Estimado Director: ante todo quiero darle las gracias por difundir una visión de la salud con sentido común. Claro que el sistema está muy bien tejido y hay que ir hilo a hilo deshaciendo la madeja....
Sr. Director: ¡resulta que ahora los hospitales públicos y clínicas privadas remodeladas de Madrid se han convertido en una especie de aeropuerto extraño! ¡Cuál fue mi sorpresa ayer cuando descubrí al ir al médico que yo había perdido mi nombre de pila para pasar a ser “L4J03”!...
Hola. Conozco desde hace sólo unos meses la revista -a la que me he suscrito- y no puedo por menos que agradecerles el esfuerzo que hacen compartiendo con nosotros tanta información y de tan buena calidad....
Sr. Director: le escribo esta carta un poco a la desesperada con el fin de que me puedan orientar. Mi padre está diagnosticado de cirrosis hepática desde hace 25 años -actualmente tiene 64- y siempre ha estado perfectamente hasta el año pasado que empezó a tener cuadros de encefalopatía hepática....
Estimado Sr. Campoy: quisiera agradecerles la labor que hacen con la revista. Gracias a ella mi padre ha dado un cambio increíble. Durante 5 años, debido a un meningioma atípico en la cabeza que se le reproducía muy rápidamente,...
Ante todo deseo felicitarles de nuevo por la revista que sigo con gran interés cada mes desde que la descubrí hace más de tres años. En el número de septiembre pasado leí con especial interés el artículo del Sr....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.