Dejar de fumar: si está concienciado, el resto lo pone el láser

¿Es usted fumador? ¿Ha pensado más de una vez en dejarlo pero la ansiedad y los nervios le han vencido siempre? Pues si de verdad está concienciado su problema puede tener solución ya que la combinación de la tradicional acupuntura china con la más avanzada tecnología del láser de diodo ha dado lugar a un singular método que puede ayudarle a abandonar el tabaco en tan sólo una o dos sesiones.

Según la Organización Mundial de la Salud el porcentaje de fumadores en España asciende al 34% de la población. Y si bien 8 de cada 10 aseguran estar dispuestos a dejarlo algún día sólo 5 podrían conseguirlo por sí mismos. Los otros 3 requerirían de mayor motivación y ayuda ya que su dependencia física es tan fuerte como la psicológica y sus esfuerzos por renunciar al tabaco terminan por convertirse en una larga sucesión de intentos fallidos con la consiguiente desesperación.

Fumar es un vicio que afecta a tres esferas esenciales de nuestra vida: la psíquica, la física y la social. Y para decir adiós al tabaco la única forma de hacerlo es eliminándolo de todas ellas. En primer lugar, hay que querer: no basta con saber que es perjudicial para la salud; eso lo sabe cualquiera y, sin embargo, son muchos los que prefieren continuar con su hábito aún a sabiendas del daño que puede suponerles. En segundo lugar, hay que superar el “mono”, es decir, la dependencia física que la nicotina –además de otras drogas presentes en el tabaco- ha generado en nuestro cuerpo. Y en tercero, hay que superar hábitos sociales arraigados. Costumbres como fumar tras ingerir el café –o la infusión- que suele seguir al almuerzo, aceptar el cigarrillo que nos ofrece quien va a fumarse uno, acompañarle porque nos ha pedido alguno a nosotros o recurrir al tabaco cada vez que estamos nerviosos o tenemos un problema constituyen algunos de los mayores obstáculos para quien quiere dejar de fumar.

¿Qué hacer entonces? El asunto es complejo pero para lograr dejar el tabaco lo primero que debe uno hacer es proponérselo en serio. Y saber que nadie puede hacerlo por uno, que sin voluntad no se logra nada. Mucho menos, por tanto, dejar un vicio generalmente tan arraigado.

A continuación debe entender que el tabaco no sólo tiene sustancias cancerígenas sino además productos que causan adicción, entre ellos la nicotina. Pero no sólo ella. Esta revista sabe a ciencia cierta que hay productores que desde hace años cultivan plantas de tabaco modificadas genéticamente para que en ellas existan productos adictivos añadidos artificialmente. Como sabe y denuncia que se trata de algo conocido -y silenciado- por mucha gente en el ámbito de los gobiernos.

Sirva como botón de muestra de lo que afirmamos la excepcional denuncia efectuada por el Ministro de Salud de Gran Bretaña, Alan Milburn, quien hace sólo unas semanas aseguraba durante una reunión del Comité de Salud de los Comunes que poseía documentos demostrativos de que los cigarrillos contienen hasta 600 ingredientes y aditivos secretos, añadiendo que así lo habían llegado a reconocer varias compañías de tabaco. Ingredientes entre los que están, además de los ya conocidos y mencionados en el recuadro adjunto, otros como la sucrosa, el cacao, el ácido cítrico, la cinanida, el plomo y el amónico que aceleran el impacto de la nicotina.

Por tanto, el uso de pastillas o parches de nicotina para evitar la adicción física es positivo. Siempre que esos productos con nicotina se usen no más allá de un mes y la dosis vaya disminuyendo progresivamente hasta hacerla desaparecer. Sin olvidar, por supuesto, sus riesgos y efectos secundarios, que los tiene (ver recuadro adjunto).

En todo caso, tanto la superación de la adicción física como de la psicológica depende en buena medida de una circunstancia: la ansiedad que genera. Y esa ansiedad no la elimina ni la nicotina terapéutica ni la fuerza de voluntad. De hecho, hasta ahora sólo existían dos métodos más o menos eficaces. El primero, la hipnosis: efectuada por un buen experto los resultados son excelentes. El segundo, la acupuntura. Pues bien, a ésta se le añade ahora una versión nueva que se apoya en la tecnología de vanguardia: la acupuntura con láser. Una técnica que, apoyada con la fuerza de voluntad y los suplementos de vitaminas, se está demostrando verdaderamente eficaz.

LA ACUPUNTURA CON LÁSER 

Los primeros en utilizar la acupuntura con láser fueron ¡cómo no! los norteamericanos. Y aunque allí lleva ya doce años usándose en nuestro país apenas se utiliza hace uno. Consiste en aplicar un láser de diodo de baja frecuencia sobre varios puntos de acupuntura de los meridianos energéticos del cuerpo lo que reduce significativamente –en muchos casos de forma total- la adicción física a la nicotina. Y bastan una o dos sesiones de entre cuarenta y cinco minutos y una hora para lograrlo con un intervalo –si se precisa la segunda- de dos o tres días entre ambas.
Pues bien, al parecer el índice de eficacia de este tratamiento ronda el 87%. Y aunque Discovery DSALUD no lo pone en duda ha preferido comprobarlo por su cuenta. A tal fin ha solicitado a dos clínicas madrileñas que trabajan con el aparato –Laservida y Clínica Menorca– que sometieran gratuitamente a algunas personas seleccionadas por nosotros al mismo y comprobar los resultados. Aceptaron. Todos ellos han logrado superar fácilmente sin fumar los primeros días pero aún es pronto para sacar conclusiones. A lo largo de los próximos meses tendremos más elementos de juicio. Prometemos informar de ello a nuestros lectores. Hasta entonces sólo podemos decir que los primeros signos son alentadores. Y esa es ya una buena noticia.

 Jorge Padilla

Recuadro:


MORTALIDAD EN CIFRAS 

El tabaco es hoy un gravísimo problema de salud pública. Cada año mueren en España 45.000 personas por este motivo. La cifra se eleva hasta los 3,5 millones si contemplamos el fenómeno a escala mundial. Podemos hablar pues del tabaquismo como de la primera causa de morbilidad y mortalidad prematura prevenible. Que sea un negocio legal aún demuestra la falta de principios de nuestros representantes políticos. Y punto.


TABACO: 40 SUSTANCIAS CANCERÍGENAS 

Hay más de 40 sustancias cancerígenas en el tabaco. De ahí que fumar multiplique por cuatro las posibilidades de desarrollar tumores de esófago y por dos el de vejiga. Además, fumar perjudica nuestro aparato respiratorio, eleva la presión sanguínea y aumenta el riesgo de padecer una enfermedad coronaria, enfisema pulmonar y bronquitis crónica. En nuestro país se atribuyen al tabaco el 30% de las muertes por todos los tipos de cáncer, el 85% de las producidas por cáncer de pulmón, el 35% de las causadas por enfermedad coronaria y el 90% de las originadas por enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Estas son algunas de las sustancias detectadas en los cigarrillos así como el uso para el que habitualmente se emplean:

-Amoníaco: componente de los productos de limpieza.
-Arsénico: veneno contenido en los raticidas.
-Butano: combustible doméstico.
-Cianuro: veneno letal.
-Formaldehído: conservante.
-Metano: combustible utilizado en cohetes espaciales.
-Cadmio: mineral presente en las baterías.
-Monóxido de carbono: presente en el humo de escape de los coches.


EL PERFIL DEL FUMADOR ESPAÑOL 

El español -según los estudios existentes- empieza a fumar de media a los 17 años. Además, el “fumador tipo” de nuestro país lleva haciéndolo más de cinco años y consume entre 15 y 20 cigarrillos al día. El perfil del máximo fumador se corresponde con un varón de entre 21 y 35 años, soltero y perteneciente a un estatus alto y medio-alto.

Por el contrario, son las mujeres de clase baja las que menos fuman. En España fuma el 35,7% de los mayores de 16 años mientras que el consumo desciende notablemente entre los hombres –hoy el 44,8%- y aumenta cada vez más entre las mujeres –todavía con una tasa muy inferior ya que es del 27,2%-. Entre el personal sanitario el sexo femenino parece más propenso a iniciarse en el vicio que el masculino.


DEJAR DE FUMAR: ENTRENTARSE A LOS PRIMEROS DÍAS 

Cuando se abandona el hábito del tabaco surge el problema de la ansiedad. A él hay que añadir otros síntomas como la tos, la ronquera, la agresividad, la irritabilidad y, a veces, la depresión. Formas de paliar la sequedad bucal y la irritación de garganta, lengua o encías son: beber agua fría o zumo de frutas y mascar chicle sin azúcar. Respecto al estado de ansiedad y al dolor de cabeza, pueden combatirse mediante duchas o baños de agua caliente, técnicas de relajación y ejercicio físico moderado. Por supuesto, hay que eliminar de la dieta bebidas como el té, el café o cualquier otra que contenga cafeína.


DEJAR DE FUMAR SIN ENGORDAR 

Está muy extendida la creencia de que dejar de fumar supone obligatoriamente engordar. Algunos científicos sostienen que la nicotina acelera nuestro metabolismo basal y que, por tanto, al prescindir de ella es posible que se quemen menos calorías y se ganen dos o tres kilos pero no más. El hecho de que muchas personas hayan engordado desmesuradamente al dejar el tabaco se debe a que han tratado de compensar la falta de cigarrillos con un aporte extra de alimentos -principalmente dulces- pero es perfectamente posible mantener la línea y dejar de fumar al mismo tiempo. Basta con asegurarse de que la dieta que se sigue es una dieta sana con las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasas. Un pequeño truco puede ser el de beber un vaso de agua antes de cada comida. Además, conviene controlar el peso semanalmente, hacer ejercicio y -si puede ser- no elegir la época de vacaciones para decidirse a dejar el hábito: es más fácil caer en la tentación de excederse con los dulces.


PARCHES DE NICOTINA: VENTAJAS E INCONVENIENTES 

No son la panacea porque su uso no palia la ansiedad ni el síndrome de abstinencia pero es verdad que ayudan a superar la dependencia física de la nicotina siempre que se rebaje la dosis gradualmente durante el tiempo de readaptación, fase que no debería superar el mes.

En cualquier caso, tienen sus contraindicaciones y efectos secundarios por lo que su uso debe controlarlo el médico. Los propios prospectos avisan de que se le debe comentar a éste si se ha tenido dolor en el pecho, si se ha sufrido algún ataque al corazón, úlcera de estómago, enfermedad de tiroides, diabetes, alteración del ritmo cardíaco, alergia a alguna sustancia o medicamento, enfermedades de la piel, hipertensión o algún trastorno que afecte al hígado o al riñón. También advierte de que ante dolores de estómago o cabeza, vómitos, sudores fríos, visión borrosa o problemas auditivos se retire el parche inmediatamente y se acuda al médico. Y es que el parche puede provocar una sobredosis de nicotina.


QUÉ SUCEDE EN EL ORGANISMO CUANDO UNO DEJA DE FUMAR 

¿Se ha preguntado alguna vez qué sucede en su cuerpo cuando deja de fumar? Se lo contamos paso a paso.

A los 20 minutos

-Descenso y normalización de la presión sanguínea.
-El ritmo del pulso se reduce hasta normalizarse.
-Aumento de la temperatura corporal hasta su normalización.

A las 8 horas

-El nivel de monóxido de carbono en la sangre se normaliza.
-Aumenta el índice de oxígeno hasta normalizarse.

A las 24 horas

-Disminuye la probabilidad de sufrir un infarto.

A las 48 horas

-Crecimiento de las terminaciones nerviosas.
-Mejora del olfato y del gusto.

A las 72 horas

-Mejora de la respiración.
-Mayor capacidad pulmonar.
-Incremento del rendimiento pulmonar hasta un 30%.

Entre dos y tres semanas más tarde

-Mejora de la circulación sanguínea.
-Mayor movilidad al caminar.

Entre uno y nueve meses después

-Revitalización de la flora pulmonar.
-Desintoxicación de los pulmones y disminución del riesgo de infección.
-Mayor vitalidad corporal.


REDUCIR LOS CARCINÓGENOS DE LOS CIGARRILLOS 

El científico norteamericano Jonnie Williams -cofundador de la compañía Star Scientific, con sede en Virginia (EE.UU.)- asegura haber descubierto cómo reducir las nitrosaminas, es decir, los carcinógenos específicos del tabaco. El hallazgo, totalmente accidental, tuvo lugar mientras trataba de crear un chicle con aroma a tabaco. Curiosamente, este descubrimiento no ha despertado el interés de las compañías tabacaleras que, de momento, sólo cambian la composición de los cigarrillos cuando se trata de añadir sustancias cada vez más peligrosas para nuestra salud.


LA ESTRECHA RELACIÓN ENTRE ALCOHOL Y TABACO 

Según un estudio realizado por investigadores del Centro para la Adicción y la Salud Mental de la Universidad de Toronto (Canadá), la nicotina induce a un mayor consumo de alcohol. El porqué parece residir en la acción conjunta de ambas sustancias en el cerebro. La investigación, dirigida por el doctor Dzung Anh Le, partía de la base de que tanto la nicotina como el alcohol actúan sobre el mismo neurotransmisor, la dopamina, de forma que el consumo del primero incita al consumo del segundo. En los experimentos con roedores pudo comprobarse que mientras la nicotina les hacía ingerir una mayor cantidad de alcohol el tratamiento con fármacos que bloqueaban su acción reducían esa necesidad. La conclusión parece ser la importancia de tratar alcoholismo y tabaquismo de forma conjunta y no aislada como hasta ahora se venía haciendo.


¿TIENE USTED “CARA DE FUMADOR”? 

Tan evidentes son los efectos del tabaco en nuestro cuerpo que los especialistas hablan incluso de la “cara del fumador”. La revista Journal of the American Academy of Dermatology publicó recientemente un trabajo sobre los efectos del tabaco en la piel en el que se explica cómo la del fumador es más áspera, sufre mayor descamación e, incluso, puede presentar un tono grisáceo y macilento.
Además, todo apunta a que la cicatrización es más lenta en los fumadores que en aquellos que no lo son. Asimismo, se ha detectado un mayor número de rechazos a los injertos de piel entre quienes habitualmente consumen nicotina. Las consecuencias llegan incluso a la cirugía estética porque los peores resultados en liftings faciales se dan también en el colectivo fumador.


BOCA SANA Y TABACO: INCOMPATIBILIDAD DE CARACTERES 

Más de la mitad de las enfermedades periodontales en la población adulta pueden estar causadas por el hábito del tabaco. Así se indica al menos en un estudio publicado recientemente en el Journal of Periodontology realizado por especialistas de la División de Salud Oral del Centro Para el Control y Prevención de las enfermedades de Estados Unidos. La investigación puso de relieve que los fumadores tienen cuatro veces más posibilidades de contraer enfermedades periodontales que los no fumadores. Por otra parte, dejar el hábito reduce el riesgo y se calcula que tras once años sin fumar el riesgo de padecer enfermedades de este tipo es similar al del colectivo de no fumadores. Este estudio -el primero en el que se han asociado estas variables- ha versado sobre un total de 13.650 personas, todas ellas mayores de 18 años.


ALARMANTE INCREMENTO DEL CÁNCER EN MUJERES 

La “mujer fumadora” no llegó a España hasta los años 70, treinta más tarde que en otros países. Este hecho protegía hasta la fecha al colectivo femenino pero los datos ya reflejan el notable incremento del índice de cáncer entre ellas. Según un estudio realizado por el Servicio de Cirugía Torácica del Complejo Hospitalario Juan Canalejo de La Coruña el 30% de las personas que se someten a un trasplante de pulmón son mujeres. El dato es significativo ya que tradicionalmente esta patología era considerada casi exclusiva de los hombres; sin embargo, en apenas nueve años el índice de cáncer de pulmón en mujeres se ha multiplicado por seis. Asimismo, otros tipos de cáncer -como el de cuello y cabeza- han experimentado un aumento muy importante entre las mujeres y todo apunta a que el porcentaje seguirá creciendo.


FUMAR PREDISPONE A PADECER ALZHEIMER 

Contrariamente a lo que algunos estudios sugerían, fumar no protege del deterioro mental sino todo lo contrario. Estudios publicados en el Journal of Neurology Neurosurgery and Psychiatry y en el British Medical Journal llegan a la misma conclusión: el tabaco predispone al desarrollo de enfermedades como el Alzheimer, sobre todo a partir de los 65 años. De hecho, el deterioro mental entre los fumadores mayores de esa edad es cuatro veces superior al que padecen los ex fumadores y no fumadores.

Este reportaje aparece en
19
Agosto 2000
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