Recupere la silueta… Quedándose tumbado


¿Sabía que existe un método que le permite tonificar y fortalecer los músculos sin hacer ejercicio, un sistema basado en la electroestimulación neuromuscular que puede ponerle en forma cómodamente tumbado en un sofá o en la cama? Pues es así aunque le sorprenda. Un aparato que sirve para mejorar la forma muscular tanto de quien no hace habitualmente ejercicio por vagancia como de quien padece inmovilidad física por cualquier causa.

¿Cuántas veces se ha propuesto hacer ejercicio para mejorar su aspecto físico, se ha puesto a dieta o ha elaborado un régimen de ejercicios o inscrito en un gimnasio? ¿Y cuántas veces lo ha seguido más allá de dos semanas o ha obtenido resultados? Porque la experiencia indica que a los quince días lo habitual suele ser volver a estar otra vez sentado ante el televisor envidiando los esculturales cuerpos que la pequeña pantalla nos muestra incansablemente. Y entonces soñamos con que algún día se invente algo que nos mantenga en forma sin que ello nos obligue a grandes sacrificios.

Bueno, pues resulta que ese algo existe.

Nos referimos a la gimnasia pasiva de la que probablemente usted haya oído ya hablar. Esos aparatos que uno puede encontrar en multitud de gimnasios y centros de belleza en los que uno se sienta o tumba y los cachivaches hacen el resto: mover las piernas, darle masajes, hacer torsiones… Y suponemos que usted ha visto u oído hablar también de esos otros aparatos que poseen una especie de ventosas por las que discurre electricidad y que sus fabricantes aseguran que sirven para tonificar los músculos. Vamos, que pueden dejarnos hasta el vientre liso usándolos periódicamente. Pero, ¿es eso verdad? ¿Tiene tal sistema fundamento científico? Hemos querido averiguarlo. Y esta es nuestra conclusión: sí, funcionan. Y no sólo eso: además de la descrita, tienen otras muchas aplicaciones. Entre ellas, evitar la atrofia muscular en los estados de inmovilidad permanente o transitoria.

Claro que también hemos averiguado que no todos los aparatos de ese tipo son iguales ni tienen la misma efectividad. De hecho, hay uno que destaca sobre los demás y así lo hemos constatado. Nos referimos al conocido como Ultratone y de él vamos a hablarle. Y ya advertimos al lector de que no está ante un publirreportaje encubierto: esta revista no los admite. Sin embargo, son muchos los lectores que nos han consultado sobre la realidad del sistema y esa es la razón de que hayamos decidido investigarlo como hemos hecho ya con otros procedimientos y técnicas. Vamos a contarles, pues, nuestras conclusiones 

APARATOS DIVERSOS 

Lo primero que debemos decir es que existen varios tipos de aparatos basados en la estimulación muscular artificial con electricidad. Aparatos que logran mediante impulsos eléctricos que los músculos del cuerpo se contraigan y expandan artificialmente sustituyendo en buena medida lo que se logra con el ejercicio físico. Sólo que no todos funcionan con la misma efectividad. En eso destaca Ultratone porque es el único en el mercado que utiliza un tipo de onda similar a la que genera el cerebro.

En realidad, la respuesta de los músculos ante los estímulos eléctricos se conoce desde hace varios siglos aunque las primeras aplicaciones terapéuticas no se iniciaron hasta 1960 cuando el Dr. Hermann Schaeffer construyó una máquina de electroestimulación neuromuscular con el fin de fortalecer los músculos de los caballos de carreras siendo sus espectaculares resultados los que motivaron la investigación para la aplicación de la técnica en humanos. 

QUÉ ES LA ELECTROESTIMULACIÓN NEUROMUSCULAR 

Bajo este nombre técnico se esconde algo tan “sencillo” como la estimulación de los músculos mediante señales eléctricas procedentes del exterior del cuerpo humano. El sistema se basa en lograr que el cerebro reciba artificialmente la orden de transmitir impulsos eléctricos a los músculos a través de las neuronas motoras. La respuesta a esas señales es una contracción muscular que será más o menos rápida, intensa y prolongada en función del tipo de señal y del número de fibras musculares involucradas en la acción. Contracción involuntaria –la crea el aparato- que provoca el movimiento de los músculos afectados. En suma, la electroestimulación neuromuscular imita los impulsos que de forma natural envía el cerebro: la diferencia es que están generados por una máquina.

Y, como decíamos, si bien existen diversos aparatos que emplean esta técnica sólo el Ultratone utiliza una onda idéntica a la que el cerebro produce. Onda que ha sido bautizada y patentada tras años de investigación como ultrawave. Y esa diferencia entre aparatos es importante porque esa similitud entre la señal eléctrica natural del cerebro y la del ultrawave es la que permite que la contracción generada artificialmente sea igual de eficaz.

Además, Ultratone incorpora también un TENS cuya función es disminuir el dolor al favorecer la liberación de endorfinas (hormonas encargadas del control de la percepción del dolor, el estado de ánimo y la atención). 

CÓMO FUNCIONA 

Ultratone trabaja siguiendo ciclos de estimulación, contracción y relajación permanentes. Inicialmente el aparato transmite un suave impulso que es el responsable de la estimulación. A continuación se incrementa la fuerza de la señal –con lo que se produce la contracción- y posteriormente se interrumpe el impulso provocando así la relajación del mismo. Este ciclo se repite una vez cada cuatro segundos lo que supone que los músculos trabajan a un ritmo de 15 veces por minuto. Y ello sin que la persona tenga que hacer ningún esfuerzo. 

PARA QUÉ SE UTILIZA 

Los efectos que produce en el organismo la onda ultrawave son de cinco tipos ya que puede actuar como agente vasomotor, antiinflamatorio, antiedematoso, antiálgico y trófico. Algo que hace que el Ultratone tenga numerosas aplicaciones terapéuticas como:

-La reeducación muscular en tanto tonifica y fortalece los músculos. Se trata de algo especialmente útil para aquellas personas que se encuentran en estado de inmovilidad -sea temporal o permanente- ya que evita la atrofia muscular y puede favorecer la recuperación.

-El entrenamiento deportivo: tanto de preparación para un esfuerzo como de compensación muscular. Esta última aplicación suele ser requerida por aquellos deportistas que tienden a utilizar más una extremidad que otra y como consecuencia surge una descompensación. Es el caso típico, entre otros, de tenistas y golfistas. O de la mayoría de los jugadores de balonmano y futbolistas –entre otros deportistas- ya que suelen desarrollar más los músculos de un brazo o de una pierna (salvo que sean ambidextros).

-Las lesiones deportivas: porque al favorecer tanto la circulación sanguínea como la linfática se estimula la regeneración de los tejidos dañados y se reabsorben los edemas y hematomas. Por tanto, está indicado en casos de esguinces, tendinitis y otras patologías musculares traumáticas.

-El reúma: porque sus efectos antiinflamatorios combaten la rigidez y el anquilosamiento muscular. Además, diminuye el dolor y aumenta la irrigación de la zona regenerando rápidamente el tendón y las estructuras dañadas.

Lumbalgias, problemas cervicales y dorsalgias: en tanto la electroestimulación neuromuscular, en combinación con determinados geles y cremas, puede ayudar a disminuir los dolores y la inflamación de la zona abdominal. 

APLICACIONES CONCRETAS 

El aparato de electroestimulación neuromuscular debe ser programado en cada ocasión -dadas sus distintas posibilidades- para una finalidad concreta. De ahí que la intensidad, la frecuencia y los tiempos de contracción y relajación varíen en función del tratamiento a seguir. De hecho, el Ultratone incorpora hasta diez programas para problemas diferentes: adelgazamiento; reafirmación; entrenamiento; anticelulítico (recordemos que aunque la celulitis se puede mejorar no se elimina completamente con ningún sistema); drenaje linfático; microlifting facial no quirúrgico; elevación del busto; reducción de caderas, muslos y nalgas; tonificación muscular postparto y tonificación, ionización e hidratación. Y aunque hay programas preestablecidos éstos también pueden combinarse adecuándolos a nuestras necesidades concretas.

En cuanto a la posibilidad de hacerse a nivel particular con un aparato en lugar de tener que ir a un centro para recibir el tratamiento personalizado adecuado debemos decir que, a la larga, es más rentable adquirirlo si realmente se usa. Tiene la ventaja de que no es excesivamente voluminoso pero también hay que resaltar que es algo complejo y requiere estudiarlo bien antes de colocarnos los electrodos y determinar el programa. 

PRECAUCIONES 

Al funcionar también con electricidad, el aparato está contraindicado en las personas que llevan marcapasos y en los epilépticos. Asimismo, no debe usarse durante el embarazo para prevenir riesgos.

Por último, cabe recordar que el Ultratone es un aparato que produce en el organismo las mismas reacciones fisiológicas de quien hace ejercicio o deporte y, en consecuencia, deben tomarse las mismas precauciones. Algo que deben recordar quienes acaban de salir de una intervención quirúrgica delicada, tengan problemas cardiovasculares, sean diabéticos o padezcan enfermedades graves como el cáncer. Asimismo, el fabricante recomienda que no se apliquen los electrodos sobre varices, lunares con relieve, cicatrices recientes o inflamaciones.

En definitiva, si es usted incapaz –por imposibilidad o pereza- de hacer el ejercicio mínimo que exige mantener una buena salud general puede recurrir con garantía a este aparato. Sus beneficios terapéuticos están constatados y los resultados son buenos. Y no podemos decir lo mismo de otros que hay en el mercado.
 

Este reportaje aparece en
19
Agosto 2000
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