacéutica y optometrista María Luisa Pérez Iglesias. Hablamos de una niña de 10 años que en marzo de 1958 enfermó gravemente de una meningitis tuberculosa mal diagnosticada que su médico confundió con fiebre tifoidea y un mes después se quedó repentinamente sin vista. Sus padres la llevarían entonces -en mayo de 1960- a la consulta del doctor Barraquer en Barcelona donde le explicaron que padecía una atrofia papilar del nervio óptico y que sólo algunas fibras estaban en condiciones de recibir la luz en los laterales de ambos ojos siendo ello lo que le permitía solo distinguir la noche del día y las sombras de los objetos grandes. Tenía solo doce años y había perdido prácticamente la vista. En años sucesivos otros oftalmólogos coincidirían en el diagnóstico sin darle solución alguna. El 24 de septiembre de 2009, sin embargo, decidió probar con el Líquido Rojo de Piabeli desarrollado por Antonia Veiga y solo unos días después la niebla gris oscura que percibía se volvió menos densa, más transparente. Y poco a poco comenzó a distinguir objetos y personas, más o menos difuminados dependiendo del momento del día: su mano, su propia sombra, los coches, los edificios (sobre todo si estaban pintados de blanco)… Pues bien si el informe clínico de 2009 señalaba que padecía atrofia total de ambos nervios ópticos, hialosis asteroidea del ojo derecho y nistagmus de ambos ojos el efectuado un año después -en septiembre de 2010- por el Instituto Gallego de Cirugía Ocular constataba su evolución positiva: “Mejoría visual en ambos ojos desde la instauración de unas gotas de composición natural (…) Con respecto a la exploración oftalmológica realizada el 06-04-2001 y la realizada el 20-04-05 se observa una mejoría de agudeza visual pasando de dudosa percepción de luz a movimientos de manos”.

A día de hoy –nos diría María Luisa Pérez- Josefina F. distingue, entre otras muchas cosas, hasta el color de las flores. Y por fin ha podido ver a su marido, a sus hijos y a sus nietos aunque su visión sea aún algo borrosa lo que también puede deberse al inicio de un problema de cataratas dada su edad. En una palabra, ha habido una regeneración celular increíble porque su patología no era operable”.

La propia Josefina nos confirmaría que, a su manera, distingue los colores, los árboles y las personas e incluso ve la televisión si bien no de forma perfecta. Ve todo algo difuminado pero es que antes no veía prácticamente nada. Y asimismo nos diría que le constaba que los productos de Piabeli le habían ido bien a personas con patologías dérmicas y quemaduras, algunas consideradas intratables por los médicos.

UN CASO DE DIABETES

Emilia nos contaría por su parte que su padre, diabético y con circulación sanguínea deficiente, tenía una úlcera en el pie izquierdo que se estaba lentamente pudriendo. Su pronóstico llegó a ser tan negativo que en una de las visitas al hospital le dijeron que existía la posibilidad de tener que amputarle la pierna quedando ingresado ese mismo día con un nivel de glucosa que variaba mucho de la mañana a la noche. Todos los días se le raspaba el talón para quitarle el tejido muerto pero la pierna en la que tenía la úlcera presentaba muy mal aspecto teniendo ya un fuerte color oscuro debido a la mala circulación. “El caso es que comenzamos a aplicarle la Loción Plus de Piabeli en la cara y la palma de los pies –nos contaría Emilia- y la herida se fue poco a poco regenerando y el nivel de glucosa estabilizando. La pierna empezó a tener mejor aspecto y su color se fue aclarando. Le dieron el alta cinco semanas después de haber sido hospitalizado. Actualmente está en casa y seguimos dándole la Loción Plus de Piabeli. Se nota que la herida va regenerándose poco a poco e incluso que se va formando tejido nuevo en la zona del talón. En la última revisión del hospital, tras dos semanas en casa, reconocieron que hay mejoría e incluso regeneración en la zona afectada”.

INCLUSO EN CASOS DE CÁNCER

A E. R. P. se le diagnosticó en 2012 un linfoma no Hodgkin y fue tratado con quimioterapia durante seis meses sufriendo en 2014 una recaída que llevó a que se le volviera a dar quimioterapia durante otros seis. En este segundo período la enfermedad cursó ya con problemas de leucopenia y neutropenia agudas que derivaron en cuadros febriles muy frecuentes -con subidas superiores a 38º- lo que le obligó a continuas visitas a Urgencias y a varios tratamientos con antibióticos quedando ingresado en abril de 2014 en el Centro Oncológico de Galicia durante 11 días aquejado de neumonía en una habitación de aislamiento. Durante su estancia se le aplicaron diariamente inyecciones para estimular el funcionamiento medular y continuó con quimioterapia hasta completar seis sesiones en julio. A partir de ese momento E. R. P. entró en una espiral de la que no conseguía salir: defensas bajas, infecciones, urgencias e ingresos hospitalarios con tratamientos con antibióticos e inyecciones para estimular la médula, leve subida de defensas y de nuevo infecciones, antibióticos, etc. Siendo constante la presencia de tos, fiebre y defensas bajas a causa de la infección de las vías respiratorias. De hecho entre septiembre de 2014 y marzo de 2015 acudió seis veces a urgencias quedando ingresado en cuatro ocasiones.

Pues bien, en la primera semana de abril de 2015 comenzó a aplicarse a diario en el pecho la Loción Corporal y en la planta del pie el Líquido Rojo y según se afirma en el testimonio que se le hizo llegar a Antonia Veiga “a los pocos días la tos fue suavizándose hasta desaparecer totalmente y la temperatura no volvió a subir”. Pocos días después -el 21 de abril- los análisis de sangre mostraron por primera vez un nivel de leucocitos y neutrófilos totalmente normales. Y lo mismo sucedió en los análisis de junio y septiembre. En octubre de 2015, fecha del informe que la familia hizo llegar a Antonia Veiga, llevaba ya cinco meses sin tos, sin fiebre, sin antibióticos y con las defensas en parámetros totalmente normales. A día de hoy sigue aplicándose el Líquido Rojo en la planta del pie y se encuentra “estupendamente” según su propio testimonio. Lejos quedan ya los episodios recurrentes de ingresos hospitalarios.

Otro caso relacionado con el cáncer es el de Flora. Le diagnosticaron un carcinoma en la lengua y los médicos le dijeron que tendrían que quitarle media lengua y sería complicado que volviera a hablar. Pues bien, desde el mismo momento en que se le realizó la biopsia que confirmaría el diagnóstico empezó a utilizar los productos de los que hablamos. “Empecé aplicándome la Loción Corporal en la planta de los pies y el Líquido Rojo en la zona bucal -explica- y en cuatro días se me empezó a caer la parte que tenía afectada de la lengua y comencé a comer algo sólido. A los quince días de la biopsia me operaron pero ya no me quitaron media lengua sino sólo una pequeña zona dañada. Salí del quirófano hablando y no tuve que someterse a radioterapia”. Cabe agregar que la cicatrización y recuperación de la lesión fue muy rápida sin que según los médicos quedara rastro de la malignidad. En la actualidad se encuentra perfectamente y para ella no hay duda de que todo se debe al Líquido rojo. Ocho años después ha recibido el alta definitiva.

El tercer caso que vamos a comentar lo cuenta Esteban González, técnico químico a cuyo hermano -de 66 años- le creció rápidamente en tamaño y extensión un lunar en la cara por lo que en marzo de 2008 le aconsejaron acudir a un oncólogo ya que todo parecía indicar que se trataba de un melanoma. Sin embargo éste, por convicción personal, se negó a someterse a cualquier tratamiento oncológico por lo que no hay diagnóstico clínico. El caso es que fuera o no un melanoma empezó a aplicarse la Loción Corporal todas las noches en las plantas de los pies y sobre el lunar a lo largo del día y en tres meses y medio se había desprendido ya un trozo de costra importante dejándose entrever piel nueva con renovada vellosidad; como en el resto de la barba. A los cuatro meses y medio cayó el último trozo de costra quedando la piel sin rastro de marca.

Agregaremos que en los informes que obran en nuestro poder hay muchos testimonios según los cuales los productos citados disminuyen notablemente los efectos secundarios de los tratamientos de quimio y radioterapia haciéndolos mucho más llevaderos.

EFICAZ EN LAS QUEMADURAS

 Guadalupe Sánchez, farmacéutica, cuenta por su parte una experiencia personal significativa. Mientras arreglaba un contador su sobrino, un joven electricista, fue víctima de una explosión y aunque en un acto reflejo se llevó el brazo a la cara y ello le protegió los ojos y la garganta sufrió graves quemaduras en él y en la mano quedando los huesos de los dedos prácticamente al descubierto y el antebrazo gravemente afectado. Además sufrió daños importantes en un lateral de la cara, sobre todo en una oreja que en principio temieron le fuera amputada. Asimismo presentaba quemaduras en el otro brazo y en las rodillas al haberse incendiado su ropa. Ingresado en la UCI del Hospital Juan Canalejo de la Coruña los médicos informaron a la madre tras vendarle las zonas afectadas que tendrían que realizar injertos en el lateral de la cara, el antebrazo y los dedos del brazo más afectado y que tratarían de conservar toda la oreja. Añadiendo que probablemente precisaría luego de cirugía plástica.

Pues bien, con el mero fin de aliviarle durante la única hora que a diario uno de los miembros de la familia podía pasar a su lado y sabiendo de la eficacia de los productos Piabeli decidieron aplicarle unas gotas de Líquido Rojo pulverizadas y la Loción Corporal en la planta de los pies. Pocos días después los médicos comprobaron en las curas que la cara se estaba recuperando por lo que decidieron esperar unos días más antes de intervenir quirúrgicamente. Pues bien, finalmente se le llevó a quirófano pero sólo se le hizo un lifting, no el injerto. Quedándole sólo marca de las quemaduras en el lateral del rostro. Y la oreja no tuvo que ser amputada. Sí hubo que realizar injertos de piel en cambio en el antebrazo y los dedos.

Ya en la habitación la familia siguió aplicándole a diario en la planta de los pies la Loción Corporal y un poco de Líquido Rojo pudiendo comprobar cómo la regeneración de la piel era notable, Los propios médicos confirmarían a la familia que la evolución era muy rápida y de hecho se le dio el alta mucho antes de lo previsto. Ya en casa, sin vendajes, la familia empezó a pulverizar a diario directamente sobre la cara y zonas afectadas Líquido Rojo a la vez que le aplicaban compresas varias veces al día. Pasados 15 días desde el alta acudió nuevamente al hospital felicitándole los miembros del equipo médico por tan rápida mejoría y proponiéndole rehabilitación para la mano ya que no podía cerrarla ni agarrar objetos. De hecho se decidió enviarle unos días a un centro especial de Madrid para la rehabilitación. La familia intensificaría entonces durante toda la semana previa el uso de cataplasmas en el brazo y la mano y en ese escaso tiempo empezaría ya a cerrarla y a mover los dedos. La mejoría fue tal que en Madrid el especialista le comunicó que iba a recuperar la mano completamente, sin limitaciones.

Fue un caso impresionante –nos diría Guadalupe- que recuerdo con muchísima alegría y gratificación, tanto personal como profesional. Hoy el chico tiene 29 años y en la cara no le ha quedado ninguna secuela. Su oreja también se recuperó totalmente. Y el brazo sólo tiene unas marcas de la quemadura principal estando la piel un poquito arrugada en la zona en la que se entremezcla la piel con unos residuos de injertos que quedaron. Y finalmente no fue necesario operar los dedos para hacerle cirugía estética porque su aspecto quedó bastante normalizado”.

 ÚTIL EN PROBLEMAS BUCALES

El Líquido Rojo también es utilizado en problemas bucales. La doctora María Ruiz de Clavijo responsable de una clínica de Ortodoncia, nos confirmó que cansada de recetar productos químicos a sus pacientes para resolver problemas de encías inflamadas y aftas decidió recomendar el uso del Líquido Rojo precisamente porque ella había conseguido con él un gran cambio en su piel. “El resultado de su uso en las encías es lento y requiere mucha constancia -nos diría- pero el cambio es maravilloso y consigue reducir las gingivitis drásticamente. Y en el caso de las aftas su uso produce un alivio inmediato permitiendo la masticación y el habla sin dolor desde la primera vez que se aplica. La curación completa tarda unos días”.

¿Causalidad, suerte, concatenación de circunstancias favorables inesperadas o eficacia evidente? Es discutible pero lo cierto es que hablamos de cientos de testimonios que hablan de notables mejorías en problemas muy diferentes. En las carpetas que hemos analizado hay casos de problemas digestivos, retención de líquidos, celulitis, micosis, hinchazón, problemas de circulación, varices, insomnio, eliminación de residuos tóxicos procedentes de tratamientos con medicamentos, radio y/o quimioterapia, recuperación ósea tras fracturas, xantelasmas, problemas dentales y bucales, cáncer…; y por supuesto todo tipo de problemas dermatológicos.

NO ES UN PLACEBO

Suponemos que los escépticos achacarán todo esto al manido -pero nunca explicado ni estudiado- efecto placebo pero es hay casos similares en animales y, lo que es más sorprendente, ¡en plantas! Es el caso del centenario “Tejo de Pontedeume”. Se trata de un ejemplar de quinientos años de Taxus baccata catalogado como “árbore senlleira 103ª, Teixo de Casa de Tenreiro del Concello de Pontedeume en el Catálogo Galego de Árbores Senlleiras”. Resulta que en las últimas décadas se encontraba en estado de abandono y estaba a punto de morir por una posible infección fúngica por lo que la Consejería de Medio Ambiente gallega invirtió cerca de 36.000 euros en tratar de recuperarlo. Sin éxito. De hecho según el informe del Jefe de Estación Fitopatológica de Areeiro -perteneciente a la Diputación de Pontevedra- de 25 de junio de 2015 “Dada la evolución del árbol en los últimos años no parece factible su recuperación mediante cualquier tipo de actuación”.

Bueno, pues en julio de ese mismo año Antonia Veiga decidió echar su Líquido Rojo en el suelo- alrededor del tronco- y sobre sus partes aéreas y unos meses después la mejoría era tan notable que decidió encargar un informe sobre la evolución a Jorge Juan Alvarez Castrillón, ingeniero técnico agrícola colegiado, que en 2016 emitió un informe en el que se dice: “Tras la observación de los últimos meses puedo decir que el árbol tiene una evolución favorable, que ha tenido un buen desarrollo vegetativo y que su aspecto es muy verde, vigoroso y sano (…) En resumen, tras una evolución negativa durante años y un informe que daba por terminada la vida del tejo de los Tenreiro el tratamiento dado por Antonia Veiga con el denominado Líquido Rojo del laboratorio Lage y Veiga sobre este árbol que parecía irrecuperable ha propiciado un cambio evolutivo favorable que ha revertido el estado progresivo de enfermedad en que se encontraba”. Y por si fuera poco añade que él mismo ha constatado el efecto del Líquido Rojo en otras plantas enfermas que tras el tratamiento experimentaron “una buena recuperación y un posterior desarrollo vegetativo”.

Testimonio que coincide por cierto con otro de Juan Francisco Serrano. Resulta que a raíz de una plaga de picudo rojo que afectó a las palmeras del Levante español y provocó en sus viveros la muerte de 400 palmeras de 3 a 6 metros de altura decidió aplicar a unas pocas dadas por muertas el Líquido Rojo pulverizando el cogollo y aplicándolo también en el agua de riego con este resultado que él mismo relata: “Las palmeras volvieron a la vida, si cabe con más vigor que antes. Eso me animó a pulverizar y regar otro tipo de plantas -naranjos, ornamentales y también hortalizas y otras variedades- y el resultado es espectacular produciendo frutos de mejor calidad. El producto es increíble. Da vida”.

¿COMO ES POSIBLE?

Intentando entender cómo los productos que había desarrollado para tratar patologías dérmicas podían actuar también en otras patologías humanas así como en plantas y animales Antonia Veiga encargó en su día estudiarlo a la Fundación Canaria para el Estudio e Investigación de Enfermedades Degenerativas (FIED) -hoy lamentablemente desaparecida- dejando entrever el informe -presentado y firmado por Nuria Gómez-Calcerrada Portero- que la clave está en su capacidad desintoxicante. “Nos llamó la atención –puede leerse en él- el aumento de la frecuencia urinaria al igual que los cambios en los caracteres organolépticos de la orina de los pacientes que se aplicaban la Loción Corporal Piabeli (una aplicación diaria en la planta del pie) Esto nos hizo sospechar la posibilidad de que los principios activos contenidos en los extractos botánicos que empleabais en la fabricación de vuestros productos poseen actividad desintoxicante, concretamente quelantes, con la ventaja añadida de no presentar la toxicidad inherente a los quelantes farmacológicos disponibles en el mercado”.

Como se sabe los quelantes son sustancias -naturales o sintéticas- que ayudan a eliminar los metales pesados que se acumulan en el organismo. Pues bien, los análisis de orina de las personas que participaron en el estudio de la FIED confirmaron la eliminación de metales como el mercurio, el arsénico, el aluminio, y el plomo, que se hallan entre los más peligrosos. Y según el informe tras las pruebas realizadas pueden adjudicarse las siguientes propiedades a los productos de Piabeli:

-Hidratación.

-Mejora de los procesos de cicatrización.

-Prevención de la formación de adherencias y queloides.

-Prevención y tratamiento de úlceras por presión.

-Prevención y tratamiento de la radiodermitis.

-Tratamiento de dermoabrasiones.

-Cuidado del pie diabético.

-Tratamiento de quemaduras.

-Insuficiencia venosa por distintas causas.

La capacidad desintoxicante parece ser pues la razón principal de los efectos conseguidos en muy diversas patologías. Hoy se sabe que toda enfermedad degenerativa está relacionada -en mayor o menor intensidad- con el daño causado en nuestro organismo por la acumulación de tóxicos -sobre todo de metales pesados- que al ser absorbidos y no poder ser metabolizados permanecen en él alterando las funciones fisiológicas normales mediante un círculo perverso de captura de electrones y formación de radicales libres que dañan una y otra vez moléculas, tejidos y órganos. Siendo precisamente las patologías que causan más muertes -como los infartos de miocardio, los derrames cerebrales, el cáncer y las enfermedades neuronales- las que se ven agravadas por la acumulación de tóxicos. Por tanto, cualquier terapia o producto que ayude a desintoxicar el organismo ayuda en la recuperación de las patologías citadas… y no sólo de éstas. Hay investigaciones que indican que las terapias quelantes son eficaces en otras muchas enfermedades entre las que destacan la diabetes, la insuficiencia renal, el asma, diversas enfermedades dermatológicas y enfermedades del colágeno, la fibromialgia, la fatiga crónica, las infecciones de repetición y las patologías reumáticas, entre otras.

Y resulta que el Líquido Rojo contiene además de agua y alcohol -en la proporción adecuada- las siguientes plantas:

Savia de Abedul (Betula berrucosa). Diurética, depurativa, antioxidante y colerética (activa la producción de bilis).

-Hoja de abedul (Folium Betulae). El propio Comité de medicamentos a base de plantas (HPMC por sus siglas en inglés) de la Agencia Europea del Medicamento afirma que aumenta la producción de orina y es beneficiosa para las enfermedades de la piel.

-Mirra (Commiphora molmol). Desinfectante, expectorante, antitusiva y antiséptica.

Própolis. Antibacteriano, antimicótico, antiparasitario, antiinflamatorio, antioxidante, antitóxico, analgésico, antiviral, citostático, estimulante de la inmunogénesis, etc.

Rosa Canina. Astringente, antioxidante, antiinflamatoria, cicatrizante y diurética.

Salvia (Salvia officinalis). Eficaz en afecciones gástricas e intestinales es también útil en la inflamación de las vías respiratorias altas, la tos y la tuberculosis. Se le reconocen propiedades cordiales, tónicas, estimulantes y diuréticas. Externamente es eficaz en inflamaciones de la cavidad bucal y garganta además de como desinfectante de la piel.

-Espliego (Lavandula angustifolia). Sedante, diurético, hipotensor, antiséptico, cicatrizante, antirreumático y antiinflamatorio.

-Cedro (Cedrela odorata). Eficaz en problemas respiratorios como la bronquitis y el asma al igual que en afecciones de la piel; también puede usarse como relajante muscular.

-Incienso (Boswelia carterii). Inmunoestimulante, balsámico, mucolítico, expectorante y espasmolítico es también antiséptico y cicatrizante usado tópicamente.

Resta decir que los ingredientes de la Loción Corporal son muy similares aunque no iguales.

“En estos cuarenta años he contrastado con médicos y farmacéuticos las propiedades de mis productos   –nos diría Antonia Veiga- e infiero que al obtener una mejor circulación cardiovascular y linfática y un mayor riego periférico se elimina una mayor cantidad de células muertas y toxinas, se equilibra el pH y se renueven más rápidamente las células de la epidermis dañadas por diversas patologías. Pero más allá de mejorar el aspecto de la piel la experiencia dice que desencadenan un potente proceso de drenaje que lleva al cuerpo a desintoxicarse, a descongestionar el hígado, a activar la regeneración celular y, en general, a reforzar todos los mecanismos de autocuración. En suma, el organismo funciona mejor, la mente está más despejada y la persona se siente más sana”.

DE PIES A CABEZA

Lo llamativo es que tales propiedades se obtengan usando cataplasmas o mediante aplicaciones de los productos en las plantas de los pies pero el hecho de que las sustancias aplicadas en ellos se expanden rápidamente por el organismo está bien estudiado al igual que los que se aplican por el colon vía enemas o supositorios. Y ello sin olvidar los conocimientos transmitidos por la Medicina Tradicional China según la cual existen en ellos más de 7.000 terminaciones nerviosas estando esquemáticamente representados en las plantas  la totalidad de nuestros órganos. Quienes practican la Reflexología afirman por otra parte que convenientemente estimulados permiten mejorar la circulación de la sangre, eliminar bloqueos energéticos y aumentar su nivel, relajarse, mantener la homeostasis y actuar sobre todos los órganos mejorando su estado. Posibilidades poco estudiadas por la Medicina convencional aunque en 2015 se publicó en Journal and Tradicional Complementary Medicine el trabajo de un grupo de investigadores malayos –Nurul Haswani Embonga, Yee Chang Soha, Long Chiau Minga y Tin Wui Wongc– titulado Revisiting reflexology: Concept, evidence, current practice, and practitioner training (Revisando la Reflexología: conceptos, evidencia, práctica actual y entrenamiento de terapeutas) en el que se reconoce que hay evidencias de sus beneficios en al menos el tratamiento del dolor de espalda, las migrañas, los accidentes cerebrovasculares, la reducción del estrés, la esclerosis múltiple, la neuropatía periférica en la diabetes mellitus y el asma.

En fin, sean cuales sean las vías de acceso de los principios activos de los productos de Piabeli y qué mecanismos metabólicos activan o potencian sus resultados son tan llamativos como inexplicables pero los informes clínicos son numerosos y no pueden obviarse. De ahí que hayamos decidido darlos a conocer tantos años después.

 

Antonio F. Muro

Este reportaje aparece en
202
Marzo 2017
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