¿Es eficaz un tratamiento con biorresonancia y homeopatía en casos de colitis ulcerosa?

La Colitis Ulcerosa se considera una enfermedad inflamatoria que afecta al intestino delgado y grueso calculándose que la padecen en España unas 70.000 personas. Y a menudo sus molestos y dolorosos síntomas la convierten en incapacitante siendo en muchos casos inevitable el tratamiento quirúrgico. Pues bien, el Dr. Santiago de la Rosa acaba de publicar en Esculapio –revista de los Médicos Acupuntores, Homeópatas y Naturistas pertenecientes al Colegio de Médicos de Asturias- la sorprendente curación de un caso de colitis ulcerosa mediante un tratamiento combinado de Homeopatía y Biorresonancia que se está confirmando con casos posteriores de nuevos pacientes. Lo que abre interesantes perspectivas en el tratamiento con métodos naturales de este tipo de patologías.

La Colitis Ulcerosa y la Enfermedad de Crohn forman parte de las nuevas enfermedades surgidas en el seno de las sociedades desarrolladas. La Colitis Ulcerosa se considera una enfermedad inflamatoria crónica del colon mientras la Enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. Ambas se agrupan bajo el nombre de Enfermedad Inflamatoria Intestinal y afectan sobre todo a jóvenes de ambos sexos. Evolucionan en brotes caprichosos en intensidad y duración. No son mortales pero pueden acabar derivando en cáncer de colon –lo que ocurre en una minoría de casos- y son dolencias muy molestas. Afectan enormemente a la calidad de vida de quienes padecen no sólo sus síntomas físicos sino también los profundos cambios emocionales que suele llevar aparejadas. Ambas patologías acaban provocando múltiples problemas sociales y laborales.

Como de la gran mayoría de las enfermedades que hoy padecemos se desconoce su origen y, por tanto, cómo curarlas. Todo lo que uno puede leer sobre ellas son hipótesis. Quizás tenga una raíz genética, quizás tenga que ver con bacterias, quizás se trate de una enfermedad autoinmune, quizás -y esto lo dicen con la boca pequeña ante el cúmulo de evidencias- haya también factores emocionales como ansiedad, nervios, depresión, sobrecarga de trabajo, etc. desencadenantes de las crisis. Quizás, quizás, quizás… Los médicos, en definitiva, no saben nada sobre sus causas. Así que tampoco tienen cura para ellas y así se lo hacen saber a sus pacientes. Sólo alcanzan a tratar los síntomas con medicamentos buscando alivio y que pase el mayor tiempo posible entre episodio y episodio.

En el caso concreto de la Colitis Ulcerosa los síntomas más frecuentes son diarreas con moco y sangre, fiebre, dolor de vientre, pérdida de peso, debilidad acompañada de anemia, nerviosismo, depresión y, a veces, estreñimiento. También pueden darse dolores articulares, piedras en el riñón o vesícula, manchas en la piel, inflamación del hígado e inflamación en los ojos.

En España hay más de 70.000 personas diagnosticadas de Enfermedad Inflamatoria Intestinal -con mayor prevalencia de la Colitis Ulcerosa-, cifra que podría duplicarse en los próximos diez años. Es decir, un número cada vez mayor de enfermos crónicos se verán condenados a convivir con su enfermedad durante muchos años, con múltiples hospitalizaciones, bajas y revisiones médicas a no ser que se encuentre una vía terapéutica que permita curar la enfermedad.

Una recaída grave puede llegar a provocar la ulceración o inflamación del colon y desembocar en una perforación o una hemorragia grave. La cirugía es entonces la solución a la que se recurre en esos momentos. En último extremo puede ser necesario retirar todo el intestino grueso mediante una cirugía mutiladora y complicada que hace necesaria el uso de una “bolsa” artificial o la formación de un depósito, una especie de recto artificial, usando el final del intestino delgado que se une con el ano para poder defecar.

No está de más señalar que el riesgo de padecer cáncer de colon aumenta en los pacientes que padecen Colitis Ulcerosa.

TRATAMIENTOS HABITUALES

Como decimos, en la actualidad los médicos sólo dan a los pacientes fármacos que alivien sus síntomas… con el deterioro que eso supone -a medio y largo plazo- debido a los efectos secundarios. Estando entre las “herramientas terapéuticas” habitualmente utilizadas -exclusivamente para el alivio de los síntomas- las siguientes:

-Las medicinas conocidas como 5-ASA (5-aminosalicilato). Son la base del tratamiento en cualquiera de sus formas (Salazoprina, Mesalazina, etc.). Suelen aplicarse en brotes suaves o moderados y como tratamiento de mantenimiento entre brotes. Algunas personas necesitan cambiar la medicación a esteroides si el 5-ASA no les funciona o si el brote es considerado severo.

-Los esteroides (corticoesteroides). Por ejemplo, la Prednisona. Utilizados sobre todo en los brotes severos. Debido a los graves efectos secundarios de los esteroides si se toman durante mucho tiempo (varios meses o más) las altas dosis iniciales se reducen gradualmente hasta su suspensión una vez los síntomas van remitiendo.

-Pueden ser utilizados también medicamentos inmunosupresores -que deprimen el sistema inmune-, sobre todo la Azatioprina o la Mercaptopurina si los síntomas persisten a pesar de los tratamientos anteriores. Su indicación más importante es la corticodependencia y la corticorresistencia.

En suma, todas ellas soluciones parciales y transitorias para una enfermedad que está a la espera de que surjan nuevas líneas de investigación que aseguren una cura o remisión total. Solo que quizás la respuesta no llegue desde el campo de la medicina farmacológica sino de la mano de médicos que contemplen al ser humano de forma holística como el doctor Santiago de la Rosacuya mentalidad abierta le ha llevado a la búsqueda de lo que funciona en territorios rechazados hasta ahora por muchos de sus colegas.

Cabe agregar que un cambio de dieta suele servir para mejorar notablemente las intolerancias y alergias que tienen su base en la comida. De hecho el médico francés Jean Seignalet,autor de La alimentación, la 3ª Medicina, llega a afirmar en sus trabajos que siguiendo lo que él define como Dieta Ancestral se pueden llegar a curar todas lasenfermedades inflamatorias intestinales. Que básicamente consiste en descartar los carbohidratos refinados, la leche y sus derivados, los alimentos cocinados a altas temperaturas y los aceites refinados, y apostar por los vegetales, las frutas y los alimentos crudos (lea en nuestra web –www.dsalud.com-los reportajes publicados al respecto en los números 78 y 79).

UN CASO ÚNICO… POR EL MOMENTO 

María Jesús, de 55 años, padeció durante dieciséis Colitis Ulcerosa. El primer brote severo le llevó al hospital donde se le diagnosticaría la enfermedad. A diario tomaba Mesalazina y durante los brotes Prednisona cuya dosis disminuía una vez pasado el brote hasta suspenderla. Tras la muerte de su marido, meses antes de consultar al doctor De la Rosa, su situación empeoró. Harta de digestiones pesadas, meteorismo y los habituales síntomas de la Colitis Ulcerosa -como ir a menudo al baño y la eliminación de moco y sangrado en las deposiciones- buscó una alternativa al tratamiento convencional u ortodoxo. “Un día, escuchando al doctor De la Rosa en la radio –nos contaría-decidí que tenía que ir a Madrid a verle. Tenía que tratar de terminar con el calvario de una enfermedad que para mí duraba ya mucho tiempo. Y  eso que lo primero que me dijo mi médico en el hospital cuando le dije que iba a intentarlo fue que no me iba a servir de nada, que era una pérdida de tiempo y dinero”.

Y como en tantas otras ocasiones los guardianes de la ortodoxia se equivocaron. “Desde hace casi dos años –nos explicaría-no he vuelto a tener brotes como los que tenía. Me encuentro muy bien. Tuve un ligero desajuste con pérdida de mucosidad que se me pasó enseguida porque reconozco que me encontraba tan bien que había ya suspendido el tratamiento que el doctor me había indicado seguir al menos año y medio”.

Los resultados sólo cinco meses después de empezar el tratamiento no pudieron ser mejores. Y la constatación de los mismos mediante una colonoscopia virtual llevaría al Dr. Santiago De la Rosa a escribir en Esculapio -revista de los médicos acupuntores, homeópatas y naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Asturias- un artículo con el título Homeopatía y Biorresonancia en un caso de Colitis Ulcerosa.

Al notar que la paciente estaba cada vez mejor –explica- la aconsejamos hacerse una colonoscopia. La paciente no quiso hacerse una tradicional pero sí aceptó una colonoscopia virtual. Y como podemos ver en las imágenes, tras el tratamiento el recto estaba cicatrizado. Apreciándose que existieron ulceraciones (pared rectal con granulaciones) pero ya no pérdida de discontinuidad mucosa. Y no sufre sangrado alguno, ni en recto, ni en sigma”.

De momento se trata de un caso único aunque documentado con pruebas de diagnóstico. Claro que no es fácil desde una consulta privada hacer el seguimiento de los pacientes porque, como nos reconoció la propia María Jesús, en cuanto un enfermo se encuentra mejor suspende el tratamiento para ahorrarse el coste de unas medicinas y tratamientos que nadie les ayuda a mantener.

Yo ya conocíalos buenos resultados de la Homeopatía –nos comentaría María Jesús-porque mi madre siempre ha sido muy favorable a ella y muy poco de medicamentos. Y cuando me conectó al ordenador para lo de la Biorresonancia pues simplemente me dejé hacer. Tenía confianza en el doctor. Ahora estoy bien. Algunos dicen que los brotes volverán pero lo cierto es que nunca había estado tanto tiempo sin sufrirlos y sin tener que recurrir a la medicación. Espero estar ya curada aunque, claro, sólo el tiempo lo dirá”.

El tratamiento tuvo dos partes. La primera, tras eliminarle los alimentos a los que manifestó intolerancia o alergia, fue a base de Homeopatía Espagírica concretamente una triada -3 productos- desintoxicante espagírica y un producto para las mucosas. La triada desintoxicante espagírica sirve para drenar el hígado, el espacio extracelular y el sistema renal, para abrir las vías de eliminación de toxinas. Después se le añadió Natrium Sulfuricum, un drenador que actua a nivel intracelular y depurativo. Para las mucosas le fue prescrito un remedio homeopático espagírico de mucosas y Cellfood, un conocido oxigenador celular que contiene 78 oligoelementos, 35 enzimas y 16 aminoácidos.

Tras la primera revisión, a los dos meses de comenzar el tratamiento y después de confirmar que la paciente no había vuelto a sangrar, se suspendió el kit depurativo y se mantuvo el tratamiento homeopático. Un mes después se comenzó con la biorresonancia, sesiones que se repetirían cada dos meses. Siete meses después de la primera visita la pesadilla terminó con la confirmación de la curación de las lesiones a través de la colonoscopia virtual. “Dado que se trata de una enfermedad definida como incurable que produce un serio deterioro de la calidad de vida  –nos comentaría el doctor De la Rosa-  decidí publicar el caso en la revista Esculapio (www.asturmed.org/esculapio/1_11.pdf ) que dirige mi compañero y amigo el Dr. Francisco Fdz. Guisasola. No sólo por ser el primer caso de Colitis Ulcerosa que había tratado positivamente en mi vida como médico sino para darlo a conocer a mis compañeros y que supiesen que puede existir otra manera de abordar estas enfermedades inflamatorias crónicas del intestino como son la Colitis Ulcerosa, la Enfermedad de Crohn, el Colon Irritabley el Síndrome de Permeabilidad Intestinal. Cuando salió el artículo lo publiqué en mi web, www.ropaz.net, y a partir de ese momento -en muchos casos a petición de los propios enfermos- comencé a tratarlos de manera no convencional”. 

NUEVA VÍA TERAPÉUTICA PARA LAS ENFERMEDADES INFLAMATORIAS DEL INTESTINO

-Doctor De la Rosa, sabemos que usted comenzó por realizar a su paciente una prueba de bajo coste y alta eficacia que muy bien podría estar incorporada en la Sanidad pública como es el chequeo biológico. ¿En qué consiste?

-Un chequeo biológico es una manera sencilla de conocer el estado del paciente. Partimos de la base, como tantas veces habéis contado en la revista, de que todos los seres vivos están compuestos por campos electromagnéticos y que todo proceso bioquímico está precedido por vibraciones y partículas subatómicas que dictan la conducta fisiológica individual.Consiste en ponerle a un paciente unos electrodos en las manos, los pies y la frente. El sistema hace pasar una corriente totalmente inocua -el paciente ni siquiera la nota- para que el aparato receptor, llamado Mattech, mida parámetros como el estrés psíquico o fisiológico, la capacidad inmunitaria, el ph parametrizado, el índice de alergia o de intolerancia, o si el organismo está limpio o sucio, los bloqueos eléctricos, las irritaciones, etc.

Y con otro aparato, como el Quantum Scio, podemos saber su voltaje, amperaje, resistencia, hidratación, oxigenación, grado de estrés, vitalidad celular y como está eléctricamente la célula. Todo ello mediante corrientes de milivoltios. Después comparo los dos tets para tener una idea mejor de por dónde movernos.

-A pesar de su evidente importancia los tests de intolerancia alimentaria son aún ignorados en las consultas médicas. ¿No le parece inconcebible que en el caso de las enfermedades inflamatorias intestinales no sean absolutamente imprescindibles?

-Así es. El test de sensibilidad alimentaria nos permite conocer aquellos alimentos que a su paso por el lumen intestinal sufren un trasvase al sistema circulatorio. Lo explico rápidamente: si las células del intestino llamadas enterocitos están deterioradas pierden cohesión y entonces las moléculas de ciertos alimentos pasan sin digerir al torrente sanguíneo provocando una respuesta inmune, lo que conocemos como reacciones de intolerancia. Y si esa situación se mantiene durante mucho tiempo podemos estar provocando condiciones autoinmunes. A ese proceso se le conoce con el nombre de Síndrome del Intestino Agujereado.

La bibliografía nos relata que es un proceso asociado también con otros trastornos del sistema gastrointestinal como el Síndrome Celíaco, la Enfermedad de Crohn, el Eczema Atópico, la Giardiasis Crónica y la Candidiasis Intestinal. Y también con otros trastornos como cefaleas, migrañas, insomnio o astenia. Además se encuentra asociado a edemas e inflamación abdominal -presente en alergias-, asma -como factor agravante- y síndrome de hiperactividad. Actualmente se asocia también con las enfermedades autoinmunes. Una permeabilidad aumentada es un factor importante también en la patogenia de la Espondilitis Anquilosante y la Artritis Reumatoide. Por eso al paciente le hacemos un test de intolerancia y alergia alimentarias. Y mejoramos notablemente su cuadro con algo tan sencillo como retirarle los alimentos a los que es alérgico o intolerante.

-¿Qué aportó en el tratamiento la Homeopatía Espagírica?

-La Homeopatía Espagírica es la homeopatía de Paracelso (1493-1541)y es pues muy anterior a la de Samuel Hahnneman (1755-1843). Paracelsofue un médico que se dedicó toda su vida a las plantas, a mezclarlas y hacer todo tipo de pruebas para aliviar a sus enfermos. Y desarrolló un método llamado spagyrico que consiste en mezclar homeopáticamente unos remedios para luego exponerlos a la irradiación del sol y la luna durante cierto tiempo a fin de que adquieran mayor potencia curativa. Decidí hacer la primera parte del tratamiento con Homeopatía Espagírica porque no solo era más fácil para el enfermo llevar este tipo de medicación homeopática sino también para poder desarrollar un protocolo médico que me sirviera con todos los enfermos, cosa que no ocurre con la homeopatía unicista de Hahneman para el que cada enfermo es un mundo y un remedio.

Mediante la Homeopatía Espagírica buscaba modular el órgano y las vísceras de la digestión, el drenaje y la revitalización de las mucosas. Después añadí la biorresonancia para equilibrar más profundamente el organismo de la enferma con las frecuencias energéticas adecuadas del sistema Quantum-SCIO.

Y a los dos meses ya no sangraba y se encontraba notablemente mejor. En cada revisión hacíamos una sesión de biorresonancia. Finalmente decidimos realizar una colonoscopia virtual y fue ya cuando confirmamos que no existían ulceras en el tramo enfermo. Como médico sé que un caso clínico no vale para que un protocolo se implante, es necesario tratar a más pacientes y estamos en ello. Pero en los pacientes que estamos tratando ahora podemos ya decir que la mejoría es notoria, tanto subjetiva como objetiva. En Medicina nunca se deben tocar las campanas porque tenemos la obligación de ser muy precavidos y no se deben levantar falsas expectativas hasta que no tengamos un amplio número de pacientes tratados, pero los resultados obtenidos son realmente esperanzadores.

-Sabemos que la Biorresonancia es cuestionada por los médicos ortodoxos que no la conocen. ¿Qué le permite detectar y tratar a usted?

-Pues vosotros mismos habéis escrito ampliamente en la revista sobre las posibilidades de la Biorresonancia y de los distintos dispositivos que existen. Yo utilizo el Quantum-SCIO. Resumiendo, puede decirse que los exámenes de Biorresonancia son una herramienta que nos mide el voltaje, amperaje, resistencia, hidratación, oxigenación, vitalidad celular, estrés, protones y electrones del organismo, entre otros parámetros. El voltaje refleja la función de las glándulas suprarrenales, los aminoácidos, la tirosina y hasta la fuerza de voluntad; el amperaje refleja la función cerebral, la fuerza de la vida, la serotonina y el amor; la resistencia refleja la salud total, el estado del sistema inmunitario, la inflamación, la degeneración de la energía, el disbalance hormonal, las cicatrices en el cuerpo, los metales pesados, etc. Éste, por cierto, es un parámetro que casi todos tenemos bajo por la diversidad de cosas que mide. La hidratación refleja la absorción del agua por la célula y la oxigenación lo mismo a nivel celular. Luego, como cada persona es un mundo tenemos que intentar equilibrar al enfermo con las frecuencias que aporta el sistema. Con ellas regulamos los campos electromagnéticos de un ser vivo, sus enzimas, hormonas, minerales, tejidos, etc. Comenzamos con una sesión semanal, luego pasamos a una cada diez, quince o veinte días y luego una vez al mes. Y lo completamos con el biofeedback con el que retroalimentamos o estimulamos la frecuencias que tienen que estar a un nivel normal pero no lo están por las causas que sean.

-¿En el caso de las enfermedades inflamatorias intestinales va a seguir con el mismo protocolo o tiene pensado modificarlo en algún aspecto?

-A raíz de ir tratando nuevos pacientes noté que debía de hacer algo más que el tratamiento homeopático espagírico, el equilibrio de la flora intestinal y las intolerancias alimentarias, así que añadí al protocolo aloe vera. Pero un aloe vera especial. Y es que sus componentes ayudan notablemente al buen funcionamiento de la mucosa intestinal. Es el caso de la Aloemodina -que mejora las úlceras duodenales y estomacales-, la Aloetina -que neutraliza los microbios intraluminales- y la Carricina -que refuerza el sistema inmune y las defensas-, entre otros. Todo encaminado a ayudar a disminuir la medicación sintética. El problema es el miedo de los enfermos a reducir su medicación. Actualmente también podemos añadir al tratamiento los pulsos magnéticos del Papimi por su efecto antiinflamatorio.

-¿Y en qué otras patologías está aplicando la Biorresonancia y el Quantum-SCIO en su consulta?

-Como bien sabe la consulta la llevamos dos médicos, la doctora Esther De la Paz y yo. Ambos trabajamos desde hace tiempo con el Quantum-SCIO y las patologías que más tratamos y en las que hemos obtenido mejores resultados son alergias, disbiosis intestinal, fatiga crónica, complemento en tratamientos de obesidad, complemento en los tratamientos de infertilidad, dolores puntuales de tejidos blandos, catarros crónicos, etc.

En todos nuestros tratamientos buscamos potenciar el sistema inmune (para otros sería el Qi, la capacidad vital, el tono vital, etc). Siguiendo siempre dos premisas fundamentales: Primum non Nocere (En primer lugar, no hacer daño) y Vis Natura Medicatrix (Seguir el camino de la Naturaleza).

Terminamos. Sin duda lo aquí explicado es sólo un primer paso en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias intestinales pero qué duda cabe de que se trata de un paso esperanzador para miles de pacientes que hoy se ven condenados a vivir una enfermedad crónica con muy pobre calidad de vida. Claro que para recorrer el camino emprendido por el doctor De la Rosa los demás médicos tendrían que revisar muchos de sus postulados actuales. Ojalá lo hagan aunque sólo sea porque al final al paciente lo que le importa es lo que funciona.

Sonia Barahona

Este reportaje aparece en
99
Noviembre 2007
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