Algas marinas: extraordinaria fuente de nutrientes y sustancias terapéuticas

A pesar de ser esencial en el sustento diario de millones de personas de Extremo Oriente y contener mucho más nutrientes que los vegetales terrestres las algas marinas están casi ausentes en la dieta occidental. Y sin embargo son ricas en vitaminas y minerales -destacando una sustancia vital como el yodo-, fibra no asimilable rica en prebióticos y otras sustancias lo que hace de ellas un producto con propiedades bactericidas, antivirales, antioxidantes, antiinflamatorias y antitumorales. Es más, actúan simultáneamente como quelantes, hipolipemiantes e hipoglucemiantes. En suma, hablamos de un alimento extraordinario que no debería faltar en nuestras mesas.

Sumarios:

Hay algas marinas antivíricas, bactericidas, antioxidantes, antiinflamatorias, quelantes, hipolipemiantes, hipoglucemiantes y antitumorales.

Las algas marinas son muy ricas en calcio -el alga wakame contiene por ejemplo 10 veces más que la leche-, fósforo, hierro, potasio, magnesio y manganeso, todos ellos en forma orgánica de fácil asimilación.

La fucoidina de las algas es antivírica, antiinflamatoria, inmunomoduladora y antiangiogénica e induce la apoptosis de las células cancerosas. Siendo especialmente eficaz en casos de artritis.

Hay trabajos que indican que algunas algas fluidifican la sangre por lo que serían anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios y antitrombóticas.

Los polisacáridos sulfatados de las algas marinas son anticoagulantes y hay quienes afirman que podrían ser una opción más económica y de menos efectos secundarios negativos potenciales que la heparina.

El alga espagueti de mar es rica en fósforo y hierro y además mejora la absorción de calcio y magnesio, disminuye en sangre el nivel de triglicéridos y aumenta la producción intestinal de ácidos grasos de cadena corta.

Las algas comestibles aportan sustancias antivirales, bactericidas, antioxidantes, antiinflamatorias y antitumorales al tiempo que inmunomoduladoras e inmunopotenciadoras.

Lo adecuado es ingerir algas o, en su defecto, extractos; no carragenanos ni agar-agar. Utilice algas enteras -frescas o deshidratadas- y crudas, siempre que sea posible.

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Marzo 2017
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