Supera una esclerosis múltiple calificada de incurable con métodos naturales

A los 31 años le diagnosticaron una esclerosis múltiple calificada de incurable tras constatar que tenía más de 30 lesiones en el cerebro y otras tantas en la médula espinal y que no había nada que hacer, que debía resignarse y que en pocos meses no podría ya ni caminar. Aturdido por la noticia hizo sin embargo lo contrario de lo que hace el 99% de los enfermos a los que se da una noticia semejante: rebelarse, no aceptar la condena médica, informarse por su cuenta, aprender en fuentes no convencionales que sí podía afrontar su situación y decidirse a tomar las riendas de su vida con todas las consecuencias. Apenas tres meses después la mejoría era espectacular. Y el 31 de enero de 2017, poco más de dos años y medio después, la neuróloga le daba una espléndida noticia: la última resonancia indica que no hay nuevas lesiones; lo que explica su excelente estado de salud actual.

José Rodríguez Segurado era hace apenas diez años un buen estudiante con las mismas inquietudes y ambiciones que cualquier joven de 20 años. Estaba lleno de pasión y ganas de aprender, conocer otros idiomas, viajar, amar y disfrutar de la vida. Y como tantos otros decidió tener un trabajo estable, un contrato fijo y una estabilidad financiera que le permitiera una posición holgada y viajar en sus ratos libres. Y ciertamente lo logró solo que en realidad no era lo que quería. Lo que de verdad le gustaba, con lo que disfrutaba, era cantando y actuando; pero claro, todo el mundo le dijo que eso estaba bien como hobby pero que era muy difícil vivir de ello y más le valía dedicarse a algo más estable. Así que empezó a trabajar con 18 años, primero como agente de ventas y posteriormente como coordinador de equipos, responsable de calidad y jefe de servicio hasta que saltó al mundo de la banca donde permaneció ocho años. Tiempo durante el que compaginaría su trabajo con lo que de verdad le gustaba haciendo pequeños trabajos como actor y cantante adoptando como nombre artístico el de José Segurado. Datos todos ellos que es necesario explicar por algo trascendente en esta historia vital: a pesar de irle profesional y económicamente bien ¡no era feliz! Porque lo que deseaba era dedicar todo su tiempo a cantar y actuar. Así lo explica:

-Vivía una vida aparentemente deseable en la que los principales objetivos eran los que impone la sociedad: llegar cada vez más lejos y más arriba, producir más para ganar más y poder tenerlo todo. Pero internamente no me sentía bien, no era feliz por mucho que externamente la gente me viera como alguien alegre que estaba logrando las metas a las que todo el mundo aspira. De hecho empecé sentirme mal y a sentir y expresar rabia. Hoy sé que además estaba somatizando ese malestar aunque entonces no fuera consciente de ello. Sabía que no controlaba mi vida sino que era el entorno y las convicciones ajenas que había asumido las que me controlaban a mí. Fue entonces cuando de forma inconsciente empecé a intentar  recuperar el control a través del sexo. Y para acallar mi rabia interna -casi tenía ganas de “matar” aunque obviamente jamás lo habría hecho, era solo un sentimiento de frustración- empecé a desahogarme utilizando el sexo. Una manera sencilla y divertida de drenar mi rabia. Decidí ser duro, agresivo, tener el control…

-¿Y le sirvió?

-Solo al principio. Sí, me sentía muy bien… hasta que tras el sexo empecé a sentirme aún más vacío. Así que rápidamente buscaba otra relación para llenarlo. Y así una y otra vez. Entré en un círculo sin fin de euforia inicial y sensación de vacío luego. Con lo que cada vez necesitaba más. Antes me bastaba con relajarme una vez pero ya no; necesitaba más y más. Y así estuve hasta que el asunto dejó de tener gracia porque además tras cada encuentro sexual la cabeza me empezó a doler y empecé a sentir descoordinación y falta de orientación. Y mi cuerpo empezó a fallar…

-¿A qué se refiere?

-A que de pronto empecé a sentir síntomas físicos extraños. Como un cansancio anormal que no se justificaba. Que se me dormía un brazo o se me entumecía una pierna. Dejé de sentir una zona circular bajo el pectoral. Me costaba oír bien. Me mareaba de pronto y/o perdía el equilibrio. Y empecé a tener problemas para leer y estudiar. Es más, no podía controlar a veces la orina. Así que fui el médico para ver qué me estaba pasando.

-Continúe por favor…

-Evidentemente los médicos debieron entender que no era algo corriente porque pidieron más pruebas de lo habitual: análisis de sangre y orina, electrocardiogramas, electroencefalogramas, resonancia magnética, TAC, punción lumbar… Y al poco tiempo, cual brutal bofetada, me dieron el diagnóstico: ¡esclerosis múltiple! Me dijeron que tenía más de 30 lesiones en el cerebro y otras tantas en la médula espinal. Y que se trata de una enfermedad incurable y en unos meses podía estar ya imposibilitado en una silla de ruedas. Sugiriéndome solo someterme en breve a una medicación muy agresiva para ralentizar el avance. Que me resignara porque no había solución. De hecho me dieron incluso el número de teléfono de una asociación donde me ayudarían a asumir mejor la situación.

-¿Cómo reaccionó?

-¡Imagínese! Con treinta y un años y toda la vida por delante… Sentí auténtico pavor y desesperación. Entré en depresión y estuve tres días llorando. Hasta que poco a poco conseguí tranquilizarme…

-¿Y…? 

-No sé, una especie de voz interior me dijo que no me resignara, que luchara, que podía superarlo. Y decidí no rendirme y no aceptar un pronóstico tan negativo. Me convencí de que era posible y empecé a buscar por Internet…

-¿Qué buscaba?

-Casos de recuperación. Y lo llamativo es que los encontré pronto. ¡Hay decenas! Historias muy parecidas a la mía. Así que me informé y tomé de inmediato las medidas más básicas en las que todos coincidían.

-Que fueron…

-Ante todo, un cambio radical de mi dieta. Entendí rápidamente que la alimentación es fundamental. Aunque los médicos no parezcan entenderlo porque lo pregunté y me dijeron que podía tomar lo que quisiera. Decidí hacer una dieta básicamente vegetariana a base de frutas, verduras, cereales integrales, germinados, frutos secos y legumbres además de algo de pescado de vez en cuando; tanto pescado blanco como azul pero de pequeño tamaño porque me enteré de que los grandes están hoy muy contaminados, especialmente por mercurio y anisakis. Productos ecológicos libres de pesticidas y de temporada que adquiría en tiendas de comida ecológica y mercados de proximidad porque cuando los vegetales se traen de cerca recién recogidos no precisan conservantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes o gelificantes. Frutas, frutos secos y verduras que deben ingerirse preferentemente crudas o como mucho a la plancha o ligeramente asadas a baja temperatura Hay pues que prescindir de los fritos, los cocidos -salvo en el caso de vegetales como las patatas que no pueden consumirse crudas-, las barbacoas y el microondas porque desnaturalizan los alimentos. Y, por supuesto, eliminar por completo los alimentos envasados en latas ya que en ellos siempre hay azúcares acidificantes y aditivos tóxicos. Y lo mismo hay que hacer con los pre-cocinados.

-¿Y qué propone sobre los lácteos y otros alimentos?

-La leche y sus derivados deben eliminarse. Lo mismo que el azúcar, la sal, el trigo y el arroz. De hecho hay quienes los denominan “los cinco venenos blancos”. Y también las grasas hidrogenadas.

-Pues curiosamente lo que propone es un buen resumen de lo que se sugiere en La Dieta Definitiva que publiqué hace ya casi 15 años y de lo que venimos recomendando de forma insistente en la revista en los más de 200 números publicados. Y aparte de cambiar de dieta, ¿qué más hizo? 

-Meditación. Todas las mañanas al levantarme y por la noche antes de dormir. Entre 15 y 20 minutos cada vez. La aprendí hace años pero la había abandonado así que decidí recuperarla porque sé que funciona.

-Una excelente medida La práctica continuada de la meditación permite desarrollar en el cerebro nuevas funciones y conexiones neuronales. Lo constató en Estados Unidos un grupo de neurólogos del Laboratorio de Imagen Funcional del Cerebro y Comportamiento de la Universidad de Wisconsin-Madison coordinado por Richard Davidson cuyo trabajo se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences. Comprobaron que quienes practican habitualmente la meditación presentan una gran actividad en la corteza pre-frontal izquierda y consiguen la sincronización de un elevado número de neuronas. Según se asevera en ese trabajo el cerebro, mediante un correcto entrenamiento, puede desarrollar funciones y conexiones neuronales apenas imaginadas hasta hace muy poco. Por eso hoy se habla de neuroplasticidad y ya se reconoce que el cerebro puede seguir desarrollándose a lo largo de toda la vida. ¿Qué más hizo?

-Decidí hacer ejercicio y descansar y dormir más y mejor.

-Una buena medida porque el ejercicio suave oxigena y mejora la circulación del cuerpo. Y el cuerpo se auto-repara cuando dormimos, especialmente durante las primeras fases del sueño. 

-Otra cosa que aprendí es que el sol es vital para la salud. Así que desde entonces lo tomo. Y como me dieron el diagnóstico en mayo tuve la fortuna de contar con unos meses de sol. En todo caso decidí tomar vitamina D3. Una práctica que mantengo desde entonces ingiriendo 5.000 UI en verano y 10.00 UI en invierno. Y omega 3 ingiriendo directamente aceite de lino en lugar de cápsulas; unos 40 ml al día. Y para la ansiedad y evitar los problemas de incontinencia urinaria pasiflora.

-¿Algo más?

-En los dos o tres primeros meses, no. Pero solo haciendo lo que acabo de decir mi recuperación fue espectacular. La mayoría de los síntomas desaparecieron.

-Usted sugiere en las charlas que da contando su experiencia que sus problemas de salud se debieron en buena medida al hecho de que somatizó su malestar y rabia por vivir una existencia con la que en el fondo no estaba de acuerdo. ¿Dejó su trabajo en el banco cuando le diagnosticaron la esclerosis múltiple?

-Al cabo de un año. Durante ese tiempo permanecí en él. Luego opté por dar un giro radical a mi vida y dedicarme de pleno a lo que me gusta: actuar y cantar. ¿Que es económicamente menos estable? Cierto. Pero hago lo que me gusta y me apetece y soy feliz.

-Lo que nos ha contado hasta ahora demuestra que es el propio organismo el que supera las enfermedades, por graves que éstas sean; que basta equilibrarlo y lograr la homeostasis. Sabemos sin embargo que usted recomienda otras muchas cosas en las charlas que da explicando su experiencia para ayudar a otros.

-Es verdad. Mi recuperación inicial se debió básicamente a lo que he explicado pero en estos años he seguido informándome y formándome, he aprendido otras muchas cosas y me parece que lo ético es darlas a conocer. Como la necesidad de evitar los numerosos tóxicos presentes en multitud de productos cotidianos; tanto de higiene personal -cosméticos, jabones, geles, lociones, champús y otros- como en los del hogar: jabones, limpiadores, abrillantadores, limpiacristales, limpiametales, etc.

-Un problema grave del que hemos hablado extensamente en muchos artículos. Continúe por favor.

-Aprendí asimismo algo de Fitoterapia y supe así del poder terapéutico de algunas plantas medicinales en la esclerosis múltiple. Por eso hoy sé que además de la pasiflora son muy útiles el ginkgo biloba, la maca, el cilantro, el alga chlorella, el Fo-Ti, el té verde, y el té de kombucha.

Asimismo recomiendo quitarse las amalgamas de mercurio de la boca y hacerse una quelación para eliminar del organismo los metales pesados.

Además descubrí la Urinoterapia. Beber tu propia orina para curarte produce muchísimo asco, supongo que por el condicionamiento social y pensar que se trata solo de un líquido lleno de residuos tóxicos pero pronto descubrí que no es así y en realidad contiene más de 1.300 sustancias beneficiosas para el organismo: hormonas, vitaminas, minerales, aminoácidos, proteínas, urea… Toda una farmacia personalizada. Casi una vacuna hecha a medida. Cuando me armé de valor y una mañana me tomé un primer vaso me sorprendí enormemente porque a los diez minutos me sentía mucho más despierto, más activo. Ya no necesitaba tomar café para arrancar por la mañana.

Yo tenía una otitis recurrente y cada seis meses aproximadamente se me formaban tapones de cera en los oídos que muchas veces me llevaban a sufrir dolorosas infecciones. Había probado de todo sin éxito así que probé a poner un poco de orina en los oídos con la ayuda de una jeringuilla ¡y a los diez minutos la otitis había desaparecido! Eso me animó a hacer ayunos ingiriendo sólo agua y orina y, sorprendentemente, no fue tan duro como puede parecer. La orina “alimenta”. La primera vez lo hice sólo de un día pero luego hice ayunos de tres o cuatro. Las sensaciones son increíbles. Estás más centrado, sabes mejor lo que quieres, te sientes lleno de vida… Creo que la Urinoterapia se debería estudiar mucho más pero, claro, al ser una fuente gratuita de salud no debe haber interés en hacerlo.

De nuevo tiene razón. En Discovery DSALUD lo dimos a conocer ampliamente en el reportaje que con el título Sencillo método terapéutico al alcance de todos: la Urinoterapia apareció en el nº 171 correspondiente precisamente a mayo de 2014 que es cuando a usted le diagnosticaron su patología. Y en él explicamos -entre otras muchas otras cosas- que la orina es agua en un 95% y urea en un 2,5% mientras el otro 2,5% lo integran 1.375 moléculas orgánicas distintas entre las que se encuentran ácidos orgánicos, ácidos grasos, carbohidratos, proteínas, péptidos, aminoácidos, enzimas, vitaminas, minerales, ácidos nucleicos, hormonas, neurotransmisores, interferones, glucanos, leuquinas, anticuerpos e inmunoglobulinas. Como explicamos que es hepatoprotectora, antidiabética y anticancerígena y además un eficacísimo microbicida: bactericida, antivírica, antifúngica y antihelmíntica; destruye bacterias, virus, hongos y gusanos. De hecho millones de personas en el mundo la utilizan hoy en Oriente para tratar todo tipo de afecciones de la piel: heridas –infectadas o no-, quemaduras, escaras, úlceras -incluidas las diabéticas-, miembros gangrenados, picaduras, hematomas, micosis, dolores articulares, fracturas, implantes… Hasta como gotas para las otitis y los problemas oculares, en especial en caso de glaucoma. Luego su intuición con el problema de otitis que tenía fue acertada. ¿Qué otras cosas sugiere a quienes padecen su misma sintomatología?

-Pues hacer gimnasia, nadar, bailar, recibir masajes, practicar yoga y Pilates, someterse a sesiones de acupuntura  y, en caso de problemas musculares u óseos, acudir a un buen quiropráctico o a un osteópata. E igualmente recomiendo la visualización positiva y la biodescodificación. Y sobre todo la Quiropráctica; he notado con ella un antes y un después radical. La tuve mucho tiempo en la lista de “pendientes” pero lo pospuse porque es el único de los cambios que llevé a cabo que requería una inversión económica más clara. El caso es que varios caminos me llevaron hasta Kephra Froehlich que trabaja en Barcelona. Vio el mal estado de mi columna vertebral y me explicó que si no corregía mis sublevaciones verticales la información que envía el cerebro a través de ella no llega correctamente al resto del cuerpo. Y el cambio fue espectacular; en dos meses de ajustes -dos veces a la semana- se corrigió mi columna y tuve la sensación de que mi cuerpo funcionaba de verdad correctamente después de mucho tiempo. Se la recomiendo a todo el mundo. Realmente es una pena que en España no esté reglada ni forme parte de la Seguridad Social como sucede en otros países.

-Qué duda cabe de que se pueden hacer muchas cosas e ingerir muchos productos que ayuden al organismo pero a nuestro juicio lo fundamental es lo que usted hizo en los primeros meses: desintoxicarse, oxigenarse y equilibrar el pH nutriéndose adecuadamente ya que sin hacerlo no es posible lograr la homeostasis. Eso y potenciar el sistema inmunitario. Todo tratamiento curativo se inicia logrando la homeostasis y teniendo un microbioma en perfecto estado en el que no puedan proliferar microbios patógenos ni células malignas. En estado de homeostasis un organismo bien nutrido es capaz de superar por sí mismo prácticamente cualquier patología degenerativa y/o crónica. Venimos explicándolo desde hace tiempo y su caso, como el de otros que hemos publicado antes, es buena prueba de ello. En fin, sabemos que acaban de darle a usted los resultados de la última resonancia magnética que le hicieron y son buenas noticias pero si no le importa ¿puede decirnos antes qué decía exactamente el informe de la que le hicieron el 5 de mayo de 2014 cuando le dijeron que padecía esclerosis múltiple? Por cierto, ¿dónde se la hicieron?

-Me hicieron dos y fue en el Hospital Universitario Bellvitge de Hospitalet del Llobregat en Barcelona. Los informes tienen la misma fecha -7 de mayo de 2014-, el primero es el resultado de una Resonancia Cerebral AMB y en sus conclusiones se dice: “Lesiones de sustancia blanca periventricular y subcorticales, cuerpo calloso e infratentorial, compatibles con un proceso desmielinizante tipo E.M, algunas de ellas con captación de contraste iv”. Y el segundo se refiere a una Resonancia Cervico-Dorsal efectuada con contraste en cuyas conclusiones se dice: “Múltiples lesiones cordonales en forma de hiperseñal en secuencia STIR a nivel de C2, C4, C6-C7, D3-D4, D5, D6, D7, D8-D10 en probable relación a su enfermedad de base”.

En otras palabras, una “E.M”, es decir, una esclerosis múltiple. En cuanto a su gravedad fueron muy explícitos cuando hablaron conmigo aunque me consta que hay cosas que los médicos no suelen reflejar por escrito.

-Cierto; lo sabemos bien. ¿Y qué dice la que le entregaron el 31 de enero de 2017?

-Pues se trata de nuevo de una resonancia cerebral con contraste y en el informe se dice que se trata de un estudio comparativo con el realizado en 2014 añadiendo: “En las secuencias T2 y FLAIR se identifican múltiples lesiones (>30), hiperintensas de morfología ovalada y tamaños variables desde puntiformes hasta 11 mm localizadas en sustancia blanca periventricular y algunas subcorticales, cuerpo calloso, protuberancia, ambos pedúnculos cerebelosos y porción izquierda de unión bulbo medular. En el momento actual no se aprecian realces tras la administración del contraste. Sistema ventricular simétrico de tamaño normal. Línea media centrada. Unión cráneo-cervical de características normales. Cisternas de la base y perimesencefálicas libres”.

Y esta es la conclusión del informe: “Control de EMRR sin lesiones de nueva aparición respecto estudio previo de mayo 2014. Lesiones  de  sustancia blanca periventricular y subcorticales, cuerpo calloso e infratentorial: en el momento actual no se aprecia en ninguna de ellas captación de contraste iv”.   

-Es decir, que no hay nuevas lesiones -luego la enfermedad no ha progresado- y las antiguas no están activas…

-Me dijeron que estaban “cicatrizadas”. Y me dieron la enhorabuena por los resultados. Lo esperaba pero sentí una emoción indescriptible.

-Y por curiosidad; ¿se interesaron en saber qué había hecho usted? Porque una esclerosis múltiple avanzada no se detiene sin más. Y en su caso han pasado más de dos años y medio desde el diagnóstico…

-No; no se interesaron.

-Es de suponer que lo achacarán a la tan socorrida “remisión espontánea”. Y es que los médicos llaman así al hecho de que el organismo, por sus propios medios y sin seguir sus protocolos quirúrgicos y/o farmacológicos, supere una patología. Les parece inexplicable porque se resisten a entender que es siempre el organismo el que sana de una enfermedad. A menudo no gracias a ellos sino ¡a pesar de ellos! En fin, le agradecemos que haya compartido con nosotros su experiencia y confiamos en que nos tenga informados de cómo le va. Y siga usted dando charlas porque su testimonio, al igual de quienes como usted han superado problemas graves de salud con métodos sencillos naturales, es importante. Es un ejemplo vivo que va más allá de lo que nosotros y otros podemos aportar con explicaciones.

-De hecho me siento éticamente obligado a hacerlo así que cuenten con ello.


Jose Antonio Campoy

Este reportaje aparece en
202
Marzo 2017
Ver número