Supera una esclerosis múltiple calificada de incurable con métodos naturales

A los 31 años le diagnosticaron una esclerosis múltiple calificada de incurable tras constatar que tenía más de 30 lesiones en el cerebro y otras tantas en la médula espinal y que no había nada que hacer, que debía resignarse y que en pocos meses no podría ya ni caminar. Aturdido por la noticia hizo sin embargo lo contrario de lo que hace el 99% de los enfermos a los que se da una noticia semejante: rebelarse, no aceptar la condena médica, informarse por su cuenta, aprender en fuentes no convencionales que sí podía afrontar su situación y decidirse a tomar las riendas de su vida con todas las consecuencias. Apenas tres meses después la mejoría era espectacular. Y el 31 de enero de 2017, poco más de dos años y medio después, la neuróloga le daba una espléndida noticia: la última resonancia indica que no hay nuevas lesiones; lo que explica su excelente estado de salud actual.

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A Jose Segurado le diagnosticaron en 2014 una esclerosis múltiple calificada de incurable tras constatar que tenía más de 30 lesiones en el cerebro y otras tantas en la médula espinal y que no había nada que hacer, que debía resignarse y que en pocos meses no podría ya ni caminar. Hoy hace vida normal, no tiene síntoma alguno y los médicos no se lo explican. 

“Vivía una vida aparentemente deseable en la que los principales objetivos eran los que impone la sociedad: llegar cada vez más lejos y más arriba, producir más para ganar más y poder tenerlo todo. Pero internamente no me sentía bien, no era feliz…”, explica Jose Segurado.

Cuando le dijeron que tenía una esclerosis múltiple incurable Jose Segurado se hundió momentáneamente pero a los tres días decidió rechazar el diagnóstico y el tratamiento protocolario y tras seguir unos sencillos métodos naturales se recuperó rápidamente.

“Yo tenía una otitis recurrente y cada seis meses aproximadamente se me formaban tapones de cera en los oídos que muchas veces me llevaban a sufrir dolorosas infecciones. Había probado de todo sin éxito así que probé a poner un poco de orina en los oídos con la ayuda de una jeringuilla ¡y a los diez minutos la otitis había desaparecido!, explica José Segurado.

La resonancia magnética que dieron a Jose Segurado el pasado 31 de enero demuestra que no hay más lesiones de las detectadas en 2014 y que las descubiertas entonces están inactivas. 

Los médicos que trataron a Jose Segurado no se interesaron en saber qué había hecho para que todos sus síntomas desaparecieran a pesar de que no consiguen prácticamente nada con sus tratamientos.  

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Marzo 2017
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